CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 119 / SEPTIEMBRE / 2009

Estimado Sr. Campoy: quisiera agradecerles la labor que hacen con la revista. Gracias a ella mi padre ha dado un cambio increíble. Durante 5 años, debido a un meningioma atípico en la cabeza que se le reproducía muy rápidamente, fue sometido a 4 intervenciones más sesiones de radioterapia. Ya no sabíamos qué hacer cuando leyendo un artículo publicado en su revista sobre el tratamiento de los doctores Banerji vimos que en él se mencionaba al doctor Santiago de la Rosa, nos pusimos pues en contacto con él y mi padre siguió el tratamiento que le prescribió. El caso es que hace unos días nos dieron el resultado de la última resonancia y nos han dicho los neurocirujanos que no hay señales de tumor aunque hay que tener controlado un pequeño realce. Es la primera vez que tras transcurrir un año no hay señal de recidiva. Debo además comentar la mejoría que a nivel mental y físico se ha producido en él. El temblor en una mano le ha desaparecido y ya no tiene ausencias. Es decir, ha tenido una mejoría increíble. Por todo ello quiero agradecer pública y sinceramente su labor y la de su equipo. Sin su información sobre tantas terapias y tratamientos apenas conocidos mi familia no hubiera podido acceder a ellas. Le saluda agradecida

Raquel Alonso

Nos congratula haber sido útil a su padre. Aunque a quienes debería dar las gracias es al Dr. Santiago de la Rosa y, cómo no, a los doctores Banerji. Son quienes de verdad ayudaron a su padre.


Sr. Director: en el número 114 publicaron ustedes una carta que les dirigí en relación a la respuesta de otra carta de una lectora -publicada en el número 110- sobre un problema de tiroiditis autoinmune. Pues bien, la presente es para agradecerle sus consejos pues mi último análisis de sangre demuestra que la tiroiditis autoinmume que padecía ha desaparecido. Hace unos años un hermano me regaló una suscripción a su revista y después he continuado suscrito a ella por lo interesante, valiente y útil que es teniendo doblemente asegurada su recomendación por mi parte tras la resolución de mi problema de salud. Ahora me permito una sugerencia: aunque el contenido de la revista se publica en Internet y las “cartas al director” también aparecen al tratarse de cuestiones muy concretas y beneficiosas para otros muchos lectores que se encuentran en situaciones similares creo que quizás sería conveniente su publicación. Con un índice temático y con la periodicidad que considere oportuna. ¿Sería posible desde el número 1? Si lo hacen resérvenme un ejemplar. Rectifico, mejor diez ejemplares. Reiterando mi agradecimiento le animo a seguir trabajando en beneficio de la salud.

Francisco Coll Villar
(Granada)

Sería buena idea si los consejos que dimos hace años fueran los mismos que daríamos ahora. Pero no es el caso. Nosotros hemos ido creciendo y aprendiendo con el tiempo. Y hoy sabemos mucho más que hace sólo unos años. Por lo que no es éticamente aceptable aunque pueda ser económicamente rentable. Además en unos años –no más de 3 o 4- creemos que podremos estar en condiciones de algo mucho más útil y que poca gente va a creerse: explicar la causa de la inmensa mayoría de las llamadas enfermedades y cómo afrontarlas eficazmente. Solo necesitamos algo más de tiempo.


Apreciado director: me permito dirigirme a usted para informarle de la puesta en marcha en España de un proyecto sin ánimo de lucro y pionero en su sector que puede ayudar a muchos chicos y chicas pacientes de pectus. Como usted sabrá se trata de una deformación del esternón que en su manifestación hundida – excavatum– comprime de forma significativa el corazón y los pulmones -con diferentes grados de afección- en 1 de cada 1.500 chicos y chicas. Bien, pues nuestro hijo Nacho murió en un accidente en octubre de 2007 con 20 años. Tenía un pectus excavatum muy severo y en verano del 2004 fue operado en el Children’s Hospital of The King’s Daughters de Norfolk (Virginia, EEUU) por el Dr. Donald Nuss con la asistencia del Dr. Leoncio Bento, jefe del servicio de Cirugía Pediátrica del Hospital Virgen del Camino de Pamplona y actual presidente de la Sociedad Española de Cirugía Pediátrica. En aquel momento sufrimos la total falta de información que hay en España sobre esta patología y mucha angustia hasta averiguar que el Dr. Bento era el cirujano de referencia en nuestro país en intervenciones de pectus y el Dr. Nuss el creador de una nueva técnica quirúrgica con mejores resultados que las ya existentes. Bueno, pues hemos querido convertir el dolor que sentimos por la pérdida de Nacho en un proyecto de ayuda a los padres y a los chicos y chicas que tengan su mismo problema. Y después de asesorarnos y de hablar con los doctores que están a la vanguardia en el tratamiento de esta patología llegamos a la conclusión de que la mejor manera era poner en marcha una web en la que dar cabida a toda la información existente en la actualidad sobre la patología y sus tratamientos. Web –www.pectusforum.com– que fue presentada oficialmente el pasado 21 de mayo en el Congreso Nacional de Cirugía Pediátrica celebrado en Sevilla y ha sido posible gracias a la colaboración desinteresada de un equipo médico encabezado por los doctores Donald Nuss y Leoncio Bento que cuenta con la aportación del psiquiatra Roberto de Inocencio, del pediatra Tito Hidalgo, del microbiólogo Antonio González y de la fisioterapeuta María José Gil. Pues bien, nos permitimos solicitar su colaboración para divulgar la existencia de esta web a través de Discovery DSALUD. Nuestra ilusión es que este sea un proyecto que ayude a muchos chicos y chicas con pectus que suelen sufrir su deformación en silencio y, en muchos casos, con importantes secuelas psicológicas. No nos mueve otro interés que ayudar a los demás e intentar que en España ningún padre más tenga que pasar por la angustia derivada de la falta de información por la que pasamos en su día nosotros. Confiando en contar con su colaboración quedamos a su disposición para cualquier información adicional que precise. Reciba nuestro muy sincero agradecimiento por su sensibilidad y ayuda.

Marcel Carreras

Publicada queda pues su carta. Y ojalá la web que han puesto en marcha ayude en efecto a quienes sufren tan escasamente conocida patología.


Estimado Sr. Campoy: mi padre padece parkinson desde hace 7 años (tiene ahora 78) y el tratamiento que toma le está causando problemas que antes no tenía; estreñimiento y depresión, entre otros. Además la enfermedad sigue avanzando. Me da mucha pena porque siempre fue un hombre muy sano y no tiene ni ha tenido en su vida otra enfermedad. Por Internet he encontrado un tratamiento que ofrecen en una clínica de Valencia. Se trata de la Werth Parkinson Center del doctor Ulrich Werth y de una terapia consistente en la implantación permanente de pequeñas agujas de titanio en las orejas con la que se ayuda a revocar poco a poco enfermedades dolorosas, neurológicas y degenerativas como el parkinson y otras. Les he llamado por teléfono y me han enviado un folleto informativo por correo electrónico. Se lo he dejado a mis padres y como está tan bien escrito y fundamentado parece que están convencidos. Ahora bien, es muy caro y es en Valencia por lo que nos gustaría saber si es serio y efectivo. Por favor, en el caso de disponer de alguna información sobre esta terapia concreta descubierta, ¿sería tan amable de enviarme un e-mail? Si lo necesita le puedo enviar el folleto que me ha enviado la clínica cuya web es www.parkinson-therapie.com. Por cierto, he pedido su libro La Dieta Definitiva en mi librería habitual y estoy deseando leerlo y ponerme a hacerla. No por adelgazar sino para mantener más sano mi organismo. Aunque no sé si podré aguantar sin comer mi oncita diaria de chocolate. A la espera de sus noticias me despido dándole gracias anticipadas. Reciba un saludo muy cordial y mi felicitación por la calidad de su revista que acabo de descubrir gracias a mi madre.

Marián Vidal Fraile
(Vigo)

No conocíamos el centro al que se refiere aunque en él se asegura efectivamente que implantando unas minúsculas agujas de titanio en el cartílago de la oreja se estimulan determinadas regiones cerebrales que provocan la producción natural de dopamina y ello hace que la inmovilidad, la rigidez y el temblor propios de los enfermos de parkinson remitan poco a poco. Agregan que carece de efectos secundarios y que las heridas que se ocasionan al implantarse las agujas sanan entre 2 y 4 días. ¿Y es así? Sencillamente lo ignoramos pero vamos a informarnos y daremos más información cuanto la obtengamos. De momento quede publicada por si alguyien que haya estado en él puede ofrecernos su experiencia.


Estimado director: hace un año a mi madre la limpiaron con láser una lente después de una operación de cataratas. Ella notó que le había tocado algún nervio y se lo comentó al médico. Empezó a sentir bloqueo en el oído y después en el pulmón. Y tras dos broncoscopias fue diagnosticada de vasculitis de pequeño vaso -granulomatosis de wegener- y empezó a ser tratada con corticoides. Luego fue derivada al reumatólogo que le puso metrotexato lo que le produjo una insuficiencia pulmonar por lo que le cambiaron a ciclofosfamida pero eso le produjo una bajada tal de las defensas que tuvo un herpes en un ojo y en la boca entrando en el hospital en estado crítico. El cóctel de medicamentos que ahora está tomando (Valcyte para prevenir el herpes y Septrin) hizo que le bajasen los leucocitos. Afortunadamente empezó a tomar aceite de onagra, zumo de rabanitos negros y ácidos grasos esenciales y lleva un mes mucho mejor. Ahora, para quitar el corticoide, me dicen que le pondrán Azatioprina durante uno o dos años pero a mí me da miedo ya que todos los medicamentos le han sentado a cuerno quemado. ¿Qué puede hacer para dejar los corticoides? Muchas gracias por su atención. Es una suerte tenerles; son geniales.

Ana Belén Ausucua
(Burgos)

La Azatioprina se utiliza como agente inmunosupresor (por ejemplo tras un trasplante para intentar evitar el rechazo del nuevo órgano). Es decir, baja las defensas. Y no entendemos por qué se lo mandan a su madre especialmente cuando -como en el caso de todos los fármacos- sus interacciones, contraindicaciones y posibles efectos secundarios son numerosísimos. Mire, su madre es uno de esos casos que demuestra más allá de cualquier duda el peligro de ir de consulta en consulta médica. Usted misma es consciente de ello por lo que dice. Pásese pues de una vez al naturismo y afronte los problemas de salud con sentido común y no asumiendo cada vez más riesgos. Los médicos se pasan la vida recetando fármacos ineficaces que provocan normalmente muchos más problemas de los que resuelven. Y lo que no puede pretender nadie es seguir yendo a ellos y luego que un naturista resuelva lo irresoluble. En la revista llevamos años recomendando profesionales de la salud preparados. Acuda pues usted con su madre a cualquiera de ellos. En cuanto a los corticoides para dejarlo sólo basta… decidir hacerlo. Para tratar la inflamación no son necesarios; hay alternativas naturales eficaces como ya hemos explicado otras veces.


Muy señor mío: como lector asiduo desde hace poco de su revista (incomprensiblemente la desconocía y he quedado prendado de su calidad) me permito solicitarle contestación a la siguiente consulta. Soy, junto con mi esposa, ferviente defensor de la vida saludable y en aras de ello seguimos desde hace tiempo un sistema de alimentación sano y natural muy próximo al vegetarianis­mo con una filosofía de actividad física e intelectual bastante racional y sensata acorde con nuestra edad (70 años). Y así nos va de bien. No obstante, últimamente estamos siguiendo el método de alimentación que propugna Peter J. D’Adamo en su libro Los grupos sanguíneos y la alimentación. Hace de esto unos dos años. Según el autor las personas con nuestro tipo de sangre -el nuestro es A- son propensas a determinadas dolencias o enfermedades y existen alimentos naturales que no nos son beneficiosos como la naranja, el melón, el plátano, el pimiento, el tomate, la patata y el boniato, entre otros que hasta hace poco ingeríamos por sus cualidades nutritivas sin ningún problema. Así que me asalta la duda de si al prescindir de ellos no estaremos haciendo una tontería. No es que tal sistema de alimentación nos preocupe demasiado al suprimir ciertos alimentos pues los suplimos con otros que son igualmente sanos, naturales y vegetales. De motu propio ya no tomamos casi carne, embutidos, bebidas alcohólicas, leche (la sustituimos por leche de soja), comidas preparadas, etc. Dicho todo esto lo que realmente me agradaría que me aclarase, dada su experiencia de investigación en estos temas, es si seguir las pautas de este régimen basado en el tipo de sangre es racional y positivo. Y si es compatible con lo que se dice en el libro -lo estoy leyendo- La Dieta Definitiva. Y aprovecho la consulta para saber si existe algún método o terapia con hierbas medicinales que resuelva el vitíligo, problema que padezco desde hace mucho tiempo y que con cierta dificultad controlo para que no aumente con nuestro sistema de vida y alimen­tación. Atentamente,

Juan Jiménez Azorín
Vilanova i la Geltrú (Barcelona)

La revista publicó en el nº 62 –léalo en nuestra web: www.dsalud.com– un extenso y documentado artículo titulado ¿Condiciona el grupo sanguíneo nuestra alimentación? con las conclusiones a las que llegaron tras décadas de observación los naturistas James y Peter D’Adamo –padre e hijo- en el que explicábamos que según ellos la buena o mala asimilación de los alimentos está en efecto condicionada por el grupo sanguíneo –A, B, AB y O- y que hay alimentos perjudiciales, beneficiosos y neutros para cada tipo de sangre. Es más, aseguran que muchas dolencias pueden deberse al mero consumo de alimentos no adecuados para cada grupo sanguíneo y que otros, en cambio, ayudan a sanar. Incluso afirman que en ello está el motivo de que muchas personas no consigan adelgazar cuando se ponen a dieta. Siendo la razón que la sangre reacciona ante ciertos alimentos como si éstos fueran peligrosos enemigos a batir. Y la causa, las lectinas que contienen. ¿Y qué son las lectinas? Pues un tipo de proteínas cuyos antígenos activan el sistema inmune. Verá, toda molécula ajena al cuerpo –virus, bacterias, esporas, químicos, toxinas….- posee un antígeno propio, es decir, un indicador que le identifica de forma que cuando el organismo se percata de su presencia activa inmediatamente el sistema inmunitario para generar rápidamente anticuerpos que procedan a su destrucción por entender que puede ser potencialmente dañina. Anticuerpos que no son sino proteínas. ¿Y qué hacen los anticuerpos? Pues básicamente aglutinar todas las moléculas extrañas que quiere eliminar en grupos –es decir, actúan como si fueran pegamento- y poder así destruirlas más fácilmente. Y lo importante es que cada grupo sanguíneo reacciona de manera diferente ante ellas. Es decir, hay lectinas alimentarias –hablamos siempre generalizando- que son rechazadas por las personas de un tipo de sangre mientras no ocurre así con otros para los que incluso son beneficiosas. En suma, ingerir alimentos que contienen lectinas incompatibles con nuestro grupo sanguíneo puede ocasionar diversas dolencias e impedirnos reducir el peso en caso de sobrepeso u obesidad. ¿Y cómo saber a qué alimentos somos intolerantes? Pues mediante un test de intolerancia alimentaria (remitimos al lector a los artículos ya publicados al respecto y que tiene en nuestra web) o sometiéndose al denominado Test del Iindicán. Se trata de un análisis que permite calcular la eliminación a través de la orina de indicán, una sustancia del grupo químico de los índoles que se elimina por medio de las heces y la orina cuando el aparato gastrointestinal y el hígado no consiguen digerir las lectinas de un alimento. Como es obvio cuando alguien consume alimentos ricos en lectinas incompatibles con su grupo sanguíneo se constatará una mayor eliminación de indicán al analizar la orina. Para Peter D’Adamo si el test da un valor de 0 ó 1 no hay problema, si marca 2 o 3 hay algún problema y si la cifra alcanza 3 o 4 la situación puede considerarse crítica. Ahora bien, Peter D’Adamo deja claro que tales conexiones no son radicales. Es decir, no todas las personas de un mismo tipo de sangre son intolerantes a los mismos alimentos ni el grado de sensibilidad es necesariamente similar. Las pautas generales que ofrece son pues sólo orientativas y así lo dice. Por lo que en su caso –y en el de cualquier lector- lo inteligente es ir incorporando poco a poco un alimento tras otro y dejar de tomar sólo el que le provoque alguna molestia. Porque aunque lo planteado por los D’Adamo parece correcto a nivel general puede no serlo a nivel individual. Como hemos dicho muchas veces, ¡cada persona es un mundo!


Estimado Sr. Director: le expongo el caso de mi hija de 43 años con hepatitis C genotipo 4 c, d, con una cuantificación actualizada a fecha de febrero del 2009 de 31.900 de carga viral. Tiene la enfermedad desde hace 25 años por una trasfusión de sangre y se encuentra en un periodo asintomático. Se está poniendo las vacunas de la hepatitis A y B según protocolo y se ha realizado la prueba de Elangiografia hepática (Fibroscan) recomendada por dos médicos como método innovador sustitutivo de la agresiva biopsia hepática. Esta prueba dio una rigidez hepática de 4,9 y un rango intercuartil de 1,7. Los controles analíticos han dado siempre bien excepto en dos ocasiones en las que las transaminasas han apreciado una mínima elevación (en los años 2004 y 2008). Estos controles los realiza cada 3 meses; a veces incluso antes. Es una persona muy nerviosa e hipocondríaca, no bebe y cuida mucho la alimentación. Los médicos le recomiendan someterse a tratamiento pero me gustaría antes conocer su opinión con la seguridad de hacer lo correcto. Afectuosamente y agradeciendo de antemano su gran labor.

Gertrudis Goicoechea Ruiz
Chiclana de la Frontera (Cádiz)

Si hemos entendido bien su hija ha sido diagnosticada de hepatitis C y lo que hacen es ponerle vacunas para las hepatitis A y B, ¿no? Pues como no sea para prevenir que también se contagie de ellas no lo entendemos. ¿Y por qué no la vacunan también para protegerla de los virus del Sida, del papiloma humano, de la gripe aviar, de la gripe común, de la gripe A y, sobre todo, del virus VEH (Virus de la Estupidez Humana)? ¡Ya puestos! Mire, nuestro consejo es que su hija acuda a un experto en el Par Biomagnético. Es la mejor opción y si hay suerte ese virus puede desaparecer en un par de sesiones. Y si no fuera así –porque nunca se sabe- que pruebe con el Bio-Bac –hoy Renoven- y/o con Viusid. Ambos son útiles en casos de enfermedades víricas. Renoven ha demostrado en ensayos clínicos con personas que eleva significativamente el recuento de células CD4 y CD8 sin producir efectos secundarios. En cuanto al Viusid hay también estudios clínicos en los que se ha testado el producto frente a distintos tipos de virus como el herpes genital, el papiloma, el herpes Zoster, la mononucleosis, las hepatitis B y C y las infecciones por el VIH. Y en todos los casos se constató una notable mejoría con un claro aumento de las defensas así como una reducción de la “carga viral”. E igualmente son útiles el BIRM, el Cellfood, el extracto de semilla de pomelo y hasta la vitamina C natural (en dosis altas y en forma de ascorbato cálcico). En todo caso insistimos en que lo más práctico y rápido en estos momentos quizás sea probar con el tratamiento creado por el Dr. Isaac Goiz.


Hola y felicidades por esta revista que nos sirve de tanta ayuda. Me gustaría saber si podríais orientarme en lo siguiente: trabajo en una mina de carbón desde hace aproximadamente 16 años y hace uno me dijeron en un reconocimiento que tenía un primer grado de silicosis lo que corroboraría la Seguridad Social. Debido a ello y a un asma bronquial leve diagnosticado en el año 2000 mi calidad de vida se está viendo afectada notablemente. En la medicina convencional esta enfermedad es incurable y puede avanzar progresivamente -creo que se trata de algo parecido a una fibrosis pulmonar- así que los tratamientos son a base de broncodilatadores y corticosteroides (más o menos como para el asma) pero no soy muy partidario de tomar esta medicación toda la vida. Así que dado que no me ofrecen un futuro muy halagüeño les estaría muy agradecido por cualquier ayuda que sirviera, si no para curarme al menos para frenar el avance y mejorar en lo posible. Actualmente sigo en este trabajo pues me queda poco para acogerme a la prejubilación. Me resta añadir que estuve unos cuatro meses tomando Lyprinol, NutriSGS y coenzima Q-10 sin notar mejoría. ¿Son indicados estos productos? ¿Quizás a más largo plazo? ¿Hay otras alternativas? Sin más y a la espera de su respuesta reciba un cordial saludo.

Pedro Merayo

Mire, la silicosis -patología que causa la inhalación de partículas finas de arena o sílice- es una enfermedad fibrósica-cardiovascular de carácter irreversible considerada incapacitante por lo que nuestra sugerencia es que pida la jubilación anticipada. Se está jugando tener una salud muy deficiente el resto de su vida e, incluso, no llegar a viejo así que no vamos a andarnos con paños calientes. Piense que a medida que el polvo se acumule en sus pulmones éstos sufrirán más daño y le dificultará hasta respirar. Y ser más sensible a las infecciones y poder llegar a contraer una tuberculosis o un cáncer si además fuma. A nivel celular la exposición al polvo de sílice rompe los lisosomas y éstos contienen numerosas enzimas que terminan depositándose en los pulmones causando importantes daños en ellos. Y no conocemos tratamiento ni convencional ni alternativo que pueda ayudar eficazmente. Ni siquiera con una quelación intravenosa. Nos gustaría tener mejores consejos que darle pero nos tememos que lo único que puede hacer en estos momentos es impedir que el problema se agrave. Lo sentimos de veras aunque es posible que a nivel ortomolecular le ayude la ingesta de MSM (metilsulfonilmetano) –empezando con dosis muy bajas- junto con los tres aminoácidos azufrados –cisteína, taurina y metionina- ya que le ayudarán a desintoxicarse y desinflamarse; además se trata de quelantes naturales.


Estimado y sincero Sr. Director: tengo una dolencia cardiaca pero no voy a comentar nada de ella porque la llevo bastante bien controlada con quelación, suplementos, estilo de vida, medicación, etc. Mi consulta se centra en la duda de si tomar agua destilada -y, por tanto, exenta de minerales- o agua embotellada o llamada mineral con sus concentraciones originales. Yo he leído, por una parte, que el agua destilada no aporta minerales y, por otra, que el organismo no asimila los minerales disueltos en agua. Mi pregunta es: cuando tomamos un complejo mineral con un trago de agua ¿porque el cuerpo sí lo asimila? ¿Cuál es la diferencia y el agua más conveniente para beber: la mineral o la destilada? Un cordial saludo y un apretón de manos.

Vicente

La revista publicó en el nº 97 –léalo en nuestra web: www.dsalud.com– un extenso y documentado artículo titulado ¿Es mejor beber agua destilada que agua mineral? en el que explicábamos que la primera es la que tras convertirse en vapor se condensa luego merced al frío (como el agua de lluvia). Un proceso que permite eliminar todos los contaminantes además de los minerales inorgánicos que contiene el agua de manantial. Porque los minerales que contiene ese tipo de agua no se asimilan por el organismo y de ahí que se acumulen en los riñones. Según algunos expertos una persona que bebe agua dura no destilada a diario puede a lo largo de su vida llegar a ingerir el equivalente a 450 vasos de minerales sólidos, residuos que si no se eliminan se terminan acumulando o corroyendo tejidos dando lugar a numerosas dolencias. En cambio los complejos minerales que se comercializan son orgánicos y, por tanto, biodisponibles ya que normalmente proceden de plantas, frutas o verduras. Los minerales del agua de mar, en cambio, sí son orgánicos y el organismo los aprovecha.


Hola. Felicidades por la revista. Mi padre de 71 años tenía un PSA de 980 y ahora lo tiene en 57 por unas inyecciones trimestrales. Su diagnóstico es cáncer de Gleasson 4 + 4 muy agresivo que le invade los uréteres y se le ha extendido por todos los huesos. Esto le ha provocado insuficiencia renal y tener la creatinina en 10,28 y la urea en 226. Le dieron el alta en el hospital con la creatinina en 6,5 y con dos tubos pinchados, uno en cada riñón. En las farmacias no conocen ni el Renoven ni el tratamiento del Dr. Rath con vitamina C (ni siquiera les sale en el ordenador). A mi padre le han dicho que no consuma ni proteínas ni nada que contenga potasio. Por favor, necesito sugerencias y que con prontitud traten el tema de la insuficiencia renal grave. Mi padre lleva casi 30 años siguiendo un régimen crudívoro de almendras, nueces, etc., procedentes de un huerto biológico cuidado por él y solo de vez en cuando toma cosas cocinadas pero muy poca carne. ¿Y para qué? La dejadez por parte de los urólogos será objeto de denuncia en su tiempo. Ahora quiero concentrarme en su recuperación. Atentamente,

Francisco Ortega García
Pinos Puente (Granada)

Toda la información que ustedes precisan está en los dos tomos del libro Cáncer: qué es, qué lo causa y cómo tratarlo (puede pedirlos en el 91 638 27 28). Obra que como en las farmacias no se vende no es conocida por los farmacéuticos –éstos, una vez en poder del título, sólo suelen leer los prospectos comerciales que les envían los grandes laboratorios y alguna novela que otra para evadirse (salvo contadas y honrosas excepciones)- y por tanto desconocen los tratamientos y productos de los que en ellos se habla. Nosotros, por nuestra parte, no podemos en esta sección de cartas proponer un tratamiento como el que precisa su padre. Porque la situación que describen es grave y compleja. Les sugerimos pues que acudan a ver al Dr. Alberto Martí Bosch (91 435 56 13) o al Dr. Santiago de la Rosa (91 431 35 16).


Ante todo deseo felicitarles por la revista pues desde que la descubrí la leo con mucho interés. Por eso me he decidido a escribirles y preguntarles si pueden dar solución al problema de mi marido. Hace meses que le salen grietas en las palmas de las manos y dedos (por las zonas donde parece que se produce mas roce) y creo que las grietas que le salieron en los talones es de lo mismo. Son como unas durezas que se le terminan haciendo grietas. Al principio le pica mucho y posteriormente tiene como quemazón. Se produce de dentro hacia fuera generando las grietas. Mi marido piensa que es por algún trastorno de tipo digestivo. Él no cree en la medicina tradicional así que esperando que me puedan dar algún tipo de tratamiento o asesoramiento que le pueda ayudar les saluda atentamente

Paloma Hernán Écija

Con las indicaciones que nos da es imposible saber qué tiene su marido. Podría ser en efecto un problema digestivo aunque las grietas aparezcan sólo en manos y pies pero lo cierto es que las causas pueden ser muchas y eso debe valorarlo un dermatólogo. Porque puede ser desde un síntoma alérgico a un caso de inicio de fibromialgia. Lo que no debería hacer es dejarlo correr si lleva meses sufriendo el problema. Y no le sugerimos a ningún profesional dado lo que nos dice de las creencias de su pareja. Que empiece pues yendo a un dermatólogo es lo más aconsejable. Y paralelamente que se haga un test de intolerancia alimentaria.


Estimado Sr. Campoy: soy fiel lector de su revista y confío mucho en sus orientaciones. Tengo 60 años, unos 10 kg de sobrepeso y padezco desde hace años hipertensión esencial (no derivada). Además a causa de una angina de pecho llevo 4 stents. Siempre a tratamiento consumo diariamente 8 medicamentos (Coropres, Sutril, Pritor, Moxón, Aldactone, Artedil, Lipemol y Adiro). Así controlo una tensión media de 160/80 aunque la alta alguna vez se dispara hasta 120. Bueno, pues me preocupan los efectos secundarios de tanta medicación. Por otra parte, como en el nº 115 de la revista hablan de la relación huevos fritos-tensión y afirman que “por supuesto la hipertensión no debe tratarse ni tomando huevos fritos ni ingiriendo fármacos agradecería sobremanera que me indicasen el método más eficaz para normalizar la tensión. Gracias anticipadas.

Julio Goiben
(Bilbao)

Nos congratula sinceramente que sea fiel lector de la revista aunque nos congratularía aún más que además hiciese caso de lo que en ella se dice. Porque el hecho de que ingiera todos esos fármacos juntos y siga no ya sano sino vivo es casi inconcebible. Mire usted, lo que debería hacer en primer lugar es adelgazar, desintoxicarse y alcalinizar su organismo. Y para ello lo más rápido y eficaz es hacer La Dieta Definitiva. Luego debe saber que la hipertensión puede ser el síntoma de otras patologías (nefritis, gota, diabetes, adiposis, el síndrome de Cushing, la coartación de la aorta, un tumor cerebral, etc.); de hecho cuando se ignora la causa se la denomina hipertensión esencial. Ahora bien, en la mayor parte de los casos la hipertensión arterial se debe a un déficit de nutrientes causado por una alimentación inadecuada. En su caso juega un papel fundamental la nutrición. Tanto es así que se padece casi exclusivamente en los países desarrollados; en el Tercer Mundo es muy difícil encontrar personas hipertensas. En cuanto a las causas pueden ser múltiples y en ellas se encuentran involucrados factores como los antecedentes familiares y genéticos o una disfunción en el metabolismo del calcio pero los más importantes suelen estar en una deficiente alimentación –porque cuando el organismo no recibe los nutrientes necesarios se deteriora, paredes arteriales incluidas-, la ingesta excesiva o habitual de café, alcohol, sal, tabaco o drogas (y los fármacos son drogas duras), el sedentarismo, el estrés, el sobrepeso, la obesidad y problemas en el entorno (sobre todo la exposición a radiaciones telúricas y electromagnéticas). Nuestra sugerencia, en suma, es que adelgace, se alimente de forma equilibrada, haga algo de ejercicio a diario (pasee una hora, por ejemplo), reduzca la ingesta de sal, limite o suprima el consumo de azúcar e hidratos de carbono refinados, las grasas saturadas, los lácteos, el alcohol, el café, el tabaco y las sustancias excitantes, evite el agua clorada y el agua con gas, siga una dieta rica en fibra, aumente la ingesta de vegetales crudos y frutas en general -las cebollas y los ajos son especialmente útiles-, ingiera tres o cuatro veces a la semana pescado azul, elija para cocinar o aliñar las ensaladas aceite de oliva virgen extra y no fría nunca los alimentos. En cuanto a posibles suplementos útiles le sugerimos que se asegure de ingerir de forma habitual ácidos grasos esenciales –el ácido linoleico provoca una acción hipotensora importante desencadenada por su actividad sobre las prostaglandinas de la serie E-, vitaminas E y C -ésta conjuntamente con bioflavonoides (la vitamina C es hipotensora y reduce la agregación plaquetaria cuando se ingiere conjuntamente con vitamina E)-, cloruro de magnesio –veinte gotas al acostarse-, coenzima Q-10, alimentos ricos en yodo como los mariscos, el ajo, el mero, las acelgas o las judías verdes -su deficiencia favorece la aparición de hipertensión-, alimentos ricos en potasio como los plátanos, los melones dulces o los albaricoques -su carencia lleva a que aumente la presión sanguínea-, bromelaina -es un inhibidor de la agregación plaquetaria- y betacarotenos -fundamentales en la prevención de las patologías cardiacas y arteriales-. En cuanto a la fitoterapia hay multitud de plantas con efectiva y reconocida actividad hipotensora como el espino blanco, el olivo, el muérdago, la pervinca, la agripalma y el crisantelo.


Estimado Sr. Campoy: primeramente quisiera agradecerle a usted y a su publicación el esfuerzo que realizan para concienciarnos de que una nueva medicina (basada más en lo curativo que en lo paliativo) no sólo es posible sino absolutamente necesaria. Y ahora paso a comentarle mi caso con la mayor brevedad posible. Para empezar quiero decirle que estaría muy interesado en saber los datos referentes a aquellos especialistas de la denominada terapia del Par Biomagnético del doctor Isaac Goiz de la que recientemente hablaron. A ser posible que tengan consulta en Madrid, Málaga o Granada. Le comento: hace unos años contraje hepatitis B y simultáneamente un muy elevado nivel de estrés que duró alrededor de 3 meses tras los cuales estaba en situación de portador sano de esta hepatitis, condición que he mantenido cerca de 8 años. No obstante, pasada la situación de estrés empecé a tener una serie de molestias: cansancio, malestar (a veces escalofríos), falta de concentración y memoria, falta de equilibrio, molestias en las articulaciones, problemas de vista, tensión en la zona temporo mandibular y frente (tengo maloclusión), dermatitis (recientemente), molestias digestivas (gases), hinchazón de la zona izquierda del abdomen, molestias en zonas hipocondriales, estreñimiento, picores -sobre todo al dormir-, sensación de vejiga irritada, sensación (realmente es así) de que apoyo más la pierna derecha, dificultad para dormir… A lo largo de todos estos años -como puede imaginar y como he leído comentar a otras personas en esta revista- la peregrinación por especialistas y médicos en general ha sido larga y la cantidad de pruebas y analíticas mayor aún sin resultado alguno salvo el ya comentado diagnóstico de portador sano de hepatitis B. También me hice recientemente pruebas de intolerancia alimentaria y alergias pero no han sido concluyentes pues en la primera prueba de alergias se detectó alguna que en la segunda ya no existía. Toda la sintomatología expresada anteriormente coincide en gran manera con lo que se expresa en algunos de los artículos referentes a posibles infecciones no localizadas comentadas en Discovery DSALUD y asociadas su curación a terapias como la del doctor Goiz por lo cual le pedía estos datos. También quisiera datos de algún centro de diagnóstico eficaz para saber a qué responde toda esta sintomatología que padezco y que evidentemente me está haciendo la vida más difícil. Y de alguna otra terapia y del personal que la imparta que pudiera ser efectiva en el caso de que la del doctor Goiz, por algún motivo, no lo fuera. Finalmente una duda sobre el tema de la hepatitis B: ¿cómo se puede saber si estando en la situación en la que estoy de “portador sano de la hepatitis B” soy contagioso o no? ¿Hay alguna forma de saber aproximadamente cuándo fue el contagio? ¿Hay alguna terapia realmente eficaz para eliminar el virus de mi organismo? Agradeciéndole muy especialmente y de antemano los datos que pueda aportarme le mando un abrazo.

J. P.

El número de personas con experiencia en el uso del Par Biomagnético en nuestro país es muy escaso pues hasta que hablamos de ello y el Dr. Isaac Goiz vino este año a España a impartir sus cursos eran muy pocas las personas que la practicaban aquí. Y aunque a día de hoy han acudido a ellos más de 200 personas no estamos en disposición de avalar a ninguna dando sus nombres. Sencillamente porque ignoramos su formación real y no estamos dispuestos a hacerlo. De ahí que demos siempre los nombres de quienes nos consta que realizan bien su trabajo. En Madrid puede usted acudir a Juan Carlos Albendea (91 704 57 81) o a Santiago de la Rosa (91 431 35 16). En su caso probablemente mejor a este último ya que además es médico naturista, acupuntor, homeópata y especialista en bioenergética. Nos consta que la hepatitis B desaparece con este método muy rápidamente. Tanta que es intolerable que haya personas sufriéndola cuando la terapia es tan eficaz. Dicho esto sus síntomas son claros de que además puede sufrir intolerancia a algo. Puede ser a los alimentos pero también a productos químicos usados en casa así como a los de higiene personal. O a contaminación telúrica o electromagnética. Y como ya dijimos en la respuesta a otra carta anterior en el improbable caso de que no le funcionase la terapia del Dr. Goiz para el virus siempre podrá probar con el Bio-Bac –hoy Renoven-, el Viusid. el BIRM, el Cellfood, el extracto de semilla de pomelo y la vitamina C natural. Dicho lo cual agregaremos que deberá usted en cualquier caso someterse a una desintoxicación profunda y alcalinizar su organismo porque estará sin duda contaminado.


Señor Campoy: soy una apasionada lectora de su revista y le felicito por el valor que le echan y por la fantástica obra informativa y educativa que están haciendo en el campo de la salud. Me atrevo por ello a pedirles consejo para mi problema. Recientemente me hicieron una densitometría ósea y me diagnosticaron una osteoporosis muy avanzada para la edad que tengo pues acabo de cumplir 60 años y no tengo problemas de sobrepeso (mido 1,56 cms y peso 52 kilos). Hace algunos años me dieron tratamiento farmacológico para la entonces osteopenia que me hizo polvo el estómago y lo tuve que suspender. El proceso de descalcificación ha avanzado muy rápido a pesar de que he desechado de mi dieta los lácteos, las harinas refinadas, el azúcar y no fumo ni bebo habitualmente. El médico me insta a que busque un tratamiento urgentemente para mi problema pero no sé qué terapia será más efectiva para la osteoporosis. Por eso me atrevo a dirigirme a usted en busca de información. También le agradecería que me indicasen algún profesional para tratarme (vivo en Castellón) en esta ciudad, Valencia o alrededores. Le quedo muy agradecida y le mando un afectuoso saludo.

Mª Luisa

La osteoporosis suele deberse a una acidificación del organismo porque para alcalinizarse éste recurre frecuentemente al calcio y donde lo obtiene más fácilmente es de los huesos. Y recuerde que el cuerpo se acidifica ingiriendo azúcar, hidratos de carbono refinados, dulces, pasteles, leche y sus derivados, harinas, carne roja, alcohol, café y otros alimentos de los que ya hemos hablado. Debe pues proporcionar calcio al cuerpo pero no tomando lácteos. Le sugerimos que en su caso ingiera conjuntamente Coralcare con vitamina K2 –también denominada Menaquinona-7 o, de forma abreviada. MK-7. Los tiene en 100% Natural. Ingiera asimismo conjuntamente magnesio, fósforo y vitaminas B6, C y D. Y calcitonina porque para que el calcio actúe en el organismo es indispensable que se fije bien y de forma rápida y en ese proceso es necesaria la intervención de esa hormona cuya presencia en el organismo disminuye a partir de los 50 años. Recuerde asimismo que medicamentos como los corticosteroides, las tetraciclinas y los preparados tiroideos pueden ser los responsables de la pérdida de calcio. Son igualmente útiles suplementos como Kalsis (Catalysis), Artigel (Masterdiet) y Silicium G5 (Silicium España).


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Septiembre 2009
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