CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 114 / MARZO / 2009

Sr. Director: le escribo esta carta un poco a la desesperada con el fin de que me puedan orientar. Mi padre está diagnosticado de cirrosis hepática desde hace 25 años -actualmente tiene 64- y siempre ha estado perfectamente hasta el año pasado que empezó a tener cuadros de encefalopatía hepática. Sus médicos de la Seguridad Social no saben cómo afrontar el problema con medicamentos (toma Duphalac, Aldactone 25, Humatin y Seguril) ya que le andan subiendo y bajando los diuréticos a ver qué pasa pero no saben muy bien qué hacer y la única solución que ofrecen a largo plazo es el trasplante hepático. Yo soy psicólogo, hago Medicina Sintergética y he tratado complementariamente a mi padre este año pasado pero con escasos resultados. En estos momentos se le está tratando con el Par Biomagnético y Acupuntura complementariamente. Tiene episodios de ascitis en el abdomen y edema en las piernas hasta tal punto que subió de peso 6 kilos en pocos días por la retención de líquidos y a raíz de eso le han subido la dosis de diuréticos. Debo añadir que sigue una dieta estricta no comiendo apenas carne. Actualmente pesa 104 kg cuando normalmente pesaba 95 kg y mide 1.70 m. Por favor, oriéntennos pues estamos un poco desesperados. Atentamente,

Antonio Morán Fernández
Ponferrada (León)

Los médicos llaman Encefalopatía hepática a los daños que se producen en el sistema nervioso y en el cerebro que se reflejan en síntomas como la pérdida de reflejos o alteraciones de la consciencia y cuya causa está en disfunciones del hígado como la cirrosis –normalmente provocada por el exceso de alcohol, grasas saturadas y carbohidratos refinados- o la hepatitis –que en general parece deberse a virus patógenos- que dificultan en él la circulación sanguínea. ¿Y qué pasa cuando el hígado no funciona correctamente? Que, entre otras cosas, no puede metabolizar bien los alimentos ni ayudar a desintoxicar el cuerpo con lo que las toxinas se acumulan y al llegar éstas al cerebro con la sangre se deteriora. Ésa es la razón aunque los médicos digan que se desconoce la causa de tal patología. Y lo que provoca el deterioro del hígado es básicamente la ingesta de azúcar y carbohidratos refinados, el alcohol, el tabaco, las grasas saturadas y las “trans” y -algo que se olvida con frecuencia- una excesiva ingesta de proteínas animales porque ello da lugar a una sobreproducción de amoniaco. En cuanto a la ascitis no es más que el nombre que se ha dado a la acumulación de líquido en la cavidad abdominal y suele ser consecuencia de lo anterior aunque a veces puede deberse también a una infección o a una insuficiencia cardiaca. Nuestro consejo pues es que deje de tomar esos diuréticos cuanto antes y siga las norma de La Dieta Definitiva a rajatabla pero limitando la cantidad de carne que ingiera los primeros meses. Sus problemas de retención de líquido desaparecerán solos en días o en pocas semanas sin diuréticos, fármacos de graves efectos secundarios. Debe asimismo ingerir a diario dos gramos de vitamina C -pero en forma de ascorbato cálcico-, un gramo de vitamina E y dos ampollas de rábano negro con alcachofa (hay varias marcas que encontrará en los herbolarios). Tras la comida de mediodía debe ingerir dos cápsulas de L-Arginina y tras cenar otras dos de L-Ortinina para deshacerse del amoníaco. Nos parece excelente por supuesto que siga además el tratamiento con el Par Biomagnético porque si hay virus podrá eliminarlos. El tratamiento debe completarse con una hidroterapia de colon –tres sesiones en dos meses- y una completa desintoxicación de riñones e hígado. Y para ello le invitamos a leer lo que ya hemos contado al respecto (vea por ejemplo en nuestra web –www.dsalud.com– lo publicado en los artículos Cómo desintoxicar el hígado en apenas unas horas (nº 67), Afronta el cáncer y otras patologías desintoxicando el hígado y el riñón (nº 78), Claude Lagarde: “Para estar sano basta desintoxicar el organismo y proporcionarle los nutrientes adecuados” (nº 79) y, sobre todo, el titulado La importancia de eliminar las piedras del hígado, la vesícula y los conductos biliares (nº 106). Si lo hace bien mejorará rápidamente.


Sr. Campoy: sólo decirle que soy una madre de un joven de 27 años que desde hace seis empezó a manifestar síntomas de esquizofrenia y está tomando antipsicóticos desde hace tres. He leído en su revista que no sirven ni para paliar los síntomas positivos de la enfermedad como son alucinaciones así que si fuera su hijo, ¿qué estaría tomando?

C. González
Getafe (Madrid)

Nosotros no creemos en la cultura de la pastillización. Por tanto, no se trata de qué debería “tomar” su hijo sino qué podría hacer pero para eso hay que saber qué provoca la esquizofrenia. El problema es que los médicos –más bien los psiquiatras- utilizan ese término para describir un conjunto de síntomas que incluyen sobre todo un pensamiento desorganizado con pérdida del sentido de la realidad, delirios, alucinaciones y alteraciones bruscas del ánimo y las emociones siendo lo único evidente para ellos que hay una insuficiencia de endorfinas y dopamina en el cerebro pero sobre la causa o posibles causas sólo hay especulaciones porque incluso parece haberse descartado ya que se trate de un problema genético. ¿Y cuál es nuestra opinión? Pues en estos momentos entendemos que puede haber varias causas y se las vamos a indicar sin pronunciarnos. En primer lugar es muy posible que se deba a un parásito, el toxoplasma, que se suele hallar en las garras y en las heces de los gatos. Esta posibilidad la planteó hace ya varios años E. Fuller Torrey –psiquiatra del Stanley Medical Research Institute en Bethesda- y posteriormente fue apoyada por otros científicos de talla internacional, entre ellos el virólogo Robert Yolken -profesor del John Hopkins University Medical Center de Baltimore (EEUU)- y Stephen Buka -investigador de la Escuela de Salud Pública de Harvard (EEUU)-. Por tanto, procedería someter a su hijo a una desparasitación. De hecho así lo piensa también la conocida doctora Hulda R. Clark como contamos en el artículo que apareció en el nº 106 de la revista con el título ¿Tiene usted parásitos intestinales? y completamos en los números 108 y 109 con otro titulado Parásitos: causa de muchas patologías que dimos por su longitud en dos partes (puede leerlos en nuestra web: www.dsalud.com). En ellos aparece cómo proceder a realizar esa desparasitación. Otra posibilidad es que haya un déficit acusado en el cerebro de ácidos grasos omega 3. Lo explicamos de forma extensa en el artículo titulado Ácido Eicosapentaenoico: eficaz y seguro antidepresivo natural que también apareció en el nº 106. De hecho en él llegamos a afirmar textualmente: “¿Cuántos psiquiatras saben hoy que ante cualquier problema mental –depresión, esquizofrenia, trastornos del humor, etc.- lo primero que debería hacerse es recomendar a quienes lo sufren la ingesta de ácidos grasos omega 3?” Léalo, por favor. Dicho esto hay que recordar que la alimentación es absolutamente fundamental en estos casos. Lea el artículo titulado El Régimen Ancestral del Dr. Jan Seignalet que apareció en dos partes en los números 78 y 79 donde éste explica que buena parte de las llamadas enfermedades –incluidas las cerebrales- se deben al “ensuciamiento” de las células y, por tanto, propone seguir una dieta –que no difiere en nada de La Dieta Definitiva, publicada con anterioridad a la suya pero que tiene fundamentos muy similares- y desintoxicar el organismo -y sobre esto nos remitimos a los textos que citamos en la carta anterior para no repetirnos-. Cabe agregar finalmente que otra causa puede ser un déficit nutricional. Y en tal caso lo que procede es seguir un tratamiento ortomolecular por lo que le sugerimos que lea las líneas básicas a seguir en el texto que con el título Abordaje ortomolecular de las patologías psiquiátricas apareció en la sección de Medicina Ortomolecular del nº 81.


Sr. Director: me dirijo a ustedes para pedirles un poco de ayuda. Sufro fibrosis quística y me gustaría saber si pueden aconsejarme o recomendarme algo con lo que pueda afrontar eficazmente mi enfermedad. Me niego a que me digan que es incurable. No quiero extenderme más para no ocupar mucho espacio. Gracias.

A. López Flautín
(Madrid)

La Fibrosis Quística se considera una enfermedad genética hereditaria que causa discapacidad general progresiva, especialmente con dificultad para respirar por acumulación de un moco espeso y pegajoso que además de afectar a los pulmones aparece en los intestinos, el páncreas y el hígado habiendo por lo general una alta concentración de sodio en esos órganos. No existe cura pero quienes lo padecen pueden vivir hasta 40 años con ella. Se achaca a la mutación en un gen llamado Regulador de la conductancia transmembrana de la fibrosis quística (CFTR por sus siglas en inglés) que interviene en la producción del sudor, los jugos gástricos y el moco. Ahora bien, ¿es el gen mutado el que produce la patología o ésta hace que el gen mute? Sabemos que cualquier experto pondrá el grito en el cielo pero nosotros nos lo preguntamos. Nuestro consejo, ya que nos lo pide, es que indague posibles causas. No tiene nada que perder. Para empezar asegúrese de que no es intolerante o alérgico a algún alimento, producto o parásito con el que esté o haya estado en contacto. Hay tests para saberlo de los que ya hemos hablado y tiene en nuestra web: www.dsalud.com. Paralelamente hágase un test con el Par Biomagnético y con un Quantum-SCIO ; el Dr. Santiago de la Rosa (91 431 35 16) puede hacerle ambos en Madrid y si da positivo tratarle. Y por último, de momento, averigüe si tiene un problema enzimático. Es más, debería asegurarse de que no padece algún déficit nutricional (vitaminas, minerales, oligoelementos…). José Ramón Llorente, presidente de la Sociedad Española de Nutrición Ortomolecular, puede proponerle un tratamiento adecuado (su número es el 96 392 41 66). Mientras pruebe a ver si mejora ingiriendo a diario ácido fítico y omega 3 en cápsulas así como algún complejo enzimático verdaderamente potente (hay varios en el mercado). Y vea qué tal le sienta la ingesta diaria de ajo crudo –es antimucolítico y antimicrobiano- macerado en un poco de aceite de oliva virgen. Si en el futuro tuviéramos información nueva la publicaremos.


Sr. Director: he leído en el nº 110 una carta de respuesta a un problema de tiroiditis autoinmune en la que ustedes recomiendan: «Debe asimismo consumir durante un par de semanas abundante omega-3. Le sugerimos tomar durante ese tiempo diez gramos diarios de Aceite de Krill NKO o de Lyprinol para luego pasar a tomar sólo tres». Y ésa es la razón de mi carta: ¿no será un error? Porque el envase de Aceite de Krill NKO contiene 90 perlas de 500 mg y la dosis recomendada es de 1 a 3 perlas; es decir, de medio a gramo y medio al día. Habiéndome informado por otras fuentes lo máximo que recomiendan, según los casos, es de 6 perlas diarias. Muy lejos pues de las 20 perlas sugeridas por ustedes. Les agradecería que me aclararan la dosificación dada la enorme diferencia entre los que dicen Vds. y la recomendada en el envase o en otros medios. Y muchas gracias por la revista.

Francisco Coll Villar
(Granada)

Los ácidos grasos omega 3 pueden tomarse como suplementos para asegurar el mínimo diario y prevenir patologías y en tal caso las dosis adecuadas son las que usted dice… o para tratar problemas ya existentes y en tal caso lo que se recomiendan son “dosis terapéuticas”. Pasa con cualquier producto. A una persona con graves quemaduras en el cuerpo los médicos le pueden llegar a dar hasta ¡cuarenta huevos diarios! Esa es una “dosis terapéutica”. Puntual y limitada en el tiempo. Y lo mismo pasa con los omega 3. En casos de hipertrigliceridemia, por ejemplo, los expertos recomiendan hasta 4 gramos diarios. Pero de forma igualmente limitada en el tiempo. Nosotros sugerimos a ese paciente con tiroiditis autoinmune la ingesta de diez gramos diarios… pero durante dos semanas sólo. Y luego pasar a tres hasta resolver el problema, Es correcto.


Antes de nada quiero darles las gracias por hacer tan gran revista y permitir que su web sea accesible a todo el mundo. Mi pregunta es sobre el colesterol. Hace como tres años me dijeron que tenía colesterol y leí todo lo leíble sobre el tema. Hoy como sin grasas prácticamente, soy vegetariana, camino todos los días al menos una hora y evito cualquier alimento que contenga colesterol. El caso es que he pasado de tener poco más de 200 de colesterol total a tener 306,9. De ellos 65,7 de HDL, 217 de LDL y 24 de VLDL. Así que me han recetado Simvastatina 40 durante 30 días y Dagaril 40 para siempre pero me da miedo tomar esas cosas por todo lo que he leído. De lo demás estoy bien y no me medico para nada. Agradezco de antemano su atención y les envío un afectuoso saludo. Tengo 51 años.

Pilar

A usted le subió el colesterol total en sangre de 200 a 306,9 ¡por no tomar alimentos con colesterol! Mire, ya no sabemos cómo explicarlo para que se entienda y asuma. El 80-90% del colesterol lo fabrica el propio organismo. Y díganos: ¿cree usted que el cuerpo iba a fabricar masivamente una sustancia que le daña? El colesterol es absolutamente esencial para la vida. Y usted lo tiene ahora muy alto en sangre porque al no ingerirlo el cuerpo tiene que sintetizarlo –es decir, fabricarlo internamente a partir de otras sustancias- y llevarlo a donde se necesita o se puede necesitar en un momento dado. ¿Y cómo lo hace? Pues a través ¡de la sangre! Por eso le detectan tanto colesterol en sangre. Ingiera usted alimentos con colesterol –de forma moderada, sin abusar- y el nivel en sangre ¡bajará! Por supuesto, hablamos de alimentos que suban el colesterol saludable o HDL. Lo que no debe ingerir son grasas saturadas. Tome pescado graso o un buen jamón ibérico y no chorizo, salchichón, morcón o carne grasa. Y si le quedan dudas lea el texto que con el título La injustificable demonización del colesterol publicamos en el n! 90, el titulado El método más eficaz para prevenir y tratar los problemas cardiovasculares que apareció en el nº 64 y, sobre todo, el Editorial aparecido en el nº 90 títulado ¡No tome fármacos para bajar el colesterol! cuyo texto empezaba así: “La afirmación de que tener demasiado colesterol en sangre puede causar aterosclerosis y, por ende, todo tipo de enfermedades cardiovasculares no ha sido demostrada científicamente jamás”. Mire usted, para prevenir los problemas cardiovasculares lo que hay que hacer es asegurarse de que con la comida tomamos suficientes nutrientes –sobre todo las cantidades mínimas diarias de vitamina C- y asegurarnos de que no tenemos carencias de lisina, prolina y coenzima Q-10. Y, sobre todo, porque eso sí es peligroso y no el colesterol, vigilar el nivel de triglicéridos. Y éstos se mantienen en los niveles adecuados simplemente reduciendo o eliminando de la dieta el azúcar, el alcohol, los carbohidratos refinados y las grasas trans y saturadas así como tomando a diario dos o tres gramos de ácidos grasos omega 3. En cuanto a los alimentos para bajar el colesterol olvídese de ellos. Son un reclamo publicitario para incautos. Aunque lo apoyen asociaciones de expertos… que cobran por ello. Y de las estatinas ni nos molestamos en hablarle porque ya hemos dicho suficiente sobre ellas como para que nadie en su sano juicio se las tome.


Hola. Vivo en Valencia y tengo una hija de 4 años y medio llamada Águeda a la que diagnosticaron Síndrome de West a los 2 meses y 3 semanas de vida. Anteriormente había sido muy irritable con el único problema detectado hasta entonces de una diabetes gestacional que por medio de dieta se controló. Pero desde el momento en el que empezaron las crisis se le han suministrado casi todas las combinaciones existentes a nivel farmacológico relacionadas con una crisis generalizada y hasta el día de hoy se le sigue añadiendo a su tratamiento de mantenimiento cualquier antiepiléptico novedoso que salga a la palestra relacionada con West o Lennox. Fuimos entonces a una dietista en Barcelona que le mandó una serie de complementos nutricionales pero como eran muchos nos quedamos con los que consideramos eran más efectivos: el calcio de magnesio porque mejoró su problema de estreñimiento y la dieta ecológica, prácticamente al 100% sin gluten y sin lactosa. Además decidimos -a nivel personal- darla infusiones de tomillo que han mejorado sobremanera su aparato respiratorio y el sistema inmune. Como tratamiento alternativo la estamos dando desde hace poco más de un año electroestimulación magnética intracortical repetitiva intermitente. Obtuvo mejoría a nivel de conexión visual y mejoró su humor pero luego no se han producido grandes cambios con los últimos tratamientos a pesar de lo cual hemos decidido darle un margen más de confianza: hasta septiembre del 2009. La decisión de someterla a este tratamiento la tomó el doctor José Antonio Muñoz Yunta, fallecido en el 2008, pero prosigue con él la neurobióloga que trabajaba con él en el servicio de Neuropediatria del Hospital del Mar de Barcelona. A nivel de independencia la niña lo único que consigue es sentarse, coger objetos que se encuentren a su alcance y mantenerlos durante unos segundos. Por tanto, se sienta y tumba realizando una serie de acciones estereotipadas que tiene afianzadas. El grado de minusvalía que le han valorado es del 76%. Sé que es un caso complicado por lo que mi carta sólo pretende motivar a los investigadores a que investiguen qué es la epilepsia infantil y conseguir tratamientos que controlen las crisis epilépticas y, a la vez, mejoren su independencia y calidad de vida. Añadiré que a nivel genético se le han estudiado 3 genes relacionados con el Síndrome de Rett y uno con el Síndrome de Angelman resultando negativo pero una doctora llamada Mercedes Pineda asegura que para ella, clínicamente, es un caso de Rett. El caso es que hay muy pocos padres españoles -se pueden contar casi con los dedos de las dos manos- interesados en buscar otra solución que no sea farmacológica y menos todavía que tengan ganas, ilusión, economía y dedicación para poder aventurarse en otras terapias que puedan curar o mejorar la calidad de vida de nuestros hijos. En definitiva, estamos muy solos pero no vamos a desistir y seguiremos buscando ayuda.

Jaime Barrantes
(Valencia)

Se dice que un niño sufre Síndrome de West cuando tiene espasmos epilépticos en la infancia cuyo origen parece estar en el encéfalo -por eso se dice que es una encefalopatía– que pueden dañar y/o matar millones de neuronas provocando así un retraso del desarrollo psicomotor importante. Espasmos que suelen ir acompañados de gritos, llanto, movimientos oculares incontrolados, rubor, alteraciones respiratorias y muecas. Por supuesto los médicos ignoran qué lo provoca pero a nuestro juicio todo apunta a que puede deberse a alguna de esta causas: falta de oxígeno en el cerebro –lo que se define como isquemia– durante un parto complicado -algo desgraciadamente muy habitual-, un déficit congénito nutricional (normalmente de vitamina B6 o piridoxina) o una infección contraída por la madre que contagie al feto en el útero o en el canal vaginal al nacer –preferentemente la bacteria Toxoplasma gondii que provoca la toxoplasmosis, el virus de la rubéola o algún herpes como el citomegalovirus-. Los expertos dicen también que en casos muy raros puede deberse a un error genético que afecte al metabolismo de los aminoácidos. En cuanto al Síndrome de Rett se considera una patología congénita a pesar de que no se manifiesta hasta el segundo año de vida y se caracteriza por un retraso importante del habla y problemas de coordinación motriz que a veces se asocia con retraso mental (leve o grave). Quien lo padece puede llegar a tener graves discapacidades que pueden convertirle en una persona dependiente de por vida. Ahora bien, suele caracterizarse porque al crecer el cráneo del niño no lo hace en la proporción normal respecto del resto del cuerpo (usted sabrá si es así en el caso de su hija). Hoy se cree que lo causa un defecto del gen MECP2 que se encuentra en el cromosoma X. El Síndrome de Angelman, por su parte, también se considera una enfermedad genética –un defecto en el cromosoma 15- que causa problemas neurológicos que dan lugar a problemas serios de aprendizaje. Los niños que lo sufren tienen un semblante de felicidad que no se justifica. Y es que ya sabemos que la Genética es un estupendo cajón de sastre para ocultar la ignorancia y no tener que decir: “No tenemos ni idea de qué causa esto”. Los médicos saben bien que da mala impresión reconocerlo. Nuestro consejo, independientemente del síndrome en el quieran catalogar a su hija, es que intente detener su deterioro físico. Acuda a alguien experto en el Par Biomagnético para asegurarse de que elimina los posibles microbios y parásitos presentes. Que siga además un tratamiento ortomolecular adecuado a su edad y condición donde no deben faltar altas dosis de omega 3, un complejo con todos los aminoácidos esenciales y un complejo de vitaminas y minerales naturales potente. Y haga que su hija camine todos los días descalza un cuarto de hora mientras la da el sol en la cabeza. La equilibrará bioeléctricamente.


Estimado Director: es la segunda vez que le escribo. La vez anterior consulté sobre el virus del papiloma humano ya que a mi pareja le detectaron una displasia producida por él según el ginecólogo que la atiende. El caso es que decidimos seguir la recomendación que nos dio en su revista y compramos el Súper Zapper de Luxe de la Dra. Hulda Clark. Mi pareja estuvo tres meses utilizándolo hasta una nueva revisión en la que, según el médico, “ya no había rastro del virus”. Pero añadió que la mandaría más pruebas para asegurarse. Y esas pruebas confirmaron que ya no había virus por lo que agregó que “seguramente nunca lo tuvo aunque había tejido dañado o anormal producido por el virus”. Sin comentarios. Nos confesó que estaba confuso porque la citología decía una cosa y la biopsia otra. Parece que una de las dos mostraba algún problema del tejido del útero. El caso es que, según nos dijo, mi pareja se tiene que hacer una conización cervical “para asegurarse”. Hemos pedido que la retrase unos meses y sólo nos ha concedido un mes: hasta el 4 de marzo. Dice que es “cosa de poco” pero realmente no sabemos qué consecuencias puede tener o si es verdaderamente necesaria. Les rogaría encarecidamente que nos orientaran sobre la conveniencia o no de operarse y si hay alternativa natural a esto o médico que lo trate de forma natural. Lo más próximo posible a Toledo o Madrid. Por cierto, mostré a mis alumnos de técnicas orientales la portada de su revista que decía ¡No vacune a su hija! y tras leerlo la mayoría decidió, una vez superada la incredulidad, no vacunar a sus hijas contra el papilomavirus. Claro que esa misma incredulidad mostraban cuando les enseñé otros muchos artículos de la revista y descubrieron que la medicina convencional no es como ellos creen. Debo añadir, como ya le comenté la otra vez, que mis alumnos están cambiando la forma de cuidarse y sanar gracias a su revista. Y eso sí es hacer un bien social. Muchas gracias. Reciba un cordial saludo.

J. C. O.
(Toledo)

Vamos a ver, una Conización cervical –que los médicos han bautizado también como Biopsia en cono y Conización del cuello uterino– no es sino la extracción con un bisturí -bajo sedación intravenosa o anestesia general- de un trozo de tejido del cuello uterino para analizarlo al microscopio a fin de buscar posibles microbios patógenos o signos de cáncer. Si encuentran algo dirán que es “positiva” pero si no encuentran nada le dirán que no es una prueba concluyente porque pueden haber extraído un trozo de tejido no infectado o malignizado y justo el de al lado estarlo. Le aseguramos que es el pan nuestro de cada día. Por otra parte, qué sentido tiene hacer esa biopsia a su pareja? Hacerla sólo le interesa a él? Todo indica que el problema está en que no cree posible que el Zapper pueda destruir los virus patógenos. Pero ése es su problema. No el de ustedes. Que se busque conejillos de indias en otra parte. Tal es nuestro consejo. En cuanto a Gardasil, la llamada “vacuna del Virus del Papiloma Humano”, ya ve lo que ha pasado. Usted y sus alumnos tenían la información y actuaron en consonancia con nuestros consejos, otros no lo hicieron y sus hijas han sufrido las consecuencias. En muchos casos porque no les llegó la información ya que los grandes medios de comunicación no atendieron nuestras advertencias. Lamentable.


Sr. Director: un saludo y mis respetos por su labor informativa y, sobre todo, formativa. Esta carta, si hablara, es un grito, una súplica de ayuda para mi esposo y, por supuesto, para los que le queremos: su familia y sus dos pequeños. Hace cuatro años, tras acudir ocho veces a Urgencias y al médico de cabecera, fue diagnosticado de Brucelosis. Sufrió más de un mes fiebres intermitentes hasta que, al fin, fue ingresado en el hospital en Santiago de Compostela. Durante las altísimas fiebres sólo le mandaron Paracetamol 600 mg cuatro días. Después el tratamiento fue el de 20 ampollas de Estreptomicina y 45 días con Doxiciclina. Pues bien, ambos medicamentos son ototóxicos según averiguamos mucho después y de hecho a los dos meses empezó a sentir zumbidos (uno en forma de grillo) en ambos oídos y sensación de cabeza cansada y torpe. Así empezaría nuestro calvario y peregrinaje para tratar de parar los zumbidos (le adjunto un resumen de algunos tratamientos). Le vieron en la Sanidad Pública y se limitaron a decirle que deberá aprender a vivir con ello porque es incurable. Algún otorrinolaringólogo nos dijo lo mismo. Nosotros -sobre todo mi marido- no creemos que sea así. Se ha tratado dos meses con acupuntura y toma a diario ginseng coreano, ginkgo biloba, Hidroxil, antioxidantes y vitaminas. Y yo cocino lo mejor que puedo siempre siguiendo vuestros consejos. En médicos privados llevamos gastado lo que no tenemos y su vida sigue siendo un infierno. Cada día trabaja de nueve a diez horas (trabajo físico e intelectual) de Ingeniero Técnico en una empresa de automóviles. Apelo pues a su consejo: ¿qué más podemos hacer? ¿Nos sugiere algún médico especializado en esta patología? Nosotros leímos que los antibióticos que le dieron liberaban aminoglucósidos destruyendo las células ciliadas del oído y eso causaba acúfenos. Nos duele e indigna que ninguno de los once o doce médicos que lo trataron no lo leyeran también. Su revista nos ha devuelto la esperanza. Gracias por ello, desde el corazón..

Lidia Videz

Al hecho de escuchar ruidos en los oídos o en la cabeza cuando no hay una fuente sonora externa los médicos le llaman tinnitus. A veces son suaves, otros fuertes. Y pueden sonar como un zumbido, un silbido, un siseo, un chirrido, un rugido, un susurro o un soplido. Es verdad que a veces desaparecen con la ingesta de un complejo vitamínico –sobre todo del grupo B- reforzado con magnesio, zinc, gingko biloba y melatonina pero otras no. Y que en otras ocasiones la solución ha sido una terapia sacrocraneal o un tratamiento de Acupuntura. Incluso se asegura que hay hierbas eficaces para ello como la tintura de Cimifuga negra y la Vincapervinca (en extracto seco o en infusión). Ahora bien, debe saberse que también puede provocarlo una infección. Pruebe pues –no se asombre- a echarse en cada oído una gota de aceite de oliva virgen. Hágalo tres veces en una semana y luego déjelo. Dicho esto añadiremos que el Dr. Santiago de la Rosa nos contó a principios de febrero que estaba asombrado porque haciendo una terapia con el Par Biomagnético había resuelto un caso de tinnitus de muchos años en ¡cinco minutos! Con dos simples pero potentes imanes (y advertimos que no conviene jugar con ellos si no se tiene experiencia porque no son inocuos). No sabemos obviamente si funcionará en todos los casos pero si estuviéramos en su lugar probaríamos.


Estimados señores: mi más sincera enhorabuena por la magnífica labor que realizan. Verán, tengo 37 años, varios antecedentes de cáncer de mama -entre ellos mi madre- y hace algo más de un año me detectaron varias calcificaciones -primero en la mama derecha y luego en la izquierda- que me controlan con mamografías, ecografías y, a veces, punciones. Hasta ahora he intentado llevar una alimentación lo más sana posible eliminando los lácteos y tomando diferentes suplementos para potenciar el sistema inmune además de efectuar una depuración de hígado y riñón para poder así hacer frente a un “posible cáncer de mama”. Pues bien, ahora mismo estoy embarazada y quisiera saber si aparte de la dieta hay suplementos que debería tomar dado mi estado y si hay algo más que pueda hacer. Muchas gracias por su ayuda.

P. C. P.

Le sugerimos que ingiera más legumbres, frutos secos y semillas o tome a diario un suplemento de Ácido Fítico para evitar las calcificaciones (lea el reportaje que precisamente publicamos en este número). Tome asimismo vitamina K2 (lea en nuestra web –www.dsalud.com– el reportaje que con el título La vitamina K2 favorece la absorción del calcio evitando que se deposite en cartílagos y arterias publicamos en el nº 112). En cuanto al embarazo en sí solo debe asegurarse de seguir una alimentación variada e ingerir ácido fólico (su ginecólogo la asesorará al respecto).


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114
Marzo 2009
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