CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 116 / MAYO / 2009

Hola. Conozco desde hace sólo unos meses la revista -a la que me he suscrito- y no puedo por menos que agradecerles el esfuerzo que hacen compartiendo con nosotros tanta información y de tan buena calidad. Sé de sobra que reciben multitud de consultas por lo que muchas no pueden responderlas pero agradecería hicieran un esfuerzo sobre lo que les voy a formular pues aunque no tiene la gravedad de otras para mi esposa es desesperante. Padece desde hace más de 10 años picores vaginales que han sido tratados con distintas cremas y pastillas pero en cuanto las deja se rasca tanto que los labios de la vagina se llenan de heridas y se inflaman. Habiendo leído lo que ustedes dicen sobre la plata coloidal hemos utilizado 3 frascos de Oikos y 2 de Argenol aplicándolo directamente y tomándolo de forma sublingual y, a la vez, ha seguido aplicándose una crema –Positón de Iquinosa Farma- que contiene Acetónido de triamcinolona, Nistatina y Sulfato de neomicina. Y el problema sigue igual. En una de las últimas visitas ginecológicas, tras distintas pruebas -incluida una biopsia-, le dijeron que padecía de líquenes. Nos gustaría que nos dieran su opinión y los pasos a seguir. ¿Le podría ayudar alguna sesión con el Par Biomagnético o la Ozonoterapia?

M. Sánchez Martín
(Zamora)

El Acetónido de triamcinolona del Positón es un corticoide de uso tópico que se usa para reducir posibles inflamaciones y eccemas así como para calmar el dolor pero que da problemas en tratamientos prolongados o extensiones grandes de piel. El sulfato de neomicina es un potente antibiótico que cuando se ingiere oralmente tiene notables efectos secundarios tras repetidos tratamientos aunque no parece que sea así usado tópicamente. Y la nistatanina es un antifúngico, es decir, combate varios tipos de hongos. En suma, se trata de una pomada pensada para problemas dermatológicos que ayuda en casos de eccemas, hongos e infecciones bacterianas. Y que no es útil si la causa es un liquen o un virus. Cuando se trata de un posible liquen –entonces se habla de liquen escleroso- se suele tratar tópicamente bien con testosterona 2%, clobetasol dipropionato 0,05%, mometasona furoato 0,1% y tacrolimus 0,1%, bien con retinoides, mediante un tratamiento quirúrgico de vaporización con láser de dióxido de carbono, con una denervación vulvar, con criocirugía e, incluso, con una vulvectomía simple. Y si es un virus con distintos antivíricos. El problema es que casi todos son específicos y no de amplio espectro. Dicho esto agregaremos que muchos expertos piensan que puede tratarse de una alteración del sistema inmune de la piel vulvar porque se ha observado un aumento de las células T activadas en la dermis que liberan linfoquinas y citoquinas influyendo en la proliferación de queratinocitos y síntesis de fibroblastos y colágeno lo que a veces lleva a una atrofia de la epidermis con fibrosis de la dermis. ¿Y cuál es nuestra opinión? Pues la que usted mismo, en una clara demostración de que nuestra información termina calando, sugiere al final de su carta: que su mujer vaya a algún especialista en el Par Biomagnético porque tanto si se trata de una bacteria, un virus, un hongo o ¡un liquen! puede resolver el problema. Y que de paso la insuflen ozono en la zona afectada. Lo explicamos ya en el nº 36 de la revista en un artículo donde tanto el antetítulo –El ozono combate las vulvovaginitis refractarias– como el título –Tratamiento eficaz de las infecciones vaginales resistentes– lo dicen todo. Entre en nuestra web –www.dsalud.com– y encontrará toda la información extra que necesita.


Estimado Sr. Director: tengo un nieto de dos años y medio que nació por cesárea y dicen que sin complicaciones pero a los dos días comenzó a tener ictericia con nivel 21 que duró dos semanas. A las dos semanas de nacer le quitaron el pecho de la madre porque le provocaba pérdida de peso. Al mes y medio le dieron una dosis de 10 gotas de vitamina D3 y ahí comenzó la madre a notar al niño raro, con nistagmo. A los dos meses le diagnosticaron hipotonía e hipertonía así que le ingresaron -en principio para una semana- a fin de hacerle pruebas. Una de ellas fue un electro que dio normal. Luego le hicieron otro que le dio epilepsia pero sin foco epiléptico. También le hicieron una resonancia magnética que le dio normal. Fue ahí cuando le dieron Luminaleta. Entonces, tras otro electro, decidieron darle Sabrilex y a los dos o tres días, una noche en la que el niño estaba solo -por no dejar a su madre pasar noche con él- le dio un paro cardiorrespiratorio por lo que le tuvieron que inducir un coma con Pentotal. Le entubaron y observaron que el niño no se movía, que esta paralizado. Así que le hicieron un TAC pero en éste no se vio nada. Decidieron pues cambiarle el Sabrilex por Lamictal. En ese tiempo el niño cogió una insecticemia, se le cayó el pelo completamente y no contaban con él pero luchó como un jabato y salió. Pero desde que ingresó en el hospital el niño, que antes no tenia reflujos, comenzó a vomitarlo todo. Actualmente sigue la hipertonía y la hipotonía así como la epilepsia pues son consecuencias de un problema aún sin diagnosticar. Le han hecho todo tipo de pruebas: aminoácidos en sangre y orina, láctico, pirúvico en sangre y en LCR, ácidos orgánicos en orina, biotinidasa en sangre, SAICAR en orina, sulfítest en orina, neurotransmisores en LCR, estudio de déficit de creatina, estudio de sialotransferrinas séricas, cariotipo de alta resolución, RNM cerebral, hipoglucemia o acidodis, potenciales evocados auditivos de tronco, ecografías abdominales (donde le vieron el reflujo esofágico), ácidos grasos de cadena muy larga en plasma, PUFA (le sale deficiencia de ácidos omega 3 y DHA probablemente secundario a problemas nutricionales), emograma, coagulación, SMAC y CPK, puntos REDOX en ayunas y postpandrial, gasometría y amonio postpandrial, hormonas tiroideas, DRAS y orina de una micción para estudio de función renal, estudio de purinas y pirimirinas en orina, mucopolisacaridos y oligosacáridos en orina, piel para cultivo de fibroblastos y determinación de actividad PDH, actividad COX y oxidación de sustratos así como todas las pruebas de la cadena mitocondrial. Todas estas pruebas dieron normales. Hoy el niño mide 80 cm y pesa 7 l/2 kg, no habla sino que chapurrea, no mantiene la cabeza y ésta no le ha crecido desde entonces (mide 21,3 cm). Todas las analíticas están tan bien que se hallan en índices normales para un varón de 20 años. Para todo lo demás esta siendo atendido por un pediatra homeopático con un sinfín de productos y la epilepsia controlada con Lamictal 22 ml. Le quitaron toda la proteína vacuna. Hace un año le salieron manchas amarillas en la piel y ahora nos ha dicho el dermatólogo que es pitiriasis versicolor (añade que es un proceso absolutamente raro en edades infantiles y su extensión denota un defecto inmunológico de base en el niño ya que la malassezia que lo provoca es un germen saprofito) y a partir de diciembre el esmalte de los cuatro dientes superiores se le fueron desgastando de la encía para abajo. Algunos hasta desaparecieron pero el resto están blancos y perfectos. Le pido disculpas por haberme extendido tanto pero como verá necesito no omitir nada que pudiera ser relevante. En espera de sus consejos le saluda atentamente una abuela. Gracias.

Gertrudis Goicoechea Ruiz
Chiclana de la Frontera (Cádiz)

Por lo que cuenta el primer problema que detectaron a su nieto fue una ictericia -es decir, que el tono de su piel era amarillento- pero eso es algo habitual en muchos recién nacidos -entre un 5 y un 10% lo sufre- y suele deberse a que el hígado -que se encarga de procesar la bilirrubina para que ésta pueda ser excretada en forma de desechos- no trabaja aún de forma suficientemente eficaz. Es un “problema” que suele manifestarse entre el segundo y quinto día de vida y se resuelve solo a las dos semanas. Suele surgir cuando no ingieren suficiente leche materna y si no se hace nada casi nunca ocasiona problemas aunque a veces es mejor interrumpir la lactancia y sustituirla por el biberón hasta que desaparezca la ictericia. Por eso -y no porque perdiera peso- dijeron a su hija que dejara de darle pecho. Agregaremos que en estos casos la ictericia se produce por bilirrubina indirecta o no conjugada, es decir, por aquella que todavía no ha pasado por el hígado. Sin embargo, existe otro tipo de ictericia que sí se considera importante y es la que aparece durante las primeras 24 horas y aumenta la bilirrubina más de 0.5 mg por hora. Lo produce un exceso de bilirrubina directa y puede ser causada por una hemorragia, una isoinmunización o una policitemia pudiendo dejar secuelas en el niño para toda la vida. Fue bautizada como Ictericia nuclear, Kernicterus y Encefalopatía neonatal bilirrubínica. Al parecer el exceso de bilirrubina afecta al sistema nervioso central al inhibir la fosforilación oxidativa de las mitocondrias y los procesos de síntesis proteica. Y eso explicaría el nistagmo que no es sino un movimiento involuntario e incontrolable de los ojos que precisamente se asocia a una disfunción cerebral. En cuanto a la Luminaleta y el Sabrilex no son sino fármacos para controlar posibles espasmos y movimientos epilépticos. Siendo pues probable que a partir de su consumo el problema del bebé se haya agravado por los efectos iatrogénicos de los mismos. Ahora bien, ¿por qué las numerosas y variadas pruebas dan prácticamente un estado de salud aparentemente sano? ¿Cómo se explica? Por su carta es obvio que los médicos que tratan a su nieto lo ignoran. Pues bien, aún a riesgo de equivocarnos nos inclinamos a pensar que la probable causa de la ictericia de su nieto –y por ende de lo que luego ha sufrido- fue un parásito: ¡el Toxoplasma gondii! Se trata de un protozoo unicelular que puede afectar a cualquier animal aunque su reproducción tiene lugar sólo en el intestino de los gatos. Así pues cualquier persona puede infectarse si accidentalmente ingiere o inhala los huevos contenidos en las heces presentes en la arena donde éstos defecan pero también si ingiere alimentos crudos o mal cocidos procedentes de vacas, ovejas y cerdos que contengan la forma inactiva del parásito. En suma, es probable que la madre fuera contagiada y sufriera una toxoplasmosis durante el embarazo. De hecho hoy se sabe que cuando ese parásito entra en la madre en el primer trimestre es muy habitual que el feto muera, si entra en el segundo trimestre que el bebé nazca con malformaciones y si lo hizo en el tercero que al nacer tenga problemas graves en el sistema nervioso central, hidrocefalia, calcificaciones cerebrales, hepatoesplenomegalia, neumonitis, miocarditis e ¡ictericia! Parásito que no se detecta ni con una analítica, ni con una resonancia, ni con un TAC, ni con ninguna de las pruebas que usted menciona. Nos permitimos pues sugerirle que lea en nuestra web –www.dsalud.com– los tres artículos que con los títulos ¿Tiene usted parásitos intestinales?, Parásitos: causa de muchas patologías y Cómo eliminar los parásitos patógenos del organismo publicamos –respectivamente- en los números 106, 108 y 109. De hecho en uno de ellos advertíamos textualmente: “Si una mujer se infecta estando embarazada puede transmitir la infección al feto que, por tener un sistema inmune inmaduro, puede morir o sufrir graves daños cerebrales. En un gran porcentaje de casos los bebés que sobreviven a la fase intrauterina de la infección y nacen con toxoplasmosis congénita presentan síntomas graves y/o rápidamente mortales -inflamación de los ojos que conduce a ceguera, ictericia grave, facilidad para formar hematomas, convulsiones, cabeza grande o pequeña, retraso mental importante, etc.- o bien no presentan ningún síntoma aunque éste puede aparecer pasados unos meses o unos años”. En definitiva, le sugerimos que su nieto sea sometido a una desparasitación lo antes posible.


Sr. Campoy: soy suscriptor desde hace un par de años y estoy muy satisfecho con los artículos que publican. Verá, llevo unos meses buscando una buena alternativa a las amalgamas de mercurio y he contactado con varios dentistas que no me han sabido dar una buena opción. Espero tener más suerte con ustedes. La primera opción que se me ocurrió son los composites pero en un artículo de Discovery DSALUD que apareció en el nº 54 se pone en duda que sean una buena alternativa. Estuve mirando los policarbonatos o resinas epoxi y eso me llevó a leer el libro Conspiraciones tóxicas de Rafael Carrasco, Miguel Jara y Joaquín Vidal… y en él queda muy claro y fehacientemente demostrado mediante las recientes investigaciones de Ángel Nadal que el Bisfenol A se encuentra en la actualidad en gran cantidad de productos y forma parte de los empastes dentales. Al Bisfenol A se le ha relacionado claramente con la diabetes. También me hablaron de un material biocompatible llamado Holistore pero temo que pueda llevar Bisfenol A y lo más probable es que ni lo encuentre. También se menciona en el artículo de Discovery DSALUD el galio eutéctico pero no conozco ese material. Luego encontré otro tipo de empaste biocompatible pero tenía por lo menos un elemento peligroso. Estuve hablando por teléfono con un dentista -me lo recomendó un médico higienista- que hace muchos años ya tenía reparos a la hora de poner empastes y me dijo que el único material que había encontrado es el oro cohesivo -solo ese “tipo” de oro- pero al parecer sólo se pone en Estados Unidos. No veo pues el final del túnel. ¿Hay algo decente en cuanto a empastes? Sin duda lo mejor es la prevención pero para las personas que ya tengan caries no veo alternativas que no sean potencialmente perjudiciales. Un cordial saludo.

Javier C.A.
Lardero (La Rioja)

Las amalgamas de galio eutéctico – aleación no tóxica y biocompatible que contiene plata, estaño, cobre y un líquido eutéctico ternario de galio, indio, estaño- se comercializan con el nombre de Galloy lo que le indicamos por si su odontólogo quiere adquirirlas. Agregaremos que recientemente ha aparecido otro posible sustituto que se comercializa como SureFilTM y se trata de un material radio-opaco y fotopolimerizable. Humedece rápidamente la preparación cavitaria y no se pega ni se desploma. Dicho esto sepa que en los empastes pequeños para zonas que no sufran mucha presión al masticar se puede emplear cemento mineral; es inocuo y sencillo de emplear si bien su vida útil es de 2 o 3 años a diferencia de los composites o empastes de plástico que aguantan 4 o 5 años de media y su principal problema es sólo que cuando se endurecen pueden dejar un hueco lateral por el que se introduzcan las bacterias provocando caries. Otra alternativa son los empastes de inserción o inlays; los hay de oro, platino, plata, cerámica y plástico. Tienen la ventaja de que resisten entre 15 años y 40 años. Los que no recomendamos son los de aleación de distintos metales –hay casi un millar de mezclas- porque muchas son tóxicas aunque sus fabricantes lo nieguen; salvo los que mezclan sólo oro y platino que no dan problemas. Por lo que se refiere a los inlays de plástico no se pueden emplear de forma universal porque a su lado el esmalte debe estar indefectiblemente sano y al igual que los inlay de cerámica se pegan con la misa técnica de corrosión de ácidos por lo que ambos tipos pueden provocar alergias.


Estimado director: recientemente, tras unas molestias testiculares, decidí ir al urólogo y éste dijo que me hiciera una ecografía con la que me descubrió un quiste -al que no le dio importancia- y dos calcificaciones en el testículo derecho. El urólogo me comenta que las calcificaciones deben tener un seguimiento ecográfico cada 6 meses ya que es el paso previo a un posible cáncer testicular. Según él se desconoce por qué se forman esas calcificaciones en el testículo pero sí se sabe de su relación con el cáncer testicular. Mi pregunta es: ¿hay algún producto que me pueda ir bien para prevenir un futuro cáncer testicular? ¿Qué alimentos, vitaminas, etc., pueden ir bien en mi caso? Saludos y muchas gracias.

Juan Perelló

Las calcificaciones -en cualquier órgano- suelen deberse a menudo a una lesión –frecuentemente debido a un traumatismo- que produce necrosis y una cicatrización posterior en la que se deposita calcio. Siendo muy comunes tras golpes en las mamas y los testículos. Bueno, más bien microcalcificaciones porque se trata de microlitiasis (piedras muy pequeñitas). Obviamente si la calcificación en el testículo llega a impedir su normal funcionamiento hay que plantearse una posible extirpación quirúrgica pero si no es así lo mejor es no tocarlo. Y la posibilidad de que dé lugar a un tumor maligno es prácticamente inexistente. No deje que le asusten.


Estimados amigos: soy varón, tengo 50 años y hace un mes tuve un traumatismo coital como consecuencia del cual se me ha producido una curvatura del pene hacia arriba cuando estoy en erección. He acudido a consulta médica y después de la exploración se me diagnosticó una Induración Plástica del Pene o Enfermedad de Peyronye. Mi doctor no es partidario de intervenir quirúrgicamente ni de hacer infiltraciones mediante fármacos inyectables por ser un tratamiento doloroso, caro y, según él, de resultados no muy satisfactorios. Me recetó vitamina E en dosis de 600 mg al día en dos tomas durante seis meses. Mi pregunta es, dado que los resultados no van a verse a corto plazo y que la información que he encontrado es contradictoria, ¿tiene cura esta enfermedad? ¿Puede corregirse la curva totalmente? En algunos foros médicos se afirma que puede corregirse de modo natural incluso sin medicación alguna. ¿Es suficiente y adecuado el tratamiento que me dio mi doctor? ¿Existe algún otro tratamiento que permita coadyuvar a la simple ingesta de vitamina E? ¿Hay algún otro remedio natural, homeopático, etc., que pueda ayudarme? ¿Puedo practicar sexo durante el tiempo que dura el tratamiento o bien cualquier coito, debido a las microlesiones que se producen durante el mismo, agravaría o impediría la normal acción de la medicación? Esperando su respuesta, le saludo agradecido.

Emilio N.
(Madrid)

Los médicos llaman Induración Plástica del Pene o Enfermedad de Peyronye a un proceso que comienza con una inflamación entre la túnica albugínea y el tejido cavernoso del pene que termina haciendo que las fibras de colágeno de esa zona se fibrosen y endurezcan. Siendo eso lo que hace que el pene se desvíe durante la erección -hacia su cara dorsal, ventral o lateral- y ésta pueda ser además dolorosa. La causa se desconoce pero podría en efecto producirla un traumatismo coital aunque médicamente se relaciona este problema sobre todo con alguna predisposición genética, una posible infección, problemas vasculares, la ingesta de determinados fármacos, la obesidad, la dislipidemia, la diabetes mellitus y la hipertensión –todo ello debilita la vasculatura haciéndola frágil- siendo muchos los que la consideran una “enfermedad inflamatoria” y otros una “enfermedad autoinmune”. Por eso suele abordarse con fármacos (testosterona, estrógenos, vitamina E, corticoides, procarbazina, colagenasa, etc.), con técnicas como la iontoforesis, los ultrasonidos y la laserterapia o con cirugía para extirpar la placa fibrosa. La técnica más empleada sin embargo es la plicatura de los cuerpos cavernosos -no se actúa pues sobre la fibrosis sino sobre la convexidad del pene rectificándola- pero eso suele provocar un acortamiento del pene y a menudo hasta disfunción eréctil. En suma, cuando la placa fibrosa es extensa, dura y no parece que el cuerpo pueda revertir el problema por sí mismo lo más adecuado parece extirparla. Pero si ha pasado poco tiempo lo suyo es buscar una posible infección para erradicar el patógeno responsable de la inflamación, seguir una dieta sana y equilibrada para afrontar mejor posibles problemas vasculares, la obesidad, la dislipidemia, la diabetes mellitus y la hipertensión –y aquí volvemos a recomendar seguir las normas de La Dieta Definitiva-, hacerse un test de intolerancia para erradicar posibles alimentos a los que se sea alérgico o intolerante y someterse a una desintoxicación a fondo para eliminar metales pesados y toxinas; incluida si es necesario una quelación intravenosa con EDTA (lea en nuestra web –www.dsalud.com– el artículo que apareció en el nº 22 con el título Quelación intravenosa: la terapia más efectiva para combatir la arteriosclerosis).


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