CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 126 / ABRIL / 2010

Estimado Sr. Campoy: hace unos meses leí en la revista que según Ignacio Chamorro –director del Instituto Clark en España- la Dra. Hulda Clark murió a causa de una hemorragia cerebral pero luego he leído en http://scienceblogs.com/insolence/2009/10/requiem_for_a_quack_part_ii.php que en realidad murió de un mieloma múltiple y aportan para probarlo ¡el certificado de defunción! Imagínese mi asombro. ¿La persona que aseguraba tener la cura de todos los canceres murió de cáncer? ¿Cómo se explica esta contradicción?

Carla Sánchez
(Madrid)

Cuando la doctora Clark falleció Ignacio Chamorro nos explicaría que se puso en contacto de inmediato para saber qué había pasado con su hijo Geoff y con el Dr. Francisco Cañez, su médico ayudante en la clínica de Tijuana, siendo éste el que le dijo que la causa había sido una hemorragia cerebral. Y a día de hoy lo sigue afirmando. Dicho esto agregaremos que lo que en el certificado de defunción figura como causa primaria de la muerte es una anemia haciéndose referencia asimismo a la existencia de una hipercalcemia. Ésas son según el certificado las causas de la muerte aunque es cierto que en él la doctora que lo firma -Silvia García- pone al final -en otras circunstancias a señalar pero no determinantes como causa de muerte- lo del mieloma múltiple. Pues bien, al parecer la doctora García determinó que sufría esa patología simplemente porque la anemia, la hipercalcemia y los dolores óseos -algo que la doctora Clark sí padecía- son síntomas de los mielomas múltiples e infirió por ello que debía padecer esa patología. Se trató pues de una apreciación personal y subjetiva porque lo cierto es que al cadáver no le se practicó la autopsia que hubiese podido constatarlo o desmentirlo. Y la anemia y la hipercalcemia pueden achacarse a una amplia variedad de patologías. Mire, para diagnosticar si un paciente sufre mieloma múltiple hay tres posibles pruebas: una biopsia de la médula ósea, medir el nivel de proteína M o hacer un TAC o una resonancia. Y ninguna de tales pruebas se hicieron según nos ha asegurado Ignacio Chamorro. Nosotros añadiremos que en la web que usted cita se hace apología de los presuntos beneficios de la quimioterapia y la radioterapia. Claro que sus autores llegan a decir de la Dra. Clark cosas como “Por fin se murió la bruja”, “Una estafadora menos” y otras lindezas por el estilo. “Recordando” además que estuvo sometida a varios “procesos judiciales” pero olvidando añadir que en todos los casos resultó absuelta. Lo que sí fue es sancionada a nivel administrativo por deficiencias en la licencia de apertura de la clínica. Agregaremos que en dos de los procesos que se le abrieron una de las causas “delictivas” que se le achacaban fue desaconsejar a sus pacientes el uso de la quimio y la radioterapia. Sin comentarios. Mire usted, la doctora Hulda Clark podía estar en lo cierto o no respecto de lo que defendió pero era una mujer honesta y valiente que se enfrentó en solitario a la todopoderosa industria farmacéutica que tantas veces -esa sí- ha sido ya llevada a los tribunales teniendo que abonar cantidades multimillonarias por comportamientos que pueden y deben calificarse de nauseabundos. Que personajes carentes de la más mínima ética –basta ver cómo se expresan en esas web- intenten ridiculizar su figura una vez muerta era pues de esperar en gente de tal calaña.


Señor director: mediante la presente nota tengo la intención de adherirme al sinnúmero de personas agradecidas hacia Ud. por la labor que despliega en pro del desarrollo del conocimiento integral de la naturaleza humana. Sus publicaciones permiten que la sabiduría del hombre se libere de los pequeños recintos en los que se hallaba encerrada y se expanda en busca de campos fructíferos donde germinarán renovadas ideas que llevaran al conocimiento de nuevas fronteras que servirán para que un mayor número de personas poseedores de conocimiento ayuden a grandes grupos. La lectura de los variados artículos sobre la enfermedad del cáncer y su permanente intención de mostrar que existen caminos diferentes al señalado por la medicina oficial para encarar el cáncer me permite correlacionar varias investigaciones publicadas en su revista y sacar algunas conclusiones. Vamos a considerar los trabajos de Dª Coral Mateo (revista nº 101) en la que dirige nuestra mirada hacia las toxinas introducidas en el organismo. En todo proceso en el que hay una transformación, ya sea mecánico o químico, siempre existen residuos cuya acumulación a la larga produce deterioros en la máquina que las produce. Los alimentos, al transformarse en nutrientes, producen residuos. La sangre, al transformarse en los diferentes elementos, produce residuos. Las células del cerebro, al funcionar, producen residuos. Los pensamientos y los choques emocionales, al crear neuropéptidos, ponen en movimiento acciones biológicas que producen residuos. De hecho los choques emocionales son más eficientes que los alimentos en la generación de residuos puesto que una emoción se aloja todo el tiempo en la mente de la persona y es una fabrica constante de neurotransmisores y, simultáneamente, de residuos actuando sobre puntos determinados del organismo a diferencia del alimento cuya transformación en fluidos se realiza por periodos en el tiempo. El desequilibrio entre la producción de residuos y su eliminación provoca la acumulación de los mismos en el organismo (recordemos el artículo sobre el ensuciamiento de las células que publicaron ustedes en el nº 78 hablando de Jean Seignalet)- y puede ser pues el origen del cáncer bajo las condiciones que explica Coral Mateo. Apuntalando esta tesis se hallan los trabajos del Dr. Tullio Simoncini (del que hablaron en la revista nº 109) al señalar a un tipo de hongo como causante del cáncer lo que lleva a pensar que la producción del hongo, por su naturaleza, está en realidad ligada a los desechos. Y es que éstos se alimentan de los residuos. El hongo enmascararía pues aquello de lo que en realidad es culpable el residuo. Y lo mismo se puede decir de los trabajos de la Dr. Hulda Regehr Clark (véase lo que publicaron en la revista nº 55) sobre el papel que podrían jugar los residuos que alimentan los parásitos que se supone que dan origen al cáncer. Los residuos, al no ser descartados, quedan en la sangre depositándose como un desecho. Estos residuos no son necesariamente tóxicos; su acumulación transforma los residuos en desechos que, como toda basura, adquiere una química propia. Es decir, una vida diferente a la del organismo y distinta en sí misma en cada caso. Química que no es ni detectada, ni controlada, ni combatida por el sistema inmune porque no la conoce. La acumulación de basura es aleatoria en cada caso y por consiguiente las transformaciones químicas también son distintas en cada caso, dependiendo del tipo de residuo o la combinación de los residuos que se acumulan como basura. Entonces el organismo se limita a encerrarlos en tumores. El cuerpo acumula la basura dentro de tumores y a la vez los desechos descomponen las células que la envuelven como hace la basura con el recipiente que la contiene; en cada caso de diferente manera. Esta sería la causa por la que no ha sido posible encontrar una vacuna contra el cáncer. En ese mundo de combinaciones aleatorias no es imposible que alguna de ellas sean reconocidas por el sistema inmune y logren producir remisiones espontáneas pero esto está dentro del mundo de las probabilidades. En suma, la ventana que abre Coral Mateo nos parece mostrar que es importante considerar que: A) Todos los procesos en el cuerpo humano, indefectiblemente, producen desechos, sean estos físicos o mentales. B) No existen alimentos ni emociones que por sí mismo sean cancerígenos. Los elementos son cancerígenos en su condición de crear basura que de acuerdo a la cantidad acumulada se convierte en dañina; como lo sería un pedazo de vidrio que cambia de categoría al pasar del estado útil al de perjudicial, al estado de basura. C) El desequilibrio entre la producción de desechos, la capacidad y la forma de eliminar los mismos por el cuerpo puede ser la causa del cáncer. Hay cánceres de mama que van asociados a daños en el eje hepato-renal encargado de la eliminación de toxinas (planteamiento de José Maria Cardesin en la revista nº 78). Hay señales en ciertos procesos de curación que dirigen la mirada hacia el beneficio de la eliminación de desechos como, por ejemplo, la utilización de enemas de café para desintoxicar durante los tratamientos alternativos para la cura del cáncer de páncreas (revista nº 66). En algunos casos la reiniciación del crecimiento de tumores después de una remisión temporal debido a la acción de ciertas bacterias se puede deber a que al eliminar la bacteria que afecta a la salud del paciente se está eliminando a la vez al consumidor de basura. Todas estas publicaciones nos inducen a pensar que debería tomarse en consideración la eliminación de residuos, estudiar los procedimientos que el organismo utiliza en el descarte y destrucción de los mismos y no sólo tratar de encontrar el proceso químico que produce la descomposición dentro de un basurero sabiendo que por la variedad de elementos que tiene la basura las posibilidades de hallar que la causa de su putrefacción es sólo una es como buscar una aguja en un pajar… en el que no existe la aguja. Sería conveniente que en su próxima investigación Dª Coral Mateo introdujese un nuevo grupo de perros y los someta a tratamientos de eliminación de toxinas mediante la depuración de la sangre tratando de evitar los químicos y utilizando métodos homeopáticos o tal vez las hierbas que algunas tribus de la Amazonía utilizan como lavados externos para sus curaciones. Este método es el que menos toxinas introduce en el organismo durante el proceso de depuración en el que también se crearán desechos. A la vez, los perros de este grupo deberían someterse a procesos de equilibrio energético del hígado y riñones mediante acupuntura y pares magnéticos buscando el correcto funcionamiento de estos órganos dado que son los encargados de los procesos de depuración. Todos estos comentarios me llevan a preguntarle si no hay más trabajos en el mundo científico dentro del campo de la producción y eliminación de desechos a nivel celular producto de los procesos fisiológicos como hay en el mundo macro con el tratamiento de la basura y su disposición en depósitos adecuados para transformarla en un elemento lo menos dañino posible (aún así no dejan de ser tumores en el planeta tierra). ¡Cuán beneficioso sería que otros investigadores miren a través de esa apertura con suma curiosidad! Mi reconocimiento pues a Dª Coral Mateo y a los otros investigadores como posible beneficiario de sus trabajos en mi condición de la millonésima parte de la humanidad. Con este motivo me es grato saludarle

Fernando Arteaga Requena

Ante todo gracias por tan amables palabras así como por sus comentarios. En cuanto a su pregunta de si existen otros trabajos sobre la producción y eliminación de desechos a nivel celular producto de los procesos fisiológicos la respuesta es obvia: sí. Muchos. Piense que hoy día hay decenas de miles de trabajos científicos, buena parte de ellos publicados pero la inmensa mayoría no. Y si es ya difícil tener siquiera una mera relación de los primeros para qué decirle de los no publicados. La verdad es que el número de trabajos de investigación es hoy tan inmenso que se están repitiendo desde hace años muchos ya hechos. Aunque el principal problema es que la inmensa mayoría ¡no se los lee casi nadie! Y es que, ¿quién puede leerse todos? Uno necesitaría varias vidas dedicado sólo a eso. Claro que tal minucia no les importa nada… a los que viven y ganan dinero con las investigaciones.


Estimado Sr. Campoy: me adhiero a las personas que le felicitan a usted y a su equipo por la revista. Son una luz en la oscuridad. Mis sinceras gracias. El motivo de estas líneas es el deseo que tengo de informarme sobre el tratamiento que recibe mi madre (tiene 76 años). Sufre Corea de Huntington y esto es lo que está tomando: Citalopram 20 mg (1,5 al día), Rivotril 0,5 (1 al día), Sinemet 250/25 (1/2 al día) y Triaprizal (3 al día). Por mi cuenta, después de haberme informado, le doy además coenzima Q10, gotas de Ginkgo Biloba y suplementos de vitaminas (especialmente de la C). Le doy las gracias por anticipado. Reciba mis mejores y sinceros saludos. Atentamente,

José Luis Pascual
(Vigo)

La Enfermedad de Huntington o Corea de Huntington es lo que antiguamente se denominaba Baile- o mal- de San Vito y se considera una enfermedad neurodegenerativa desencadenada por una mutación genética que destruye paulatinamente los llamados ganglios basales del cerebro. Y oficialmente no existe cura. En 1983 un grupo de investigadores determinó que el gen que lo causa se encuentra en el brazo corto del cromosoma 4 y codifica una proteína de 3.136 aminoácidos a la que se denominó huntingtina (cuya función, por cierto, se ignora). La mutación hace que aumente el número de repeticiones del triplete CAG -que codifica el aminoácido glutamina- por encima de 36 y hasta 180 veces. Y se piensa que las glutaminas extra de esa proteína son las que originan la enfermedad que se caracteriza por alteración cognoscitiva y motora siendo su progresión muy lenta (de años). El rasgo externo más característico es el movimiento exagerado de las extremidades y la aparición de muecas repentinas haciéndose progresivamente más difícil hablar y tragar. Se calcula que en Europa hay unos 45.000 afectados. ¿Y qué causa ese defecto genético? Se ignora. Se sabe que al parecer puede heredarse el problema pero no qué lo provoca en una persona inicialmente sana. Y en el caso que nos plantea no nos dice si el problema lo tuvo también alguno de sus abuelos o bisabuelos maternos. Por nuestra parte no podemos dejar de preguntarnos, primero, si el diagnóstico es correcto. Confírmenlo ante todo. Segundo, si realmente el error en ese gen es el responsable de la patología porque una cosa es que quien la padezca sufra esa mutación y otra que ésta sea la causa. Y tercero, si aún siendo así no puede resolverse porque la creencia de que los problemas genéticos no pueden resolverse es eso: una creencia. La verdad es que sí es posible actuar sobre los genes. De hecho sucede a diario sin darnos cuenta. Positiva y negativamente. Además se puede actuar sobre lo “físico” –es una forma de hablar porque tal cosa no existe- a nivel energético. Por consiguiente nuestro consejo es que su madre permita que el organismo intente recuperarse y para ello debe poner su granito de arena. ¿Cómo? Ante todo desintoxicándose y aportando todos los nutrientes que su organismo necesita. Nadie puede negar que hoy que la causa de la mutación genética no pueda ser un microbio patógeno, un parásito, alguna sustancia tóxica o radiaciones de origen externo. O que la causa esté en el déficit –o en el exceso- de un mineral, una vitamina, un ácido graso o algún oligoelemento. Que su madre siga pues un proceso de desintoxicación para lo cual debe ante todo eliminar de su dieta todos los alimentos a los que sea intolerante o alérgica, no consumir productos que lleven aditivos (conservantes, colorantes, espesantes, aromatizantes, acidificantes, potenciadores del sabor o edulcorantes), evitar los alimentos ricos en fosfatos -como las bebidas carbonatadas-, no consumir azúcares, pasteles, dulces, helados, bollería o cualquier otro producto con harina blanca refinada, evitar la leche y sus derivados, no consumir “comida basura” y grasas saturadas, no consumir platos preparados o precocinados, no freír los alimentos, seguir una dieta equilibrada y rica en frutas, verduras y legumbres así como proteínas de alto valor biológico, hacer algo de ejercicio a diario y dormir suficientemente. En cuanto a los suplementos que pueden serle útiles destacan los ácidos grasos omega 3 y 6 (debería tomar a diario algún producto como el Aceite de Krill NKO, el Lyprinol o el Algatrium), un complejo multivitamínico y mineral,.un complejo de aminoácidos (le sugerimos los de LKN), un complejo enzimático y algún adaptógeno como el ginseng, el eleuterococo, la uña de gato, el pau de arco o la maca. Es asimismo muy útil la fosfatidilserina –es uno de los nutrientes cerebrales más efectivos-, el fósforo, el selenio, el NADH y la S-Adenosil-L-Metionina (SAM). Solo nos resta decirle que el zinc es un mineral importante para la eliminación del plomo y que su ingesta hace disminuir los niveles altos de cobre que son perjudiciales para el metabolismo del triptófano. Recordemos también que el cobre forma parte de la enzima dopamina monooxigenasa, asociada con alteraciones de la conducta cuando la misma está elevada. Obviamente lo suyo sería que el tratamiento adecuado fuera supervisado por un especialista en Medicina Ortomolecular. Terminamos indicándole que en el nº 24 de la revista dimos a conocer que un grupo de médicos franceses del instituto de investigación parisino Inserm había desarrollado una nueva técnica para tratar a los enfermos aquejados por enfermedades neurológicas mediante células fetales. En concreto constataron buenos resultados en pacientes afectados por el mal de Huntington ya que de los cinco primeros pacientes de esta enfermedad que recibieron ese implante tres experimentaron una notable mejoría. Ignoramos si aquellas investigaciones continuaron –no tenemos gente para investigarlo todo- por lo que les sugerimos que indaguen al respecto. Finalizamos indicándola que también en este caso el Dr. Isaac Goiz asegura que funciona el Par Biomagnético.


Estimado Sr. Campoy: desde hace siete años espero todos los meses con impaciencia leer el contenido de su revista para ver las nuevas enseñanzas que nos transmite. No puedo por menos que agradecerle el gran trabajo de información que Vd. y su equipo realizan. La presente carta -además de la gratitud antes citada- me sirve como la única vía que tengo para obtener información fiable a fin de poder afrontar los graves problemas de salud que ahora padezco. Mi historial clínico es el siguiente: en septiembre de 1993 -con 47 años- fui diagnosticado de Linfoepitelioma de cavun y tratado en el Hospital Puerta de Hierro mediante radioterapia externa. Posteriormente tuve metástasis -en 1995, 1997 y 2001- por lo que fui nuevamente tratado con Radioterapia, Radiocirugía Estereotáxica y Quimioterapia (le acompaño resumen del informe médico para mayor exactitud de datos, tanto del emitido por el Hospital Puerta de Hierro de Madrid como del Instituto Oncológico de San Sebastián). Ya desde la última metástasis, en el 2001, he venido tomando cartílago de tiburón y realizándome anualmente limpieza homeopática de hígado y riñones. Desde el principio de la enfermedad me hice vegetariano procurando siempre llevar una vida sana y al aire libre. Practico senderismo desde el 2002 por los montes de mi zona haciendo una media de 15 kilómetros diarios. Es decir, llevo una vida activa. He hecho el Camino de Santiago y otras rutas más duras. Todo estaba bien en suma hasta que en febrero de este año -siete años después de la última metástasis- me apareció en la planta del pie un dolor tan fuerte que me impedía soportar el peso del cuerpo y, por tanto, andar. Ahí comenzaría una peregrinación que me ha llevado ya a la consulta de nueve médicos, unos “tradicionales”, otros “alternativos. Así que he recibido gran variedad de tratamientos. En Madrid recibí seis sesiones con el Par Biomagnético pero desgraciadamente sin resultado positivo. Luego, siguiendo la recomendación de un médico, me hice una limpieza de colon y me sometí a un test de intolerancia alimenticia. En noviembre pasado una reumatóloga me hizo una analítica y me diagnóstico Leucocitosis (le adjunto copia de la analítica). Para asegurarme de que no había errores me hice otros que se enviaron a la Universidad de Navarra donde certificaron que los datos eran correctos y que asimismo hay Cromosoma de Philadelphia. Ante esta situación estoy esperando para ir al Hospital de San Sebastián en donde probablemente me harán una biopsia de hueso. Bueno, pues a pesar de las veces que he leído y releído sus revistas y de que creía estar bien informado puesto que incluso algunas veces me permitía recomendar a mis amistades la lectura de Discovery DSALUD para que salieran de sus problemas hoy me encuentro totalmente perdido y sin saber cómo afrontar la enfermedad. Solicito auxilio porque no he leído ningún reportaje en la revista sobre leucemia aunque probablemente lo que haya ocurrido es que no lo he encontrado. Creo que mi problema actual se debe a los tratamientos de Radioterapia y Quimioterapia que he recibido. Me gustaría que me orientase sobre cómo limpiar mi organismo de esos venenos o que me recomendase a un profesional que pueda ayudarme a recuperar la salud. Como habrá observado por la forma y contenido de esta carta mis nervios están a flor de piel. ¿Puede indicarme el camino a seguir? Gracias por anticipado y un fuerte abrazo.

Fernando Ortega Marcos
Irún (Guipúzcoa)

Resumiendo, a usted le dijeron en 1993 que tenía un tumor en la parte superior de la faringe –en la zona pues del cavum- que es lo que significa Linfoepitelioma de cavun- y le radiaron lo que terminó haciendo que sufriera metástasis en 1995, 1997 y 2001 por lo que hubo que darle entonces otra vez Radioterapia y además Radiocirugía Estereotáxica y Quimioterapia. Afortunadamente usted hizo lo que debía y salió adelante a pesar de que le quemaron y envenenaron. Lo singular es que ese cáncer parece provocarlo o agravarlo el virus Epstein-Barr -los propios oncólogos lo admiten- aunque también parecen poder causarlo los alimentos ricos en nitrosaminas y la ingesta de bebidas muy calientes. Y probablemente sus médicos lo atacaron de inmediato porque se trata de tumores muy invasivos que pueden llegar a invadir la base del cráneo y los grupos ganglionares cervicales. El caso es que usted se recuperó tras hacer todo lo que cuenta luego -y que sin duda sus médicos no le aconsejaron- hasta que hace poco sufrió un intenso dolor en la planta del pie que ha culminado con dos diagnósticos: Leucocitosis y Cromosoma Filadelfia. Pues bien, los médicos llaman leucocitosis al hecho de que en sangre haya demasiados glóbulos blancos o leucocitos (por encima de 10.000 por mm³) lo que puede deberse a un aumento del número de neutrófilos (y entonces de habla de neutrofilia), de linfocitos (linfocitosis) o de monocitos (monocitosis) porque es muy raro que el aumento se deba a los eosinófilos o a los basófilos. Y lo único que indica es que el sistema inmune está actuando con intensidad porque hay alguna infección -normalmente de origen vírico o bacteriano- aunque igualmente puede deberse a una alergia o a un parásito así como ¡a un esfuerzo físico intenso y sostenido! que provoque la secreción de catecolaminas (es el caso de la adrenalina). Y usted mismo ha explicado que hace senderismo… Tener leucocitosis no requiere pues más tratamiento que descansar y en caso de infección combatirla si llega a producir fiebre. O eliminar de la dieta el alimento o sustancia que pueda producir la alergia si es el caso. Nada más. En cuanto al Cromosoma Filadelfia o Translocación Filadelfia se considera una anormalidad genética de los cromosomas 9 y 22 y se asocia a la Leucemia mieloide crónica porque el 95% de quienes sufren ese tipo de “cáncer” –en menor número de casos sufren Leucemia linfoblástica aguda– presenta esa anormalidad mientras el resto padece translocaciones que afectan a otro u otros cromosomas (se llama translocación al intercambio de posiciones de dos cromosomas). Y también se sabe que hay un virus relacionado: el Abelson. Se trata de una patología que convencionalmente se “trata” con Glivec, fármaco de la multinacional Novartis (que no le recomendamos, por supuesto). Ahora bien, ¿qué tiene que ver su presunta anormalidad genética con el dolor en la planta del pie? ¿O sufre algún otro problema que no nos haya contado? Porque si no es así, ¿va a someterse usted a algún tratamiento sólo porque alguien le ha dicho que tiene alterado un gen sabiendo que en ese terreno se está aún en mantillas? Sinceramente, se lo desaconsejamos. Busque la causa de su dolor en razones más sencillas y no se deje manipular. Hay muchos médicos de los que hemos hablado en la revista que pueden ayudarle. Consulte por ejemplo con el Dr. Alberto Martí Bosch en Pamplona (94 823 24 88). Y búsquese un profesional en el Par Biomagnético bien formado que aún no hay muchos.


Estimados señores: soy suscriptora de la revista desde hace casi 6 años y aunque hace dos meses les envié por correo certificado y con acuse de recibo una carta aún no he recibido respuesta. Ya sé que son cientos -o quizás miles- las cartas que reciben y no tendrán tiempo físicamente para contestar a todas por lo que les ruego disculpen mi insistencia pero el tema que me asiste me es muy importante. Hace unos meses me detectaron en unos análisis Hemocromatosis por lo que busqué en su revista información sobre ello sin conseguir nada al respecto. Soy usuaria de medicina homeopática desde hace unos 17 años por lo que mi homeópata me está tratando la enfermedad que, como sabrán, es hereditaria y no tiene cura. Pues bien, lo que desearía saber es si hay algún especialista en medicina alternativa que esté, valga la redundancia, especializado en esta enfermedad en Madrid para poder acudir a él y ver si efectivamente mi homeópata me está instaurando bien el tratamiento pues no hemos conseguido que mis valores de ferritina bajen; más bien todo lo contrario. También les agradecería que me facilitasen toda la información de la que dispongan sobre el tema para así saber afrontar esta dichosa enfermedad que me ha tocado sufrir pues a pesar de ser casi vegetariana y llevar 17 años cuidando mi alimentación y salud la vida te da luego este revés. En fin, tan sólo agradecerles de antemano toda la ayuda que puedan aportarme al respecto y decirles que sigo fiel a su revista -y ya casi la mía- ya que me ha abierto los ojos sobre el sistema de salud instaurado en todos los países. Sinceramente, no podría estar ya sin su información mensual. Un fuerte abrazo.

Yolanda Aguado Gómez
Daganzo (Madrid)

Los médicos llaman Hemocromatosis a la excesiva acumulación de hierro en el cuerpo, especialmente en el tubo digestivo y el hígado. Y se entiende que la causa está en un problema genético cuando no lo provoca haber recibido un gran número de transfusiones de sangre al sufrir anemia crónica. Asimismo se considera que pueden dar lugar a este problema enfermedades como la talasemia o la anemia sideroblástica además del alcoholismo. Afecta sobre todo a los europeos de raza blanca y sí tiene tratamiento. Cuando la causa es hereditaria la acumulación se debe a que el organismo absorbe el hierro de manera excesiva y en tales casos lo que se practica es una flebotomía, método muy antiguo que consiste en extraer unos 450 ml de sangre -que comportan 0.2 gramos de hierro- estimulando a la vez la eritropoyesis o producción de glóbulos rojos y repetirlo semanalmente. La otra es usar quelantes del hierro. Los médicos usan sobre todo la Deferoxamina -por vía intramuscular o subcutáneamente de forma lenta- pero puede provocar reacciones alérgicas y alteraciones oculares o auditivas a veces graves. El segundo producto más usado es la Deferiprona aunque es menos eficaz y no está suficientemente estudiado aunque ya se sabe que puede provocar leucopenia grave. Y el tercero es Deferasirox pero los efectos secundarios son igualmente importantes (náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal, exantema, aumento de la creatinina, trastornos oculares y auditivos… En suma, el objetivo de todos ellos es extraer el exceso de hierro del cuerpo. Dicho esto añadiremos que lo inteligente a nuestro juicio es seguir una dieta para controlar los niveles de hierro eliminando el alcohol, los fármacos, los utensilios de cocina fabricados con hierro y los alimentos demasiado ricos en ese mineral como las carnes rojas -especialmente el hígado y los riñones-, el foi-gras, el extracto líquido de carne, los pescados azules, mariscos como el berberecho y el mejillón, las legumbres, los cereales de desayuno enriquecidos con hierro, las espinacas, la ortiga, el germen de centeno y el de trigo, el mijo en grano descascarillado, los copos de salvado, la levadura seca de cerveza, el chocolate en polvo, los altramuces sin pelar, las pipas de girasol, el sésamo, la acedera, el jengibre, las judías secas, el perejil, la soja -y sus derivados- y el rebozuelo seco. Agregaremos que lo mejor es usar quelantes naturales y entre ellos están el ajo, la cebolla, el centeno, el arroz integral y las algas. Destacando en todo caso la vitamina B13 o Ácido orótico que se halla en el suero de leche y en algunas raíces comestibles así como la clorofila. Asimismo le sugerimos que se haga una quelación con EDTA (hemos hablado de ella en varios artículos pero le sugerimos que lea en nuestra web –www.dsalud.com– al menos el de Quelación intravenosa: la terapia más efectiva para combatir la arteriosclerosis que apareció en el nº 22). Es un método que se usa en todo el mundo desde hace un siglo y aunque en España la utilizan pocos médicos es al menos el caso del Dr. José Luis Castillo Recarte (91 532 89 32), miembro de nuestro Consejo Asesor.


Sr. Director: tengo una rosácea que empezó aproximadamente hace 4 años. Está considerada una enfermedad autoinmune. A pesar de los dolores articulares múltiples y el frio interno anormal que sufro -no soy capaz de entrar en calor en todo el día- los médicos sólo me mandan corticoides y antibióticos para la piel. Y no mejoro. ¿Ustedes conocen a alguien fiable que trate este tipo de patologías? ¿Me recomiendan algún tipo de tratamiento? Espero su respuesta. Muchas gracias por sus publicaciones y por estar ahí.

Victoria Moreno

Hace tres años explicamos ya que la rosácea es, en efecto, una enfermedad cuya causa se desconoce y con frecuencia empieza como un enrojecimiento de la nariz, mejillas, frente y barbilla aunque más tarde pueden aparecer granos (rojos y con pus) y venitas rojas en las mejillas y en la nariz. Dermatológicamente se tratan sólo los síntomas, básicamente mediante geles con metronidazol e ictiol aunque la Dra. Boni E Elewski -de la Universidad de Alabama en Birmingham (EEUU)- asegura que da mejor resultado el gel de ácido azelaico. Lo que sí se debe evitar, en cualquier caso, es el uso de cremas o pomadas con corticoides tópicos, los corticoides sistémicos, los fármacos vasodilatadores, el alcohol, la exposición al sol, el calor, el frío y el viento intensos, los lugares muy caldeados, los cambios bruscos de temperatura, las comidas y bebidas muy calientes, las especias, los quesos fermentados y los cosméticos en general. Dicho esto añadiremos que los expertos se plantean como probable causa alguna bacteria centrándose esa sospecha en la conocida Helicobacter Pylori por lo que suele recomendarse el uso de antibióticos pero nosotros le sugerimos que pruebe con el Par Biomagnético. Añadiremos que los Laboratorios Lage-Veiga de La Coruña tienen una línea de cosméticos con la que afirman obtener excelentes resultados en casos de rosácea. Según afirman la rosácea cursa con un aumento de capilares en la capa externa de la piel que dan a la cara su color rojizo característico que terminan siendo tortuosos y acaban rompiéndose. Y lo que hacen sus productos, según aseveran, es absorber los restos sanguíneos, normalizar la circulación periférica y eliminar el desagradable tono rojo-violáceo que adquiere la piel del afectado asegurando que, para ello, antes han de producirse necesariamente una serie de «crisis curativas» con descamaciones y pústulas, es decir, empeoramientos momentáneos del aspecto de la piel que son sólo el preludio de la mejoría pues gracias a ellas lo que está causando la patología brota por completo al exterior y se puede restablecer el equilibrio de la piel. En suma, se trata ayudar al organismo pero dejando que se ocupe antes de eliminar por sí mismo la causa mediante esas crisis que, por tanto, han de respetarse.


Sr. Director: le agradezco la existencia de la revista que Vd. dirige por todo lo que nos aporta y deseo que se perpetúe en el tiempo y cada vez tenga más protagonismo. Mi caso es el siguiente: en el 2008, a raíz de tomar antiinflamatorios y antibióticos, tuve dolores a nivel del intestino y todas las comidas me hacían daño. Al buscar las causas me dijeron que tenía un gran dolicocolon y un quiste de 8 x 12 en el ovario. Cuando estaba esperando para operarme me dio un cólico de vesícula e ingresé en el hospital. Y cuando me sacaron las piedras del colédoco me produjeron una pancreatitis y tuve que ser intervenida por laparoscopia. Me quitaron los ovarios y la vesícula. Y pasé muchos meses con dolores y molestias al comer; adelgacé 18 kilos que no recuperé. En el 2009 me fracturé el maleolo tibial. El poco reposo y cuidado con las comidas mezclado con el nerviosismo me hizo terminar con una oclusión intestinal el 8 julio. Desde esa fecha limito mucho mis comidas (tomo merluza, carne a la plancha, purés…) y dejé la fibra insoluble. Sin embargo, a pesar del cuidado cada poco tiempo tengo molestias y dolores en el estómago y el vientre aunque últimamente se centran más en el intestino. Cuando siento esas molestias voy más veces al servicio y las deposiciones son más duras (habitualmente las tengo blandas). Entonces dejo de comer y me paso a la merluza cocida. Tomo todos los días un sobre de Dufhalac y a veces necesito dos pese a tomar ciruelas pasas y kiwis… Tengo miedo y angustia cuando me empiezan las molestias por lo que estoy tomando Deansit por la mañana y Orfidal por la noche. La medicina convencional me dice que todo es debido al dolicocolon y que nada pueden hacer. Sin embargo siempre tuve dolicocolon y esto no me pasaba. He perdido calidad de vida. No viajo. No salgo a comer fuera. Tengo miedo a los alimentos porque no sé cuáles me hacen daño. Estoy segura de que si tengo solución la encontraría en la medicina que usted defiende. Le pido pues por favor que me indique un médico en Asturias o en otro sitio. Necesito orientación. Estoy muy perdida. Sé la cantidad de cartas que reciben pero, por favor, si pueden hacerme un hueco quedaría muy agradecida. Atentamente,

Mª Ángeles Alustiza Esteban

Los médicos llaman dolicocolon a un colon excesivamente largo por lo que la parte final del mismo –llamada sigmoides- se retuerce en exceso –y a eso se le llama tener vólvulos-. Hay quienes dicen que es genético –ya se sabe, si uno ignora la causa de algo se le echa la culpa a los genes que es algo muy socorrido- aunque otros –sin duda más inteligentes y formados- aseguran que se debe exclusivamente a la alimentación (y de hecho hay zonas donde su incidencia es mayor que en otras). Lo que en tales casos sucede es que el colon se obstruye y es entonces habitual que se abuse de los laxantes. A veces la zona se inflama e incluso se necrosa –es decir, se “muere”- por falta de sangre –algo a lo que los médicos llaman isquemia– y entonces hay que usar rápidamente un enema porque si no habrá que intervenir quirúrgicamente para eliminar la obstrucción. Así que nuestro consejo es el siguiente: para empezar ¡deje de tomar fármacos! ¿O es que no ha aprendido nada leyendo la revista? En segundo lugar lleve una alimentación adecuada; hemos explicado muchas veces lo que hay que hacer pero si aún así no lo ha entendido –o asumido- léase el libro La Dieta Definitiva y siga sus normas. En tercer lugar, hágase un test de intolerancia y otro de alergias alimentarias y deje de ingerir lo que le hace daño (aditivos alimentarios y fármacos incluidos). En cuarto, asegúrese de tomar suficiente fibra con la comida (tampoco en exceso). En quinto, asegúrese igualmente de que su flora intestinal está en buenas condiciones; tome prebióticos y/o probióticos y, si es necesario, yogures ricos en bifidobacterias. En sexto, sométase a una desintoxicación profunda que incluya un par de hidroterapias de colon. Y en séptimo lugar –y no por ello menos importante-, ingiera cada mañana al levantarse -en ayunas pues- medio litro de agua templada y deje luego pasar tres cuartos de hora antes de tomarse el desayuno. Verá cómo mejora espectacularmente.


 Hola. Antes de nada quiero felicitaros por todo el bien que estáis haciendo. Gracias. Bueno, yo os escribo porque leí la carta de una muchacha que hablaba de una hermana que tenía trastorno bipolar y también estaba padeciendo distonía cervical. Me conmovió porque yo he padecido trastorno bipolar o al menos eso me dijeron los psiquiatras y eso me creí durante más de 20 años, también con mucha medicación y cómo no, tratamiento con litio. Estaba tan mal que al final no podía levantarme de la cama, ni apenas comer o hablar. No tenía fuerzas siquiera para ir al baño. Entonces una sobrina me habló del Dr. Raymond Hilu y ¡bendito ese día! porque fui – la verdad, sin esperanza alguna- y él me dijo: tengo dos noticias que darte, una buena y una mala. La buena es que estás viva y la otra es que tienes la Enfermedad de Lyme. Y es que la contraje hacía más de 20 años trabajando en una casa donde había un perro infectado de pulgas que, por supuesto, me llenaron de picotazos y me enfermaron. El caso es que llegué en muy mal estado a manos del Dr. Hilu pero hoy, después de año y medio, no tomo ninguna medicación y he vuelto a la vida. Con mis hijos y mi marido. Por eso hoy colaboro ayudando a todas las personas que puedo. En suma, lo que le quiero decir a esa muchacha es que procure que la vea un experto en Medicina Celular que antes descarte posibles parásitos o cualquier otra infección. Yo me ofrezco a llevarla y ayudarla en todo lo que pueda. Por favor, háganle llegar esta carta si no pueden publicarla o denle mi teléfono. Muchas gracias.

Adeli Lara
Puerto de Santa María (Cádiz)

La llamada Enfermedad de Lyme -también conocida como Borreliosis– es efectivamente una patología infecciosa pero la causa la bacteria Borrelia burgdorferi que trasmite un tipo de ácaros: las garrapatas. No las pulgas. Nos congratula en cualquier caso que el Dr. Raymond Hilu –ponente por cierto en nuestros dos últimos congresos sobre cáncer- pudiera ayudarla por lo que facilitamos su número por si alguien quisiera contactar con él: es el 952 92 97 22.


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Abril 2010
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