CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 71 / ABRIL / 2005

Estimados amigos: ante todo quiero deciros que cada número de vuestra revista vale su peso en oro. Ayudáis a limpiar lo que muchos se dedican a ensuciar. Es una pena que los que limpian sean tan pocos y los que ensucian tantos. Hoy en día dejan vender sin problemas lo que hace daño e impiden que salga lo que cura y no me fío. Por ello me gustaría que me pudieseis aclarar algo sobre la nueva tecnología de acceso a Internet a través de la red eléctrica (PLC) que ofrecen compañías como Iberdrola ya que hay oscuridad absoluta sobre este tema. Sé que crean interferencias con las ondas de las transmisiones de radio ya que no están debidamente aislados y me interesaría saber si esta tecnología pudiese ser dañina para la salud tal y como lo son los móviles o las antenas. Me gustaría saber si hay estudios fiables sobre el tema y dónde puedo conseguir información.

Diego Pena Gayo
(Madrid)

La tecnología PLC -siglas de Power Line Communication- permite efectivamente la transmisión de voz y datos a través de la red eléctrica a alta velocidad. El cliente sólo tiene que conectar su módem a la red con un enchufe eléctrico sin necesidad de hacer obras ni de cableado adicional… siempre que su comunidad de vecinos posea un «equipo repetidor» en el edificio (normalmente se instala en el cuarto de contadores). Pues bien, es evidente que la simple instalación eléctrica de cualquier domicilio genera campos electromagnéticos y por eso es importante que exista toma de tierra a fin de minimizar sus efectos. Como es evidente que la utilización de la tecnología PLC puede potenciar tales efectos. ¿Hasta qué punto? ¿Perjudicando la salud? No estamos en condiciones de afirmarlo tras consultar a los expertos que nos asesoran. Se precisan trabajos de investigación como los que nos han permitido hablar sin tapujos de la potencial peligrosidad de los teléfonos móviles y de las antenas repetidoras. Obviamente, si tal fuera el caso de la tecnología PLC tenga la seguridad de que en el futuro se lo contaremos a nuestros lectores.


Estimado director: tengo 30 años y el año pasado el cirujano vascular me diagnosticó linfedemas. Me dijo que eran de origen congénito y no tenían solución. Luego me explicó que las válvulas de mis vasos sanguíneos tienen fuerza para abrirse pero no para cerrarse y que esto antes se operaba pero sin resultados definitivos. Me recetó Esberiven, Menaven, gel Salidur y drenajes linfáticos. Y seguí el tratamiento aunque el Salidur no lo tomé y lo sustituí por cola de caballo ya que sé que los diuréticos químicos no son muy recomendables. Al principio estaba muy ilusionada porque al menos sabía lo que me pasaba ya que nunca entendí por qué a pesar de tener un peso normal, hacer ejercicio a diario y seguir una alimentación equilibrada mis piernas presentaban ese aspecto hinchado, pesado… Después de unos meses me recetó Venosmil pero a mi ese medicamento no me convencía y me lo retiró. Bueno, pues este invierno -como todos- me salieron sabañones y mi sorpresa vino cuando me recetó, para tratar exclusivamente los sabañones, ¡20 inyecciones de heparina sódica y Adiro 300 (ácido acetil salicílico). Me pareció una burrada ya que eso es lo que tomaron dos familiares míos: uno por una embolia pulmonar y otro por un infarto cerebral. Así que empecé a pensar que realmente no era tan buen médico como yo pensaba y que si me recetaba eso para unos sabañones, ¿qué me recetaría si algún día que me pasara algo realmente grave? Por tanto, mis preguntas son:
-¿Existe alguna solución para este problema? ¿Se está investigando en este campo, en el caso de que no la hubiera?
-¿Me podrían dar más información sobre esta enfermedad?
-¿Qué tipo de vida debo llevar para que no vayan a más en el caso de que coexista ninguna otra alternativa a la curación?
Muchas gracias por vuestra atención y vuestra magnífica revista que acabo de descubrir y me parece muy interesante. No me perderé ninguna a partir de ahora. Atentamente,

Sonia Ramos
(Salamanca)

La revista no se dedica a proponer soluciones para patologías particulares. Insistimos en ello rogando a nuestros lectores que no nos envíen consultas médicas sobre sus casos y acudan al profesional de la salud. Dicho lo cual vamos a hacer una excepción con usted porque es un problema que padece mucha gente y la medicina convencional no sabe cómo abordar la dolencia satisfactoriamente. Mire, el linfedema se caracteriza por la permanencia en el seno de los tejidos de una cantidad anormal de líquido debida a un defecto del drenaje linfático. Las causas pueden ser congénitas o adquiridas. En su caso parece tratarse de un linfedema congénito cuya causa puede estar provocada por multitud de factores pero el que más fuerza cobra es el relacionado con algún factor endocrino. Inicialmente no genera más problemas que los derivados de la hinchazón y del pequeño malestar que le suele acompañar. El problema real aparece si con el tiempo se producen lesiones irreversibles como elefantiasis, linfangitis y úlceras recurrentes. Habrá pues que evitar los brotes de la enfermedad -llamados linfangitis- que son los que de verdad pueden complicar la patología. Hemos consultado a José Ramón Llorente, presidente de la Sociedad Española de Nutrición Ortomolecular y responsable de dicha sección en la revista, para que nos diera una perspectiva holística y natural. Pues bien, según su criterio lo recomendable es reducir las grasas animales y los aceites vegetales -como la margarina-, incrementar el consumo de proteínas vegetales (lentejas, judías, guisantes…)., evitar el café y el alcohol, reducir el consumo de azúcar, aumentar el consumo de ácidos grasos omega-3 (presentes en el pescado azul), comer ajo, jengibre y cebolla, tomar alimentos con propiedades anticoagulantes (ajo, cebolla, rábanos, puerros, limón, etc.), incluir en la dieta una ensalada diaria de vegetales frescos y germinados, tomar zumos de frutas a diario, reducir el consumo de sal y, en suma, adoptar una alimentación eminentemente vegetariana e integral. Además debe limitar el tiempo en que esté de pie y mantener las piernas en alto tanto como sea posible así como friccionarlas diariamente en seco con un cepillo. Y finalizar la ducha diaria con una de agua fría sobre las piernas siempre en orden ascendente. En cuanto a los complementos más útiles los indicados son la vitamina C con bioflavonoides, la rutina, la tiamina, el ruscus y el castaño de indias además de un diurético vegetal suave. Los especialistas en Medicina Ortomolecular tienen preparados con varios de esos productos juntos -cuando no todos- que no se comercializan en tiendas por lo que nuestra sugerencia es que acuda a alguno (son los indicados para señalar las dosis en cada caso). Puede informarse en el 96 392 41 66.


Sr. Director: le escribo esta carta para pedir ayuda para el mal que padezco. Estuve 30 años sin saber lo que tenía hasta que hace año y medio, por fin, en la Clínica Universitaria de Navarra, tras hacerme unas pruebas -por cierto, muy agresivas- me diagnosticaron «Mal de Meniére Bilateral». Por fin supe lo que tenía. En suma, actualmente tengo «presión acúfena», «zumbidos», «vértigo» y falta de audición por lo que mi vida es un calvario. ¿Conocen algo que pueda curar o mejorar esta situación? Esto ya no es vivir. Agradecería inmensamente saber si en algún lugar del mundo están investigando esta enfermedad pues todos los doctores me dicen que el mal que tengo es poco común y está dejado de la mano de Dios. Agradecería de corazón que me asesorasen. Atentamente,

Esmeralda Jarque Arriola
Alfaz del Pi (Alicante)

Los síntomas del Mal de Meniére se deben al parecer a una acumulación de líquidos en el oído siendo eso lo que hace que se tenga la sensación de que todo gira alrededor. Un problema que en el caso de las mujeres se agrava los días previos a la menstruación porque es entonces cuanto retienen más líquidos. Por eso se prescriben habitualmente diuréticos y sedantes. Sin embargo, no es una solución. De ahí que en casos graves los médicos empleen un remedio drástico: cortar el nervio del equilibrio. Esa técnica quirúrgica se llama Neurectomía vestibular y acaba con el vértigo conservando la audición. La practican en distintas clínicas, entre ellas el Hospital de la Cruz Roja y el Sanatorio Nuestra Señora del Rosario, ambos de Madrid. Allí pueden informarle. En todo caso ignoramos si existe algún otro tratamiento eficaz que no conozcamos por lo que hacemos un llamamiento en tal sentido a quienes posean información útil al respecto.


Sr. Campoy: hace un año que conozco su revista y la verdad es que sorprende la cantidad de información que nos ocultan o manipulan. Me siento totalmente engañada porque aunque sospeches algunas cosas de las multinacionales farmacéuticas no puedes imaginar que sean capaces de jugar con la salud de todos y que no podamos ser libres de elegir o trabajar con la otras opciones que existen y silencian. Estoy leyendo a través de su página web el dossier sobre cáncer y es impresionante el desconocimiento real sobre todo lo que rodea a este tema. Y me preocupa que la gente necesitada de todas estas terapias alternativas no sepan de su existencia y sigan muriendo por la práctica de la ineficaz medicina convencional. Yo tengo 47 años, estoy diagnosticada de mastopatía fibroquística desde hace 15 años y periódicamente se me ha controlado mediante mamografías. Pues bien, hace 3 años me dijeron que tenía unas microcalcificaciones y tras una biopsia me descubrieron hiperplasias intraductales. Entonces me mandaron tomar Tamoxifeno durante cinco años al menos y ya desde el segundo mes dejé de tener la regla, cosa que ya me advirtieron. Pero después de leer la sección de Noticias del nº 39 de su web en la que hablan sobre el fracaso en la prevención del cáncer y concretamente del Tamoxifeno quisiera dejar de tomarlo pero no sé si tendría que sustituirlo por algo. Por eso me dirijo a usted a ver si puede asesorarme para resolver esta duda. Espero su repuesta, le agradezco de antemano su atención y desde luego seguiré disfrutando de su interesante revista. Un saludo.

Mercedes B. C.

En la noticia a la que usted se refiere recogíamos la afirmación del doctor Jack Cuzick -del Centro de Investigación del Cáncer del Reino Unido- de que «no hay razones suficientes» para recomendar el Tamoxifeno como preventivo del cáncer de mama. Y otra del doctor Michael Pollack -especialista canadiense en biología de la mama- aseverando que «el 96% de las mujeres que toman Tamoxifeno preventivamente no obtiene ningún beneficio con él». Es más, añadíamos que el Tamoxifeno no es precisamente inocuo sino que aumenta significativamente el riesgo de padecer problemas graves, entre ellos cáncer de endometrio. Y además eleva el riesgo de padecer tromboflebitis y embolias de pulmón. Sin olvidar otros muchos efectos secundarios menores. ¿Cuál es pues su duda? ¿Busca alternativas? Las tiene también en nuestra web. Otra posibilidad es acudir a alguien especializado en tratamientos alternativos en cáncer. Permítanos sugerirle acudir a la consulta del Dr. Fermín Moriano (91 548 77 13).


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71
Abril 2005
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