CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 181 / ABRIL / 2015

Sr. Director: hace poco leí un libro de la Dr. Hulda Clark en el que, para mi sorpresa, se dice esto:
“Las enzimas también juegan un papel fundamental en el tratamiento del cáncer al eliminar los denominados agentes alquilantes que forman parte del complejo cancerígeno. Además dichos compuestos alimentan a la larva Fasciolopsis buski, parásito que está presente en el 100% de los pacientes con cáncer. Y como alimentos como el ajo, la cebolla y la mostaza, de uso habitual, contienen agentes alquilantes la Dra. Clark recomienda NO consumirlos incluso si no se padece cáncer. Existen desde hace 50 años estudios en los que se probó que los agentes alquilantes causan abundantes mutaciones y cánceres”. Y la verdad, quedé muy sorprendido. ¿El ajo y la cebolla son agentes alquilantes y por eso causan cáncer? Me gustaría que me aclarasen esto. Y una segunda cuestión: ¿es verdad que es malo el bicarbonato sódico para los dientes porque corroe y “abrasa” el esmalte dental? Yo utilizo una pasta casera compuesta de xilitol, bicarbonato, sal marina y dos gotas de aceite de árbol de té. ¿Les parece correcta mi pasta casera o su uso puede terminar “abrasándome” los dientes? Muchas gracias y enhorabuena por el excelente trabajo que hacéis.

Miguel Jurado Mora

No hay error. Para la doctora Clark el Fasciolopsis buski está presente en TODOS los tumores y según ella este parásito se alimenta y crece especialmente con ajo, cebolla y mostaza, alimentos con alil sulfito, alil-metil sulfito y dialil sulfito, sustancias que al ser ingeridas por el gusano dan lugar, como productos de desecho, a agentes alquilantes que son los que al combinarse con el ADN celular provoca mutaciones. Luego no es que esos tres alimentos contengan agentes alquilantes. De hecho también generan agentes alquilantes las alubias, los guisantes, las lentejas y los garbanzos pero solo cuando se cuecen o asan a más de 100º o se hacen en el microondas. De ahí que en casos de cáncer Hulda Clark proponga no consumir los primeros salvo que se sometan a cocción durante al menos 5 minutos y no ingerir los segundos salvo que se cocinen a menos de 100º. Insistimos: el ajo, la cebolla y la mostaza solo pueden consumirse cocidos durante 5 minutos, no fritos, asados o a la plancha. En cambio las alubias, guisantes, lentejas y garbanzos solo pueden consumirse cocinados a menos de 100º. En todo caso sepa que según la doctora Clark el organismo puede eliminar los agentes alquilantes consumiendo un gramo de metilsulfonilmetano (MSM) cinco veces al día así como 4.000 unidades de vitamina D3 (una sola cápsula diaria). Si quiere más información le sugerimos que lea el libro que publicó con el titulo La cura y prevención de todos los cánceres. En cuanto a su pasta dental casera no es buena idea usarla a diario: tanto la sal como el bicarbonato pueden terminar dañándole efectivamente el esmalte pero si decide usarla solo de vez en cuando añada un poco de aceite de orégano.


Muy apreciados señores: en 2003 -ahora tengo 61 años- me diagnosticaron candidiasis en un análisis de sangre, me quitaron los hidratos de carbono y los azúcares y me recomendaron tomar bicarbonato. Y esto último lo hice pero actualmente tengo la tensión alta y no puedo ya tomarlo. ¿Hay algún otro remedio natural? Es que aun sigo infectada por la cándida albicans. Dicho esto agregaré que siempre he padecido de los nervios. De hecho a los 12 años empecé a tomar Complutine, Orfidal, Lexatín y Trankimazin; y para dormir Somnovit (actualmente Zolpidem). Además de vez en cuando me dan ataques de pánico cuando tengo estrés, algo que no me pasaba cuando estaba en Relleu (Alicante) aunque sí depresión por cambiar de la ciudad al campo y de ahí que tomara Adofen una temporada hasta que me lo quité y pasé a tomar sólo Trankimazin y por la noche nada. En suma, siempre he padecido de “nervios” y soy adicta a las benzodiacepinas pero es que al llegar otra vez a Palma de Mallorca me han vuelto los ataques de pánico. En el piso hay muchas humedades y duermo orientada al norte pero tengo que tomar Zolpidem y Trankimazin (5 o 6 pastillas entre los dos) más Enalapril para la tensión. Y si me sube mucho Captopril. Además donde vivo hay muy cerca una antena de telefonía y de radioaficionado y un contador de electricidad moderno que emite radiaciones. También tomo ahora Cipralex para la depresión y me han monitorizado con un holter. Y de natural tomo espino albar, jengibre, tila, pasiflora, etc. Tomo frutas, verduras, legumbres, huevos hervidos (5 o 6 semanales) y cereales y como no ingiero ni carne ni pescado omega 3. También tengo úlcera de estómago y gastritis crónica por lo que no como nada frito; además tomo Omeprazol. Asimismo tengo osteoporosis. ¿Hay algo natural para ello? Y también vitamina B12 y Osteoguard de Lamberts. Y Sumial. Y Enalapril. ¿Podrían además decirme si puedo tomar melatonina por la noche? ¿Y kava? Antiguamente la tomaba, me fue bien y pude dejar de tomar tantas benzodiacepinas. ¿Y para la menopausia se puede tomar algo? ¿Isoflavonas de soja o alguna otra cosa? ¡Ah! Antes del Enalapril tomé Valsartan, Parapres y Emconcor pero me iban muy mal. Ya he tenido que ir cuatro veces a urgencias. Dos por tener la tensión 20/10 y 20/12 y las otras dos porque el corazón me iba a toda velocidad. Por eso me pusieron el Holter. Parece que ahora la tengo un poco controlada pero me han dicho que tome Cipralex y si sube mucho me ponga debajo de la lengua Captopril. Actualmente voy a Reiki pero no sé si habrá otras alternativas naturales para quitarme las benzodiacepinas y solucionar lo de la tensión alta. Y díganme por favor qué hacer con las antenas. Desde que estoy en esta casa estoy mucho peor. No sé si venderla o alquilarla. ¿Y pueden ser perjudiciales las vigas en forma de triángulo que tiene mi casa? Perdón por la extensión y gracias. Espero noticias suyas.

Catalina Sastre Isern
(Palma de Mallorca)

Hemos resumido su carta dada la extensión pero creemos haber dejado lo principal de la misma. Mire usted: póngase en manos de un médico naturista que la trate de forma integral y deje de tomar fármacos y suplementos de todo tipo. Lo que nos narra es disparatado. Está usted -sin la menor duda- INTOXICADA. Y su cuerpo ha perdido la homeostasis y de ahí que padezca múltiples disfunciones. Debe desintoxicarse a fondo, hacer ejercicio, oxigenar su organismo, beber solo agua de buena calidad e ingerir durante una larga temporada exclusivamente vegetales ecológicos, frutos secos, cereales integrales, legumbres, huevos de primera calidad, fruta -ésta solo en ayunas y no en forma de zumos- y aceites de primera presión en frío. Tal debe ser la base de su dieta diaria. Eliminando obviamente aquellos alimentos a los que sea alérgica o intolerante. Y averiguar si está sometida a radiaciones telúricas y/o electromagnéticas (ionizantes y no ionizantes) para evitarlo. En cuanto a la posibilidad y conveniencia de ingerir algún suplemento fitoterápico o dietético o algún producto homeopático solo puede decírselo algún médico o terapeuta experto que la trate personalmente. Lo único que no puede hacer es seguir como hasta ahora.


Sr. Director: ante todo gracias por la honestidad y valentía de su equipo. Verá, tengo 50 años y desde hace 20 sufro rinitis alérgica. Y ya no soporto los perfumes y los olores fuertes porque me cortan la respiración enseguida; me asfixio. Me operé pero fue un fracaso y desde entonces me tengo que poner unas gotas descongestionantes de Clorhidrato de Oximetazolina para poder respirar y casi no percibo ya olores. En suma, no sé qué hacer. ¿Hay algún remedio natural que pueda recomendarme? Se lo agradecería en el alma. Gracias y que Dios los bendiga.

Marina Margarita de Romanous
(Venezuela)

La inmensa mayoría de las rinitis -por no decir todas- las causan alimentos o sustancias químicas a las que se es intolerante o alérgico. Muy especialmente, entre las alimentarias, los azúcares, los cereales, los carbohidratos refinados, los lácteos y algunos mariscos y frutos secos. Aunque también puede deberse a animales domésticos -muy habitual-, al humo del tabaco, a la contaminación, a tintes y tejidos sintéticos y a productos de limpieza y cosméticos. De usted depende averiguarlo. Solo haciendo eso podrá resolver el problema. Y ya le advertimos que el uso habitual de Clorhidrato de Oximetazolina puede causarle problemas de salud -especialmente hipertensión- y dependencia del fármaco ¡para toda la vida! Y son muchos los fármacos que lo llevan: Respir, Respibien, Utabon, Normonasal, Oximetazolina Farline, Nasolinanebulicina, Alerfrin, Antirrinum, Aurorespir, Couldespir, Cuvenax, Friresplairesp, Novag rino, Nuerel, Sinexsensi, Sinpir…


Sr. Director: no hace mucho me tomé una pastilla de melatonina para intentar dormir -una sola vez- y me produjo una fuerte taquicardia; de hecho me vi obligada a llamar a Urgencias. Así que al superar el problema busqué en Google los pros y contras de la medicina comprobando que ustedes le dedican un artículo hablando de sus propiedades pero obviando que puede provocar ese efecto. Obviamente me sentí defraudada y ello me llevó a un estado emocional bien fuerte porque creí que era mi final (tengo 79 años). Menos mal que los médicos supieron cómo controlar la reacción que sufrí. Les envío este comentario para que sean más cautelosos con las propagandas que hagan de cualquier medicamento y sus posibles efectos secundarios.

Francisca Orquídea García

Inferimos que se refiere usted al reportaje que publicamos en el nº 83 con el título Melatonina: una maravilla natural para tratar numerosas dolencias. Pues bien, en él se dice que carece de efectos secundarios indeseables importantes; no que careza de ellos. Se ha constatado que en muy raras ocasiones puede dar lugar a dolor de cabeza, picazón, somnolencia, inquietud, mareos, calambres estomacales, irritabilidad y ligera depresión momentánea que se pasan al poco tiempo y en casos muy excepcionales a taquicardia. Solo que ésta puede haberse debido también a que el medicamento estuviera en malas condiciones o caducado, a que llevase añadidos otros productos -algo habitual en muchos de los que hoy se comercializan sin que los consumidores se den cuenta de ello- o a que lo tomase “junto a” o “después de” otros fármacos ya que la melatonina puede interaccionar con antidiabéticos, anticoagulantes, antiplaquetarios, sedantes, antihipertensivos, anticonceptivos y otros. Lo que sí se explicó. ¿Lo tuvo usted en cuenta o toma los fármacos sin leer los prospectos? En fin, sentimos sinceramente lo que le pasó pero tenga en cuenta que hay personas que reaccionan muy mal a sustancias -tanto naturales como sintéticas- que sin embargo son inocuas para el 99,99% de las personas. Como un simple cacahuete, una almendra o un poco de miel entre muchos otros alimentos. Y en tales casos se puede llegar a sufrir dificultad para respirar, opresión en el pecho, sarpullido, urticaria, confusión, hinchazón de labios, lengua, cara y boca, taquicardia, depresión, hipotermia y temblores. Obviamente no es lo normal y si el consumo de melatonina fuera en verdad peligroso no se vendería en todo el mundo sin receta. Agregaremos para finalizar que aún así en nuestro artículo dijimos que como todavía se están investigando sus indicaciones precisas e incluso la interacción con sustancias producidas por el propio organismo los expertos entienden que la melatonina se debe tomar -lo trascribimos textualmente- “única y exclusivamente bajo estricto control facultativo en el caso de personas que padezcan trastornos hepáticos, cardiovasculares, neurológicos y/o convulsivos, o estén tomando antiinflamatorios no-esteroideos (ibuprofeno o naproxeno por ejemplo), beta-bloqueadores para la presión sanguínea (atenolol o metoprolol), anticonceptivos orales, terapias hormonales de reemplazo o diuréticos pues podrían interaccionar con las dosis suplementarias de melatonina”. E ignoramos si puede ser su caso. Añadiendo luego que “existen también una serie de contraindicaciones absolutas” mencionando de forma expresa a “las mujeres embarazadas y a las que estén dando el pecho”, a quienes padecen de “alergias severas y enfermedades autoinmunes” y a quienes padecen esquizofrenia. En suma, sí advertimos de sus interacciones y posibles efectos negativos… por raros que éstos sean.


Señor Director: he buscado en su magnífica revista información sobre una enzima llamada serrapeptasa que al parecer se aplica con éxito en quienes, como yo, padecen enfisema pulmonar o bronquiectasia pero no he encontrado nada salvo alguna referencia de pasada. En fin, creo que sería de interés para muchas personas afectadas conocer la evolución, propiedades y efectividad de esa enzima dedicando un reportaje a ella; lo que me atrevo a sugerirle con independencia de que, entre tanto, me adelante alguna información al respecto. Un saludo afectuoso.

José Sánchez San Martín
(Madrid)

En efecto, solo hemos hablado de ella en el texto que con el título Probióticos orientales: la salsa de soja, el natto, el miso y el tempeh publicamos hace dos años y medio -en el nº 152- al dar cuenta de un complejo de enzimas proteolíticas y fibrinolíticas en el que se hallaba presente. Pues bien, la serrapeptasa es una enzima proteolítica que se encuentra sobre todo en la saliva y el intestino del gusano de seda así como en la polilla adulta si bien se obtiene comercialmente a partir de una enterobacteria: la Serratia E15. Y desde hace tres décadas se usa como alternativa a los antiinflamatorios no esteroideos (AINES) -entre los que los más conocidos son la aspirina, el paracetamol y el ibuprofeno- y los analgésicos sintéticos; de ahí que esté indicada en casos de artritis, artritis reumatoide, osteoporosis, polimialgia reumática, neumonía viral, asma bronquial, sinusitis y otras patologías inflamatorias. Además se afirma que es útil en varias disfunciones cardiovasculares porque es anticoagulante y ayuda a disolver coágulos y eliminar los fibromas que bloquean las arterias coronarias. Es más, se asevera que ayuda en muchos cuadros patológicos: migrañas, flujo nasal, obstrucción nasal, pérdida temporal del olfato, otitis, laringitis, faringitis estreptocócica,  congestión del pecho, problemas en los pulmones, diabetes, síndrome de intestino irritable, agrandamiento de la próstata, rotura de ligamentos, síndrome del túnel carpiano, esguinces, venas varicosas, enfermedad fibroquística de mama… Incluso se afirma que refuerza la actividad de los antibióticos y se ha utilizado con éxito para tratar quistes mamarios no cancerosos. En cuanto a los posibles efectos secundarios negativos se ha comprobado que puede provocar irritación dérmica, picazón, enrojecimiento y en casos muy raros el efecto contrario inflamando y causando dolor; incluso en el tejido pulmonar y hepático. De ahí que deba ingerirse con precaución y a las dosis indicadas. ¿Y por qué no nos hemos hecho eco de sus posibilidades? Pues porque la mayoría de los trabajos efectuados y publicados sobre esta enzima se han hecho in vitro, con animales y son muy escasos. No tenemos pues suficientes referencias como para dedicar al tema un reportaje.


Sr. Director: me encantó el artículo que sobre la jalea real publicaron ustedes en el nº 174. Ese sí que es un buen trabajo de investigación. Sin embargo un amigo naturista me dice que su ingesta puede ser en ocasiones muy peligrosa. ¿Es así? Me gustaría que lo aclararan con la sinceridad que les caracteriza. Es todo. Y gracias por tan magnífica revista.

Manuel Soriano
(Madrid)

Su amigo tiene razón. Ya dijimos al final del propio reportaje que aunque de forma excepcional algunas personas pueden manifestar reacciones alérgicas al ingerir cualquier sustancia elaborada por las abejas, tanto la jalea real como la miel, el propóleo e, incluso, el polen. Y por eso sugerimos que antes de ingerir cualquiera de ellos se aplique una pequeña cantidad en las muñecas y se espere un tiempo prudencial para observar si se produce alguna reacción. Y luego, si no hay irritación, se ponga bajo la lengua un poco -una gota en el caso de la miel o la jalea real- para ver si sienta o no mal porque si se es alérgico se puede sufrir un shock anafiláctico como con tantos otros productos. Eso sí, la jalea real está contraindicada en la insuficiencia suprarrenal crónica o enfermedad de Addison. Y uno debe asegurase de no ingerir más de la recomendada –ni de la que su cuerpo admita- porque si no puede sufrir dermatitis, cefalea, dificultad para respirar, asma, opresión en el pecho, aumento de la presión arterial, problemas gástricos y taquicardia.


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Abril 2015
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