CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 142 / OCTUBRE / 2011

Estimado Director: le escribo esta carta en relación a la contaminación electromagnética. Me parecen muy interesantes y acertadas sus investigaciones pero creo que se han olvidado de algo fundamental en cualquier hogar: la cocina. Dicen ustedes acertadamente que los microondas son peligrosos para la salud porque desestructuran los alimentos haciendo que pierdan su capacidad nutricional pero, ¿qué pueden decirnos de las cocinas vitrocerámicas y de las de inducción? Nos gustaría saber la opinión de la revista sobre si hay o no riesgo de contaminación con ellas. Un saludo.

Antonio Morán
(Lugo)

Las vitrocerámicas no emiten radiaciones; las cocinas de inducción sí. Pueden generar un campo magnético de hasta 8.000 nT en baja frecuencia. No son pues recomendables. Y no es buena idea permanecer cerca mientras se cocina, especialmente si se apoya el abdomen en la encimera; sobre todo siendo mujer y estando embarazada. En cuanto a la calidad de los alimentos cocinados mediante calentamiento molecular por inducción de campo magnético no hay consenso pero son más perecederos que los cocinados por los métodos tradicionales o con infrarrojos luego…


Sr. Director: intentaré ser lo más concisa posible en mi pregunta. ¿Cuál puede ser el motivo de que una analítica presente unos niveles significativamente bajos de ferritina y sin embargo los niveles de transferrina y hierro sean totalmente normales? ¿Por qué el organismo agota primero las reservas de hierro antes de utilizar el disponible en sangre? El tratamiento que me ha prescrito el médico es tomar durante tres meses hierro hasta que el nivel de ferritina alcance niveles normales, esperar luego otros tres meses y repetir la analítica para ver la evolución; y si fuese necesario tomar otra vez más hierro. ¿No hay otra solución que estar tomando hierro cada tres meses? Gracias por su atención.

Ana
(Lugo)

Vamos a ver: la ferritina es una proteína que se encuentra en el interior de las células y se encarga de almacenar el hierro para que el cuerpo pueda usarlo en caso de necesidad. Y la cantidad de la misma en sangre está directamente relacionada con la cantidad almacenada de hierro, mineral vital para que el cuerpo produzca los hematíes o glóbulos rojos; de ahí que su déficit produzca anemia. Considerándose valores normales en hombres entre 12 y 300 ng/mL (nanogramos por mililitro) y en mujeres entre 12 y 150 ng/mL (en realidad estos rangos pueden variar ligeramente entre diferentes laboratorios). Ahora bien, debe saberse que cualquier trastorno inflamatorio puede aumentar el nivel de ferritina. En todo caso los niveles de ferritina superiores a los normales suelen deberse a un mal funcionamiento del hígado por ingesta de bebidas alcohólicas, a una transfusión frecuente de concentrado de eritrocitos o a sufrir hemocromatosis, patología que hace que se acumule demasiado hierro en los órganos y sistemas del organismo, especialmente en el hígado. Infiriéndose que la hemocromatosis es primaria si la causa es genética y secundaria o adquirida si la causan otras patologías como la talasemia o la anemia sideroblástica. Niveles inferiores a los normales pueden deberse en cambio a un déficit de hierro (a eso se llama anemia ferropénica) por carencia de él en la alimentación que se sigue, a un excesivo sangrado menstrual, a una úlcera sangrante en el tubo digestivo o a alguna afección intestinal que haga que el organismo no absorba bien el hierro.
En cuanto a la transferrina es la proteína -del grupo de las globulinas- que se encarga de captar el hierro de los alimentos, transportarlo y acumularlo en las células. Y su nivel puede ser bajo en caso de sufrirse una enfermedad crónica, inflamatoria, infecciosa o cáncer (en cambio durante el embarazo aparece elevada). La saturación puede descender en la anemia ferropénica y elevarse en la anemia hemolítica, sideroblástica, y megaloblástica. Aunque también aparece elevada en la intoxicación o exceso de ingesta. En suma, una falta de hierro en el organismo pueda deberse a que no se consumen suficientes alimentos que lo contengan, a que haya una alteración en el intestino que impida o dificulte su absorción o a pérdidas constantes de sangre por menstruación abundante, una úlcera interna sangrante o una hemorragia; lo que suele dar lugar a una disminución de la cantidad de hemoglobina y, por ende, de glóbulos rojos -a veces además de disminuir lo que se observa es que son pequeños y pálidos (a eso se llama anemia microcítica o hipocroma)-. El exceso de hierro se manifiesta por su parte como hemocromatosis o hemosiderosis provocándose un exceso de depósito en diferentes órganos (cerebro, hígado, corazón) lo que puede dar lugar a diversas patologías. Dicho esto resumamos: usted tiene un nivel bajo de ferritina y normales los niveles de transferrina y hierro. Es decir, en su organismo hay suficiente hierro y suficientes proteínas para trasportar el mismo y acumularlo en sus células… pero no la cantidad suficiente de las proteínas de ferritina que permite acumular en ellas ese hierro. Luego hay algo que impide que eso sea así y lo que no tiene sentido es tomar cápsulas de hierro porque usted no carece de él. Nuestra sugerencia es por tanto que no las ingiera. Hay que averiguar qué le provoca el problema. Dicho lo cual vamos a sugerirle que elimine de su dieta todo lo que pueda afectarle negativamente, especialmente lo que le provoque alergias o intolerancias. Sométase a un test para saberlo y elimine todo alimento que contenga las sustancias que su cuerpo rechaza. Porque lo más probable es que se la ferritina esté siendo víctima de una infección microbiana o, más probablemente, del ataque de los anticuerpos generados para defenderse de la agresión por su propio organismo. Siendo incluso muy probable que se resuelva su problema sin más desintoxicándose a fondo, dejando de ingerir alcohol, gluten, lácteos, azúcares e hidratos de carbono refinados. Si eso no funcionara –y nos extrañaría- la causa puede ser infecciosa y entonces sería buena idea acudir a un buen profesional –no abundan- del Par Biomagnético.


Estimado Director: soy asiduo y entusiasta lector de su revista y me gustaría hacer una consulta sobre un problema que tiene mi mujer desde hace unos años. Es un tanto raro y complicado. El caso es que cuando se pone muy nerviosa -sobre todo cuando discute- sufre de forma repentina mareos acompañados de desmayos. Desde que nota que se marea hasta que pierde el conocimiento apenas pasan unos segundos. Cuando recupera el conocimiento se muestra aturdida durante algunos minutos y se queja de un dolor muy fuerte en la cabeza y en el pecho. En los últimos cinco meses ha vivido seis o siete episodios de éstos. El problema es que hace tres semanas ha tenido otro desmayo precedido de una discusión y el consiguiente mareo pero en esta ocasión me costó mucho despertarla. Sus constantes estaban muy débiles y cuando logró recuperar la conciencia se quejó de un dolor muy fuerte detrás de la cabeza y no podía hablar; permaneció aturdida durante un tiempo y yo pude observar que me miraba asustada. Sin poder hablar me dio a entender que no me reconocía. No respondía a los estímulos externos y permaneció unos veinte minutos con la mirada perdida en casa y luego en Urgencias. Comenzó a reaccionar cuando le estaba haciendo un masaje en la cabeza. Una vez despierta no reconocía a nadie. Ni ella misma se reconocía en las fotos que le mostré. Le han hecho todo tipo de pruebas -TAC, análisis, electro, etc.- y ninguna reflejó nada anómalo. Ya con anterioridad a este último episodio le habían realizado pruebas sin encontrar nada. A día de hoy ha recuperado la memoria parcialmente. Lo que más le cuesta es recordar los sitios y las personas. Está recibiendo masajes porque estaba muy contracturada en la espalda y le llegaba el dolor a la cabeza. Lo cierto es que le están sentando muy bien. También intento que se alimente de la forma más sana posible. Está tomando Gingko Biloba a diario, algún batido nutricional y Chia. Estoy bastante preocupado porque tengo miedo a que pueda sufrir otro episodio y la cosa sea peor. Los médicos dicen que todo está bien pero no nos dan ninguna explicación. Ya la han visto en Neurocirugía y en Psiquiatría. Me gustaría que me diesen algún consejo, referencia o contacto que pueda ayudarnos. Muchas gracias.

Dana Gómez

Si partimos de la base, según nos cuenta, de que realmente se han descartado posibles procesos inflamatorios, edemas, hemorragias cerebrales, quistes, tumores, patologías neurodegenerativas -como el alzheimer, el parkinson, la esclerosis múltiple, la esclerosis lateral amiotrófica o la enfermedad de Huntington- y malformaciones orgánicas es preciso ahora descartar posibles problemas genéticos o cromosómicos de nacimiento y déficits nutricionales. Y a continuación valorar una posible infección parasitaria o microbiana. Nuestra sugerencia es que su mujer acuda a expertos cualificados en Moraterapia (pregunte por alguno cercano a su domicilio en el 978 601 501) y en el Par Biomagnético (le sugerimos que acuda a las consultas de D. Juan Carlos Albendea (91 704 57 81) o del Dr. Santiago de la Rosa (91 431 35 16). Y si éstos no lograran encontrar y resolver el problema busque un osteópata con experiencia (en la madrileña localidad de Majadahonda tiene usted a Joseph Castelli (91 634 38 02). Creemos que realmente podrán ayudarles.


Sr. Director: necesito que me orienten. Actualmente estoy tomando una cápsula de Aceite de Krill y pensaba tomar también una de coenzima Q10 y otra de Gingko Biloba Forte debido a que tengo principio de alzheimer y dolores en las piernas. ¿Puedo tomar las 3 cápsulas a la vez? Gracias.

Mª Pilar Rodríguez
Vic (Barcelona)

Puede; pero no va a resolver así su problema. Le invitamos a leerse los numerosos textos que hemos explicado sobre esa patología, especialmente los publicados en la sección de Medicina Ambiental que aparecieron entre los números 132 y 138. El alzheimer puede prevenirse -e incluso paralizarse su avance- pero siguiendo un tratamiento holístico.


Señor Campoy: gracias por crear y dirigir una revista donde lo que prima es informar con rigor. Soy una mujer de 57 años a la que en el año 2003 –cuando tenía 50 años, mucha barriga, tensión alta y depresión- el Dr. Pedro Subirana -de Palma de Mallorca- me diagnosticó cándida albicans en los intestinos. Me puso un régimen libre de hidratos de carbono, levaduras y azúcar y luego me recetó medicamentos de farmacia para, muy pronto, cambiarme esa medicación por un producto natural. Y se me ha reducido la barriga pero no del todo. Me gustaría que me dieran información sobre este problema y si se puede llegar a curar. Actualmente el doctor Subirana está retirado y me hago los análisis muy de vez en cuando con un médico de Medicina General pero los médicos son muy escépticos y no creen en ello. Lo cierto es que el problema sigue ahí y me gustaría saber si aquí en Palma conocen ustedes algún naturista que lo trate. Y también el insomnio de manera natural (hoy tomo Somnovit). Una última pregunta: en una de sus revistas leí un reportaje que hablaba de un Dr. Subirana. ¿Es el mismo que me visitaba a mí? Porque aquí se dijo que se había retirado pero a ciencia cierta no se sabe nada de él. ¿Me podrían dar noticias suyas, su teléfono o su dirección? Muchas gracias.

Catalina Sastre Isern
(Palma de Mallorca)

Mires usted, el Somnovit es una benzodiazepina para dormir que puede provocar trastornos del sueño –entre ellos el insomnio que quiere usted evitar- además de ansiedad repentina, alucinaciones, excitación y hasta amnesia anterógrada, es decir, que no recuerde lo sucedido mientras estuvo levantado después de tomarse el medicamento. No se lo aconsejamos. En cuanto al Dr. Pedro Subirana que apareció en la revista es el mismo que a usted le trataba… lo que hubiera sabido si hubiese pinchado estando en nuestra web en el banner de nuestro Consejo Asesor ya que es miembro del mismo y aparece ahí su foto y su currículo. Y ciertamente se jubiló en España pero, hombre inquieto, se fue a Bolivia donde ha estado tratando pacientes en los últimos años. Es más, se ha dedicado a aprender –y practicar- los conocimientos ancestrales de los indios bolivianos desarrollando una singular terapia que intenta ahora desarrollar y enseñar. Lo que hará si finalmente vuelve a vivir a nuestro país como hace poco nos insinuó. Por lo que se refiere a su problema nuestra sugerencia es que se haga un test para saber a qué alimentos es alérgica o intolerante y los elimine de su dieta. En cuanto a la candidiasis puede usted afrontarla con el Par Biomagnético o con simple bicarbonato sódico.


Estimado Director: soy lector de su revista desde hace varios años, tengo en mi poder casi toda la colección de la edición impresa y nunca les he escrito pero ahora desearía recabar la opinión de sus expertos sobre el Chitosán como coadyuvante para el control de peso. Según un cardiólogo que conozco es bueno tomarlo de cuando en cuando para prevenir enfermedades cardiovasculares. El otro asunto sobre el que me gustaría recabar su opinión se refiere a la Magnetoterapia pues tengo entendido que muchos deportistas la utilizan para aliviar sus dolores. Agregaré finalmente que suelo estar siempre de acuerdo con la línea editorial de la revista pero me gustaría preguntarle si no se cansa usted de decir que el SIDA no existe cuando han muerto -y lo siguen haciendo- tantas personas de esa enfermedad. Y si no es así, ¿por qué fallecen si supuestamente no están enfermas? Por último, y abusando de su paciencia, no quiero dejar pasar la ocasión para criticar duramente a la industria de los «suplementos alimenticios» puesto que observo que lamentablemente su política comercial se parece cada vez más a la de las farmacéuticas, con todos los vicios y abusos que eso conlleva. Se da la circunstancia de que las medicinas alternativas están cada vez más lejos del alcance los enfermos que no tengan la suerte de disponer de una economía bien saneada. Muchas gracias por todo. Espero su amable respuesta.

José Manuel Villanueva Fernández
Hevia, Siero (Asturias)

El chitosán es una fibra que se extrae del caparazón de algunos crustáceos y se supone que atrapa la grasa en el interior del tubo digestivo para que no sea absorbida por el organismo pero aún así no sirve para adelgazar. Quizás sí para prevenir patologías cardiovasculares pero sólo entre quienes ingieren muchas grasas saturadas animales (y en escasa medida si la ingesta es alta). En cuanto a la Magnetoterapia evidentemente es útil para aliviar dolores; está constatado y hay miles de centros en el mundo que se dedican a usarla por eso. Por lo que se refiere al SIDA dejaremos de decir que el VIH no existe y el SIDA es una enfermedad inventada en cuanto alguien nos demuestre que estamos equivocados; hemos retado a hacerlo públicamente en numerosas ocasiones a los expertos –especialmente a quienes viven de su “investigación”- y seguimos esperando. Y perdónenos pero si usted aún cree en ello es porque o no ha leído lo que hemos publicado o no lo ha entendido. Por lo que se refiere a la lamentable estrategia comercial de buena parte –no de toda- de la industria de los llamados suplementos alimenticios o dietéticos estamos de acuerdo con usted.


Sr. Director: he leído recientemente que beber demasiada agua es perjudicial y me interesa conocer su opinión ya que en su obra La Dieta Definitiva usted asegura lo contrario. Verá, según la doctora británica Margaret McCartney la sugerencia habitual de beber dos litros y medio al día es un error porque no hay ensayo científico alguno que avale la afirmación de que hacerlo sea saludable. Recordando que en cambio hay artículos que lo critican como el publicado en el 2002 en American Journal of Physiology que concluía que “la recomendación de beber demasiada agua podría ser peligrosa porque puede conducir a la hiponatremia y a la exposición a contaminantes así como a que mucha gente se sienta culpable por no tomar la suficiente cantidad de agua”. Según insinúa Margaret McCartney detrás de esa recomendación estarían en realidad las compañías productoras de agua embotellada cuyo consumo ha aumentado espectacularmente en los últimos años. Por otra parte, el médico español Juan José Rufilanchas -cirujano cardiovascular del Hospital Ruber Internacional de Madrid- le dijo hace poco al periodista Julio César Iglesias que lo de tomar tanta agua es “una moda” que si bien para una persona normal no tiene trascendencia puede tenerla para “los enfermos cardiópatas” ya que eso puede llevarles a una “insuficiencia cardiaca” o a sufrir edemas en los pies o en la tripa obligándoles a estar luego tomando diuréticos para extraer el agua y la sal. Añadiendo que hoy existe una simple campaña de marketing para que bebamos mucha agua a fin de llenar los bolsillos de algunos empresarios. “Lo peligroso –añadiría- no es la deshidratación sino la intoxicación por agua. Sabemos desde el 2002 que los atletas que en los maratones colapsan o mueren es por intoxicación por agua. En la maratón de Boston de ese año se sacó sangre a 488 corredores antes y después de correr la maratón y se vio que la mayor parte de los corredores tenían el sodio bajo; es decir, habían bebido demasiada agua. Y que los que se colapsaban y los que llegaban a la meta y perdían el conocimiento o estaban confusos -no sabían lo que hacían- todos tenían intoxicación por agua. Ninguno de los que tenían cierta deshidratación tenían problemas de confusión ni de síncope; es decir, que lo que mata es la intoxicación por agua y no la deshidratación”. Explicando: “A partir de un sodio bajo, de menos de 125 partes por 1000, se empiezan a tener temblores, confusión, pérdida de memoria y, al final, uno se puede colapsar y hasta morirse. Tengo aquí la foto de una chica inglesa que había tomado drogas, se encontró mal y pensando que estaba deshidratada se bebió 3 o 4 litros de agua inmediatamente. ¿Y qué pasa? Que hasta que los riñones empiezan a filtrar esa agua las células se hinchan transitoriamente como también se hinchan las células del cerebro que están metidas en un cofre, que es el cráneo, que no se puede dilatar y por tanto las células del cerebro se encuentran aprisionadas pudiendo llegar a un trastorno nervioso que lleve al coma y a la muerte. Debido a este mecanismo es por el que se muere la gente que corre en los maratones, porque entran en edema cerebral y al final se puede uno morir por intoxicación de agua”. En suma, el Dr. Rufilanchas entiende que “la persona que no hace ningún tipo de ejercicio físico importante tiene que beber lo que tenga de sed; ni una gota más, ni una gota menos”. Y aún diría más: “Si usted se toma ahora una anchoa que contiene mucha sal a los cinco minutos necesita usted beber; y lo que le pide su cuerpo beber es la cantidad de agua exacta que usted necesita para disolver la sal que contiene esa anchoa. Es un mecanismo tan fino que no lo puede duplicar nadie; y sobre todo, no lo puede duplicar la televisión donde se ven los anuncios que invitan a tomar 2 o 3 litros de agua al día. Eso es publicidad engañosa y alguien debería meter mano en esta historia porque eso no induce más que a que gane mucho dinero gente que nos está engañando. Los atletas es otro problema. Siempre se ha dicho a los atletas “bebe por delante” y eso además se ha trasmitido también al público. Bien, pues está claro que el atleta bueno, el que gana la maratón, ha bebido mucha menos agua que el que llega el último. El último es el que ha estado bebiendo todo el tiempo y al final tiene intoxicación por agua. Bueno, igual bebe porque no es bueno y su carrera en vez de 2 horas dura 6. Pero los atletas buenos beben poco y, en todo caso, están un poco deshidratados, no sobrehidratados. Estar sobrehidratado no es nada bueno”. Interrogado finalmente sobre si beber 3 litros de agua diarios le parece entonces una barbaridad respondería: “Sí, me parece una barbaridad ya que lo único que se está haciendo es intercambiar agua. Si de verdad el agua sirviese para algo a la mañana siguiente uno pesaría 3 kilos más”. En cuanto a si beber mucha agua no logra una sana limpieza celular fue contundente: “En absoluto se produce ninguna limpieza celular. En todo caso lo que hacemos es hacer trabajar al riñón de más o sin necesidad”. ¿Qué opinan?

José Luis Ortega
(Valencia)

Las aseveraciones de la doctora Margaret McCartney son tan banales que no merecen respuesta. Mire usted, se dice que alguien sufre Hiponatremia cuando en un organismo hay tal déficit de sodio extracelular que el potasio pasa al interior de las células y entonces atrae hacia ellas demasiada agua con lo que éstas se hinchan. Algo que no provoca mayores problemas ya que el organismo corrige la situación -antes o después- equilibrándose mediante la llamada bomba sodio-potasio; salvo que ocurra en el cerebro ya que sus células no tienen la misma posibilidad. Pero se sabe que lo suele provocar una quemadura, una insuficiencia cardíaca congestiva, una fuerte diarrea, vómitos, una sudoración excesiva, la ingesta de diuréticos, una enfermedad renal, una cirrosis hepática o el llamado Síndrome de secreción inadecuada de hormona antidiurética (SIHAD); no el beber tres o más litros de agua diarios. En cuanto al Dr. Rufilanchas mezcla en esa entrevista verdades con medias verdades –o séase, con mentiras- y hace afirmaciones más que discutibles. La cantidad de agua adecuada para ser ingerida depende de muchos factores y generalizar lleva siempre a la equivocación. Depende del sexo, de la edad, del clima, del lugar en el que se vive, del estado de salud de la persona… No requiere la misma agua un esquimal que un beduino. Ni un niño que un adulto. Ni una persona sana o delgada que una obesa y enferma. Especialmente si la misma está intoxicada –y acidificada- como es el caso de la inmensa mayoría de quienes están obesos o sufren sobrepeso. Por tanto lo lógico es beber sólo cuando se tiene sed… en condiciones y situaciones normales. Pero no es ése el caso de un atleta de maratón ni de muchos otros deportistas profesionales –pilotos, ciclistas, futbolistas, etc.- cuando están en acción. Pues bien, una persona con sobrepeso u obesa es una persona con el espacio celular intersticial muy “sucio” y, normalmente, con exceso de sodio. Y lo que debe hacer es desintoxicarse, limpiarlo e ingerir potasio natural. Para lo cual se necesita ingerir agua limpia de manantial –y no de grifo, desestructurada y con cloro- en abundancia. Lo de que es una pérdida de tiempo y esfuerzo porque el agua entra y sale sin más del organismo no aprovechándose porque no se queda dentro es una soberana estupidez que denota una ignorancia manifiesta; es como decir que comer es inútil porque luego se va todo por el ano y no se queda dentro. Lo mismo hay quien dice que debe ser incluso malo eso de comer porque cuando sale la mierda huele fatal. Las células no se hinchan por ingerir demasiada agua; se hinchan cuando el equilibrio entre el sodio y el potasio se rompe y el primero predomina. Porque en tales casos el potasio ocupa en el interior de las células el lugar que habitualmente ocupa el sodio. Por tanto nadie se “sobrehidrata” por beber mucha agua. Y decir que beber demasiado puede producir intoxicación por agua suena ya a chiste. Uno puede contaminarse bebiendo agua sólo si está intoxicada; no tiene nada que ver con la cantidad aunque es obvio que cuanta más agua contaminada se beba más se contaminará nuestro cuerpo. Lo que sí es evidente es que ingerir mucha agua tras hacer ingerido droga para diluir ésta es absurdo porque cuanto más se diluya a más lugares llegará y mayor efecto producirá. Así que extrapolar que por eso ingerir mucha agua es malo para la salud es pura demagogia.


Sr. Director: he leído en un Editorial suyo que ya se ha logrado regenerar con células gliales el nervio óptico de personas que habían quedado ciegas por padecer glaucoma y recuperar así la vista. ¿Podrían decirme quién ha logrado eso y dónde por favor? Gracias.

Carmen Rodríguez
(León)

Se trata de una información errónea que debemos rectificar. En realidad lo que se ha logrado ya con células procedentes de la glía envolvente olfatoria es la regeneración de axones del nervio óptico pero en animales de experimentación –ratas- lo que sin duda es relevante para el futuro tratamiento del glaucoma en seres humanos. Así lo indican los artículos científicos publicados en varias revistas de prestigio. Precisamente en julio pasado la Fundación Investigación en la Regeneración del Sistema Nervioso (Fundación IRSN) que lleva años apoyando los trabajos de la Dra. Almudena Ramón Cueto solicitó financiación a la Fundación Ramón Areces –que patrocina el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa del CSIC- para un proyecto titulado Reprogramación de las neuronas ganglionares de la retina del ojo glaucomatoso hacia la regeneración mediante trasplante de glía envolvente olfatoria que va en ese sentido. Se está pues cada vez más cerca de ello pero aún no es desgraciadamente una realidad. Lamentamos el error producido al interpretar equívocamente uno de esos trabajos.


Estimado Director: ante todo enhorabuena por la revista pues están haciendo un trabajo impresionante para darnos una información que de otra manera sería difícil de conseguir. Conozco su revista desde hace tres años -cuando tenía 30- y se me acababa de diagnosticar un tumor maligno en el pecho derecho calificado como “muy agresivo” -de 7 a 8 cm de tamaño y bastante visible a simple vista- por lo que me hice inmediatamente las pruebas necesarias en Valencia para una mastectomía y posterior tratamiento de quimioterapia. Fue entonces cuando cayó en mis manos su revista y empecé a recabar información sobre otros tratamientos menos agresivos para recuperar mi salud. La idea de perder mi pecho derecho y enfermar después con la quimioterapia me tenía sumida en una gran angustia. Finalmente pudo más mi deseo de conservar mi salud y todo mi cuerpo que el miedo que tenía… y el que me metían mis médicos del hospital. Un día antes de operarme decidí cancelar la operación y tomarme unos meses para probar otros métodos dejando para más adelante la quimio y la mastectomía si fuera necesario. Pues bien, hoy estoy libre de cáncer a pesar de que nunca llegué a seguir los tratamientos hospitalarios. Lo que hice fue adoptar una dieta macrobiótica estricta para mi problema de salud -que aún sigo aunque no tan estricta- y seguir durante dos años un tratamiento ortomolecular. Además me sometí a sesiones de hipertermia pero por hipnosis, empecé a tomar MMS y me inicié en la respiración consciente, el yoga dinámico y la meditación. Comprendí que la vida no es para siempre y cambié todo lo que no me gustaba en mi vida volviéndome una persona mucho más relajada y feliz. El camino es difícil. Surgen muchas dudas, altibajos de ánimo y conflictos con las personas que nos quieren… pero merece la pena seguirlo. El cáncer se puede curar de una manera consciente, tomando nuestras propias decisiones y preservando la buena salud en todo momento. En todos estos años de sanación no he tenido ni un dolor, ningún efecto secundario y nunca me he sentido enferma. Ahora estoy feliz y quiero dar testimonio de que esto no es un milagro sino una realidad al alcance de quien quiera quererse y cuidarse de verdad. Aunque en el hospital sigan diciendo que tengo “suerte” y he vivido «una remisión espontanea». Una vez más muchas gracias por su revista; a ella le debo el comienzo de mi nueva vida y de mi curación. Me gustaría por eso ayudar a otras personas así que no me importa que publiquen mi e-mail por si a alguien le fuese de utilidad mi experiencia; es aldeasviejas@yahoo.es.

Helena Pillado

Le agradecemos su carta y su ofrecimiento. Y sobre todo que nos haya hecho partícipes de su recuperación porque raramente las personas que mejoran gracias a nuestras informaciones y sugerencias nos escriben para decirnos cómo les ha ido lo que es una lástima porque sus casos podrían servir para ilustrar y/o animar a otras personas que padecen problemas similares.


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142
Octubre 2011
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