CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 143 / NOVIEMBRE / 2011

Estimado Director: en varias revistas dais a entender que lo orgánico es lo mismo que lo natural. Por ejemplo, cuando se habla del cloruro de magnesio (MgCl2) se da a entender que es orgánico. Sin embargo, las sustancias se dividen en orgánicas -lípidos, proteínas, vitaminas, hidratos de carbono, etc.- e inorgánicas (agua y sales minerales). Y el cloruro de magnesio es una sal mineral… inorgánica. Lo que sí puede ser es natural o sintética dependiendo de su origen u obtención. Las sales del mar (NaCl, KCl, MgCl2) son naturales e inorgánicas. Los compuestos orgánicos son simplemente aquellos que llevan enlaces de carbono unidos en su mayoría por enlaces covalentes. Lo sé porque soy Licenciado en Química así como en Ciencia y Tecnología de los Alimentos además de Máster en Naturopatía y Nutrición Ortomolecular y terapeuta del Par Biomagnético. Un saludo.

Raúl Gómez Chamizo

¿En qué número -o números- ha leído usted tal cosa en nuestra revista? Nosotros no hemos dado a entender nunca que orgánico y natural sean conceptos sinónimos. Ni hemos sugerido que el cloruro de magnesio sea orgánico. De hecho el único consejo que hemos dado sobre el magnesio –y ha sido en esta sección de Cartas al Director– es que a nuestro juicio es más eficaz ingerirlo como cloruro de magnesio que como carbonato de magnesio. Mire usted, nosotros llevamos precisamente años explicando por ejemplo que los minerales de la llamada “agua mineral” que se bebe embotellada son inorgánicos y, por tanto, el organismo no los puede asimilar. Y que quienes alaban las bondades del agua que comercializan porque contienen este u otro mineral están engañando a la gente. La única buena propiedad a ese respecto de un agua mineral es por eso que sea de “mineralización baja”. Porque cuantos menos minerales inorgánicos contenga, mejor; menos se acumularán en los riñones ya que nos los podemos metabolizar. Quienes pueden metabolizarlos y transformarlos en minerales orgánicos son los vegetales; las algas en el medio acuático y las plantas en el terrestre. A través de la fotosíntesis, proceso biológico natural que precisamente se define como “la conversión de materia inorgánica en materia orgánica gracias a la energía que aporta la luz”. Y aunque –como en este mismo número explicamos en un amplio reportaje- todo indica que también los seres humanos contamos con un proceso de fotosíntesis propio donde la clorofila es sustituida por la melanina merced a la energía que captamos de la radiación electromagnética natural ese proceso de transformación de inorgánico a inorgánico en el ámbito mineral sigue siendo exclusivo de los vegetales. Cabe agregar que el cloruro de magnesio es un compuesto mineral iónico, es decir, compuesto por partículas cargadas eléctricamente; de cloro cargado negativamente y magnesio cargado positivamente que para consumo humano suele extraerse del agua de mar. Agua de mar cuyos minerales son orgánicos merced a la acción del plancton y del fitoplancton. Dicho esto es cierto que la Química Orgánica –también conocida como Química del carbono- es la rama de la Química que estudia las moléculas que básicamente contienen carbono formando enlaces covalentes (carbono-carbono o carbono-hidrógeno) conocidas por ello como “compuestos orgánicos”.


Sr. Director: hace algunos años me diagnosticaron una enfermedad llamada Espondiloartropatía indiferenciada (HLA B27+, B5+) y he probado todos los medicamentos (corticoides, AINES, FAME, biológico) que hay para esta patología con pésimos resultados ya que no se ha podido controlar. En todo caso mi principal problema son las continuas recidivas de uveítis. El reumatólogo me tiene catalogado como paciente refractario a los tratamientos y la única solución que me da es pedirle a Sanidad que por motivos compasivos me inscriba en un ensayo médico. Le he dicho que no. ¿Qué se os ocurre? Gracias.

Jorge Arencibia
(Las Palmas)

Los médicos llaman espondiloartropatía a toda inflamación de una articulación sacroiliaca, de la columna vertebral o del raquis que cursa con dolor y rigidez matinal y que, a su juicio, se debe a un ataque del propio sistema inmunitario; se considera pues una patología autoinmune. Hablamos de la espondilitis anquilosante, de la artropatía psoriásica, del Síndrome de Reiter o artritis reactiva, de la enfermedad de crohn, de la uveítis, etc. Llamando espondiloartropatía indiferenciada a la inicial que no pueden englobar según sus protocolos en ninguna de las “enfermedades identificadas” de ese tipo. ¿Y qué las causa? Lo ignoran, por supuesto. Ya hemos explicado muchas veces que los médicos no conocen la causa de prácticamente ninguna patología y por eso no saben ni prevenirlas ni curarlas. Lo único comprobado es que quienes las padecen tienen una mucosa intestinal inflamada que suele dar lugar a diarreas y problemas genitourinarios. Así que se limitan a dar a quienes las padecen antiinflamatorios no esteroideos, sulfasalacina, metotrexato y glucocorticoides. Por consiguiente todo indica que su problema –y el de todos los que sufren las “enfermedades” mencionadas- es alimentario o químico, que es usted alérgico o intolerante –no es lo mismo- a algún alimento o a alguna de las sustancias presentes en los mismos (conservantes, colorantes, aromatizantes, saborizantes, emulsionantes, espesantes o gelificantes así como pesticidas, herbicidas, fungicidas, insecticidas y abonos químicos) que a menudo se terminan fijando en las vísceras y músculos. Aunque también puede deberse a tóxicos presentes en la ropa o en los productos de higiene personal y del hogar, a una intoxicación por metales pesados o a una infección microbiana. Luego no es que usted sea individualmente “refractario” a los tratamientos propuestos, es decir, que es “sólo en su caso” con quien no funcionan; la realidad es que no funcionan con nadie. Le sugerimos que lea en nuestra web –www.dsalud.com– los artículos que publicamos recientemente sobre ello en la sección de Medicina Ambiental y que aparecieron entre los números 132 y 138, ambos inclusive. En ellos explicamos lo que puede hacer.


Sr. Director: le felicito por la revista que descubrí hace unos meses a través de una cuñada que es enfermera de un hospital de Valencia y está suscrita. La encuentro tan interesante que estoy difundiéndola entre mis amigos y mi familia comentando muchos de los temas que aparecen en la misma. Y, ahora, sin más dilación, paso a explicarles mi caso: tengo 59 años y hace casi dos años me diagnosticaron Miastenia Gravis generalizada con tratamiento médico. También padezco alergia y asma, ojo seco (me pongo lágrimas artificiales continuamente), conjuntivitis y rinitis crónicas (congestión nasal), hernia de hiato, claudicación intermitente (estrechamiento de venas con dolor al andar y posible operación), etc. Así que diariamente tomo medicación. En fin, sé que la revista no tiene consultorio médico pero como no he encontrado referencias en los artículos publicados quisiera preguntar qué tratamiento estaría indicado para mi dolencia. ¿Hay algún médico en mí ciudad que pueda tratar mi problema? Un saludo.

M. C.
(Murcia)

Miastenia gravis significa literalmente debilidad muscular grave y es el nombre que se ha puesto a la debilidad de los músculos esqueléticos del cuerpo –problema que puede ser más o menos grave- y que se achaca -¡cómo no!- a un injustificado ataque del sistema inmune; es pues otra “enfermedad autoinmune”, auténtico “cajón de sastre” ampliamente utilizado por los médicos para ocultar su ignorancia respecto a las causas de los problemas de salud de los enfermos (aunque ahora esté cada vez más de moda echar la culpa a que los genes se han dañado). Se trata de un estado de debilidad que aumenta en los períodos de actividad y disminuye tras descansar siendo lo habitual que los músculos más afectados sean los que controlan el movimiento de los ojos y los párpados, la expresión facial, la masticación, el habla y la deglución pudiendo verse también afectados más tarde los que controlan la respiración y los movimientos del cuello y las extremidades. De ahí los problemas de cansancio agudo, falta de fuerza muscular, caída de uno o ambos párpados (a lo que los médicos llaman ptosis), visión nublada o doble (a lo que llaman diplopía), marcha inestable o irregular, debilidad en los brazos, manos, dedos, piernas y cuello, disartria (trastornos en el habla), dificultad para subir escaleras, cambios en la expresión facial y dificultades para sonreír, gesticular, deglutir alimentos -sólidos y líquidos- y hasta para respirar. Lo que según afirman se debe a que la comunicación entre los nervios y los músculos se interrumpe en la unión neuromuscular -es decir, donde las células nerviosas se conectan con los músculos que controlan- porque un grupo de anticuerpos -concretamente inmunoglobulinas de tipo G- bloquean, alteran o destruyen los receptores de acetilcolina de la membrana post-sináptica que permite activarlos dando lugar a la contracción muscular. Lo que con el tiempo hace disminuir la cantidad de acetilcolina presente –a eso le llaman “agotamiento presináptico”- y la activación de las fibras musculares mengua cada vez más -y a eso le llaman “fatiga miasténica”-. Y de ahí que cada vez sea mayor la fatiga tras hacer ejercicio. Bueno, pues la mayor parte de los médicos, en lugar de averiguar qué provoca todo esto, recetan a quienes sufren el problema anticolinesterásicos -como la piridostigmina-, drogas que inhiben la colinesterasa, enzima que degrada la acetilcolina. Obviando que su ingesta puede provocar un aumento de la debilidad además de diarrea, espasmos abdominales, sialorrea (hipersalivación) y náuseas. Y, por supuesto, sugieren ingerir inmunosupresores (sobre todo glucocorticoides y azatioprina). A veces sugieren asimismo administrar inmunoglobulina intravenosa o realizar una plasmaféresis, técnica terapéutica que consiste en extraer la sangre del cuerpo, separar los glóbulos blancos y rojos del plasma y volver a inyectar las células sanguíneas sin ese plasma. Por nuestra parte vamos a recomendarle que lea en nuestra web –www.dsalud.com– los dos artículos que con los títulos ¿Es el ensuciamiento celular la causa de muchos cánceres? y El Régimen Ancestral del Dr. Jan Seignalet publicamos en los números 78 y 79. En ellos explicamos cómo el Dr. Seignalet -médico francés autor de La Alimentación, la 3ª Medicina– concluyó que muchas patologías y la proliferación actual de otras se debe básicamente a cinco razones: el consumo de cereales domésticos, la ingesta de leche animal y sus derivados, la cocción de los alimentos, el refino de los aceites y la contaminación alimenticia con la consiguiente carencia de vitaminas y minerales. De ahí que propusiera para superarlas seguir lo que denominó Régimen Ancestral, método dietético con el que se han conseguido sorprendentes curaciones en numerosas patologías, cáncer incluido. Y es que para Jean Seignalet la causa real de muchas de las patologías para las que hoy no se encuentra explicación es el ensuciamiento celular. Ensuciamiento que en gran parte se debe al hecho de que la mucosa del intestino delgado -de gran superficie (100 metros cuadrados) y extrema delgadez (0,025 milímetros)- puede volverse hiperpermeable cuando es sometida a la agresión de distintos agentes -como algunos estafilococos, colibacilos, estreptococos, etc.-, algunos medicamentos -antiinflamatorios no esteroideos, salicilatos y corticoides- y ciertos alimentos difícilmente digeribles, especialmente los cereales refinados y los lácteos. Es más, según Seignalet es la alimentación moderna la que más decisivamente ha contribuido y contribuye a deteriorar la permeabilidad de la mucosa. De hecho comprobaría que en función de la estructura de las moléculas procedentes del intestino, los mecanismos con los que éstas obstaculizan el funcionamiento de la célula, el tipo de enzimas afectadas y las distintas reacciones que generan se produce un tipo u otro de patología. Coligiendo que el ensuciamiento celular es la principal causa de la mayoría de las enfermedades autoinmunes y reumáticas -poliartritis reumatoide, espondilitis anquilosante, enfermedad de Gougerot-Sjögren, lupus eritematoso, esclerodermia, esclerosis múltiple, enfermedad celiaca, miastenia, enfermedad de Basedow-, las patologías por ensuciamiento -fibromialgia primitiva, tendinitis, artrosis, osteoporosis, gota, cefaleas, depresión nerviosa endógena, esquizofrenia, migrañas, Parkinson, Alzheimer, diabetes tipo 2, hipoglucemia, hipercolesterolemia, espamofilia, arterioesclerosis, disepsia, litiasis biliar, pancreatitis agudas, hemopatías no malignas, leucemias y algunos cánceres- y las patologías por eliminación –acné, psoriasis, eccemas, queratodermia, ictiosis, colitis, enfermedad de Crohn, colopatía funcional, bronquitis crónica, asma, otitis, anginas, sinusitis, rinitis alérgica, infecciones repetitivas, la enfermedad de Behçet, conjuntivitis alérgica y aftas-. En suma, y por increíble que pueda parecer, todas esas disfunciones y patologías las causa según Seignalet el ensuciamiento celular y pueden prevenirse, detener su avance e incluso revertirse en muchos casos siguiendo el Régimen Ancestral, Original o Hipotóxico que propuso en su ya citada obra. Terminamos agregando que en la Miastenia Gravis es vital el papel que juega la vitamina B1 presente en la mayor parte de los vegetales, el salvado, la avena, el cacao, la levadura de cerveza, los cacahuetes, el arroz integral y el trigo entero. En suma, nos extrañaría que los problemas que padece junto a la Miastenia Gravis no tengan la misma causa y, por ende, el mismo tratamiento. Consulte usted en Murcia al Dr. José Rodríguez Fernández que trabaja en la Clínica Integrare (96 829 00 30) llevándole nuestra respuesta si le place.


Señor Director: antes de exponer mi caso deseo aprovechar la ocasión para felicitarles tanto a Ud. como a su equipo por la excepcional labor divulgativa que realizan a través de la revista. Y ahora, sin más preámbulo, paso a comentar mi caso en la confianza de recibir consejo. Hace aproximadamente siete años -aparentemente tras una antigua cirugía de hígado- comencé a sufrir dolor pectoral entre la cuarta y quinta costillas intercostales izquierdas. En ese momento me recomendaron realizar ejercicios de fortalecimiento cuando el dolor no fuera intenso y éste desapareció casi por completo pero meses después, sin causa aparente, sufrí un empeoramiento que desde entonces padezco por largos periodos no continuados, ni cíclicos, ni coincidentes con estaciones, climatología o hábitos de vida. Ya en contacto con médicos especialistas y homeopáticos he tomado Lyrica, inyectables de vitamina B, complejos vitamínicos en pastillas conteniendo vitamina B más ácidos grasos omega-3 y otros productos como Bryaconeel simultaneándolos con los ejercicios de fortalecimiento. El caso es que hasta la fecha ninguno de los tratamientos ha sido del todo eficaz y por eso me dirijo a Ud. en busca de consejo e información acerca de la idoneidad de un aparato rehabilitador especialmente indicado para neuropatías llamado ReBuilder. Agradeciendo de antemano su atención reciba un cordial saludo,

José Antonio Paños
(Guadalajara)

El ReBuilder es un sofisticado TENS –es decir, un estimulador eléctrico transcutáneo del nervio- que la FDA aprobó como dispositivo médico para ayudar a relajar los músculos tras un espasmo y prevenir o retrasar su atrofia por falta de uso (cuando se está postrado por ejemplo) que además aumenta la circulación sanguínea de la zona en la que se aplica. Su uso estimula pues los músculos y puede aliviar el dolor neuropático y el entumecimiento… pero nada más aunque quienes lo fabrican utilicen muy bien los recursos del marketing. Nuestra sugerencia por tanto es que averigüe por qué le duele entre la cuarta y quinta costillas intercostales izquierdas (y empiece constatando que no se dejaron nada dentro cuando le operaron del hígado). Dudamos mucho que su problema lo resuelva ingiriendo productos o aplicándose dispositivos meramente paliativos. Probablemente lo mejor que pueda hacer es acudir a un buen osteópata que valore las posibles causas.


Sr. Director: hay un tema que siempre me ha llamado la atención al repostar gasolina -sobre todo cuando lo he tenido que hacer en las gasolineras tipo autoservicio- y es el posible efecto pernicioso -posiblemente cancerígeno- de los gases que salen al repostar y que me ha llevado siempre a volver la cabeza por no poderlo aguantarlo. ¿Hay algún estudio del tipo de gases que se desprenden en estos casos tanto en lo que a la gasolina se refiere como al gasoil? Esto viene a colación porque un amigo de 39 años tiene la enfermedad de la ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica) desde hace año y medio que ha avanzado bastante y me ha comentado que estuvo alrededor de 10 años trabajando en los surtidores de una gasolinera a razón de 8 horas diarias, sometido además a un fuerte estrés. También me comentaba que solía tratar una finca grande con herbicidas llevando una mochila a la espalda y un pulverizador. Usaba un filtro de aire para la nariz pero al parecer el líquido se salía frecuentemente por el tapón superior y se manchaba la espalda lo que aguantaba, impregnado, hasta terminar la jornada; eso sí, cuando terminaba se duchaba. También me comentó que le habían puesto en unas quince ocasiones inyecciones antitetánicas a causa de las heridas que se hizo en otras tantas ocasiones en los últimos años. En fin, me gustaría saber si todo esto puede tener relación con la ELA que padece y si hay algún tratamiento alternativo o alguna clínica especializada donde le puedan ayudar. Muchas gracias y como siempre felicidades por esta gran revista. Estoy seguro de que la respuesta la agradecerá todo el colectivo de afectados.

Miguel Nebreda
(Valencia)

La gasolina está compuesta por una mezcla de hidrocarburos -parafínicos, isoparafínicos, olefínicos, nafténicos y aromáticos- que van desde los que poseen 4 átomos de carbono hasta los que tienen l0 u 11- obteniéndose tras diversos procesos de refinación del petróleo (destilación, crackeo térmico y catalítico, reformación catalítica, alquilación, e isomerización). Y se controla sobre todo la presencia de azufre, benceno, plomo, hidrocarburos insaturados e hidrocarburos de bajo peso molecular (propano, butano y pentanos) cuyo nivel depende del método de fabricación, de la fuente del petróleo y hasta de cuándo se extrajo. Y como algunos se evaporan rápidamente es verdad que mientras se llena el depósito de gasolina puede uno contaminarse inhalando los vapores, normalmente provocando irritación en la boca, los ojos, las fosas nasales, los pulmones e, incluso, el revestimiento del esófago y el estómago pudiendo afectar igualmente al sistema nervioso, al cerebro y provocar diversas patologías, entre ellas cáncer. ¿Puede pues deberse la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) a eso. Obviamente. Recordemos que se trata de una patología degenerativa de tipo neuromuscular que se debe a que las células motoneuronas del sistema nervioso disminuyen gradualmente su funcionamiento y mueren. Luego puede deberse a esos tóxicos que ha estado inhalando tantos años. Solo que también puede deberse a las inyecciones antitetánicas ya que se elaboran con un toxoide -o anatoxina- tetánico adsorbido en hidróxido o fosfato de aluminio. De la toxicidad del aluminio para el cerebro hemos ya hablado ampliamente. Y de la ineficacia de las vacunas también pero es que además ésta se fabrica con una toxina –atenuada- presente en la bacteria que provoca el tétanos: la que se halla en el Clostridium tetani. Bacilo que puede producir tetanoespasmina, neurotoxina extremadamente potente que bloquea los neurotransmisores inhibidores del sistema nervioso central y provoca la rigidez muscular y espasmos característicos del tétanos generalizado. De hecho la vacuna se obtiene mediante el cultivo de cepas toxígenas de Clostridium tetani en un medio líquido que favorece la producción de las toxinas, su extracción mediante filtración, su detoxificación con formaldehido y varios procesos de purificación y esterilización. Siendo luego ese toxoide tetánico adsorbido lo que se administra mediante inyección intramuscular. Luego no puede descartarse tampoco como causa. Como no puede –ni debe- descartarse que la causa final haya sido la exposición conjunta a la gasolina y a las antitetánicas. Razón por la que le sugerimos insinúe a su amigo la posibilidad de acudir a la Fundación Alborada (91 815 50 74) pues es posible que allí puedan ayudarle.


Hola. Quiero deciros ante todo que sois unos valientes y hacéis una gran labor. Soy confitero chocolatero artesano de 82 años que desde los 14 disfruta del oficio pues nuestra chocolatería-confitería (Gorrotxategi) data de 1680 aunque nosotros la adquirimos en 1925. Soy pues forofo del chocolate y consumidor diario del mismo. ¿Y por qué cuento todo esto? Pues porque hace 5 años, tras un chequeo médico, me recomendaron tomar Sintrón y yo lo rechacé, sin duda influido por vuestra revista gracias a la cual hoy soy “antimedicamentos”. Pues bien, en el nº 140 leí la respuesta a una carta y en ella aconsejabais a un lector sustituir el Sintrón ¡por chocolate! Aconsejándole tomar dos cucharaditas diarias de “chocolate puro”, es decir, hecho con extracto seco de granos de cacao. Pues bien, debo explicar que los chocolateros llamamos pasta de cacao puro al cacao que una vez tostado, descascarillado y fundido tiene un 52% de manteca de cacao y se expende en tabletas, chocolate puro a la mezcla de cacao y azúcar a la que se añade o no leche en polvo en diferentes proporciones y, finalmente, cacao en polvo a la pasta de cacao puro a la que por medio de prensas se le extrae parte de la manteca dejando solo entre un 3% y un 24%. Así que la pasta de cacao en tabletas que los suizos venden como chocolate puro no es tal porque, insisto, el chocolate es mezcla de cacao –con su manteca incluida- y azúcar. Hecha la aclaración añadiré que desayuno desde hace cuarenta años 14 gramos de cacao en polvo con el 24% de manteca de cacao -pienso que un poco de grasa está bien- mezclado con leche de soja –bueno, hasta ahora, porque después de leer lo que publicasteis sobre ella he decidido sustituirla- y mi salud es excelente. En fin, seguid con vuestra encomiable labor y recibid un fuerte abrazo.

José Mª Gorrotxategi
San Sebastián (Guipúzcoa)

Le agradecemos sinceramente sus aclaraciones. La verdad es que en España la elaboración de los productos derivados del cacao, los derivados del chocolate y los llamados sucedáneos de chocolate están regulados por el Real Decreto 1055/2003, de 1 de agosto. Y en él se explicita que se considera cacao en polvo o cacao sin más al producto obtenido por la transformación en polvo de granos de cacao limpios, descascarillados y tostados que contenga como mínimo un 20% de manteca de cacao –calculado sobre el peso de la materia seca- y un máximo de un 9% de agua; cacao magro en polvo, cacao magro o cacao desgrasado al cacao en polvo que contenga menos del 20% de manteca de cacao -siempre calculado sobre materia seca-; chocolate en polvo al producto que consiste en una mezcla de cacao en polvo y azúcares pero que contenga como mínimo un 32% de cacao en polvo; chocolate en polvo para beber, chocolate familiar en polvo, cacao azucarado y cacao en polvo azucarado al producto que lleve una mezcla de cacao en polvo y azúcares que contenga como mínimo un 25% de cacao en polvo; chocolate al producto obtenido a partir de productos de cacao y azúcares que contenga un 35% como mínimo de materia seca total de cacao del que un 18% como mínimo será manteca de cacao y un 14% materia seca y desgrasada de cacao -el decreto aclara luego lo que puede considerarse chocolate en copos, en fideos, con cobertura de o chocolate con… (leche, materia seca de leche, almendras, avellanas y otras variedades de frutos de cáscara)-; chocolate con leche al producto obtenido a partir de productos de cacao, azúcares y leche o productos lácteos que contenga como mínimo un 25% de materia seca total de cacao y un 14% de extracto seco de eche (procedente de la deshidratación parcial o total de leche entera, semidesnatada o desnatada, de nata, nata parcial o totalmente deshidratada, de mantequilla o de materia grasa láctea), un 2,5% de materia seca y desgrasada de cacao, un 3,5% de materia grasa láctea y un 25% de materia grasa total (manteca de cacao y materia grasa láctea); aclarando luego cuándo puede usarse los términos copos, fideos, etc., y cuándo los de con nata o con leche desnatada; chocolate familiar con leche al producto obtenido a partir de productos de cacao, azúcares y leche o productos lácteos que contenga como mínimo un 20% de materia seca total de cacao, un 20% de extracto seco de leche procedente de la deshidratación -parcial o total- de leche entera, semidesnatada, desnatada, nata, nata parcial o totalmente deshidratada, mantequilla o materia grasa láctea, un 2,5% de materia seca y desgrasada de cacao, un 5% de materia grasa láctea y un 25% de materia grasa total (manteca de cacao y materia grasa láctea); chocolate blanco al producto obtenido a partir de manteca de cacao, leche o productos lácteos y azúcares que contenga como mínimo un 20% de manteca de cacao y un 14% de extracto seco de leche procedente de la deshidratación -parcial o total- de leche entera, semidesnatada o desnatada, nata, nata parcial o totalmente deshidratada, mantequilla o materia grasa láctea (de la que un 3,5% como mínimo corresponderá a materia grasa láctea); chocolate relleno al producto relleno cuya parte exterior esté constituida por al menos un 25% de lo que se ha definido como chocolate, chocolate con leche, chocolate familiar con leche o chocolate blanco y siempre que su interior no contenga productos de panadería, pastelería, galletería, bollería o helado; chocolate a la taza al obtenido a partir de productos de cacao, azúcares y harina o almidón de trigo, arroz o maíz que contenga al menos un 35% por ciento de materia seca total de cacao del que al menos un 18% debe ser manteca de cacao y un 14% materia seca y desgrasada de cacao, y, como máximo, un 8% de harina o almidón; chocolate familiar a la taza al producto obtenido a partir de productos de cacao, azúcares y harina o almidón de trigo, arroz o maíz que contenga al menos un 30% de materia seca total de cacao, del que al menos un 18% será manteca de cacao y un 12% materia seca y desgrasada de cacao y, como máximo, un 18% de harina o almidón; y finalmente bombón de chocolate al producto “del tamaño de un bocado” constituido bien por chocolate relleno, bien por chocolate o por una yuxtaposición o mezcla de chocolates y de otras materias comestibles siempre que el chocolate represente al menos el 25% del peso total del producto. Ahora bien, el decreto permite asimismo añadir a todos ellos -menos al chocolate relleno– grasas vegetales distintas a la manteca de cacao, solas o mezcladas, pero sin exceder el 5% en relación con el producto acabado. Grasas que deberán ser no láuricas ricas en triglicéridos monoinsaturados simétricos del tipo POP, POSt, StOSt, ser miscibles en cualquier proporción con manteca de cacao y ser compatibles con sus propiedades físicas (punto de fusión y temperatura de cristalización, velocidad de fusión, necesidad de una fase de temperado); debiendo obtenerse además únicamente mediante tratamientos de refinado o de fraccionamiento (se excluye expresamente la modificación enzimática de la estructura del triglicérido). Norma que reduce tales grasas vegetales a la Illipe (también llamada sebo de Borneo o Tengkawang), al aceite de palma, a la Sal, a la Shea, a la Kokum gurgi y al hueso de mango permitiéndose como excepción utilizar de aceite de coco en el chocolate que se utilice en la fabricación de helados y otros productos congelados similares. En fin, una reglamentación compleja que hemos decidido dar a conocer aprovechando su carta que, como puede constatarse, no habla en efecto de chocolate negro ni de chocolate puro. Y, por cierto, gracias por la caja que con algunos de los productos chocolateros que fabrica nos envió amablemente; hemos dado cumplida cuenta de ellos entre todos y son excelentes.


Sr. Director: una amiga me ha asegurado que la mayoría de los casos de cáncer de mama los provocan los antitranspirantes ya que provocan la mutación de las células. Explicándome que el cuerpo humano tiene solo unas pequeñas zonas áreas por las que puede eliminar las toxinas: la parte de detrás de las rodillas y de las orejas, el área de las ingles y las axilas. Y que como las toxinas se eliminan con la transpiración lo que hacen los antitranspirantes es evitarlo con lo que éstas se acumulan en la zona de las axilas y terminan depositándose en las glándulas linfáticas que hay bajo de los brazos. Lo que provoca una enorme intoxicación y acidificación en la zona siendo lo que da lugar a la mayoría de los tumores cancerosos de mama que, como se sabe, aparecen mayoritariamente en ese cuadrante superior del área de los senos; precisamente donde se hallan las glándulas. Lo que también acaece en el caso de los hombres aunque en menor proporción ya que la mayoría se limpia solo con agua y jabón; además éstos no se los aplican directamente sobre la piel pues en gran parte queda en los pelos de las axilas. En cambio nosotras nos las rasuramos y después aplicamos en ellas los antitranspirantes aumentando así el riesgo porque es habitual que nos hagamos minúsculas heridas o tengamos la zona irritada y eso hace que los componentes químicos nocivos que llevan penetren más rápidamente en el organismo. La pregunta que quiero hacer es obvia: ¿es cierto lo que dice mi amiga? Y gracias por estar ahí…

Isabel Gonzaga
(Sevilla)

Es evidente que su amiga lee nuestra revista porque tal y como se lo ha contado lo explicamos nosotros en su día hace ya años. Y es que, en efecto, algunos desodorantes contienen en su composición clorohidrato de aluminio, sustancia que consigue reducir o inhibir el flujo de sudor. Solo que el aluminio es un mineral que puede provocar la mutación de las células y como la mayoría son también antitranspirantes y, por tanto, evitan la eliminación de toxinas a través de las axilas, ello puede llevar al cuerpo a depositarlas en las glándulas linfáticas que se encuentran bajo los brazos. Infiriendo algunos expertos que ésas son –o pueden ser- las razones de que la mayoría de los tumores cancerígenos de mama se encuentren en el cuadrante superior, donde se encuentran las glándulas. Es más, son numerosos los estudios que indican que el aluminio se acumula en los tejidos nerviosos y ello puede dar lugar a alzheimer, parkinson, esclerosis múltiple y autismo. De hecho se han encontrado en los cerebros de enfermos de alzheimer grandes concentraciones de ese mineral tras hacérseles autopsias. Se sabe asimismo que el aluminio puede unirse al ADN y modificar su estructura así como alterar la actividad de los genes. Y su absorción se produce tanto por vía oral como a través de la piel. De ahí que los cosméticos que lo contienen sean una fuente de contaminación que se debe tener en cuenta, especialmente porque hoy el aluminio –en sus distintas formas- puede encontrarse en los desodorantes y antitranspirantes pero también en cremas hidratantes, pintalabios y otros productos de higiene. Agregaremos que el aluminio se halla hoy en muchas aguas de grifo a causa del uso de sales de aluminio en los procesos de potabilización de las grandes ciudades. E igualmente está presente en numerosas vacunas. Es más, muchos fabricantes de sal de mesa corriente añaden a ésta hidróxido de aluminio para evitar que se apelmace además de conservantes –algo que la mayoría de la gente ignora porque su declaración en los envases no es obligatoria- como los denominados E-535, E-536, E-540, E-550, E-551, E-552, E-553b, E-570 y E-572. El aluminio se encuentra hoy hasta en numerosos utensilios de cocina que, al calentarse en exceso, pueden terminar resultando tóxicos. Téngase en cuenta.


Estimado Sr. Campoy: hace un año eliminaron de mi aparato digestivo la Helicobacter Pylori por consejo del médico. Me lo sugirió éste cuando le comenté que mi padre había fallecido –supuestamente- de cáncer gástrico o de esófago (no hay certeza). Pues bien, yo jamás había tenido problema alguno de estómago y soy persona a la que le gusta comer bien y de todo pero desde el momento en que la Helicobacter Pylori desapareció comencé a tener dolores en la boca del estómago, hinchazón y ardores frecuentes. Algo que al principio no relacioné con ese hecho. El caso es que cuando empecé a perder peso volví a visitar a ese médico y me recomendó hacerme una endoscopia gracias a la cual descubrieron que tenía una pangastritis y una esofagitis con tres heridas en el esófago. Así que me recomendaron evitar determinados alimentos y algunas medidas rutinarias como elevar la cama al dormir así como tomar panteprazol durante seis meses. Bueno, pues a partir de entonces he tenido más problemas y algunos de ellos se han agravado. Debido al reflujo he llegado a estar sin voz, con ronquera, a perder peso (en los peores meses llegué a perder tres kilos en seis días y hoy peso 50 kilos) y a sufrir dolores abdominales frecuentes. Ante este panorama comencé a visitar a otros médicos y a leer artículos relacionados con esa bacteria, su erradicación y el reflujo comprobando que hay relación directa entre esos factores y que en ocasiones la desaparición de la bacteria, según la persona y la cepa, tiene un efecto perjudicial. Hasta el punto de poder producir, debido al reflujo, un esófago de barret lo que puede desembocar en un cáncer. El caso es que me dicen ahora que debo seguir con medicación toda la vida -tengo 39 años- y seguir unas estrictas pautas dietéticas y algunas cosas más… pero aun así continúo con problemas de reflujo y de estómago a diario. En fin, sólo quería explicar mi caso para que el lector sepa la ligereza con la que se prescriben los tratamientos con antibióticos por parte de determinados médicos que no avisan de los posibles efectos negativos que pueden acarrear y, de paso, solicitar su consejo y parecer sobre qué tratamientos o médicos creen que podrían ayudarme.

Belén Bardera
(Madrid)

En suma, usted estaba perfectamente hasta que un médico iluminado decidió “ayudarle” a prevenir posibles problemas y desde entonces su vida es un infierno. Solo que usted mismo nos cuenta que decidió volver a él. ¿Le parece razonable? No nos cuenta en cambio qué le sugirió para eliminar la Helicobacter Pylori cuando ese tratamiento, por lo que cuenta, pudo ser la causa de todo. Mire, nuestro consejo es simple: acuda a un experto en Nutrición; por ejemplo a la Dra. Esther de la Paz (91 431 35 16). En su caso no procede dar consejos genéricos. Ánimo y suerte.


Sr. Director: al hijo de un amigo –de 33 años, casado y con dos niños pequeños- le han diagnosticado Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), enfermedad terrible que no sólo te paraliza el cuerpo sino también el alma porque al final el enfermo ni siquiera puede comer –salvo a través de una sonda- o hablar. Y sin embargo nadie investiga la enfermedad porque no es rentable. Me gustaría por ello saber si se le puede ayudar desde “la otra” medicina ya que la convencional no tiene solución a esta enfermedad. Por mi parte he encontrado un hospital en China que la trata, el Zhongfang de Hunan, pero lógicamente la mayoría de los enfermos no se podrán desplazar. ¿Hay algo parecido aquí en España? Yo sólo he encontrado referencias en este link: http://acupuntura-comunitaria.org/2011/01/22/tratar-la-esclerosis-lateral-con-mtc. Bueno, también he averiguado que el Dr. Raymon Hilu aplica aceite de lino mezclado con cava o champán para tratar los tumores cerebrales; según explica se consigue que de esa forma el aceite de lino llegue al cerebro porque cuando uno bebe champán éste se sube a la cabeza en pocos minutos gracias su rápida absorción. Así que, ¿qué pasaría si el enfermo de ELA ingiriese algo de cava o champán ozonizado (ozono insuflado por medio de un aparato generador de ozono)? ¿Estimularía el ozono las neuronas motoras? Quedo a la espera de su respuesta.

Miguel Nebreda
(Valencia)

No hay ningún tratamiento eficaz para la Esclerosis Lateral Amiotrófica porque se ignora qué la causa. Y lo único que se nos ocurre es recordarle lo que hace ahora cinco años propusimos a otra persona con ese problema en esta misma sección tras consultar a varios miembros de nuestro Consejo Asesor: hay que descartar que esté sometido -en casa o en el hogar- a radiaciones electromagnéticas artificiales o telúricas, que esté intoxicado por sustancias químicas – especialmente por metales pesados-, que sea alérgico o intolerante a algún alimento, que no sufre algún bloqueo energético y que no padece un déficit de nutrientes. Es posible por ello que en la Fundación Alborada (91 815 50 74) puedan ayudarle. En todo caso puede ser útil mientras un tratamiento ortomolecular –controladas las dosis y mezclas por un experto- que incluya melatonina, triptófano, gingko biloba, ubiquinol, equinácea y panax ginseg.


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Noviembre 2011
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