Estimado Director: me dirijo a usted por los recientes artículos publicados en la revista sobre el trigo. Han puesto la «pieza» que faltaba a mi sentir....
Estimado Sr. Campoy: me gustaría dar a conocer lo que me sucedió hace unos años por si le sirve a alguien que se halle en las mismas condiciones en que se encontraba mi marido en 2009 y se atreva a enfrentarse con los protocolos médicos actuales....
Sr. Director: tengo 45 años, tuve un accidente a los 25 y desde entonces el latigazo cervical que sufrí ha ido degenerando en una hernia discal entre C5 y C6 que es ya de gran tamaño y presiona levemente la médula -sin mielomalacia- así como la raíz nerviosa del brazo izquierdo y el nervio radial por lo cual sufro dolores y ha llegado a dormírseme media mano izquierda....
Estimados amigos: soy una entusiasta de la revista desde hace años y procuro darla a conocer siempre que puedo. Y eso que no recuerdo haber estado nunca enferma pues de hecho mi primer contacto con la medicina alopática fue a raíz de los fuertes sofocos que tuve en la menopausia....
Estimado Sr. Campoy: tengo 62 años, a los 40 me diagnosticaron osteoporosis en la cadera izquierda con un 28% de descalcificación y a partir de ese momento fui tratada con calcio....
Estimado Director: he leído recientemente el artículo que publicaron sobre la Garnicia Cambogia –muy rica en ácido hidroxicítrico- y como soy persona dada al sobrepeso y con apetito «despierto» me gustaría hacerles una consulta....
Cuarenta aditivos alimentarios de consumo masivo pueden provocar insomnio (y 2)
Además de las causas externas o endógenas y de la incidencia negativa de muchos fármacos en el descanso nocturno –como ya hemos explicado en la primera parte de este artículo– hay otros productos que provocan insomnio y la mayoría de la gente los consume ¡sin saberlo ni quererlo! Nos referimos a los numerosos aditivos presentes en gran cantidad de los alimentos que ingerimos habitualmente, problema desconocido no ya para los ciudadanos –que también– sino para la mayoría de los profesionales sanitarios y responsables políticos de nuestra sociedad. De hecho, la mayor parte de los especialistas lo ignora y, por tanto, no pueden sugerir a sus pacientes que los eliminen de la alimentación diaria ya que ni siquiera ellos saben cuáles son. Algo que explica por qué a menudo sus consejos no suelen ser eficaces y tantos millones de personas se ven abocadas a consumir fármacos iatrogénicos, es decir, de graves efectos adversos. Lo explicamos en detalle confiando en que nuestros lectores adviertan de este hecho a sus familiares, amigos y allegados.