CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 147 / MARZO / 2012

Sr. Director: no hace mucho compré el libro La Dieta Definitiva y debo decirle que funciona genial. En 3 semanas he perdido 4 kilos. He de decir que cuesta mucho al principio no comer lo que no hay que comer pero pasado el primer fin de semana se lleva muy bien. Eso sí, admito que no ingiero pescado porque recientemente a un amigo que tiene 70 años y comía mucho atún le han detectado un nivel de mercurio inusualmente alto; y eso unido a lo que está pasando en Fukushima donde se sigue vertiendo agua radiactiva a toneladas ha hecho que deje de tomar cualquier cosa que provenga del mar. Y no es que no me guste. ¡Me encanta el pescado pero también la salud! Quizás lo comiera si supiera que realmente se nos informa correctamente pero… En fin, le escribo porque la semana pasada, tras hacer un deporte medianamente intenso, me dio un mareo bastante fuerte y un compañero tuvo que recostarme en el suelo con las piernas levantadas para recuperarme. Y esa situación la llevo arrastrando ya una semana. Ahora hasta subir unas escaleras hace que el corazón se acelere de mala manera. No es que haya estado muy enfermo nunca pero son esfuerzos que nunca me han dado problemas y con 34 años que tengo no lo veo normal. Supongo que será por la dieta pero me aseguro de comer bien. Hoy, sin ir más lejos, he comido dos pechugas de pollo y cardo… y a las 5 de la tarde me estaban dando bastantes mareos; de esos de levantarte de una silla y empezar a ver todo como si fuera a desmayarme, con las piernas un poco temblorosas. Pero sigo estando en sobrepeso y por eso no abandono. Por las mañanas me tomo un buen vaso de zumo de naranja -si no son dos- y a media mañana una manzanilla. A la hora de comer me hago un revuelto de setas, judías verdes y una ensalada con todo (menos atún), de merienda tomo queso de burgos y por la noche unos pimientos o un puré de verduras. ¿Qué puedo estar haciendo mal para que mi cuerpo responda así? En el libro tampoco pone nada sobre la stevia para edulcorar. ¿Se puede usar? Ruego me contesten porque si me sigo encontrando así sin saber si es normal en este tipo de dietas voy a tener que abandonarla. Un saludo.

Jesús

Aunque ya le habremos respondido personalmente cuando su carta aparezca damos a conocer la respuesta para conocimiento de otros lectores. Mire, le transcribimos un párrafo textual entresacado de la parte final del libro: “En cuanto a las advertencias generales debo decirles a las personas con problemas hepáticos que moderen mucho la ingesta de pescados grasos. Y, desde luego, tengo que desaconsejar que la hagan sin seguimiento médico a quienes practican deportes intensos o actividades con fuerte desgaste energético que exijan energía de uso inmediato por sobreesfuerzo continuado“. ¿Y por qué se hace esa advertencia? Pues porque el ejercicio físico intenso requiere más glucosa de la que puede puntualmente fabricar el cuerpo quemando sólo grasa. No se puede pues hacer la dieta de forma estricta si se hace deporte intenso o se ejercen actividades de fuerte y rápido gasto energético. Es obvio que usted no ha leído todo el libro o bien “olvidó” u obvió lo que en él se advierte. Así que si tiene que hacer deporte debe introducir hidratos de carbono una o dos horas antes de su práctica así como al terminar el ejercicio. El resto del día sí puede seguirla salvo que el trabajo diario que haga requiera un esfuerzo físico intenso. En cuanto a la stevia –que no se comercializaba en España cuando salió el libro- por supuesto que puede tomarla. Solo nos queda añadir que no estaría de más que se hiciera un chequeo para descartar que sus mareos no se deben a un problema vascular, cervical, pancreático o a otra patología aunque en principio todo indique que los mareos debe producirlos una hipoglucemia puntual por lo antes explicado.


Sr. Director: ante todo quiero felicitarles por la labor que desempeñan y por la valiosa información que nos llega mes a mes a través de la revista. Mi consulta es la siguiente: tengo cistitis recurrentes desde que era adolescente (ahora tengo 38 años) y hace un año me hicieron una biopsia de la vejiga porque el urólogo quería saber por qué tenía inflamación crónica. Y en el análisis salió presencia de “nidos de von Braunn” algo a lo que no dio ninguna importancia. El caso es que la “solución” de ese especialista fue que tomara antibióticos durante meses -a lo que me negué porque también tengo candidiasis crónica-, no tuviera relaciones sexuales y me vacunara. Me negué rotundamente a todo ello. Ahora me han hablado de Uro Vaxom, una especie de preventivo para no coger tantas cistitis, pero me gustaría saber si es inocuo o puede tener efectos negativos y si vale la pena o no tomarlo. No sé qué hacer porque nada me hace efecto. Ni la Homeopatía ni el arándano rojo. No tomo lácteos ni café desde hace años. Y si no tomo antibiótico cuando aparece la infección me muero de dolor; es insoportable. ¿Es posible tener cándidas dentro de la vejiga y que no salga en la biopsia? Siempre tengo molestias en la vagina a causa de las cándidas y siempre coincide que a más molestias vaginales más sensación de cistitis tengo sin tener infección. ¿Habría algún especialista en Barcelona que conozca a fondo este tema? También tengo el virus del papiloma humano aunque la única solución que me ofrecen es la vacuna que, por supuesto, me negué a ponerme. Me han recomendado que me haga un análisis de nutrición a través del ADN de mi cabello y vi una oferta al respecto de los laboratorios Bonanova Biotech por lo que querría saber también si los conocen y si me recomiendan o no hacerme ese análisis. Muchas gracias.

Mónica E.
(Barcelona)

Empezaremos diciéndole que el Uro-Vaxom es un “fármaco” que según su fabricante estimula de forma inespecífica las defensas naturales del organismo por lo que se supone que “incrementa la resistencia a las infecciones urinarias y permite disminuir la duración y la frecuencia de la antibioticoterapia así como los tratamientos con antisépticos urinarios”. Y eso porque en animales parece estimular los linfocitos B, las células asesinas naturales, los macrófagos peritoneales, la fagocitosis y las inmunoglobulinas A y de ello infieren que es útil en las infecciones recidivantes o crónicas de las vías urinarias ¡cualquiera que sea el microorganismo que cause el problema! Eso sí, añadiendo luego que es solo un adyuvante que debe asociarse con algún antibiótico. Pura retórica médica en suma porque en realidad no es más que un extracto liofilizado de Escherichia coli, una de las enterobacterias que se encuentran de forma natural en los intestinos y son necesarias para el correcto funcionamiento del proceso digestivo aunque también se usan para la fermentación de quesos y productos lácteos, alcoholes y fabricación de antivirales. Es decir, que simplemente ayuda a repoblar la flora intestinal para que ésta combata posibles microbios patógenos. Tiene pues el mismo efecto que si se toma un simple yogur o una leche pasteurizada. Ahora bien, la cistitis es una palabra que simplemente designa a toda inflamación -aguda o crónica- de la vejiga urinaria -con infección o sin ella- y que puede tener distintas causas aunque la más frecuente es la infección por bacterias gram negativas; entre las que destaca precisamente ¡la Escherichia coli!, justo la que le sugieren a usted ingerir. ¡Sin comentarios! Porque aunque es verdad que la Escherichia coli es el principal organismo anaerobio facultativo del sistema digestivo si la bacteria adquiere elementos genéticos que codifican factores virulentos puede causar infecciones intestinales y extraintestinales generalmente graves; como infecciones del aparato excretor, cistitis, meningitis, peritonitis, mastitis, septicemia y neumonía gram-negativa. Y todo indica que es su caso. Luego mejor repoblar la flora intestinal con otras bacterias benéficas. Pero es que además de cistitis dice usted sufrir candidiasis. Es decir, que también está infectada por un hongo llamado Cándida Albicans que igualmente convive sin problema con otros microbios en los intestinos salvo que prolifere en exceso ya que es eso lo que da lugar a lo que se denomina candidiasis. En pocas palabras, todo su problema está en los intestinos. Así que debe usted tratarlos. Le sugerimos que ayune durante 3-4 días tomando cuatro veces al día una cucharada de bicarbonato sódico diluido en agua templada. Póngase asimismo un enema diario con litro y medio de agua caliente -sin que queme- a la que deberá añadir dos o tres cucharadas del mismo bicarbonato (compre en la farmacia una bolsa de plástico que se vende ex profeso para ello). Y compre asimismo una pera de agua para irrigar la vagina interiormente con agua y bicarbonato (no hay hongo que se resista al humilde bicarbonato sódico). Machaque asimismo 2-3 dientes de ajo una vez al día junto a un cuarto de cebolla, macere la mezcla con limón unas horas y luego ingiera la mezcla sola, en ensalada, con una tostada…; en fin, como prefiera. Y haga eso a diario durante el ayuno. A partir del cuarto/quinto día empiece ya a alimentarse pero durante una semana exclusivamente a base de verduras, pescado y carne blanca. Y durante un mes evite ingerir bebidas alcohólicas (incluidos el vino y la cerveza sin alcohol), azúcar blanco, pan con levadura, bollería, leche, nata, mantequilla, margarina, quesos, grasa saturada, productos fermentados, frutas dulces y desecadas, vinagre, pescado ahumado y jarabe de arce. Son en cambio especialmente adecuados los yogures “bio”, los germinados, el ajo, la cebolla, el puerro y demás verduras, las pipas de calabaza, el jengibre, la canela, el tomillo y el romero. Le sugerimos, por otra parte, que compruebe una posible carencia de hierro o zinc porque su déficit se asocia con una mayor predisposición a padecer cándidas. Asimismo le sugerimos que se someta a un tratamiento con el Par Biomagnético para eliminar rápidamente tanto el hongo como la bacteria. Y si le molestase aún la vejiga o siguiese inflamada busque a alguien que pueda insuflarle en la zona vaginal y en los intestinos ozono (el Dr. Juan Carlos Pérez Olmedo puede orientarle al respecto (986 10 10 76).


Sr. Director: padezco rinitis crónica desde hace dos años lo que me ocasiona dificultad para respirar con normalidad y cuando me acuesto una especial angustia. Un otorrino me dijo que tenía los cornetes inflamados y agrandados siendo ello lo que dificulta el paso del aire por las fosas nasales recomendándome reducir su tamaño con una intervención quirúrgica a base de radiofrecuencias, cosa que trato de evitar. En fin, le adjunto un artículo de prensa publicado hace un año en el que se afirma que en el Instituto de Medicina de Tashkent (Uzbekia, URSS) han tratado con éxito total a setenta pacientes con rinitis crónica usando un producto llamado Vipraxina que contiene una disolución acuosa de veneno de serpiente que se instila en gotas en las fosas nasales. Afirman que todos los pacientes recuperaron el olfato y a los diez días respiraban ya con normalidad. Dado que este medicamento no se conoce en las farmacias y parafarmacias españolas en las que he preguntado les agradecería infinito si me pudiesen dar alguna información del mismo o cómo obtenerlo en el extranjero.

Jesús Guillén
(La Coruña)

Nos ha sido imposible encontrar información tanto del producto que usted menciona como del estudio hecho sobre él. Lo sentimos. En todo caso podemos decirle que la rinitis suele tratarse médicamente con corticoides, antihistamínicos y descongestivos -éstos últimos tienen por cierto el inconveniente de producir un aumento de la congestión al finalizar su acción- cuando la causa suele estar en algún agente o sustancia que provoca una reacción de alergia o intolerancia que cursa con goteo y/o inflamación en los senos -seguida de sequedad- provocando a veces un estrechamiento de los conductos -hipertrofia de los cornetes- que llevan el aire a los pulmones. Cuando la causa probable es en cambio un microbio patógeno –normalmente algún virus- o los ácaros del polvo doméstico se habla de sinusitis. Pero los médicos tratan igual ambos problemas porque sólo afrontan los síntomas y de ahí que sugieran ingerir o aplicar antihistamínicos, corticoesteroides y vasoconstrictores. Pues bien, nosotros le proponemos que ante todo elimine de su dieta cualquier alimento al que pueda ser intolerante o alérgico. Y lo mismo cabe decir de los textiles con los que pueda estar en contacto y le dañen (en casa, en la oficina, etc.) -estén en un sofá o en la ropa que usa- así como los cosméticos y productos de higiene o limpieza que puedan resultar tóxicos en su caso. Hágase un test de sangre o pelo para saber cuál o cuáles pueden ser. Luego convendría que instalase en su casa y/u oficina un ionizador de aire, ventile bien ambos lugares a diario y los limpie con aspiradoras que le aseguren quedan libres de ácaros (hay varias en el mercado) y desinfecte los suelos con lejía o vinagre diluido. Ingiera además a diario ajo, cebolla, guindilla –salvo que sea alérgico- y aceite de onagra así como durante algún tiempo plata coloidal y extracto de semillas de pomelo. Por último sepa que puede ayudarle también lavarse un par de veces al día las fosas nasales con agua de mar pura –“plasma de Quinton”- o, en su defecto, agua ozonizada o agua mineral enriquecida con sal marina. Agregaremos que hay una planta de eficacia contrastada en el tratamiento de las rinitis alérgicas que –así se asegura- hace desaparecer en apenas media hora la congestión nasal, los estornudos, el picor y la rinorrea sin efectos secundarios. Hablamos de la Petasites hybridus que actualmente se vende en forma de extracto de hojas libre de alcaloides pirrolizidínoicos. También se comercializa un producto natural llamado Allermin Gotas que distribuye en España Natureplant pensado para ayudar a quienes sufren de rinitis crónica, rinitis alérgica y asma elaborado a base de sustancias de origen biológico como polen entomófilo (desintoxicante, equilibrador funcional, estimulante y tonificante además de hipoalergénico) y veneno de abeja (a dosis ortomoleculares potencia el sistema inmune y posee propiedades analgésicas y anestésicas). Sus creadores aseguran que ayuda al organismo a reorganizarse en los periodos de alergia y juega un papel importante a la hora de prevenir la aparición o las recidivas de las alergias estacionarias. Y al presentarse en gotas facilita su rápida absorción a nivel sublingual induciendo una pronta respuesta en el organismo. Terminamos recordando que existe igualmente un pequeño aparato denominado Rinitis-Stop comercializado por Natural Power Tech para tratar estos problemas que emite biofotones mientras genera un campo magnético. El componente principal del aparato es una luz con una longitud de onda de 650 nm –inocua para los ojos– que activa la formación de adenosín-trifosfato (ATP) –la molécula que da energía a nuestras células– mientras el imán promueve la regeneración de las células débiles. Está indicado en los casos de congestión nasal en general, en las rinitis –tanto agudas como crónicas–, en la fiebre del heno y cuando se ronca, alteraciones de salud que suelen indicar una deficiencia aguda de energía celular. También carece de efectos secundarios nocivos.


Estimado Director: ante todo gracias por su labor y por abrirnos los ojos. Soy lectora de su revista desde hace tres años, tengo 44 y mi consulta es la siguiente: hará 6 o 7 años empezaron a ponérseme negras las uñas de los dedos -en manos y pies- pero mi médico de cabecera no le dio importancia y yo lo dejé pasar pues me encontraba perfectamente. Mis únicos síntomas eran la delgadez, cierta intolerancia al frio y un gran deseo de tomar alimentos salados. En mi ignorancia no pensé que eso pudiera ser una enfermedad ya que cuido mi alimentación, no suelo tomar lácteos y siempre he recurrido a la Homeopatía y a la Fitoterapia antes que a los tratamientos convencionales. Tras un año me aparecieron también manchas en las encías y fui al dentista para que me examinara pero éste me derivó al dermatólogo. El caso es que tras varias analíticas y un escáner se me diagnosticó la Enfermedad de Addison; según ellos por “motivo autoinmune”. Pues bien, el endocrino me recetó fludrocortisona e hidroaltesona pero tuve que dejar el primero por intolerancia ya que me producía retención de líquidos y por ello problemas respiratorios. Así que tomé sólo 20 miligramos de hidroaltesona por la mañana y 10 por la tarde. Luego, intentando buscar otras soluciones, fui a una homeópata que me recetó Cortex surrenal 4CH, Cortisone acetate 4CH, Tuberculinun residuun 9CH y micronutrientes del doctor Rath solo que me dijo que eso no sustituía a la medicación. Y la verdad, no me resigno a tomar toda mi vida cortisona sintética, máxime porque sigo con las uñas negras y ahora sufro hinchazón abdominal y otros de los efectos secundarios de la cortisona. El problema es que no encuentro a nadie que me dé alguna esperanza o solución. ¿Pueden orientarme?

Natalia
(Oviedo)

Mire, los médicos han bautizado como Nigroniquia el hecho de que las uñas se pongan negras o de color castaño oscuro. Y si bien en la mayor parte de los casos se debe a traumatismos y otras a tumores lo que nos explica –ya que también le han aparecido manchas en las encías- es realmente desconcertante. Habría pues que buscar la causa porque por los síntomas que detalla no parece que se trate de la llamada Enfermedad de Addison ya que ésta se caracteriza por un mal funcionamiento de la glándula adrenal que provoca una hipofunción o insuficiencia corticosuprarrenal primaria dando lugar a náuseas, vómitos, hipotensión, hipertermia, hiponatremia –bajo nivel en sangre de sodio-, hipercalemia -alto nivel en sangre de potasio-, hipocortisolemia -niveles bajos de cortisol y aldosterona-, hipercalcemia -alto nivel sérico de calcio-, trastornos perceptivos, astenia, actividad hipocinética del corazón, irritabilidad gástrica, en algunos casos problemas mentales y un cambio peculiar en la coloración de la piel… pero no de las uñas. En ella la hiperpigmentación cutánea y de las mucosas –que se da en el 98% de los casos- aparece como un oscurecimiento difuso de color moreno, pardo o bronceado en zonas como los codos, los surcos de las manos y las aureolas mamarias; y en las mucosas lo que suele aparecer son placas de color negro azulado. Lo que no coincide con lo que nos cuenta. Ahora bien, la causa de esa patología suele ser una infección crónica tuberculosa, micótica o viral… y eso sí podría suceder en su caso. Así que le sugerimos que le hagan cultivos microbianos convencionales para averiguar de qué puede estar infectada o, si lo prefiere, acuda a que lo intente detectar un buen especialista en el Par Biomagnético –quien en España posee mayor número de pares a testar es probablemente Juan Carlos Albendea (91 704 57 81)- o alguien con experiencia que maneje realmente bien el MORA (pregunte en el 978 601 501 si hay algún experto en ese dispositivo cerca de su domicilio).


Señor Director: me gustaría que diera a conocer en su revista y web la existencia de dos vegetales con extraordinarias propiedades para eliminar del cuerpo metales pesados y otros tóxicos: el cilantro y un alga llamada cochayuyo que a mi juicio es superior a la chlorella y se da sobre todo en la Isla de Chiloé (Chile). Porque son estos dos productos los que hacen que la gente del sur de mi país no muera joven a pesar de lo mal que suele alimentarse ya que en esa zona se ingiere mucha carne –que acidifica el organismo- y muy pocas verduras. Bueno, pues la comercialización en España de esa alga está prohibida cuando aquí se ingiere sin problemas. Saludos.

Gastón Wiehoff Sandoval
(Chile)

En estos años hemos mencionado varias veces el cilantro -también llamado culantro, coriandro, kuratu (en guaraní) e incluso perejil chino y perejil japonés (Coriandrum sativum)- como hierba desintoxicante, digestiva y sedante pero no hemos ofrecido más información que ésa. Quizás porque es de uso común en la cocina mediterránea e iberoamericana pero también en la china, la india y la del sureste asiático ya que en todos los países de esas zonas la utilizan al atribuírsele propiedades estimulantes, antiespasmódicas y estomacales. En algunos incluso es habitual masticar sus hojas para combatir la halitosis o mal aliento y en otros se machacan para aplicar la pasta resultante en las axilas a fin de evitar una excesiva sudoración. Sus hojas frescas se usan en cualquier caso sobre todo para acompañar sopas, guisos, verduras, ensaladas, pescados y aves así como para elaborar el chatni, el guacamole y el uchucuta (popular salsa iberoamericana hecha de cilantro y ají). Lo que no se hace es cocinar el cilantro fresco porque el calor destruye su aroma y sabor. Por otra parte sus semillas son además ingrediente básico de muchas salsas curry y se añade a algunas cervezas belgas, a muchas salchichas alemanas y surafricanas, al pan de centeno -en Rusia y en varios países centroeuropeos- y a algunos platos habituales de la gastronomía árabe. Y molidas, para aromatizar el café y a la coca-cola. Asimismo se usa combinada con otras especias aromáticas en la elaboración de embutidos y adobos de carne (habitualmente mezclada con comino y vinagre). Y los granos -enteros o triturados- se utilizan también en carnes asadas, hortalizas rellenas y conservas en vinagre. Cabe agregar que en forma de aceite esencial se usa como aromatizante de licores y bebidas digestivas además de en perfumería. Por lo que se refiere al alga parda denominada cochayuyo pero también cachiyuyo, cochaguasca, cochahuasca, coyofe o kelp (botánicamente Durvillaea antarctica) es en efecto típica de la costa del sur de Chile -es de color pardo verdoso cuando está en el mar y pardo rojizo al secarse- pero igualmente puede encontrarse en Nueva Zelanda. Y nos consta que fue uno de los recursos alimenticios de las comunidades indígenas americanas durante siglos y que en su país muchos platos chilenos -guisos, pasteles y sopas- se elaboran con ella. Siendo famosa su mermelada de cochayuyo saborizada con frutas. En cuanto a sus propiedades se dice que es digestiva, tónica y antiescrofulosa. Además los indígenas se la daban a mascar a los bebés para que desarrollaran sus dientes y obtenían de sus tallos un colorante con el que teñían sus telas. Y asimismo sabemos que se está investigando actualmente un gel de cochayuyo como sustrato nutritivo para lograr que semillas de plantas colonicen terrenos pobres en nutrientes. Lo que sin embargo no hemos encontrado en ningún texto es que el cilantro o el cachiyuyo sean quelantes, es decir, que permitan eliminar del organismo metales pesados y otros tóxicos. Lo que no negamos pueda ser posible como usted afirma. Hasta ahora nosotros teníamos constancia de que hay efectivamente principios activos con propiedades quelantes presentes en los vegetales destacando entre ellos el sulforafano de las crucíferas, la clorofila de muchas plantas y los fitatos del salvado y la cáscara de las semillas. Sin olvidar que son quelantes y están presentes en muchos vegetales el ácido lipoico, la Vitamina B13, la vitamina C, la catalasa, el calcio y el zinc.


Apreciado Director: cuando hace unos años me suscribí a su magnífica revista no podía imaginarme las implicaciones tan positivas que tendría en mi crecimiento personal; hace unos días tuve un problema de hipertensión y pude comprobar de primera mano cómo se pone en marcha toda una maquinaria sanitaria de la cual es muy difícil escaparse: pruebas y más pruebas -que en realidad agradezco porque me tranquilizaron- acompañadas de las correspondientes recomendaciones de tomar pastillas para bajar la tensión, ansiolíticos y aspirinas. Huelga decir que al llegar a casa tiré las recetas a la papelera y cogí todos los ejemplares que tengo de su revista para buscar información sobre mi problema. Con lo que ese mismo día ya estaba tomando ajo y dos cucharaditas de chocolate puro. Sin embargo tengo una duda para mí importante: ¿qué puedo tomar para tener una salud más equilibrada? Porque al ir releyendo artículos recordé las propiedades de la maca, de la stevia, del MMS y sus implicaciones en la prevención y cura de multitud de enfermedades, del alga chlorella, de la espirulina, de la astaxantina -cuentan maravillas de su poder antioxidante-, del jiagulan –hierba china que aseguran potencia el sistema inmune y es útil en los problemas cardiovasculares, la fatiga, el cáncer, las trombosis, la hepatitis, la arteriosclerosis, etc.-, del agua de mar -¿pero cómo nos han ocultado ese tesoro que puede ayudarnos tantísimo en la salud?-, de las semillas chía, de las bayas de goji, del silicio, de la cúrcuma… Y podría seguir con unas cuantas cosas más así que ahora me pregunto: ¿y qué tomar? Porque la información me desborda y ya no sé si ingerir uno o varios de los que he detallado anteriormente. Y en caso de elegir uno, ¿cuál es el más completo? Y si elijo varios, ¿no habrá interacciones entre ellos? ¿Y si la salud es buena no será lo mejor no tomar nada? Quizás lo inteligente sea focalizarse sólo en la alimentación para que sea lo más sana posible; por ejemplo siguiendo La Dieta Definitiva. En fin, sólo me resta darle las gracias a todos y cada uno de ustedes y, cómo no, a los lectores que con sus cartas y testimonios también ayudan a hacer la revista mejor y más grande.

A. C.
(Barcelona)

Bueno, da gusto ver que no predicamos en el desierto y que hay entre nuestros lectores muchos con sentido común. Mire, la buena salud depende de muy diversos factores –siendo fundamental la alimentación-, algunos de los cuales podemos controlarlos y otros sólo en cierta medida. Es en todo caso fundamental respirar aire puro, beber agua de buena calidad, alimentarse bien, hacer algo de ejercicio, descansar de forma adecuada y suficiente, evitar los tóxicos y aprender a relacionarnos de forma amistosa con la familia, los amigos y demás personas con las que nos relacionamos. Y esto, que parece una perogrullada, ¡casi nadie lo consigue! El aire sano es un lujo que ya pocos pueden permitirse. Hasta en el campo está contaminado con tanta fábrica, tanto tráfico rodado y tanto pesticida; y de las ciudades ya ni hablemos. ¿Y del agua qué decir? La mejor que uno puede encontrar en las ciudades está desestructurada tras ser sometida a unos procesos de descontaminación que incluyen absurdamente la agregación de productos tóxicos como el cloro. Y que normalmente está cargada electromagnéticamente con información patógena (recuérdense los textos que publicamos sobre los últimos trabajos de Luc Montangier y los previos de Jacques Benveniste). Y la mineral procedente de manantiales está contaminada a menudo por la lluvia ácida que cae en todo el planeta cuando no por el bisfenol A de las botellas de plástico en la que se envasa (por eso debe comprarse solo envasada en vidrio). En cuanto a los alimentos la inmensa mayoría han sido tratados con tóxicos industriales (pesticidas, herbicidas, fungicidas, insecticidas, abonos químicos y todo tipo de aditivos) y muchos manipulados luego industrialmente añadiéndoseles conservantes, antioxidantes, colorantes, aromatizantes, saborizantes, emulsionantes, espesantes y gelificantes. Sin olvidar que otros han sido fritos y sus grasas “cis” transformadas en “trans” o se han azucarado hasta niveles intolerables para disimular su mal estado. Es más, muchos de los productos que ingerimos carecen ya de las vitaminas y minerales que originariamente contenían tras tanto proceso industrial. Por lo que se refiere al ejercicio no es un secreto que la gran mayoría de la población no es ya que sea sedentaria, es que ni siquiera camina. Y en cuanto a lo de dormir adecuada y suficientemente, ¿qué decirle? Obviamos hacer comentario alguno. Como es poco menos que imposible evitar contaminarse. La contaminación ambiental es hoy brutal. A las radiaciones telúricas y cósmicas se unen hoy las electromagnéticas artificiales (líneas de alta tensión, transformadores, WLAN, Wi-Fi, antenas de telefonía, móviles, bluetooth, etc.), los hidrocarburos -que transportan por el aire los pólenes de las flores-, las amalgamas dentales, los productos de higiene y limpieza, los tintes de pelo y ropa, los barnices de las maderas, las pinturas, los fármacos, las vacunas… La lista es interminable. Y lo de relacionarnos con alegría en lugar de cabreados es cada vez más una tarea más titánica porque vivimos en una sociedad podrida, corrompida y sin ética que hace a la gente cada vez más agresiva. Y ese estado psicoemocional se termina siempre somatizando llevándonos a enfermar. Así que tiene usted razón: ¿va a ayudarle a resolver todo esto ingerir éste o aquél producto natural? Puede ayudarle –los suplementos ortomoleculares son hoy cada vez más necesarios especialmente para ayudar a nutrir y desintoxicar nuestros organismos- pero las causas de lo que nos lleva a enfermar seguirán ahí. Ése es el drama del que no se quiere hablar porque nadie mueve un dedo para resolverlo. Así que nosotros seguiremos denunciándolo en la esperanza de que alguna vez cale en la sociedad el mensaje de que no se trata de crear más hospitales, abrir más consultorios, formar más médicos, desarrollar nuevos fármacos y vacunas inútiles, hacer más investigaciones o dedicar más recursos al sistema sanitario. Se trata de utilizar el sentido común y de afrontar de una vez las causas de lo que nos está llevando –a todos aunque a unos en mayor medida que a otros- a una salud cada vez más deficiente y, en muchos casos, al sufrimiento y a la muerte.


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147
Marzo 2012
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