CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 154 / NOVIEMBRE / 2012

Sr. Campoy: tengo 63 años y hace 6 me diagnosticaron asma bronquial. Hasta entonces no había tenido problemas respiratorios y tampoco nadie en mi familia. El caso es que llevo 25 años aplicándome Timoftol por problemas de glaucoma y tomo desde hace 5 por recomendación del neumólogo Xalatán y una inhalación -mañana y noche- de Rilast así como una pastilla de Singulair. Me hacen revisiones periódicas -incluidas espirometrías- y así voy aguantando pero por no sé qué motivos tengo esporádicamente crisis que me obligan a aplicarme Salbutamol hasta que se me pasa. El problema es que me estoy quedando sin voz aun cuando después de la inhalación me enjuago con agua y bicarbonato. Acudí a algunas sesiones de acupuntura pero lo dejé porque no obtenía resultados. Luego leí en su revista que el té verde tiene un componente broncodilatador así que desde hace tiempo me tomo 2 diarios reduciendo el consumo de café. Y en ayunas me tomo un vaso de zumo de naranja con limón. Sigo sin embargo sin mejorar. Hoy soy ya dependiente del inhalador porque si no me lo aplico respiro con dificultad. En fin, me gustaría que me dieran su opinión y me recomendaran algún tratamiento alternativo que pudiera ser más eficaz y, sobre todo, que pudiera resolver mi problema porque las medicinas, como bien dicen en su revista, sólo palian el problema y provocan efectos secundarios. ¿Me pueden ayudar? Gracias de antemano.

José López Guerrero
(Badalona)

Vamos a ver: dice usted que lleva aplicándose en los ojos Timoftol para tratar su glaucoma desde hace ¡25 años! La pregunta es pues obvia: ¿se ha leído usted alguna vez el prospecto de ese colirio? Porque tiempo ha tenido y si la respuesta es afirmativa debe saber ya que en él se dice textualmente que “puede absorberse a través del ojo llegando a sangre” y “producir los mismos efectos adversos que con la administración de otros fármacos betabloqueantes orales”. Asimismo se le advierte que tenga cuidado si decide usarlo en caso de ser alérgico al timolol, a otros betabloqueantes o a cualquiera de sus excipientes, si padece o ha padecido ciertas enfermedades cardíacas tales como bradicardia sinusal, bloqueo aurículo-ventricular, insuficiencia cardiaca, shock cardiogénico, distrofia corneal, rinitis alérgica grave e hiperreactividad bronquial, si está tomando medicamentos betabloqueantes o antidepresivos inhibidores de la monoaminooxidasa, si padece enfermedad del seno, angina de Prinzmetal, feocromocitoma no tratado, acidosis metabólica, trastornos circulatorios periféricos graves (enfermedad de Raynaud), tensión arterial baja, diabetes, hipertiroidismo y si alguna vez ha sufrido enfermedad pulmonar obstructiva crónica grave o asma bronquial. Estando además contraindicado si usa lentes de contacto. En cuanto a sus posibles efectos adversos son también “poca cosa”: solo puede provocarle enfermedad inflamatoria con fiebre, debilidad, dolor en las articulaciones y lesiones en la piel, dolor de cabeza, mareos, depresión, insomnio, pesadillas, pérdida de memoria, sensación de hormigueo, aumento en los síntomas y signos de miastenia gravis, disminución de la libido, accidente cerebrovascular, irritación ocular, inflamación de los párpados, inflamación de la córnea, disminución de la sensibilidad corneal, ojos secos, cambios refractivos, párpado superior caído, visión doble, desprendimiento coroideo (después de la cirugía de filtración), ruidos en los oídos, ritmo cardiaco lento, desmayo, presión arterial baja, dolor torácico, palpitaciones, hinchazón, ritmo cardiaco irregular, insuficiencia cardíaca congestiva, bloqueo cardíaco, parada cardiaca, isquemia cerebral, dolor o molestias en una extremidad al comenzar a caminar, manos y pies fríos, dificultad en la respiración, problemas al respirar (predominante en pacientes con enfermedad broncoespástica pre-existente), tos, náuseas, digestión pesada, diarrea, boca seca, pérdida de pelo, erupción cutánea psoriasiforme o exacerbación de psoriasis, enfermedad de Peyronie, cansancio y fatiga. Y eso que con la administración de timolol por otras vías se han descrito más efectos adversos que también podrían producirse con su administración por vía oftálmica (luego en el prospecto no se detallan todos). El Xalatan, por su parte, puede producirle cambio de color de los ojos, enrojecimiento de los mismos, oscurecimiento, engrosamiento, alargamiento y aumento del número de pestañas y del vello del párpado, irritación ocular, escozor, sensación de arenilla en el ojo, picor, dolor y sensación de cuerpo extraño, inflamación del borde del párpado, dolor en el ojo, lesiones puntiformes en la capa epitelial del ojo, hinchazón de los párpados, ojo seco, inflamación de la córnea, visión borrosa, inflamación de la conjuntiva, enrojecimiento de la piel, hinchazón de algunas de las partes del ojo o zonas próximas (iris, mácula, córnea y órbita ocular), agravamiento de la angina de pecho, dolor de pecho, dolor de cabeza, sensación de mareo, palpitaciones, dolor muscular, dolor articular, asma, empeoramiento del asma y dificultad en la respiración. Por lo que se refiere al Rilast le puede provocar palpitaciones, taquicardia, arritmias cardiacas, fibrilación auricular, taquicardia supraventricular, extrasístoles, angina de pecho, supresión adrenal, retraso del crecimiento, disminución de la densidad mineral ósea, cataratas, , náuseas, exantema, urticaria, prurito, dermatitis, angioedema, reacción anafiláctica, infecciones orofaríngeas por cándidas, hipocalemia, hiperglucemia, calambres musculares, cefalea, temblores, mareos, alteración del gusto, agitación, inquietud, nerviosismo, alteraciones del sueño, depresión, alteraciones del comportamiento (principalmente en niños), hematomas, variaciones en la presión arterial, glaucoma , irritación de garganta, tos, ronquera y broncoespasmo. En cuanto al Singulair que le han recetado para tratar el asma que probablemente los otros fármacos le han causado puede a su vez provocarle dolor abdominal, dolor de cabeza, mayor posibilidad de hemorragia, reacciones alérgicas que incluyen erupción cutánea, hinchazón de la cara, labios, lengua y/o garganta que puede causar dificultad para respirar o para tragar, cambios relacionados con el comportamiento y el humor, alteraciones del sueño como pesadillas o alucinaciones, irritabilidad, sensación de ansiedad, inquietud, excitación, comportamiento agresivo, temblor, depresión, problemas de sueño, pensamientos y acciones suicidas, mareo, somnolencia, hormigueo/adormecimiento, convulsiones, palpitaciones, hemorragia nasal, diarrea, sequedad de boca, indigestión, náuseas, vómitos, hepatitis, hematomas, picor, urticaria, bultos rojos dolorosos bajo la piel, dolor articular o muscular, calambres musculares, cansancio, malestar, hinchazón y fiebre. Y, finalmente, por lo que se refiere al Salbutamol que le han sugerido ingerir para el asma sepa que puede provocarle temblor, cefaleas, vasodilatación periférica con taquicardia, reacciones de hipersensibilidad, calambres musculares, taquicardia, nerviosismo, insomnio e hiperactividad en los niños. ¿Quería saber qué le está pasando? Pues ya lo sabe: está sufriendo los efectos de los fármacos que consume. ¿Y qué puede hacer? Pues cambiar de convicciones. Mire, mientras crea que con fármacos va a resolver sus problemas de salud usted estará usted enfermo. ¡Deje la Medicina farmacológica! ¡No sólo no cura ninguna patología sino que hoy es ya causa de la inmensa mayoría de ellas! Así que le sugerimos que acuda a cualquier profesional experto en Medicina natural y holística. Aunque los resultados que se puedan obtener en su caso dependerá de la gravedad del daño que le haya causado ya la ingesta de esos fármacos. Y como hemos recomendado ya muchos profesionales de ese tipo en estas páginas le sugerimos que acuda a cualquiera de ellos.


Sr. Director: soy vegano y padezco anemia por escasez de hierro y de B12 así que el médico me convenció para que me pusiese una inyección de esa vitamina pero a las cuatro horas comencé a sentirme mal, con multitud de reacciones adversas: mareos, confusión, fiebre, marcha errática, etc. Ni en Urgencias ni mi médico de cabecera quisieron relacionarlo con la inyección pero ante mi insistencia -debido a mis investigaciones en la red- me hicieron un análisis de sangre en el que he dado positivo «a nivel moderado» por anticuerpos anti células parietales si bien el factor intrínseco sale normal. Actualmente estoy tomando la B12 de forma oral y en cantidades moderadas sin tener reacciones alarmantes y mi déficit se ha solucionado así que no parece haber problema de asimilación por lo que algún médico consideró que la reacción adversa se pudo deber más bien a algún otro componente de la inyección. El caso es que nadie me ha sabido decir cuál es el problema y mucho menos la solución. Algunos médicos, tal vez pensando en posibles secuelas de una tuberculosis pulmonar sufrida en mi juventud, me sugieren problemas autoinmunes (acostumbro a tener algunas persistentes ronchas rojas y duras en las nalgas que en ocasiones no son aisladas sino que forman racimos de bastante amplitud y también he tenido alguna que otra erupción esporádica en la zona de naturaleza desconocida e, incluso, un carcinoma basocelular en la cara) y otros se inclinan más por una gastritis atrófica crónica. Hace más o menos un año tuve algunos problemas gástricos que hoy, tras la lectura de vuestro interesantísimo artículo sobre el limón, asocio con una sobredosis del mismo. Porque en él se decía que no se deben tomar más de 3 limones juntos y yo he llegado a tomar hasta 6 -con toda su piel- mientras realizaba la conocida cura del limón integral que consiste en triturar el limón entero -con su pulpa y piel- e ingerirlo en ayunas. Al día siguiente 2, luego 3 y así hasta 6 para pasar luego a 5, después a 4 y así ir disminuyendo uno cada día hasta terminar. Yo hice eso y además, alentado por el Dr. Capo y los antiguos naturistas que llegaban a tomar 30 juntos -e incluso más- repetí la operación un par de veces. Al poco tiempo tuve una gastritis aguda que me llevó a buscar nueva información y he visto que el exceso de limón no es efectivamente inocuo sino que puede tener efectos secundarios. Me gustaría, en suma, saber su opinión sobre tres cosas: qué son los anticuerpos anticélulas parietales, cuál puede ser la causa de su aparición -si genética, de tipo autoinmune o mecánica por daño físico abrasivo de la mucosa gástrica- y qué puedo hacer para restablecer la normalidad de mi sistema digestivo. Gracias por su paciencia y atención.

Vata Dosha

Está constatado que en algunas personas –especialmente si la dosis es alta- la vitamina B12 puede causar diarrea, coágulos sanguíneos, comezón, reacciones alérgicas graves y otros efectos secundarios. Así que su sospecha puede ser acertada. Especialmente porque no se ha explicado suficientemente que casi todas las vitaminas que se venden en cápsulas son sintéticas, no naturales. Las naturales que se comercializan en cápsulas suelen ser solo las vitaminas A y E (y no siempre). Luego su organismo puede en efecto haberla rechazado al serle inyectada. En cuanto a las células parietales podemos decirle que son un tipo de células que se encuentran en la parte superior de las glándulas oxínticas del estómago (mayoritariamente en el cuerpo gástrico y en menor cantidad en el antro gástrico) siendo las encargadas de producir tanto el ácido gástrico como el factor intrínseco. Lo que dejan de hacer si se atrofian siendo a eso a lo que los médicos llaman Gastritis crónica atrófica -que es lo que le han diagnosticado- y por tanto no se debe a un problema de diabetes, a una úlcera gástrica, a una anemia perniciosa o a un problema de tiroides. ¿Provocada por un consumo excesivo de limón como usted sugiere? Pues no es habitual pero podría ser. Lo singular es que esas mismas células también producen y segregan una sustancia que el cuerpo necesita para absorber ¡la vitamina B12! Luego su déficit de vitamina B12 puede deberse a que la zona donde están esas células que permiten metabolizarla al ser ingerida esté dañada. Por lo que se refiere a los anticuerpos se trata de proteínas que produce el sistema inmune cuando detecta sustancias dañinas o antígenos (que pueden ser virus, bacterias, hongos, parásitos, químicos tóxicos…). Asegurándose que el cuerpo puede fabricar un anticuerpo específico para cada antígeno. Y de ahí que se llame Examen de anticuerpos anticélulas parietales a la búsqueda de anticuerpos específicos que permitan detectar el antígeno concreto que ha dañado sus células parietales. En cuanto a cómo regenerar la zona dañada le sugerimos que no consuma bebidas alcohólicas, café, chocolate, bebidas con gas, vinagre, especias, conservas, carnes rojas, ahumados, encurtidos, leche y derivados lácteos, que tome los alimentos asados, al vapor o a la plancha pero nunca fritos, sustituya los azúcares y las harinas refinadas por integrales, elimine de la dieta el trigo y sus derivados -tanto refinados como integrales-, se asegure de ingerir suficientes vegetales y alimentos ricos en fibra, mastique lenta y pausadamente los alimentos en un ambiente tranquilo -los estados de ansiedad y estrés hacen que mastiquemos insuficientemente- y beba agua mineral de calidad (es decir, de muy baja mineralización). En cuanto a los alimentos que pueden ayudarle mencionaremos el aguacate -suavizante, desinflamante y protector de la mucosa-, el ajo -antibiótico natural que permite el reequilibrio de la flora intestinal y tiene actividad antiinflamatoria-, la alfalfa -contiene enzimas que mejoran los procesos digestivos y combaten las fermentaciones responsables de las distensiones abdominales-, arroz integral -tiene efecto antiinflamatorio sobre las mucosas digestivas-, copos de avena -aportan fibra soluble y normalizan el tránsito intestinal-, chufas –contienen enzimas que facilitan la digestión de los hidratos de carbono y las grasas-, col –es antiinflamatoria de la mucosa gástrica por su contenido en glutamina-, germinados -contribuyen a regenerar la flora intestinal alterada-, hortalizas crudas -bien masticadas estimulan los procesos digestivos-, manzanas -contienen fibra y taninos que desinflaman la mucosa digestiva-, papaya –por su riqueza en papaína- y piña -contiene bromelaína-. Es asimismo útil el aceite de orégano silvestre -eficaz para tratar un amplio espectro de las disbiosis de origen bacteriano y parasitario-, ácido fólico -facilita la regeneración y recuperación de las células epiteliales dañadas-, las algas espirulina y clorella -aportan aminoácidos esenciales, sales minerales, oligoelementos, vitaminas, clorofila, mucílagos y ácidos grasos esenciales facilitando la eliminación de toxinas-, L-Glutamina -especialmente eficaz para tratar las infecciones intestinales y la excesiva permeabilidad intestinal-, probióticos (lactobacillus, bifidobacterias y algunos cocos gram positivos) y zinc, mineral necesario junto a la vitamina B6 para fabricar enzimas.


Sr. Director: hace 25 años me operaron de una estenosis mitral causada por una fiebre reumática (no llevo válvula) y hace poco me hicieron una comismotomía encontrándome una arritmia -fibrilación curricular- con pulsaciones altas por lo que me dicen que tengo que tomar Sintrón y Bisoprolol para evitar coágulos y controlar las pulsaciones. Solo que hace años tomé Zitromax porque se me descontroló el intestino al ser estreñida y ahora es al revés, tengo que ir con cuidado. De hecho desde entonces estoy muy delgada. En fin, tengo reservas en empezar ese tratamiento y me gustaría que me dijeran algo al respecto. Tengo 56 años. Saludos.

Animación Álvaro
(Barcelona)

Le sugerimos que antes descarte que la arritmia no se la provoca una infección; la causa puede ser tanto el Estafilococus auerus como el Rubeola virus; un buen experto en el Par Biomagnético puede decírselo y resolver el problema rápidamente si se tratara de ello. Por lo que se refiere al Bisoprolol sólo está médicamente indicado en la hipertensión arterial, la angina de pecho crónica estable y la insuficiencia cardiaca crónica estable por lo que no entendemos por qué se lo mandan ingerir máxime cuando ya henos explicado en alguna otra ocasión que puede provocar cansancio excesivo, vómitos, dolores musculares, diarrea, secreción nasal, respiración entrecortada, hinchazón de manos, pies, tobillos y piernas, aumento de peso inusual y desmayos, entre otros efectos secundarios algunos de los cuales pueden ser graves. El Sintrom, por su parte, se trata de un medicamento que disminuye la capacidad de coagulación de la sangre y, por tanto, puede ser peligroso si no se controla correctamente. En cambio –como ya hemos dicho en otras ocasiones- puede obtener resultados parecidos ingiriendo dos simples cucharaditas diarias de chocolate puro -es decir, hecho con extracto seco de granos de cacao-, ingiriendo huevos enteros -sus proteínas retrasan la coagulación sanguínea y demoran la conversión del fibrinógeno en fibrina, base estructural de los coágulos de sangre- y ácidos grasos esenciales omega 3 (le sugerimos el Aceite de Krill NKO).


Estimado Sr. Director y equipo: sufro trigonitis pseudomembranosa desde hace trece años. Antes había visitado a tres urólogos, dos ginecólogos, dos especialistas en Medicina interna, un endocrino y un psiquiatra que no me diagnosticaron nada porque decían que las pruebas y exámenes eran normales. Hasta que el pasado mes de agosto un nuevo urólogo ha identificado en la cistoscopia la capa blanquecina en el trígono vesical que caracteriza la enfermedad. Mis síntomas siempre han sido los mismos: dolor pélvico -especialmente por las noches-, nicturia, leve escape involuntario de orina y pérdida de capacidad de la vejiga. El especialista me ha propuesto una electrocoagulación pero dudo de su idoneidad. Me dirijo a ustedes para preguntarles qué puedo hacer y si hay alguna terapia no convencional que pueda seguir. Atentamente,

M. A. M.
Logroño (La Rioja)

Los médicos llaman trigonitis a la inflamación del epitelio vesical de la zona interna de la vejiga urinaria (entre el inicio de la uretra y los meatos ureterales); y lo de pseudomembranosa se refiere a la apariencia pues se llama pseudomembrana a toda lámina que se parece a un tejido sin serlo. Considerándose una enfermedad crónica recurrente de tratamiento difícil, complejo y larga duración siendo sus manifestaciones clínicas ardor al orinar, disuria, dolor suprapúbico, estranguria e incontinencia con tenesmo. Todo indica pues que la causa es una infección. De hecho podría tratarse en realidad de una Vaginosis bacteriana, algo que suele deberse a una descompensación de los microorganismos en la vagina sana. Ésta –como los intestinos- contiene muchos microorganismos –entre ellos el Lactobacillus acidophilus– que evitan que otros microorganismos se reproduzcan en demasía y el necesario equilibrio se pierda. Y si bien el problema suele detectarse fácilmente porque la zona huele como a pescado podrido en ocasiones no es así. Siendo lo más corriente tratarla con antibióticos como el metronidazol y la tetraciclina… con riesgo alto de reinfección. El Dr. Isaac Goiz asegura por su parte que este tipo de problemas puede causarlo un estreptococo pero también un bacilo: el Gardnerella Vaginalis y que puede erradicarse con el Par Biomagnético; le sugerimos pues que pruebe con él. Pero asimismo le sugerimos que intente resolver su problema modificando su alimentación para alcalinizar el organismo (hemos explicado muchas veces cómo hacerlo). Empiece ayunando 3-4 días tomando cuatro veces al día una cucharada de bicarbonato sódico diluido en agua templada. Luego compre una pera de agua para irrigar la vagina interiormente con bicarbonato mezclado en agua. Machaque asimismo 2-3 dientes de ajo una vez al día junto a un cuarto de cebolla, macere la mezcla con limón unas horas y luego ingiera la mezcla sola, en ensalada, con una tostada…; en fin, como prefiera. Y haga eso a diario durante el ayuno. A partir del cuarto/quinto día empiece ya a alimentarse pero durante una semana exclusivamente a base de verduras, pescado y carne blanca. Y durante al menos un mes evite ingerir bebidas alcohólicas (incluidos el vino y la cerveza sin alcohol), azúcar blanco, pan, levadura, bollería, leche, nata, mantequilla, margarina, quesos, grasa saturada, productos fermentados, frutas dulces y desecadas, vinagre, zumos, pescado ahumado y jarabe de arce. Son en cambio adecuados los yogures «bio», los germinados, el ajo, la cebolla, el puerro y demás verduras, las pipas de calabaza, el jengibre, la canela, el tomillo y el romero. Le sugerimos, por otra parte, que compruebe una posible carencia de hierro o zinc porque su déficit se asocia con una mayor predisposición a padecer cándidas. Finalmente –esto es importante- busque a alguien que pueda insuflarle en la zona vaginal y en los intestinos ozono (el Dr. Juan Carlos Pérez Olmedo puede orientarle al respecto (986 10 10 76).


Sr. Director: represento a la Asociación Canaria de Cáncer de Mama y Ginecológico (ACCM) de la Comunidad Autónoma Canaria y me ha sorprendido muchísimo el artículo firmado por D. José Antonio Campoy en la Editorial de Discovery DSALUD. Y digo que me ha sorprendido porque desde nuestra institución, cuando hablamos de supervivientes de cáncer, no decimos que estemos curados del cáncer. Creo que la palabra “supervivientes” claramente dice que hemos superado la etapa más dificultosa de la enfermedad pero que siempre seremos enfermos crónicos en continua fase de revisión. Por tanto, en ningún momento hemos dicho que estemos curados. Es más, criticamos y aconsejamos a las personas que utilizan ese slogan a que sean prudentes y se formen e informen antes de pensar en una completa curación. Por otro lado se nos acusa de que hemos sido creadas y estamos financiadas por los grandes laboratorios farmacéuticos. Pues verá Vd, en los inicios de nuestra andadura un sólo laboratorio nos ayudó a organizar -un año- las I Jornadas Autonómicas sobre Cáncer de Mama que siempre -y ya vamos por la X- organizamos conjuntamente con el Instituto Canario de Investigación del Cáncer (ICIC) y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC). Al año siguiente nos adherimos a la Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA) y dicho laboratorio y otro más nos anunciaron que no nos financiarían más jornadas puesto que el dinero que daban cada año a todas las asociaciones de cáncer de mama de España sería entregado a FECMA por un convenio que habían firmado con su presidenta y que sería ésta quien distribuiría y repartiría los fondos a todas las asociaciones para estos menesteres. Pues bien, han sido 9 años desde la primera edición de las jornadas y a pesar de haber requerido a la presidenta de FECMA que hiciese el reparto para la organización de las citadas jornadas anuales nunca ha llegado ni un euro más a nuestras arcas. Recientemente hemos solicitado la baja de FECMA por considerarla una institución supuestamente presidencialista en la que «supuestamente» nadie tiene voz ni puede opinar; ni siquiera solicitar que en un acta de la asamblea conste que no se pueden aprobar unos presupuestos anuales si éstos antes no han sido confeccionados. Este hecho ocurrió con los presupuestos de 2011 en cuya asamblea personalmente hice hincapié en que constara en acta que si no se habían confeccionado éstos no se podía votar la aprobación de los mismos y que tendrían que hacer otra Asamblea General una vez estuviesen confeccionados para, si se estaba de acuerdo con los mismos, aprobarlos. Esa intervención -y otras parecidas durante los años en que formé parte de la Junta Directiva de FECMA- me costaron un supuesto mobbing que hizo mella en mi salud física y emocional y que hizo que nuestra entidad se apartase de la organización. Y es un tanto significativo que esa organización, FECMA, que recibe anualmente alta financiación económica de laboratorios como Roche, Pfizer, etc., no figure en su larga lista de asociaciones creadas y financiadas por los grandes laboratorios farmacéuticos. Así pues me pregunto: ¿es que está supuestamente exenta de críticas desfavorables? ¿Por qué razón? Obviamente nosotras tampoco esperamos su respuesta. No hacía falta que nos retara para que les expliquemos lo que nosotras entendemos por supervivientes de cáncer; al inicio de este escrito lo estamos haciendo. Nos consideramos independientes y creíbles, y prueba de ello es que recientemente se nos ha otorgado la Medalla de Oro de la Ciudad de Las Palmas por la rigurosidad, seriedad y excelencia de nuestro trabajo. Por tanto le rogamos que, en cuanto a nuestra organización concierne, se retracte de sus acusaciones de haber sido creadas y financiadas por laboratorios farmacéuticos puesto que estamos al mínimo de recursos y subsistimos solamente con subvenciones de la Administración Pública y de los eventos benéficos que constantemente estamos organizando para no tener que cerrar nuestras puertas. Y como habrá advertido somos lo suficientemente creíbles como para haberle dado la respuesta que Vd. obviamente no esperaba. Les adjuntamos documentación acreditativa de nuestra medalla de oro por la incesante, persistente, continua, perpetua, perenne, constante e inacabable labor que hacemos en el día a día para mejorar la calidad de vida no sólo de las pacientes de cáncer de mama y ginecológico sino de cualquier otro enfermo que con distinta patología se acerque a nuestra sede. Espero me haga saber con qué fecha se retractará de sus acusaciones injustas e injustificadas para tratar de obtener su revista. Atentamente,

Luisa Mª Herrera
Presidenta

Publicada queda su carta con la aclaración de que ustedes se consideran “supervivientes del cáncer” y no personas “curadas” sino “enfermos crónicos en continua fase de revisión”. Lo que es cierto. Pero no es menos cierto que salvo usted los responsables de las 25 sociedades mencionadas en nuestro Editorial del nº 151 han optado por callarse ya que no pueden alegar nada. Como es cierto que todas esas sociedades llevan años haciendo creer a la sociedad que con los tratamientos oncológicos convencionales –Cirugía, Quimioterapia y Radioterapia- los enfermos se curan siendo radicalmente FALSO como desde hace años venimos denunciando y usted tiene ahora la gallardía de avalar. Por lo que se refiere a su queja solo queremos añadir que en aquel Editorial dijimos efectivamente que todas las sociedades en él citadas habían sido creadas o estaban financiadas por los grandes laboratorios farmacéuticos. Pues bien, nos congratula que ustedes ya no estén financiados pero ¡lo han estado y se quejan de no estarlo ahora! Lo reconoce usted misma. Luego no tenemos que retractarnos de nada. En cuanto a la Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA) tiene usted razón: no la mencionamos en nuestro texto. Pero ni ésa ni ninguna de las decenas de asociaciones más que existen en España sobre cáncer igualmente financiadas por la industria farmacéutica, directa o indirectamente. Es imposible mencionar todas en un solo Editorial y añadir algo más en el texto porque ¡no caben todas en tan reducido espacio! Dicho esto añadiremos para finalizar que lo que nos da pena es que usted no entienda –porque estamos convencidos tras leer su carta de que es una persona honesta que cree hacer lo correcto a pesar de saber que los tratamientos oncológicos convencionales no curan el cáncer- que existen terapias notablemente más eficaces que además carecen de los brutales efectos secundarios de las practicadas por los oncólogos. Entre en el Dossier Cáncer de nuestra web –www.dsalud.com– e infórmese. Afortunadamente ya hay muchos médicos conscientes de esto como lo demuestra la iniciativa puesta en marcha con el nombre de Proyecto Halifax del que hablamos en la revista del número pasado y que le sugerimos leer. La decisión es suya.


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154
Noviembre 2012
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