CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 152 / SEPTIEMBRE / 2012

Sr. Campoy: le escribo movido por la indignación de ver -una vez más- como hasta los médicos de la llamada «nueva medicina» escamotean al ciudadano de a pie las causas reales de que enfermemos alegando que el origen está en lo que denominan «enfermedades ambientales». Porque definir como tales las causadas por los productos y tecnologías de la industria es ocultar la relación causa-efecto. Si una persona enferma debido a la ingesta, respiración, contacto, tratamiento o exposición a químicos sintéticos o a las radiaciones electromagnéticas producidas por la tecno-industria, ¿resulta honesto y veraz denominar a esas enfermedades «ambientales»? ¿No sería más correcto denominarlas “enfermedades industriales”? Claro que eso señalaría a las grandes y poderosas industrias poniendo en peligro uno de sus mayores mantras, ¡el progreso!, herramienta ideológica de políticos e industriales con la que nos bombardean constantemente. En el recientemente celebrado VI Congreso Internacional de Medicina Ambiental los especialistas dijeron que las claves de la salud están en el estilo de vida y los factores “ambientales” junto a factores personales, familiares y/o genéticos. Solo que al hablar de factores “ambientales” lo que se hace es –como siempre ha hecho nuestra decimonónica Medicina- culpabilizar a los enfermos de los problemas que padecen. Haciendo creer que si yo enfermo la causa está en mí, en mi conducta, en mis genes, en mi familia o en el ambiente ¡Vaya uno a saber! Mire, no niego que los tratamientos y consejos médicos de esos especialistas puedan ser mejores que los de sus colegas de la Medicina más convencional pero hay que denunciar la falsedad del paradigma de base: no procede hablar de enfermedades “ambientales” sino “industriales”. Tengo la esperanza de que la magnífica revista que Ud. dirige comience a llamar a las cosas por su nombre. Le saluda atentamente,

Nicolás Haydn

Tiene usted razón. Lo singular es que nos consta que quienes han optado por llamarlas así no tienen mala intención ni un doble objetivo; se trata realmente de personas preocupadas por la brutal contaminación del planeta. Les hacemos por ello llegar su carta para que lo reconsideren. Y gracias.


Estimado Sr. Campoy: hará cuatro o cinco años que, en mi ignorancia, me hice una operación de aumento de mama. Me pusieron los implantes a través de la axila y sólo perdí sensibilidad en el pecho pero por lo demás todo fue bien y quedé contenta. Sin embargo ahora pienso de otra manera y me preocupa lo que como, lo que utilizo…En fin, el caso es que estoy planteándome ser madre y quiero darle el pecho al bebé. El cirujano me dijo en su momento que no habría ningún problema pero ahora no estoy segura de ello y no quisiera perjudicarle ni en lo más mínimo. ¿Podrían darme algún tipo de información? He estado buscando en su web y lo único que he encontrado es un reportaje del año 2000 pero supongo que desde entonces las cosas han cambiado mucho. Espero su respuesta.

Ruth
(Murcia)

Si las prótesis están bien colocadas -detrás de la glándula mamaria- no impiden dar de mamar salvo que durante la operación quirúrgica se dañasen los conductos galactofonos, los que conducen la leche hasta el pezón. Y salvo ruptura de la prótesis no parece haber riesgo para el bebé. Pero lo cierto es que no hay unanimidad entre los expertos. Nuestra sugerencia es que si la leche fluye bien –y por tanto los conductos están intactos- la lleve a analizar primero a un laboratorio y si no se encuentran en ella trazas de silicona de a su hijo el pecho.


Sr. Campoy: en el nº 150 de la revista dicen ustedes que según la OMS los antibióticos serán pronto inútiles. Pues bien, me alegro porque si bien es verdad que han hecho algún beneficio también han causado mucho daño; particularmente provocando enfermedades derivadas de la destrucción de la flora intestinal; por ejemplo creando las condiciones para la invasión de cándidas. Verá, tengo 89 años, me dedico desde los treinta a la cría intensiva de ganado y aves, y sé que las obras sobre nutrición animal -lo mismo que las de los humanos- están escritas por personas fieles a las teorías de los grandes lobbies del medicamento. A mí por ejemplo se me aconsejaba dar a los animales sulfamidas o antibióticos de amplio espectro, muy particularmente clorhidrato de tetraciclina que es el peor y más tóxico de todos. Siempre con la justificación de que se usaba como preventivo y, además, como factor de crecimiento. Bueno, pues hacer eso es lo mismo que cuidar un rebaño con un lobo. En fin, lo que ahora quiero es hacerle una pregunta: ¿por qué cuando tengo gripe o un resfriado y aparece mucho moco éste es tan alcalino? Yo pensaba que los virus, bacterias y otros gérmenes se desarrollan mejor en medios ácidos. Atentamente

Josep Pudenci Vàzquez
Berga (Barcelona)

El pH de los senos nasales es normalmente alcalino pero varía a lo largo del día en función de muy diversas razones. Y ello porque se encargan –entre otras funciones- de calentar y humedecer el aire inhalado, de secretar moco, de captar partículas extrañas, de servir de aislante térmico de los centros nerviosos y de asegurar la permeabilidad de los orificios nasales. Pues bien, cuando éstos se obstruyen se crea en el interior una presión negativa -en relación a la atmosférica- siendo eso lo que permite que puedan introducirse bacterias; además esa obstrucción puede impedir la limpieza natural de los senos. Y todo ello lleva a veces a la disminución de la provisión local de oxígeno, a una reducción del pH y a un aumento del contenido de CO2. Eso es lo que favorece la colonización bacteriana. Esperamos haberle explicado la razón.


Sr. Director: en enero de 2009 me operaron de un cáncer de cuello de útero en estadio A1 mediante histerectomía ampliada siendo su causa según los médicos el virus del papiloma humano. Por aquel entonces conocí su revista ya que curiosamente hablaba de ese virus y decidí comprarla. Bueno, pues tras leerles durante todo este tiempo no hago más que arrepentirme de haberme operado y no haber probado otras terapias. Porque ahora me queda una duda que no me deja vivir: ¿y si no me hubiera operado?, ¿y si hubiese probado algo natural y con ello se hubiese solucionado? Y es que ahora tengo problemas de movilidad con la pierna derecha y, a veces, calambres. Además cuando conduzco y tengo el pie en el aire sin pisar el acelerador parece quedarse dormido. Me cuesta asimismo mucho agacharme para calzarme y cortar o pintar las uñas de los pies. Y por si fuera poco tengo el abdomen rígido y duro además de hinchado. Me pregunto además cuánto tiempo me durará la menopausia ya que hace tres años y medio que no duermo una noche entera y tengo un paypay debajo de la almohada para abanicarme cuando toca. También empiezan a resentirse las articulaciones y los huesos, sobre todo los de las rodillas. A veces me falla la derecha; se me dobla cuando subo o bajo una escalera. También quisiera saber si recuperaré mi peso algún día porque me he quedado sin ropa ya que he “redondeado” un poco; no sé si será cuestión de alimentación, de hormonas… Díganme qué puedo hacer pues no me reconozco al mirarme a un espejo. Quisiera de verdad que me ayudasen porque ya no soy la misma persona; sólo intento mantenerme ocupada y no pensar en todo lo sucedido y en lo que me ha cambiado la vida porque cuando me viene todo a la mente me pongo a llorar. Compro su revista todos los meses desde 2008 y estoy de acuerdo con ustedes en que todo se mueve por intereses económicos. También quiero decirles que soy bastante infeliz al saber que vivimos engañados y que son muy pocos los que se cuestionan el actual montaje sanitario. Por desgracia la gran mayoría no ve más allá de sus narices -o simplemente se autoengaña- y eso es lo que hace que los poderosos se aprovechen de nosotros y nos lleven por el camino que más les conviene. Otra cosa más: tengo un hermano que sufre trastorno bipolar y me gustaría ayudarlo de alguna manera; ¡es tan triste ver a alguien que vive a base de pastillas y aún así no está bien! Un saludo cordial y muchas gracias por su labor informativa.

Julia

Mire, no hay un tratamiento sencillo para su situación; tiene que ponerse necesariamente en manos de un médico naturista que la trate de manera integral. Nos permitimos pues sugerirle que acuda a la consulta del Dr. Santiago de la Rosa (91 431 35 16) o a la del Dr. Alberto Martí Bosch (91 435 56 13). En cuanto al Trastorno Bipolar hemos explicado en esta misma sección varias veces que es el nombre con el que se designa a un tipo de depresión que se caracteriza por cambios cíclicos en el estado de ánimo con fases de euforia (a las que llaman maniáticas) y ánimo bajo (o depresión). Pueden ser dramáticos y rápidos aunque lo más frecuente es que sean graduales. Hoy los médicos hablan de tres tipos: el I -o clásico- donde se produce una fase maníaca tan acusada que el paciente requiere generalmente hospitalización ya que las depresiones son intensas y llega a sufrir alucinaciones e incluso delirios siendo su conducta desordenada. En el tipo II aparecen depresiones intensas y fases de euforia moderadas que no requieren el ingreso y se denomina hipomanía. Y la del tipo III se denomina ciclotimia porque se caracteriza por la sucesión de hipomanías y fases depresivas. Explicamos asimismo que se ignora qué lo provoca y que no hay ningún fármaco realmente eficaz para tratar el problema. Nuestra sugerencia, pues, es la misma que dimos entonces y ahora repetimos: que su hermano desintoxique a fondo su organismo, duerma suficiente (tome 3 mg de melatonina al acostarse), suprima de la dieta los azúcares, el café, el alcohol, la leche y sus derivados, las harinas blancas y todo hidrato de carbono refinado aumentando en cambio la ingesta de alimentos ricos en triptófano -plátanos, higos, dátiles, pan integral, pavo, etc.- y omega 3 (sería excelente que tomara a diario aceite de krill) así como aguacates, ajos, cereales integrales, espinacas, berzas, hojas de remolacha, brécol, frutos secos, garbanzos, lechuga y lecitina de soja. Dicho esto agregaremos que en la India los doctores Banerji tratan tanto el llamado Síndrome maniaco-depresivo como el Trastorno Bipolar con Ignatia 200 CH (5 gránulos dos veces al día), Aurum Metalicum 200 CH (5 gránulos dos veces a la semana si está en fase depresiva) o Hyosciamus 6CH (también 5 gránulos dos veces al día) si está en fase de euforia y, finalmente, si está violento, Stramonium 6CH (5 gránulos dos veces al día). Al ser productos inocuos no hay problemas de efectos secundarios. Añadiremos para terminar que otros pacientes con ese problema han tenido excelentes resultados tras ser tratados por el Dr. Raymond Hilu (952 92 97 22) quien pasa consulta tanto en Marbella como en Barcelona.


En primer lugar mis más sinceras felicitaciones por vuestro/nuestro número 150. Les auguro otros tantos y más dada la singularidad de la revista: por su valentía en la denuncia, calidad, rigor y extensión de todos sus artículos, información de las últimas investigaciones a nivel mundial, etc. Todo eso la hace única. Enhorabuena y adelante. El motivo de la presente se debe en cualquier caso a la lectura de la carta de un lector -concretamente de D. Jorge Esteban en el nº 150- sobre el dióxido de titanio presente en infinidad de productos de consumo y que al ser ingerido puede inducir aumento de cáncer. El caso es que en nuestra familia seguimos desde siempre tratamientos homeopáticos y ortomoleculares y tras mirar la composición de los suplementos que habitualmente nos recetan a mi señora y a mí pude comprobar con no poca sorpresa y decepción que de los ocho que tomamos -todos ellos de laboratorios de calidad- cuatro llevan el mencionado aditivo! A saber: Calcium, Magnesium Plus Boron de Solgar; Osteoguard e Ibisene de Lamberts y Regender de Laboratorios Alacan. ¿Es peligrosa su ingesta? Así podremos obrar en consecuencia. Por lo que a nosotros se refiere lo pondremos en conocimiento de nuestra doctora -si no lo sabe ya- para que proceda a recetar productos libres de ese aditivo, seguramente innecesario como tantos otros. Gracias por su atención y felicidades una vez más.

Felipe Garrido Serra

Como ya explicamos en la carta a la que se refiere hasta hace tres años las nanopartículas de dióxido de titanio se consideraban no tóxicas porque no incitaban reacción físico-química aparente pero desde entonces se sabe que causan estrés oxidativo y puede conducir a la muerte celular al dañar el ADN. Bastó echar dióxido de titanio en el agua a un grupo de roedores para éstos comenzaran a mostrar daño genético ¡al quinto día! Cantidad añadida al agua que según esos investigadores correspondía a lo que un humano inhala o absorbe en año y medio de exposición a esas nanopartículas en un entorno de fabricación. Ahora bien, la cantidad que hay en los productos que cita, ¿es ésa o muy inferior? Lo ignoramos. Los grandes laboratorios homeopáticos –y muchos de los del ámbito naturista- se han negado siempre a colaborar con nosotros así como a anunciarse contribuyendo a nuestro mantenimiento y difusión a pesar de que somos uno de los pocos medios de comunicación del mundo que desde su aparición defiende la eficacia de sus productos. ¡Y es que también pertenecen al sistema! Por lo que al menos en el ámbito de la Homeopatía quizás vaya siendo hora de que alguna empresa independiente aparezca en el mercado y la gente pueda optar por sus productos. O, aún mejor, que se explique a la gente en Internet cómo prepararse sus propios productos homeopáticos a precios irrisorios.


Muy Sr. Mío: en el Editorial correspondiente al nº 151 de la revista que Ud. dirige y a la que estamos suscritos se afirma que detrás del Grupo Español de Pacientes con Cáncer se hallan entidades que “han sido creadas o financiadas por los grandes laboratorios farmacéuticos” citándose entre las mismas a la Asociación de Laringectomizados de León (ALLE). Pues bien, en nuestro caso es falso porque fue creada por mí y otros siete compañeros hace más de 21 años y nunca hemos recibido donativos ni subvenciones de ningún laboratorio aunque, para hacer honor a la verdad, en diciembre de 2011 se nos concedió el Premio de Mejores Iniciativas de Servicio al Paciente patrocinado por Farmaindustria. Pero digo yo que será por tener un coro vocal único en el mundo, colaborar con universidades de 14 países de América y Europa o colaborar en la rehabilitación del olfato y sabor de los laringectomizados. Y estamos asimismo reconocidos por el Consejo Mundial de Otorrinolaringología. Debo añadir que ALLE forma parte del Grupo Español de Pacientes con Cáncer desde hace sólo 6 meses y lo ha hecho porque no nos piden nada a cambio y lo hemos creído interesante. En cuanto al millón y medio de españoles que han superado el cáncer la verdad es que yo no los he contado pero sí puedo garantizarle que laringectomizados son muchos miles… si consideramos superarlo a vivir más de 10 años desde la laringectomía; aunque claro, al final de algo hay que morirse. Pero ya ve, yo llevo 23 años operado y de momento estoy bien habiendo superado otros dos cánceres. Y no me cabe ninguna duda de que se lo debo a los médicos y al avance de la Medicina. Atentamente

Gumersindo Rodríguez Esteban
Presidente de ALLE

Es usted el único representante de las numerosas asociaciones citadas en el Editorial que niega estar subvencionada por la industria aunque es obvio -por sus propias palabras- que mantiene estrechas relaciones con ella y además apoya los tratamientos convencionales. Y como nosotros le creemos dejamos constancia de ello ante nuestros lectores. Dicho lo cual nos reiteramos en todo lo dicho en aquel texto; y como ya le manifestamos por email le retamos a que nos mencione un solo trabajo científico publicado que demuestre que existe un producto usado por la industria farmacéutica que previene o cura el cáncer. Cualquiera para cualquier «tipo» de cáncer. Pásenos la referencia bibliográfica o el link de uno solo. No podrá porque no existe. Como no existe un solo documento que demuestre la falacia de que ¡millón y medio! de españoles son hoy “supervivientes del cáncer”. En cuanto a los laringectomizados debemos decirle que nos alegra infinito que haya gente que, como usted, haya sobrevivido a las operaciones quirúrgicas a las que se sometieron. Como nos alegra que haya gente que haya sobrevivido a la Cirugía, la Quimioterapia y la Radioterapia… que no al cáncer. Especialmente en los casos de muchos enfermos diagnosticados y tratados de cáncer ¡que no lo han tenido nunca! En todo caso y como quiera que estamos persuadidos de que es usted una persona sincera y honesta nos permitimos sugerirle –a usted y a todos aquellos lectores a los que puedan diagnosticar cáncer- que eche un vistazo al trabajo del Dr. Juan Carlos Pérez Olmedo en www.oxigeno-ozonoterapia.com. Algunos de sus videos van a llamarles sin duda la atención.


Queridos amigos: hace años que estoy suscrita a la revista y siento admiración por vuestro trabajo. En fin, la razón de esta carta es pediros que publiquéis algo sobre los animales y su vida en las granjas porque son auténticos gritos en el silencio. Muchos viven en constante agonía y luego, cuando se les quita la vida, se hace de forma extremadamente cruel. No exagero. Quien no lo crea que vea en internet el documental Earthlings (Terricolas). Y es que los animales no son nuestros esclavos. Son seres hermosos, mansos, graciosos, llenos de amor y de sentimientos que gozan y sufren como los humanos. Los animales tienen derecho a estar en este mundo y ser libres como nosotros. ¿Cómo hemos podido permitir que feroces asesinos degraden y torturen a esos indefensos animales? Yo quiero gritar por ellos. Sed valientes y ved el video… ¡hasta el final! A pesar de sus durísimas y terribles imágenes. Porque así más de uno tomará conciencia y se hará vegetariano. Y es que no hay compensación alguna en comer carne a un precio tan alto. Tanto sufrimiento no puede ser estéril. ¡Y sólo para saciar el placer de comerla! Cuando la carne no es necesaria para vivir. Uno se siente maravillosamente bien -física y emocionalmente- cuando no mete en su cuerpo semejantes toxinas. Además son animales que han sufrido tanto que están estresados, enfermos, llenos de llagas y tumores. Y a muchos los alimentan con transgénicos. Y encima los saturan de antibióticos, pesticidas y hormonas. La verdad, tengo el corazón roto y desearía que esos pobres animales, que no han hecho daño a nadie, despertaran a la luz de un nuevo amanecer lleno de esperanza .Y para que eso sea posible necesitan de nosotros. No nos insensibilicemos, reflexionemos y comprenderemos que las enfermedades no aparecen por azar. La vida devuelve con la misma moneda que pagamos. No hay efecto sin causa y somos lo que comemos. Si nos alimentamos de bondad y justicia nuestras células rebosarán de energía y la mente podrá diferenciar el bien del mal pero si no es así no nos extrañemos de tantas enfermedades degenerativas ni de los oscuros e insensibles sentimientos que padecemos los humanos. No degeneremos en bestias, dejemos que salga todo nuestro amor hoy aprisionado por las trampas de una sociedad desequilibrada y desnaturalizada, tan lejos de nuestra esencia que nos autodestruimos arrastrando todo alrededor. Busquemos un nuevo sendero que ilumine nuestras vidas y todo el amor que demos muchos seres lo recibirán como una bendición. Los animales son los ángeles de la Tierra porque no hablan pero en sus miradas tristes y aterrorizadas están todas las palabras, todas las súplicas, todos los gritos para que ablandemos el corazón y los oigamos. Acabo esta carta con una cita de John Lennon: “Si las paredes de los mataderos fuesen de cristal todos seríamos vegetarianos”.

Emilia Sanchís
(Barcelona)

Tanto en la revista como en el libro La Dieta Definitiva hemos denunciado ese problema. Como muestra he aquí un ejemplo de algo de lo que se explica en la citada obra: “Hoy en día la mayor parte de la carne que consumimos proviene de grandes explotaciones ganaderas donde los animales están habitualmente estresados por encontrarse hacinados, sin apenas poderse mover a fin de que engorden más rápidamente –algo que deteriora su sistema inmune–, alimentados con piensos que contienen grasas saturadas y carne animal a pesar de que son herbívoros, llenos de hormonas que se les suministra para acelerar aún más su crecimiento y peso, contaminados de los antibióticos que se les da para combatir las infecciones repetitivas a causa de su endeble estado de salud –y que terminan pasando a nosotros cuando comemos su carne– e intoxicados a causa de los pesticidas, herbicidas, fungicidas, insecticidas y abonos químicos con que se tratan los pastizales y campos de plantas forrajeras y que se terminan fijando en sus vísceras y músculos. Añádase a todo ello la práctica de la castración química de los animales macho con estrógenos, la utilización de anabolizantes esteroideos, la administración de estrógenos y progesterona a los pollos para acelerar su crecimiento (prohibidos hoy pero que algunos siguen usando lo que puede provocar tanto el aumento del vello como la feminización de los varones) o el uso de clembuterol para el engorde rápido así como de otros agentes químicos para comprender que muy a menudo no sólo comemos ganado insano sino potencialmente peligroso. Basta recordar los dos escándalos mayúsculos que Europa ha vivido recientemente en ese sentido con el caso de la vacas locas y de la fiebre aftosa”. Evidentemente el texto se refiere al efecto que ese trato a los animales provoca luego en los seres humanos. Usted, sin embargo, va más allá porque abarca en su carta el ámbito espiritual con argumentos irrebatibles. Y tiene usted razón: tratar con brutalidad a los animales embrutece a quien lo hace. Al punto de que quien se embrutece así luego dispensa el mismo trato a los demás seres humanos. Ahora bien, siendo grave el trato que se dispensa a los animales domésticos –porque hay animales salvajes que no son precisamente lindos gatitos que se dejan tiernamente acariciar- peor es el que se dispensa a los humanos en nuestra deshumanizada sociedad. Por otra parte es verdad que quienes viven sin comer cadáveres –que eso son- están normalmente más sanos pero no es menos cierto que nuestro organismo está preparado para ello y hay ocasiones en que su ingesta se justifica. Los esquimales tienen difícil alimentarse de otra cosa que no sean animales porque en el polo no hay vegetales. En suma, lo que usted denuncia –con razón- es el trato que se da a los animales por parte de las grandes explotaciones industriales. Sepa sin embargo que eso en Europa se empezó a controlar hace unos años y hoy la ley no permite en nuestro entorno las barbaridades que usted ha visto en ése y otros videos.


Estas cartas aparecen en
152
Septiembre 2012
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