CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 149 / MAYO / 2012

Sr. Director: permítame felicitarles por la publicación en el nº 148 de la revista del artículo ¿Es realmente la obstrucción coronaria la principal causa de los infartos? Llevo años siendo tratado ante la posibilidad de sufrir un problema cardiaco y nunca nadie me había siquiera hablado de lo mantenido por el doctor Berthold Kern y de su tesis de que los infartos no los provoca la obstrucción de las coronarias. Me parece pues muy importante lo que han dado a conocer en ese texto pero me pregunto cómo podemos obtener los españoles estrofantina. ¿Podrían ayudarnos a saber cómo acceder a ese producto? Muchos se lo agradeceríamos enormemente. Con afecto,

Carlos Belmonte
(Murcia)

Pues para empezar necesita que un médico se lo recete y luego acudir a Alemania donde lo venden en las farmacias bajo el nombre de Strodival mr. Ahora bien, puede adquirirlo igualmente sin receta pero de forma homeopática ya que así hay varios laboratorios que lo comercializan. Es el caso de G Strophanthinum D6 -del Laboratorio DHU-, Strophantab –del laboratorio Heel-, Strophanthus D4 -del laboratorio Sanum-, Strophactiv D4 -del laboratorio Magnet-Activ– y Strophanthin Herztablette-Compositum –del laboratorio Cosmochema-. La otra posibilidad es hacer la gestión a través de la web www.estrofantina.com; puede usted contactar con ellos a través de estrofantina@gmail.com. Esperamos haberle ayudado.


Sr. Director: quisiera en primer lugar felicitarles por la revista y por el valor y la transparencia con que la hacen llamando a las cosas por su nombre y sin intentar engañar a nadie como sucede en la Medicina «oficial». Pienso que muchos de los médicos que la practican deben sentirse muy frustrados por los pocos resultados que obtienen pues curar, lo que se entiende por curar -devolver la salud-, no lo saben hacer. Paliar, cronificar y enmascarar la enfermedad sí. Verá, hace año y medio murió mi madre…; bueno, digo que murió cuando pienso que la mataron. Le diagnosticaron un linfoma y como no quiso hacer el tratamiento de quimioterapia que le proponían la enviaron a paliativos y las dosis cada vez más fuertes de morfina la enviaron a la tumba. Es todo lo que supieron o quisieron hacer. Yo soy homeópata y experta en Medicina Ortomolecular así que ya se pueden imaginar lo que supuso para mí la experiencia de verla morir sin poder hacer nada ya que lamentablemente la habían «informado» muy bien: las medicinas alternativas –la dijeron- nada podrían hacer para devolverle la salud. O sea, que según ellos no había nada que hacer. Y digo yo: si sentencian al enfermo, si no le dejan ni la esperanza de un futuro, ¿con qué le dejan? Mi madre les creyó y se dejó morir. Y como ella miles de personas que mueren a manos de esa Medicina aceptada. Quiero señalar que la gran mayoría de los adultos y niños que trato en mi consulta vienen desesperados y rebotados de la medicina oficial; en su mayoría después de años de tratamientos farmacológicos que no curan nada sino que enferman más. Y lo siento de veras. Sobre todo por los niños que son hoy masivamente vacunados y tratados con medicamentos agresivos, con tratamientos tan supresores y poco resolutivos. Instaría a los padres a que se informen bien antes de tratar y medicar a sus hijos. Y a los que arremeten y están en contra de las otras medicinas les digo que curan. El cuerpo y también el alma. Lo constato día a día en mi consulta. Gracias de corazón.

Isabel Noguera

Entendemos perfectamente su dolor y su frustración. Pero desgraciadamente vivimos en una sociedad donde la mentira es moneda corriente. Y la mayor parte de la gente vive en una gran mentira sin ser consciente de ello. A todos los niveles pero muy especialmente en el ámbito de la salud. Así que lo único que podemos hacer es seguir informando y formando. Antes o después la verdad se abrirá paso. Aunque se trate de un camino largo y difícil porque es muy complicado desprogramar tantas mentes condicionadas por creencias impuestas que la gente asume ingenuamente como propias.


Querido Director: hace poco más de tres años hablaron ustedes de una molécula, la N-Acetil-carnosina, y les pregunté dónde podía adquirirla ya que pensé que podría servirle a mi madre para sus problemas de vista respondiéndome que a través de una web: www.can-c.net. Lo que es erróneo. Bueno, pues mi frustración e impotencia van en aumento. Considero que dais una información privilegiada, auténtica, sin tapujos ni intereses… pero acceder a los productos es a veces harina de otro costal, una auténtica utopía. Mi madre ha cumplido 78 años pero eso sólo es su reloj biológico; en realidad es una quinceañera y es una lástima que esto condicione tanto su vida. Suele decirme: “Hija, si yo fuera la Reina no tendría estos problemas; seguro que se hubieran resuelto”. Pues bien, ahora tiene otro: hace 15 años la operaron de un linfoma gástrico, le quitaron la subtotalidad del estómago y padece dolores fortísimos que combate no ingiriendo alimentos. Cuando va a algún sitio se marea y tambalea; y la razón es que no come por temor a lo que ya sabe que le espera. Han transcurrido 17 años desde la operación y cada vez está peor. ¿Me podrían decir por qué reacciona su cuerpo así cuando come? ¿Podría haber algo que mitigara un poco su gran malestar? Por favor, que no sea algo muy enrevesado ni complicado de seguir. Les rogaría me contestaran y me despido con un sincero abrazo de esta que se considera amiga vuestra.

Mª Teresa Cordero Acedo
(Badajoz)

Las gotas a las que se refiere las mencionamos en un reportaje que publicamos en el nº 69 con el título Unas simples gotas ayudan a prevenir e, incluso, eliminar las cataratas y, en efecto, la única posibilidad de obtenerlas era a través de la web que facilitamos y usted menciona; web que sigue en activo. ¿Por qué dice que es erróneo? ¿Quizás porque usted les escribió en español en lugar de hacerlo en inglés y no la contestaron? Porque muchos otros lectores sí las consiguieron. Por lo que se refiere al problema de estómago de su madre, ¿cómo ayudarla sin saber lo que le pasa? Debería someterse a una endoscopia gástrica y ser un experto en digestivo quien valore el caso. Es imposible hacer sugerencias sin datos objetivos. Lamentamos sinceramente no poder ayudarle mejor.


Señor Director: a mi marido le dio una especie de parálisis; convulsionaba y se le quedó el lado izquierdo paralizado pero no llegó a perder el conocimiento. Vino la ambulancia y se lo llevó al hospital donde estuvo ingresado 14 días. Le hicieron una resonancia magnética, le vieron la sangre espesa y el azúcar alto y nos dijeron que tenía que pincharse insulina y tomar Sintrón pero como leo su revista le dije: “Haz lo que quieras pero yo no me la pondría”. Le leí algunos artículos y le convencí. Empezamos entonces los dos a hacer La Dieta Definitiva y él a tomar cacao puro y omega 3-6-9; y dos días a la semana un huevo crudo. El caso es que le va estupendamente, tiene energía, está contento y no tiene secuela alguna. Y la verdad, no sé qué hubiera sido de él si yo no hubiera sabido lo que sé gracias a su revista. Por eso, de nuevo, muchas gracias. Desde entonces recomiendo la dieta a todo el mundo. Dicho esto quiero ahora hacerle una consulta: mi nieta de 5 años -le ha pasado 4 o 5 veces- se queda a veces rígida mirando a un punto fijo. Durante ese periodo se le puede echar agua o pellizcar que no reacciona hasta que no pasa un rato. Luego se le pasa. La última vez que le sucedió le hicieron un TAC, un escáner y una resonancia y le dijeron a sus padres que era epilepsia parcial mandando a la niña un jarabe para relajarle el cerebro. ¿Qué nos sugieren? Atentamente,

Carmen Podesal Pérez
(Madrid)

Entre otras cosas puede deberse a un parásito –con el Par Biomagnético podría averiguarlo-, a los efectos de alguna vacuna o a un tóxico medioambiental. Hay que valorarlo. Les sugerimos que si el con el Par Biomagnético no se resuelve al asunto lleven la niña a que valoren su caso en Institutos Fay (www.institutosfay.com). Sin pérdida de tiempo.


Estimado Sr. Campoy: en primer lugar, gracias; sí, ¡muchas gracias! No sé si es la hormona dopamina (produce euforia) o qué pero hay que ver lo que ha logrado despertar en mí la lectura de su revista y las editoriales. Me he aventurado a escribirle a raíz de la respuesta a una carta del nº 146 en la que usted se sentía descorazonado. Desde aquí, aunque veo que no le hace falta, le animo a seguir con fuerza. ¡Adelante!, ¡Adelante! Bueno, tengo 59 años pero hace como diez algo fuerte se despertó en mí y empecé dejando unos hábitos y cogiendo otros poco a poco; y es que como dice Voltaireel verdadero camino del descubrimiento no consiste en encontrar nuevas tierras sino en tener nuevos ojos. Y yo, sin pasar por el oftalmólogo, empecé a ver las cosas de otro modo. He leído –y, sobre todo, he puesto en práctica- a Andreas Moritz (Limpieza hepática y biliar), a H. M. Shelton (La combinación de los alimentos), a Manfred Ullrich (Hidroterapia de colon), a Olga Cuevas (El equilibrio a través de la alimentación), a Michio Kushi (Macrobiótica) y así un largo etcétera. Pero el colofón fue Discovery DSALUD. La conocí a través de mi médicohomeópata y amigo- que me prestó el nº 109. Luego me suscribí. Desde luego, de medicinas nada de nada desde hace bastante tiempo gracias a sus consejos Todas las lecturas me están llevando a un camino del que estoy entusiasmado y en el que veo continuamente una serie de cambios que me han llevado a decir que tengo -por decir algo- 20 años menos. Mi edad cronológica no es hoy la misma que mi edad biológica. Estoy energético y no noto a mi cuerpo quejarse. Algunas dolencias han desaparecido aunque otras me falta perfilarlas. Suelo decir que de los 59 años que tengo los 3 primeros mi madre me dio lo mejor y los últimos 6 estoy en ello con todos los cambios maravillosos que he ido haciendo. Pero en medio hay 50 años que para qué le voy a contar. El enfoque que la medicina oficial ha hecho en muchos aspectos –algunas veces por ignorancia- no tiene justificación. El “aborregamiento” al que hemos sido sometidos ha hecho el resto. Recuerdo bien las obras El rapto de Higea de Jesús García Blanca y La mafia médica de Ghislaine Lanctôt. En fin, lo que quiero decirle es lo siguiente: ¿por qué a las personas, a pesar de saber que algo nos perjudica, nos cuesta tanto hacer cambios? Por ejemplo, el tabaco, el sedentarismo, la cocacolanomanía… Una vez escuché al Dr. Mario Alonso Puig -experto en Psiconeuroinmunología- y le hice la misma pregunta. ¿Y sabe que me contestó? Dijo que nos cuesta tanto cambiar por ¡miedo! Miedo a salir de la zona de comodidad en la que nos encontramos. Es más fácil dejarnos llevar por otros y por vientos favorables que coger las riendas de tu vida porque eso requiere esfuerzo, lucha. Así que yo le pregunto a usted: ¿qué hay que hacer para poder coger las riendas de nuestra vida? ¿Cómo hacer esos cambios que tanto necesitamos? ¿Qué hacer para mantenernos en ese equilibrio? Miro a mi alrededor y veo lo difícil que es -en ocasiones imposible- luchar contra las costumbres adquiridas. Yo mismo he podido hacer algunos cambios pero por más que me esfuerzo con algunas personas cercanas -y otras no tan cercanas- se me rompe el corazón al ver que no quieren ni oír hablar de alternativas. He dejado a numerosos amigos el DVD del Dr. Alberto Martí Bosch que ustedes hicieron con su ponencia en el último congreso sobre cáncerincluso al médico titular del pueblo donde vivo- y nada de nada. La gente se limita a atiborrarse de medicamentos y, por tanto, de dolor y sufrimiento. En fin, ¡qué le voy a contar! Es como si hubiera por todas partes una pancarta subliminal en la que estuviese escrito “come sólo lo que te gusta, bebe lo que te apetezca, fuma, trasnocha, etc”. En suma, haz lo que quieras porque eres libre y no te preocupes de nada. Y si ocurre alguna cosa ve al médico que te quitará inmediatamente los síntomas para que puedas seguir con tu alocado ritmo de vida. ¡Vomitorios romanos! En suma, me gustaría saber cómo tener más fuerza para realizar los cambios necesarios que se necesitan para seguir creciendo en salud y vida. Un fuerte abrazo.

Enric Guerola Nadal
Villahermosa del Río (Castellón de la Plana)

Le agradecemos sus palabras y ante todo le pedimos nos disculpe por acortar tanto su carta pero era extremadamente extensa. Vamos a ver, hay un viejo aforismo español que responde a lo que usted pregunta y dice que Dios ayuda a quien se ayuda. En otras palabras, usted ha dado el primer y más difícil paso: ser consciente de usted mismo y de su entorno. En las escuelas de vanguardia a eso se le llama “ampliar la consciencia”. Y se enseña. Porque la mayoría de la gente actúa en realidad de forma inconsciente. Es más, ni siquiera son conscientes de su inconsciencia. Son personas programadas mentalmente que responden a impulsos según se les ha enseñado a hacerlo. En general carecen de convicciones predominando en ellas las creencias. No se cuestionan las cosas y están llenos de “verdades”. Y, por tanto, oyen pero raramente escuchan. Y más raramente aún reflexionan. Tienen una consciencia limitada. Pero lo ignoran. Usted sin embargo ha traspasado ese umbral; es consciente. Y sabe que hace cosas que no debería. Sin embargo le cuesta asumirlo y como cambiar requiere esfuerzo prefiere convencerse de que eso es muy difícil. Lo que es verdad… porque usted lo cree; si no lo creyera no sería verdad. En suma, si usted cree realmente que puede cambiar un hábito arraigado… ¡lo cambiará! Si no lo cree no lo hará. Y plantearse que algo es muy difícil dificulta creer que es posible. Es más, hace que uno no lo intente. Así que la única manera de conseguir algo es estar convencido de que puede conseguirse… por muy difícil que parezca. No es una cuestión de fuerza de voluntad: es una cuestión de creencias. Crea en lo que quiere y lo obtendrá; normalmente, además, sin esfuerzo. Aunque está usted en su derecho de no creerse lo que le decimos…


Estimado Director: no es la primera vez que les escribo pero aún así no me cansaré de felicitarles por la estupenda labor de divulgación que hacen. En fin, me gustaría plantearles mi problema: he sido fumador durante más de 30 años -espero cumplir pronto 50- y desde hace 26 meses estoy en el grupo de los “ex”. Lo dejé por convicción de la noche a la mañana a pesar de fumar unos 30 cigarrillos diarios sin tener ningún tipo de dependencia o «mono». Y así continúo. El caso es que en una consulta con el neumólogo éste, tras haberme mandado hacerme una espirometría -cuyo resultado ha sido muy, muy justito-, me indicó la posibilidad de padecer EPOC severo. Motivo por el que ha solicitado se me hagan tres pruebas más: un TAC torácico para descartar enfisema, una exploración funcional respiratoria y una gammagrafía pulmonar cuantificada por la que pide se me valore como candidato a la implantación de válvulas endobronquiales. Sólo que sé lo que son y cómo funcionan y de ahí mi ansiedad y mi miedo. ¿Debo aceptar su implantación? Sé que la decisión final es mía pero me gustaría conocer su opinión. He buscado algún artículo sobre este tema en su web y no he encontrado información. ¡Ah!, olvidaba decirle que el neumólogo también ha diagnosticado la existencia de disnea de esfuerzo, algo que también padece mi madre de 76 años de edad. En espera de sus noticias reciba un cordial abrazo.

Fernando Cabello

Los médicos llaman Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) al grupo de “enfermedades” que causa el tabaco siendo una de ellas el enfisema, es decir, cuando hay ya destrucción de las paredes alveolares -con o sin fibrosis- y se produce un agrandamiento permanente de los espacios aéreos distales en los bronquiolos dando lugar a la disnea, nombre que recibe la falta de aire o dificultad para respirar. Y lo que hacen las válvulas endobronquiales es reducir el volumen pulmonar con menor riesgo que con cirugía… pero no es menos cierto que puede provocar una neumonía o un neumotórax. Es consecuencia de haber fumado tantos años y no es fácil ayudar en esa situación. Ante todo le sugerimos que desintoxique a fondo su organismo y lo oxigene. Haga ejercicio moderado, respire y beba agua ozonizada e ingiera a diario ácidos grasos esenciales omega 3 (por ejemplo aceite de krill de alta calidad) así como frutas, verduras frescas, cereales integrales y frutos secos; abandonando el consumo de lácteos, azúcares, grasas saturadas animales e hidratos de carbono refinados (pan, galletas, bollería, pasteles, dulces, etc). Y no coma nada frito, ni cocido a más de 90 grados. Ni se alimente con comida ya preparada llena de aditivos; así que olvídese de las latas y de los envases de plástico, botellas incluidas. No fume y no beba ni agua de grifo, ni zumos industriales, ni colas u otros refrescos, ni bebidas alcohólicas. Procure asimismo no usar el móvil y no consumir fármacos. Finalmente le sugerimos que se ponga en manos de un buen experto en Medicina Biológica o en Nutrición Ortomolecular. Recuerde en cualquier caso que ya en en la sección de Medicina Ortomolecular del nº 112 –lo tiene en nuestra web: www.dsalud.com– publicamos un artículo titulado Cómo tratar ortomolecularmente los problemas respiratorios.


Sr. Director: les agradecería mucho si me pudieran orientar sobre un posible tratamiento de la bronquiectasia a través de medios naturales ya que si fuera posible desearía eliminar la cortisona (Symbicort) como broncodilatador. Gracias y saludos.

Tomas Barandiaran
(Elgoibar)

Los médicos llaman Bronquiectasia a la dilatación anormal –y teóricamente irreversible- del árbol bronquial que se encarga de conducir el aire desde la tráquea hasta los alvéolos pulmonares en los que tiene lugar el intercambio gaseoso entre el aire que inspiramos y la sangre. Pudiendo ser localizada o generalizada. Y aunque puede ser congénita en la mayor parte de los casos se debe a una infección respiratoria en la infancia; normalmente a un adenovirus -causante del resfriado común-, al virus de la influenza -causa de la gripe-, a un hongo –el Aspergillus- o a muy distintas bacterias. Pero también a una fibrosis quística, a un problema de asma, a una Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) o a un problema de inmunodeficiencia. Una situación a menudo agravada por el tabaco y la polución. Pues bien, el Symbicort que usted toma lleva como principios activos la budesónida –un antiinflamatorio corticosteroide- y formoterol –un broncodilatador de acción rápida y prolongada-. Y previene los ataques de asma proporcionando alivio rápido cuando se producen. Pero su consumo puede dar lugar a tos, ronquera, aftas, dolor de cabeza, temblores, latidos cardíacos rápidos, dificultad para dormir, intranquilidad, nerviosismo, mareos, náuseas, calambres musculares, agitación, erupción cutánea, picazón, espasmos en las vías respiratorias, latidos irregulares, hematomas, elevación de los niveles de azúcar en sangre, hinchazón de la cara, depresión, trastornos de conducta, dolor en el pecho e, incluso, la muerte. Motivos suficientes para entender que quiera usted dejar de ingerir ese fármaco. Pues bien, le recomendamos que haga exactamente lo mismo que sugerimos en la respuesta a la carta anterior pero que además acuda a un buen experto en el Par Biomagnético; esto último es importante. Puede además probar con un tratamiento de Moraterapia ya que entendemos que en su caso puede ayudar (le sugerimos lea en nuestra web –www.dsalud.com– los artículos que con los títulos La recuperación de la salud con Moraterapia y El Mora Super Plus permite corregir los bloqueos energéticos publicamos respectivamente en los números 68 y 81 de la revista).


Hola. Estaba pensando en probar un producto de colágeno hidrolizado como suplemento nutricional en apoyo de la práctica deportiva de levantamiento de pesas y patinaje en línea, deportes ambos que practico con frecuencia. Tengo 45 años y creo interesante proporcionar algún tipo de ayuda a las articulaciones y a los tendones. No sufro de ninguna lesión pero si sobrecarga en zonas como lumbares y trapecios. Entre los suplementos que incluyen cartílago de tiburón, glucosamina o el que les estoy comentando ¿cuál creen que es más efectivo? ¿Es necesario sufrir artritis o algún tipo de dolencia para justificar su uso o puede tomarse sin más como suplemento nutricional para mejorar la salud? He leído que el colágeno tiene enormes beneficios para la salud aparte de mejorar problemas de articulaciones. Reciban un cordial saludo.

Javier Fontán

En el nº 79 de la revista –lo tiene en nuestra web: www.dsalud.com– publicamos un extenso artículo en el que explicábamos que la ingesta de colágeno hidrolizado estimula efectivamente la regeneración del cartílago y además evita el desgaste de las articulaciones. A fin de cuentas el colágeno es la proteína más abundante del cuerpo y proporciona estructura a los tendones, tejidos cartilaginosos, huesos y tejidos conectores. Y en la sección de Medicina Ortomolecular del nº 44 cómo tratar todos los problemas relacionados las articulaciones con información abundante tanto desde el punto dietético como ortomolecular. Es más, en el nº 126 dedicamos un reportaje titulado Nutrición ortomolecular en el deporte y ayudas ergogénicas a quienes quieren prepararse de forma especial como es su caso. Le invitamos a leer los tres textos.


Estimado Sr. Campoy: llevo años leyendo la revista y la verdad es que es uno de los mejores descubrimientos que he hecho en mi vida; desde entonces mi dependencia de los médicos ha bajado de forma notable. En fin, le envío esta carta porque tengo 40 años recién cumplidos, pronto hará un año que dejé de tener la menstruación -antes tuve otras faltas de varios menos-, padezco los síntomas propios de la menopausia -sofocos, cansancio, melancolía, etc- y estoy siguiendo un tratamiento natural con un médico muy conocido que es licenciado en Medicina Tradicional China. El caso es que en las ocasiones anteriores me puso a tratamiento con Fitoterapia y funcionó pues volví a menstruar normalmente. Pero desde que decidí sacarme el DIU pensando que podría estar influyendo no he vuelto a tener la regla. Me hice una analítica y según el médico de familia a tenor del resultado de los análisis podría volver a tener pérdidas. En fin, ¿qué puedo hacer?

Brígida Fernández
Salceda de Caselas (Pontevedra)

Por lo que nos cuenta está usted en una fase de anovulación –así definen los médicos la ausencia de ovulación- y de ahí la falta de menstruación –que es a lo que llaman amenorrea-; aunque lo cierto es que las mujeres con anovulación aún pueden tener algunas menstruaciones. Pues bien, la causa más común es que el hipotálamo y la glándula pituitaria no funcionen bien y no segreguen hormonas. A fin de cuentas el hipotálamo controla la pituitaria y de ésta dependen la mayoría de las demás glándulas hormonales por lo que un mal funcionamiento de ambas afecta a otras glándulas (incluidas las mamarias). Una disfunción de la tiroides puede asimismo detener la ovulación al trastornar el equilibrio natural de las hormonas reproductivas; lo mismo que el llamado Síndrome de ovario poliquístico (o Síndrome de Stein-Leventhal) y la Hiperprolactinemia. Y para todo ello los médicos usan muy distintas posibilidades: Citrato de clomifeno -es antiestrogénico y parece estimular la pituitaria-, Tamoxifen -otro antiestrogénico-, Gonadotropina coriónica humana -molécula estructuralmente similar a la hormona luteinizante segregada por la pituitaria-, Gonadotropina menopáusica humana -para la infertilidad-, Hormona Foliculoestimulante (FSH o FSH recombinante), Bromocriptina -reduce la producción de prolactina por la pituitaria-, corticosteroides –si la causa es una superproducción de hormonas masculinas por la glándula suprarrenal- y Metmorfina –biguanida oral usada para tratar la diabetes tipo 2-. Pues bien, no le recomendamos ninguna de tales “soluciones”. Lo que le sugerimos es que equilibre y nutra su organismo. Y para ello –vamos a insistir hasta aburrir a los lectores si es preciso- debe usted desintoxicarse a fondo, nutrirse adecuadamente, eliminar de su vida todo lo que la perjudica, hacer ejercicio moderado y ser feliz. En la inmensa mayoría de los casos de anovulación un simple cambio del estilo de vida resuelve el problema. De hecho la mayor parte de las personas que sufren anovulación sufren de sobrepeso o son anoréxicas; así que puede extrañarle pero lo más rápido y sencillo es que siga usted La Dieta Definitiva una temporada.


Sr. Director y colaboradores: una vez más recurro a ustedes –como ya hice en otras ocasiones y vaya por delante mi gratitud– para pedirles ayuda en un problema de salud que me preocupa. Tengo 52 años y hace ahora 36 -a raíz de mi primer embarazo- tuve una tromboflebitis en la pierna izquierda, estuve ingresada y no sé la medicación que me dieron; sólo recuerdo haber llevado una media de goma. En mi segundo embarazo no pasó nada. Luego, en el 2007, sufrí una meningitis bacteriana, estuve ingresada 15 días y nada más salir del hospital me empezó a doler la ingle izquierda pero no dije nada y me fui a casa. Pasaron sin embargo los días y como continuaba con el dolor -me impedía casi subir las escaleras y hasta entrar en la bañera- fui a Urgencias donde me dijeron que era seguramente un ganglio inflamado aunque les extrañó dada la cantidad de antibióticos que acababa de tomar a raíz de la meningitis. El tiempo pasó. Y como hoy me duelen mucho las piernas –a pesar de que utilizo medias de goma- me hicieron un ecodoppler viendo que tengo restos de un trombo parcialmente recanalizado. Infiriéndose que el dolor que tuve al salir del hospital cuando sufrí la meningitis se debió probablemente a otro trombo. A la vista de la situación me hicieron un estudio de trombofilia y detectaron la mutación del gen de la protrombina homocigota 20210A y déficit de la proteína S. Otras analíticas posteriores muestran recuperación de los valores normales. Por cierto, dos hermanas mías también tuvieron tromboflebitis en el parto. Bueno, me recomendaron una dieta pobre en sal, mediterránea, controlar la tensión, la glucosa, el colesterol, etc. Todo ello dentro de unos parámetros. Y tomar además de forma indefinida Acenocumarol, es decir, Sintrom. Algo a lo que me resisto. Tomo por eso ajo, holokrill y magnesio porque leí en una entrevista aparecida en su revista que este mineral evita los trombos. Necesito que me orienten. Además padezco hernia de hiato con reflujo gastroesofágico masivo y la tensión la suelo tener en niveles muy altos. ¿Qué podría tomar para bajarla? Por último les diré que también me dan extrasístoles (adjunto el último informe médico). Les agradezco la atención prestada y les envío un cordial saludo.

Mª Felicitas García
(Málaga)

Nos gustaría que los lectores entiendan por fin que la inmensa mayoría de las patologías tienen la misma causa y la solución para todas ellas es por eso también la misma. Y que en casi todos los casos lo que el enfermo debe plantearse no es qué hacer y tomar sino QUÉ NO HACER Y QUÉ NO TOMAR. Que para afrontar cualquier enfermedad hay que evitar los tóxicos –muy especialmente los fármacos y las vacunas- y desintoxicarse a fondo, controlar lo que respiramos, bebemos e ingerimos, no usar prendas sintéticas dañinas, evitar las radiaciones electromagnéticas artificiales y las telúricas, aprender a preparar los alimentos, tomar el sol, hacer ejercicio, descansar suficientemente y afrontar nuestros problemas psicoemocionales. Y cuando es preciso suplementar la dieta ortomolecularmente. Mire, le sugerimos lo mismo que a anteriores lectores: siga la Dieta Definitiva y todos sus problemas irán desapareciendo. Háganos caso y lo comprobará porque no se trata de una dieta para adelgazar –que también- sino para recuperar la salud de forma integral. Puede consultar en todo caso a la Dra. Eudoxia López Peral en la Clínica Biomedic (952 36 81 46).


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149
Mayo 2012
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