CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 158 / MARZO / 2013

Sr. Director: soy asiduo lector de la revista, compré hace un año su libro La Dieta Definitiva y ante todo le felicito por el simple pero importante consejo de consumir la fruta sola y en ayunas. Y hablando de fruta me gustaría consultarle sobre el aguacate; ya sé que no está incluido en su dieta pero no tengo problemas de sobrepeso y me gusta consumirlo. Sé que se trata de una fruta pero he leído en algunas publicaciones –en La antidieta por ejemplo- que puede combinarse con carbohidratos complejos como el pan o arroz y también en ensaladas y verduras. Me gustaría que me confirmase si dichas combinaciones son correctas ya que las frutas no combinan bien con ninguno de esos alimentos. Suelo prepararme el sándwich con aguacate y otros ingredientes de origen vegetal. Gracias y saludos cordiales

Javier Fontán

El aguacate es un alimento lipido-glucídico –es decir, contiene tanto hidratos de carbono como grasa- y por eso no puede tomarse mientras se sigue La Dieta Definitiva. Y es que si bien es antioxidante y un alimento muy completo -posee vitaminas A, B1, B2, B3, E, proteínas y minerales- es también muy rico en aceites vegetales y tiene pues un gran contenido calórico. En pocas palabras, engorda por sí mismo. Así que si le gusta mezclarlo –sabiendo que abusar puede llevarle a engordar- con pan, arroz, verduras y ensaladas… adelante siempre que esté maduro. No le va hacer daño la “mezcla”. De hecho da un toque de sabor especial, sobre todo a las ensaladas. Pero entiéndase que no es conveniente hacerlo si se quiere adelgazar y que si lo hace a menudo y no hace suficiente ejercicio terminará engordando.


Estimado Director: me decido a escribirle por un asunto que creo que puede ser de interés general. Me refiero a la biodisponibilidad y asimilación de los minerales ya que lo último que tengo en cuanto a referencias es la información aportada por una web llamada Energy con diversos productos a base de plantas y minerales en forma coloidal y en ella se indica que hay tres formas de presentación de los minerales: la clásica en forma de dolomita con una absorción muy baja -del 4 ó 5%-, una más moderna en forma de quelatos con un índice de absorción del 45% y la forma coloidal con un índice del 90% que es la que ellos proponen ya que a las cualidades de absorción se añade una ventaja y es la de que elimina del organismo el mineral inorgánico acumulado que da lugar a muchas enfermedades. Mis preguntas son dos: la primera, qué grado de credibilidad tienen tales planteamientos. Y la segunda, y por poner un ejemplo, si la toma de plata en forma coloidal me puede ayudar a eliminar la plata inorgánica acumulada en mi organismo sin recurrir, por ejemplo, a una quelación con EDTA. Me despido esperando que las preguntas sean de su interés y le animo a seguir formándonos con rigor y sentido común. Un saludo cordial.

Vicente González
(Valladolid)

Los minerales son sustancias inorgánicas que los organismos animales –ser humano incluido- no pueden asimilar sin la previa transformación que de ellos hacen los vegetales. Son éstos los que transforman los minerales inorgánicos en orgánicos y por eso sólo podemos adquirirlos ingiriendo vegetales o agua de mar (en ésta los mismos proceden de la flora marina y no de las rocas como algunos piensan). Y se clasifican estructural, química y morfológicamente de varias maneras. Una de las cuales habla de minerales en estado libre, puro o nativo -sin combinar o formar compuestos químicos como por ejemplo el oro, la plata o el azufre-, en forma de sulfuros –como la pirita, la galena, la blenda o el cinabrio-, de sulfosales -combinación de minerales como el plomo, la plata o el cobre combinados con azufre o algún otro mineral como el arsénico, el bismuto o el antimonio de los que son ejemplos la pirargirita o la proustita-, de óxidos -combinaciones de oxígeno con otros elementos de los que podemos mencionar el oligisto, el corindón, la casiterita o la bauxita-, de haluros -compuestos de un halógeno con elementos como el cloro, el flúor, el yodo o el bromo de los que son ejemplos la sal común o la halita-, de carbonatos -sales derivadas de la combinación de ácido carbónico con metales de los que podemos mencionar la calcita, la azurita, el mármol o la malaquita-, de nitratos -sales derivadas del ácido nítrico como el nitrato sódico, el salitre o el nitrato potásico-, de boratos -constituidos por sales minerales o ésteres del ácido bórico como el bórax y la rasorita-, de fosfatos, arseniatos o vanadatos -sales o ésteres del ácido fosfórico, arsénico y vanadio como la apatita, la turquesa y la piromorfita-, de sulfatos -sales o ésteres del ácido sulfúrico como el yeso, la anhidrita o la barita-, de cromatos, volframatos y molibdatos -compuestos de cromo, molibeno o wolframio como la wolframita y la crocoita-, de silicatos -sales de ácido silícico como el sílice, el feldespato, la mica, el cuarzo, el piroxeno, el talco o la arcilla- y radioactivos –como la uraninita, la torianita y la torita-. En todo caso por lo que a nuestra salud se refiere lo que interesa saber es que nosotros los adquirimos ingiriendo agua de mar –donde se hallan en estado coloidal-, vegetales (frutas, frutos, semillas, verduras y legumbres) o animales –donde ya son asimilables porque éstos los obtuvieron de las plantas-. Unos en mayor cantidad que otros. De ahí que se hable de macrominerales o macroelementos –son los que el organismo necesita en mayor cantidad y se miden en gramos-, microminerales o microelementos -se necesitan en menor cantidad y se miden en miligramos- y oligoelementos o elementos traza -que se precisan en cantidades ínfimas y se miden pues en microgramos (millonésimas de gramo)-. Entre los primeros están el sodio, el potasio, el calcio, el fósforo, el magnesio, el cloro y el azufre, entre los segundos el hierro, el flúor, el yodo, el manganeso, el cobalto, el cobre, el zinc y el silicio y en el grupo de los oligoelementos los demás: el estroncio, el rubidio, el bromo, el plomo, el aluminio, el boro, el cadmio, el selenio, el bario, el arsénico, el estaño, el mercurio, el molibdeno, el vanadio, el titanio, el níquel, el antimonio, el cromo, el cobalto, el bismuto, el circonio, el estroncio, el germanio, el oro, la plata, el plutonio, el talio, etc. Siendo la función de muchos de los últimos en el organismo bastante desconocida aún. En cuanto a la dolomita que usted menciona se trata de un mineral inorgánico compuesto de carbonato de calcio y magnesio que se usa sobre todo en la fabricación de materiales refractarios en la metalurgia y la fabricación de cerámica, pinturas y vidrio y carece de sentido usarla como fuente de magnesio asimilable. Los quelatos -también llamados complejos de iones metálicos- son estructuras químicas en las que un ion como el calcio (Ca2+) o el cobre (Cu2+) se unen a un sustrato… ¡y se usan para alimentar plantas y no animales o personas! En pocas palabras: los minerales que usted necesita debe obtenerlos de forma orgánica, es decir, ingiriendo vegetales, animales o agua de mar. Cabe agregar que se llama sustancia coloidal en el caso que nos ocupa a las partículas no perceptibles a simple vista que se hallan dispersas en una sustancia y cuya dimensión oscila entre 0,001 y 10 micras (la micra es la millonésima parte de un metro)… y lo importante a nuestro juicio es su origen, no el hecho de que sea coloidal. Aunque en el caso de la plata o el oro por ejemplo eso sea secundario si se ingieren como microbicidas ya que actúan por contacto. Finalmente añadiremos que ignoramos quién le ha dicho que ingerir plata coloidal le puede ayudar a eliminar la plata inorgánica acumulada en su organismo pero es manifiestamente falso. Para eliminarla debe usted recurrir a agentes quelantes naturales. Los mejores son –hablando en general- el ajo, la cebolla, las crucíferas –muy ricas en sulforafano-, los vegetales de hoja verde y las algas –ricas en clorofila-, el salvado, el centeno, el arroz integral, el cilantro, al ácido lipoico, la vitamina C, el ácido orótico o vitamina B13 -se halla sobre todo en el suero de leche y en algunas raíces comestibles-, el MSM (metil sulfanil metano) -forma orgánica del azufre-, la catalasa y minerales como el calcio y el zinc. Y si finalmente optara por una quelación con EDTA -hemos hablado de esta técnica terapéutica ampliamente usada en numerosos países, sobre todo en Estados Unidos, en el artículo que con el título Quelación intravenosa: la terapia más efectiva para combatir la arteriosclerosis apareció en el nº 22 y que puede leerse en nuestra web: www.dsalud.com– sépase que si bien en España la utilizan aún pocos médicos sí lo hace el Dr. José Luis Castillo-Recarte (91 532 89 32), miembro por cierto de nuestro Consejo Asesor.


Sr. Director: he leído el artículo que publican en el nº 155 de su magnífica revista referente al flúor y quisiera que me sacaran de dudas: en Oligoterapia catalítica se recomienda flúor para tratar la hiperlaxitud ligamentaria pero la lectura de su texto me ha hecho cuestionarme si bajo esa forma tal oligoelemento resulta o no nocivo. Si fuera tan amable de contestarme se lo agradecería. Por otra parte, ¿qué opciones hay para esa patología? Muchas gracias por la educación que nos llega a través del valiente y esmerado trabajo de usted y de su equipo.

Isabel Cruz
(Granada)

Son efectivamente muchas las empresas que venden productos con fluoruro de sodio para tratar la Hiperlaxitud ligamentaria a la vez que la Enfermedad de Paget, la osteoporosis, el raquitismo, la artrosis y alteraciones de la columna como la cifosis, la lordosis o la escoliosis así como para prevenir la caries dental pero ignoramos por qué ya que ninguna lo explica. Quizás porque se asegura que estimula la formación de hueso cuando hay una concentración adecuada de calcio, fosfato y vitamina D pero lo cierto es que el flúor también inhibe enzimas, deprime los procesos respiratorios tisulares e interfiere negativamente en la coagulación. De hecho se sabe que una presencia excesiva de flúor en el organismo da lugar a problemas reumáticos –como sinovitis de las articulaciones en las piernas-, osteosclerosis, exostosis, calcificación de ligamentos, tendones e inserciones musculares y molestias gastrointestinales como dolor epigástrico, náuseas, vómitos y hemorragia además de hipocalcemia e hipoglucemia. Así que no le aconsejamos ingerirlo. En cuanto al Síndrome de Hiperlaxitud Ligamentaria –también denominado Síndrome de Hipermovilidad Articular, Síndrome de Hipermovilidad y Síndrome de Hiperlaxitud Familiar que muchos profesionales consideran la misma enfermedad que el llamado Síndrome de Ehlers-Danlos- es una patología multisistémica del tejido conectivo que se considera hereditaria y es similar al Síndrome de Marfan y a la llamada Osteogénesis Imperfecta. Y se llama así a una flexibilidad de las articulaciones, músculos, cartílagos y tendones mucho mayor de lo normal que provoca dolores en el aparato locomotor (articulares, bursitis, tendinitis, subluxaciones articulares, dolor de espalda, etc.) y problemas en diferentes tejidos y órganos como prolapso uterino o rectal, hernias abdominales, venas varicosas, piel delgada y frágil con estrías, fragilidad capilar, mala cicatrización, prolapso de la válvula mitral… Quizás los tres científicos que más han investigado sobre esta patología sean el médico estadounidense Victor McKusick –fallecido en 2008- quien asegura que es una enfermedad hereditaria-, el Dr. Rodney Grahame -reumatólogo británico y profesor del University College Hospital de Londres (Reino Unido) que es autor de obras como Hipermovilidad de las articulaciones y Síndrome de hiperlaxitud./ Reconocimiento y tratamiento para fisioterapeutas así como coautor de Hiperlaxitud, fibromialgia y dolor crónico quien en el año 2000 publicó junto a los doctores Hakim y Child Criterios Revisados de Brighton para el diagnóstico del Síndrome de Hiperlaxitud Ligamentaria, principal instrumento hoy de diagnóstico de esta patología- y el Dr. Harry Dietz -profesor de Medicina, Genética y Biología Molecular en la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins y Director del Centro Smilow para la Investigación del Síndrome de Marfan que actualmente dirige un proyecto de investigación sobre el Síndrome de Ehlers-Danlos Vascular y el Síndrome de Loeys-Dietz en el que ya han inferido que el problema puede estar relacionado con el déficit de una proteína del tejido conectivo que hace que las células se comporten anormalmente y liberen enzimas que dañan los tejidos. Sin que hasta el momento se haya propuesto aún solución alguna. Por eso todos los tratamientos oficialmente propuestos son paliativos, especialmente de tipo analgésico. Cabe agregar por nuestra parte -por lo leído en esos textos- que la causa podría igualmente estar en algo que impida sintetizar el colágeno. Le sugerimos pues que ante todo desintoxique a fondo su organismo, beba agua de manantial de baja mineralización, respire aire puro, haga algo de ejercicio a diario, tome el sol, ingiera solo alimentos –preferiblemente crudos- alcalinos ricos en nutrientes (nunca tratados químicamente, procesados o enlatados), deseche la comida precocinada y frita así como las grasas “trans”, cuide su flora intestinal, no ingiera fármacos, evite las radiaciones electromagnéticas y se ponga en manos de un buen experto en Medicina Ortomolecular. Y mientras ingiera colágeno hidrolizado ya que estimula la regeneración de los cartílagos y evita el desgaste de las articulaciones; recuerde que el colágeno es la proteína más abundante del cuerpo y proporciona estructura a los tendones, tejidos cartilaginosos, huesos y tejidos conectores. Lea al respecto en nuestra web –www.dsalud.com– el extenso artículo que con el título El desgaste de las articulaciones se evita y mejora con colágeno hidrolizado publicamos en el nº 79. Y el titulado Las enfermedades articulares que apareció en la sección de Medicina Ortomolecular del nº 44.


Amigos de Discovery DSALUD: a pesar de tener lupus sistémico, hipotiroidismo, la Enfermedad de Hashimoto y fibrosis pulmonar he conseguido llegar a los 65 años con una calidad de vida aceptable y digna gracias a la Homeopatía pues casi cualquier medicina «oficial» empeoraba mi estado. Sólo me veo obligada a tomar desde hace 35 años una pastilla diaria de Levothroid de 100 mcgs. Los síntomas que más me incomodan son un frío enorme todo el tiempo -incluso en las noches de verano y en cualquier establecimiento con refrigeración- por no hablar de los muchos sofocos que sufro desde la menopausia y que jamás han cedido por lo que nunca tengo la temperatura adecuada, como si mi “termostato” corporal no funcionara. Ahora me han diagnosticado un engrosamiento de endometrio y un pequeño pólipo y me gustaría saber si puedo tratármelo de forma natural pues me “amenazan” con operarme si aumenta de tamaño. Para resumir, deseo que me orienten sobre la manera de mejorar mi temperatura corporal, cómo tratar de forma natural un pólipo de endometrio y si los implantes dentales de titanio -tengo cuatro- pueden ser causa de mis dolencias. Para finalizar me gustaría saber si conocen algún nutriente que sustituya al medicamento Kayadol (grageas de 35 gr. de aceite insaponificable de germen de maíz) del Laboratorio Syntex Latino retirado del mercado hace años; mejoraba espectacularmente las encías piorreicas y la movilidad dental a muy bajo precio. Muchísimas gracias y enhorabuena por la revista.

G. Barea
(Barcelona)

Lo primero que hay que hacer ante una endometriosis -que consiste en la aparición de tejido endometrial, es decir, el que reviste internamente el útero y se expulsa durante la menstruación en zonas y órganos adyacentes (ovarios, trompas de Falopio e intestinos entre otros lugares del interior del abdomen) provocando en muchos casos intensos dolores y hasta infertilidad es desintoxicar el organismo, eliminar los bloqueos físicos y energéticos (con Acupuntura, Homotoxicología o Neuralterapia), alimentar el cuerpo correctamente, reequilibrarlo energéticamente y elevar sus defensas naturales. Dicho lo cual le sugerimos que lea en nuestra web –www.dsalud.com– el artículo que con el título Tratamientos eficaces para la endometriosis publicamos en el nº 66. La finada Hulda Clark mantenía por su parte que la endometriosis se debe a la presencia en el útero de las afectadas del parásito Fasciolopsis Buskii siendo la combinación de éste con algún metal o contaminante químico lo que la provoca siempre que el sistema inmune esté débil. Y, por consiguiente, afirmaba que basta eliminar el parásito para resolver el problema. Los productos necesarios para el tratamiento y cómo seguirlo se hallan en www.drclark.es. Agregaremos que la Medicina Tradicional China trata la endometriosis con Inyectopuntura y Moxibustión para corregir los desequilibrios energéticos actuando básicamente sobre los que controlan la cavidad pelviana y el útero (la Inyectopuntura consiste básicamente en aprovechar los puntos de acupuntura para inyectar en ellos determinados componentes activos de plantas que, en el caso de la endometriosis, pretenden ayudar a mejorar la circulación de la sangre en la cavidad pelviana). También es a veces útil la Homeopatía. Y hay investigadores para los que la causa de la endometriosis está en una alteración de las funciones hormonales producidas por la Cándida Albicans. Y la solución estaría en combatir la candidiasis; por ejemplo, con el Par Biomagnético o con simple bicarbonato sódico. En suma, la causa de la endometriosis se ignora pero se sabe que no se desarrolla cuando el sistema inmune está en óptimas condiciones. Por tanto toda mujer que note los primeros síntomas debe potenciar su sistema inmune para lo que hay numerosas posibilidades si bien la más inteligente es hacer una alimentación adecuada rica en frutas y verduras frescas de temporada, legumbres, pescado, marisco, carne blanca y abundante fibra evitando siempre los alimentos fritos, las grasas saturadas, los hidratos de carbono refinados –especialmente el azúcar-, las bebidas alcohólicas, el café y toda otra sustancia tóxica. No olvidando, por supuesto, hacer algo de ejercicio físico diariamente. Dicho esto recordamos que hace unos años nos escribió un ginecólogo colombiano desde Cali recordando que hay algunas compresas y tampones de baja calidad en cuyo proceso se utilizan químicos abrasivos que tienden a producir allí donde se aplican inflamación, irritación, escozor, alergias, vulvitis, flujos vaginales, inflamación del cuello uterino y endometriosis pudiendo además estar facilitando la expansión de las cándidas o del virus del papiloma humano. En cuanto al Levothroid que usted toma desde hace 35 años, ¿es consciente de que puede ser causa de algunos de sus problemas de salud? Suponemos que después de tanto tiempo usted ya no se lee el prospecto y que si lo hizo algún día ha olvidado lo que pone en él pero tomar tanto tiempo un tratamiento a base de hormonas tiroideas es una auténtica barbaridad. A fin de cuentas su ingesta puede provocar trastornos en la sangre y el sistema linfático –como leucopenia-, problemas cardiovasculares -dolor anginoso, palpitaciones, taquicardia y arritmias-, inflamación de pies y tobillos, dificultad respiratoria, fatiga, trastornos del metabolismo y la nutrición, trastornos mentales, trastornos del sistema nervioso central y periférico -entre ellos insomnio, temblores, excitabilidad, nerviosismo, debilidad muscular, calambres, dolor de cabeza rubor, sudoración e intolerancia al calor-, trastornos vasculares –incluida embolia cerebral-, trastornos gastrointestinales –entre ellos vómitos y diarrea., trastornos de los huesos – a dosis normales en tratamientos a largo plazo se puede producir una disminución de la densidad mineral ósea e hipercalcemia, fiebre, reacciones alérgicas -como erupción cutánea y urticaria- y trastornos menstruales. ¿Qué tiene usted sofocos y el termostato corporal desajustado? ¿Y no le parece raro habida cuenta de que tomando ese fármaco se supone que los debería evitar? Nuestro consejo es que, para empezar, deje de ingerirlo lo antes posible. Poco a poco para que el cuerpo se habitúe. En cuanto a los pólipos endometriales son frecuentes –especialmente en la época de la menopausia- y se desarrollan cuando hay niveles prolongadamente altos de estrógenos con ausencia o disminución de la actividad progestativa. Lo mejor que puede hacer con él es ¡no tocarlo! Limítese a insuflar en el útero ozono (lea el reportaje que sobre el asunto aparece en este mismo número de la revista). Por lo que se refiere a los implantes de titanio los odontólogos lo consideran un material inocuo -de hecho se encuentra en pinturas, cosméticos, protectores solares, vitaminas, dentífricos, colorantes alimentarios, suplementos nutricionales…- pero lo cierto es que ya hemos explicado en esta misma sección no hace mucho que pueden ser peligrosas. Lo demostró en 2009 un estudio con ratas financiado por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos y efectuado por un equipo dirigido por Robert Schiestl, profesor de Patología, Radioterapia y Ciencias de la Salud Ambiental en el Jonsson Comprehensive Cancer Center de la Universidad de California en Los Ángeles. Hasta entonces las nanopartículas de dióxido de titanio se consideraban no tóxicas porque no incitaban reacción físico-química aparente pero hoy se sabe que causan estrés oxidativo y pueden conducir a la muerte celular al dañar el ADN. Por tanto no estamos en condiciones de negar que esos implantes no sean causa de algunos de sus problemas… pero tampoco de afirmarlo. Eso sí, nos permitimos recordar que en el artículo titulado Nueva denuncia del peligro de los móviles, antenas de telefonía, Wi-Fi y otros dispositivos que publicamos en el nº 131 y puede leer en nuestra web –www.dsalud.com– el conocido ex alto cargo de la industria farmacéutica John Virapen advirtió que tanto los rellenos de amalgama, metal y oro así como los implantes de titanio en los dientes pueden sufrir el impacto del uso de teléfonos móviles y antenas porque todo metal dentro del cuerpo absorbe las microondas y las reemite -generalmente en una longitud casi idéntica- pudiendo llegar a calentar esa zona del cuerpo. En cuanto al Kayadol para tratar la piorrea puede sustituirlo lavándose los dientes con una mezcla de limón y bicarbonato sódico.


Sr. Director: necesito su consejo. Tengo 81 años aunque según mis amigos no aparento más de 70 a pesar de que tengo un fémur de titanio y un húmero reconstruido por accidentes fortuitos de los que me recuperé totalmente; de hecho hago gimnasia cada día. Y me encontraría perfectamente si no fuera porque desde hace casi un año se me seca la boca, sobre todo por la tarde. El caso es que fui a una reumatóloga que me hizo unas pruebas y descartó la Enfermedad de Shogren pero como las fosfatasas alcalinas están muy altas me hicieron una gammagrafía ratificando que tengo la Enfermedad de Paget. Le expliqué que hace ya 10 años me la diagnosticaron y me recetaron Fosamax y que como me sentó muy mal y conocía bien sus efectos secundarios me negaba a tomarlo. Me contestó que eso no podía ser así y que ella misma se lo daba a su madre. En vista de que nuestras opiniones eran tan opuestas nos despedimos amigablemente y ya no he ido a ningún otro médico; eso sí, llevo en mi billetero el recorte de la revista en la que hablaron ustedes de los bifosfonatos. En fin, dicen que el Paget está localizado en el sacro y al levantarme por la mañana siento un pequeño dolor que irradia hacia las piernas pero con la gimnasia se me quita. El problema es que mi marido está preocupado e insiste en que vaya a otros reumatólogos pero yo estoy convencida de que es perder el tiempo pues siempre termino discutiendo con los médicos. Ya me pasó con el colesterol que normalmente lo tengo entre 240 y 250 y no quiero tomar nada pues, como digo, me encuentro muy bien. Tengo su libro La Dieta Definitiva y no lo sigo para adelgazar porque mi peso es perfecto y como de todo pero me ha sido muy útil. Por eso para desayunar ingiero solo fruta –o dulce o ácida-; sobre todo un kiwi, una naranja, una mandarina y un pomelo. Y me ha ido muy bien pues tenía estreñimiento y me lo ha solucionado. También como un plátano después de la gimnasia. A veces me gustaría hacer una semana de ayuno pero me siento incapaz de eso y a la vez hacer gimnasia. En fin, perdone esta carta tan larga pero necesito que me ayude a encontrar a algún médico que haya estudiado la Enfermedad de Paget y no recete medicamentos con efectos secundarios… si es que existe. Gracias anticipadas y sigan luchando por una medicina alejada de las multinacionales. Atentamente,

Lina

Un nivel de fosfatasa alcalina superior al normal puede deberse a un problema de anemia, a una obstrucción biliar, a un problema hepático –incluida una hepatitis-, a hiperparatiroidismo, a tener leucemia o un cáncer óseos osteoblástic, a osteomalacia, a padecer raquitismo y a la enfermedad de Paget pero también aparece cuando se padece una patología ósea y cuando el organismo está consolidando una fractura. Y una gammagrafía permite constatar si hay un tumor óseo, una mineralización ósea aumentada, exceso de vascularización y flujo sanguíneo o una denervación simpática. En cuanto a la Enfermedad de Paget -u Osteítis deformante– se llama a la deformidad ósea que se caracteriza por la destrucción y posterior regeneración anormal del hueso que suele ser más grande pero débil y lleno de vasos sanguíneos nuevos desconociéndose su causa aunque se especula con una posible causa genética o una infección viral sufrida en la infancia o la juventud. No parece pues ser su caso. Y de hecho si hace gimnasia a diario y no le duele nada lo que debería hacer es… lo que hace: no ir al médico porque no hay necesidad de ello. A fin de cuentas el Fosamax que inteligentemente usted se niega a ingerir es un bisfosfonato que dicen previene la pérdida de hueso y el riesgo de fracturas óseas –algo muy discutible- cuya ingesta puede provocarle –y esto no es discutible porque lo reconocen los propios fabricantes- reacciones alérgicas como urticaria, erupción cutánea, picor, enrojecimiento de la piel, hinchazón de la cara, labios, lengua y garganta, náuseas, vómitos, calambres, espasmos musculares, sensación de hormigueo en los dedos o alrededor de la boca, visión borrosa, dolor o enrojecimiento en el ojo, dolor abdominal, sensación incómoda en el estómago o eructos, estreñimiento, sensación de estómago lleno o hinchado, diarrea, flatulencia, ardor, dificultad para tragar, úlcera de esófago, heces negras, estrechamiento de la garganta, dolor óseo, muscular o articular, fiebre, mareos, hinchazón de las articulaciones, manos o piernas y disminuciones leves y transitorias de los niveles de calcio y fosfato en sangre. Y todo ello para “prevenir” algo que no tiene por qué producirse si usted simplemente se alimenta bien y hace algo de ejercicio. Realmente kafkiano. En cuanto al pequeño dolor que siente e irradia hacia las piernas y se le quita haciendo gimnasia nos permitimos sugerirle que consulte con un experto en Reeducación Postural Global o con un buen quiropráctico; cualquiera de ellos podrá ayudarle sin tener que tomar fármacos iatrogénicos.


Estimado Director: quisiera saber si hay algún producto natural para paliar la micosis fungoide que me ha sido diagnosticada mediante biopsia. Voy a comenzar en breve un tratamiento con rayos uva (puva) y la ingesta de Oxsoralen cápsulas. Atentamente.

Joaquín Cadelo

El principio activo del Oxsoralen es el metoxaleno y se receta tanto para tratar el vitíligo idiopático no asociado a destrucción de melanocitos como para repigmentar la piel y tratar la psoriasis. Y puede provocarle prurito, eritema, cefaleas, mareos, náuseas, diarrea, astenia, cataratas y hasta cáncer de piel; y en tratamientos prolongados fototoxicidad, despigmentación de la piel, arrugas prematuras, dolor dérmico, hirsutismo y lesiones precancerosas. Por consiguiente no entendemos por qué le recetan ese fármaco salvo que el médico piense que puede ser una psoriasis y no una micosis fungoide. De hecho el tratamiento con rayos uva (puva) se indica para la psoriasis. Luego, ¿en qué quedamos? Mire, el nombre de micosis fungoide es engañoso porque parece describir una enfermedad fúngica -es decir, producida por hongos- y no es así sino más bien un tipo de linfoma no-Hodgkin que se presenta con placas delgadas -tipo máculas o pápulas- que pican o con pequeños tumores; lesiones que pueden diseminarse a los ganglios linfáticos y otros órganos. Y se desconoce qué la causa si bien se descarta que sea genética; se sospecha de un retrovirus, el VLTH-1, pero no se ha constatado. Y se confunde con la psoriasis, sobre todo en la primera fase. Por eso se pide una biopsia… solo que un positivo no es nunca suficiente y se recomienda hacer más de una. Corroborando el posible diagnóstico con pruebas bioquímicas y evaluando si están o no afectados los ganglios linfáticos. ¿El tratamiento más inmediato si realmente es una micosis fungoide? Tomar el sol y/o seguir un tratamiento con luz ultravioleta. Solo que si el problema está avanzado pueden sugerirle usar esteroides -tópicos y sistémicos-, quimioterapia, radioterapia –general o superficial localizada-, bexaroteno, rexinoides, interferón, algún inhibidor de la histona deacetilasa… En suma, ante todo debe conseguir que su médico se aclare. Porque el tratamiento que pudiéramos sugerirle depende de lo acertado del diagnóstico.


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Marzo 2013
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