Sr. Director: el viernes día 4 de abril recibí en casa una llamada de la Ministra de Sanidad Ana Pastor en la que me comunicaba que quería recibirnos para ayudarnos a mí y a Vanesa....
Sr. Director: tras leer en la revista el método de vitalización del agua de Johan Grander me puse en contacto con el importador para saber si podría servirle a mi madre -tiene 97 años- ya que hace poco se rompió la pierna derecha....
Estimado director: quisiera formularle tres preguntas: 1) Cómo puedo detectar si el nuevo contador de la luz que me han instalado transmite sus datos a la central mediante el sistema WiFi,...
Estimado Sr. Campoy: me gustaría dar a conocer lo que me sucedió hace unos años por si le sirve a alguien que se halle en las mismas condiciones en que se encontraba mi marido en 2009 y se atreva a enfrentarse con los protocolos médicos actuales....
Sr. Director: tengo 45 años, tuve un accidente a los 25 y desde entonces el latigazo cervical que sufrí ha ido degenerando en una hernia discal entre C5 y C6 que es ya de gran tamaño y presiona levemente la médula -sin mielomalacia- así como la raíz nerviosa del brazo izquierdo y el nervio radial por lo cual sufro dolores y ha llegado a dormírseme media mano izquierda....
Hola. Conozco desde hace sólo unos meses la revista -a la que me he suscrito- y no puedo por menos que agradecerles el esfuerzo que hacen compartiendo con nosotros tanta información y de tan buena calidad....
Cuarenta aditivos alimentarios de consumo masivo pueden provocar insomnio (y 2)
Además de las causas externas o endógenas y de la incidencia negativa de muchos fármacos en el descanso nocturno –como ya hemos explicado en la primera parte de este artículo– hay otros productos que provocan insomnio y la mayoría de la gente los consume ¡sin saberlo ni quererlo! Nos referimos a los numerosos aditivos presentes en gran cantidad de los alimentos que ingerimos habitualmente, problema desconocido no ya para los ciudadanos –que también– sino para la mayoría de los profesionales sanitarios y responsables políticos de nuestra sociedad. De hecho, la mayor parte de los especialistas lo ignora y, por tanto, no pueden sugerir a sus pacientes que los eliminen de la alimentación diaria ya que ni siquiera ellos saben cuáles son. Algo que explica por qué a menudo sus consejos no suelen ser eficaces y tantos millones de personas se ven abocadas a consumir fármacos iatrogénicos, es decir, de graves efectos adversos. Lo explicamos en detalle confiando en que nuestros lectores adviertan de este hecho a sus familiares, amigos y allegados.