Sr. Director: soy la madre de una niña que tuvo cáncer. Y digo tuvo porque mi hija falleció -si no diría tiene- ya que hoy no hay ningún tratamiento que cure esta enfermedad....
Sr. Director: el Consejo Superior de Deportes -evidentemente amparado por el ministerio correspondiente- está avalando a Novartis -empresa farmacéutica privada- en su campaña Ejercicio por un tubo,...
Estimado Sr. Campoy: debo felicitarle por el artículo que ha salido en el número 173 sobre los peligros de las vacunas y los coadyuvantes. Mi especialidad como quelador clínico me lleva desde hace más de 25 años a intentar concienciar a las personas sobre este ámbito que como usted bien sabe no es exclusivo de las vacunas pues afecta a los empastes dentales y las prótesis de titanio (inducen alergia),...
Sr. Director: en el nº 170 de la revista publicaron ustedes una carta mía en la que terminé lanzando la siguiente reflexión fruto de mi dura experiencia: ¿Por qué quienes tienen la grandísima responsabilidad de gestionar nuestra salud son incapaces de contrastar lealmente y sumar conocimientos y prácticas para conservar un bien tan básico y escaso como la vida?...
Estimado Sr. Campoy: quisiera ante todo felicitarle y darle las gracias a usted y a su equipo por la fantástica labor que están realizando y que tanto ayuda a mejorar la calidad de vida de muchas personas....
Señor Director: gracias por publicar la carta de mi marido, fallecido en circunstancias tan trágicas. He leído la noticia sobre el fallecimiento de D. Luis Sánchez Harguindey publicada en su revista bajo el antetítulo Son cuatro los consumidores de Bio-Bac fallecidos en junio....
Cuarenta aditivos alimentarios de consumo masivo pueden provocar insomnio (y 2)
Además de las causas externas o endógenas y de la incidencia negativa de muchos fármacos en el descanso nocturno –como ya hemos explicado en la primera parte de este artículo– hay otros productos que provocan insomnio y la mayoría de la gente los consume ¡sin saberlo ni quererlo! Nos referimos a los numerosos aditivos presentes en gran cantidad de los alimentos que ingerimos habitualmente, problema desconocido no ya para los ciudadanos –que también– sino para la mayoría de los profesionales sanitarios y responsables políticos de nuestra sociedad. De hecho, la mayor parte de los especialistas lo ignora y, por tanto, no pueden sugerir a sus pacientes que los eliminen de la alimentación diaria ya que ni siquiera ellos saben cuáles son. Algo que explica por qué a menudo sus consejos no suelen ser eficaces y tantos millones de personas se ven abocadas a consumir fármacos iatrogénicos, es decir, de graves efectos adversos. Lo explicamos en detalle confiando en que nuestros lectores adviertan de este hecho a sus familiares, amigos y allegados.