CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 178 / ENERO / 2015

Sr. Director: hace seis meses me diagnosticaron un Liquen erosivo en la boca -por biopsia- y un posible Síndrome de boca ardiente recetándoseme una fórmula magistral compuesta por Triamcinoloma Acetibuci (al 0,1%) y Orabase 29,97g que llevo utilizando desde el principio -a disgusto pues no soy partidaria de utilizar químicos- pero tengo bastantes problemas para comer… y molestias sin comer. El caso es que no se cura; mejora algo unos días pero otros empeora. Además tengo una duda: ¿es lo mío una enfermedad autoinmune como me han dicho y son mis defensas las que me atacan? Porque entonces si tomo por ejemplo equinácea para reforzar el sistema inmune el ataque será mayor al reforzarlo. Creo que mi alimentación es bastante sana pues la hago a base de verduras, ensaladas, frutas y carne y pescado en poca cantidad. No tomo bebidas alcohólicas ni gaseosas, no fumo y hago ejercicio moderado todos los días. Y como suplementos tomo Astaxin alternándolo con omega 3, Mincartil (producto de aminoácidos de origen vegetal enriquecido con vitaminas y minerales), ácido hialurónico para la artrosis y, por temporadas, equinácea y vitamina C para subir las defensas. Y no tomo ni antiinflamatorios ni analgésicos. Solo excepcionalmente un antibiótico en casos puntuales y entonces ingiero después probióticos. Es más, me hice retirar las amalgamas dentales hace años e hice las limpiezas de la Dra Hulda Clark. Les agradecería me indicaran qué hacer o a dónde acudir. Un saludo

Chary
(Guadalajara)

La triamcinolona es un corticosteroide -es decir, un antiinflamatorio-, el Orabase un producto que lleva Triamcinolona acetónido -un corticoide inmunosupresor- y lidocaína -un analgésico local- y el Acetibuci lo desconocemos (debe haber escrito usted mal el nombre). Es decir, le han recetado paliativos. No va a curarse con esos productos. En cuanto a lo que le han diagnosticado el llamado Liquen plano oral -nombre correcto de la patología- se considera una enfermedad crónica de carácter inflamatorio, causa desconocida y naturaleza autoinmune en la que los linfocitos T agreden las células basales del epitelio de la mucosa; y como se considera incurable solo se sugieren paliativos -esteroides, corticoides, corticosteroides, retinoides, hidroxicloroquina, inmunosupresores y fototerapia- o un tratamiento quirúrgico. Lo cierto sin embargo es que puede deberse a una reacción alérgica a alguna crema o medicamento que haya usado o ser consecuencia de una infección. En cuanto al Síndrome de boca ardiente o Glosodinia se llama así a una persistente sensación de ardor intrabucal (quemazón en lengua, paladar, encías y/o labios, a menudo con sabor metálico)- muy dolorosa de la que igualmente se desconoce la causa; apareciendo a veces sequedad de la boca, hiposalivación, alteraciones del gusto y olfato y/o parestesia (sensación de hormigueo, adormecimiento o acorchamiento). Ahora bien, su diagnóstico se establece por exclusión, cuando se descarta que no se debe a alcoholismo, a un tratamiento de radio o quimioterapia, a una candidiasis, a una diabetes, a una insuficiencia renal, a una anemia ferropénica, a una avitaminosis, a una enfermedad del sistema inmune -como el Síndrome de Sjögren o el Lupus- o, como ya dijimos antes, a los efectos secundarios de algún medicamento (normalmente a antidepresivos y antihipertensivos). Luego quizás el médico que se lo ha diagnosticado haya simplemente querido «aportar» algo porque debe ser muy incómodo estar recibiendo todos los días pacientes para decirles solo que no saben qué causa su problema de salud y tener que limitarse a recetarles paliativos. Aunque en su caso esa «aportación» se limite a agregar otra posible patología sin etiología ni curación. Nosotros vamos a sugerirle que intente averiguar la posible causa acudiendo a algún profesional que le teste y trate a fondo con un MORA (pregunte por alguien cercano a su domicilio a Carlos Maudos, representante en España del aparato; su correo es c-maudos@mora-biorresonancia.com). Otra posibilidad -alternativa o complementaria- es acudir a alguien experto en el Par Biomagnético y dada la gravedad de su problema le sugerimos acudir dada su amplia experiencia en esa disciplina a la consulta de Juan Carlos Albendea en Madrid: 91 704 57 81. Si se trata de una infección -sea vírica, bacteriana o fúngica- pueden ayudar mucho ambas terapias. Lo mismo que si se somete a un tratamiento con ozono; el Dr. Juan Carlos Pérez Olmedo lo hace en Pontevedra (986 10 10 76) habiendo tratado ya algún caso de Síndrome de boca ardiente aunque solo con mejoría parcial porque los enfermos suelen «impacientarse» y según explica se requieren entre 20 y 30 sesiones de ozono por vía sanguínea, rectal o sublingual. Asimismo la situación mejora con Acupuntura a fin de eliminar el calor del Yang-Ming según nos explica el Dr. Santiago de la Rosa (91 431 35 16). Dicho esto debería usted plantearse una quelación intravenosa para eliminar posibles metales pesados del organismo y seguir una dieta para regenerar su microbiota. Y, sobre todo, acudir a un buen experto en Odontología Neurofocal porque el problema puede estar en la dentadura; hay numerosas clínicas dentales en España formadas en esta disciplina que puede consultar en Internet. Agregaremos que para el Instituto Clark todas las llamadas patologías autoinmunes suelen causarlas parásitos que deben erradicarse si bien el tratamiento debe incluir productos para acabar también con todo virus, bacteria, hongo o protozoo patógeno que pueda estar presente. Se explica ampliamente en el libro Terapia Clark. Salud y prevención para todas las edades, obra escrita por el director del Instituto Clark España, Ignacio Chamorro, que fue prologada por nuestro director, José Antonio Campoy. Concretamente en las páginas 89 a 92. Para lo cual es necesario seguir los protocolos de limpieza que en él se detallan y dejar de ingerir lácteos, cereales con gluten y agua de grifo. Y en el caso del Síndrome de boca ardiente quelar todo posible metal tóxico. Finalmente hay que realizar 3 enjuagues diarios con 2 cucharadas soperas de aceite ozonizado (se deja en la boca 15 minutos y luego se escupe) y otros tres con 2 cucharadas soperas de aceite de coco virgen (se deja en la boca 10 minutos y se escupe). Conviniendo limpiarse los dientes tras las comidas con bicarbonato sódico y aceite de orégano (polvo dental con orégano de clark) y no con pastas de dientes comerciales. Finalmente le indicamos que en Econatura Integral (91 435 16 05) cuentan con un test que puede detectar los desequilibrios internos de su organismo y ayudarle a armonizarlo rápidamente con el tratamiento adecuado. Agregaremos por último que puede ser igualmente útil un producto homeopático: el Hepar Sulfur a la 200 CH (3 gránulos cada dos dias).
Y algo importante: suprima de su alimentación durante una buena temporada de forma radical los lácteos, el trigo, el maíz -casi todo es hoy transgénico-, los azúcares e hidratos de carbono refinados, los embutidos, la grasa saturada, los fritos y el alcohol. Y no use cremas industriales en la zona ni colutorios.


Estimado equipo de Discovery DSALUD: soy seguidora de la revista desde hace muchos años y me siento profunda y sinceramente agradecida por vuestro trabajo de denuncia y búsqueda de “la verdad” en algo tan vital como la salud social y personal. En fin, me dirijo a vosotros porque padezco desde hace cuatro meses hipertiroidismo y me siento nerviosa, con palpitaciones y, frecuentemente, con presión en el pecho (donde el corazón). Además me han detectado una insuficiencia mitral ligera (Prolapso ligero + régimen hiperdinámico y dilatación ligera-moderada de la aurícula izquierda). No sé el grado de gravedad real de este diagnóstico y si el hipertiroidismo puede perjudicar seriamente al corazón. Estoy tomando Epamar (2-0-0) y Ansiomed (1-1-0 ) desde hace 3 meses. Y chlorella (2-0-0) desde hace 2 semanas pues me han quitado una amalgama y me dejaron trocitos de ella en la boca (algunos creo que me los tragué). Además me han prescrito Tirodil pero no me lo he tomado por miedo a los efectos secundario. Revisando revistas atrasadas creo que la maca puede ayudar. Y la Q10 al corazón. En suma, ¿qué puedo tomar tanto para curarme del hipertiroidismo como para el corazón? Muchísimas gracias por su atención y su tiempo.

Maria Jíménez García

El Epamar es aceite de pescado y el Ansiomed extracto de grifonia y lúpulo junto con L-triptófano y vitaminas B1, B6, B9, B12; pueden ayudarle pero no van a resolver su problema. En cuanto al Tirodil contiene tiamazol (metimazol) y no nos extraña nada que haya decidido no tomarlo dada la lista de posibles efectos secundarios negativos. En cuanto a la insuficiencia mitral -también conocida como regurgitación mitral- se llama así al reflujo de sangre desde el ventrículo izquierdo hasta la aurícula izquierda durante la sístole; y prolapso al desplazamiento de un órgano de su sitio. Ambos leves en su caso. Pues bien, a pesar de lo que se dice aún no puede asegurarse que se trate de situaciones patológicas y no meras variaciones de lo que se considera «normal». Se han observado con las nuevas técnicas de diagnóstico tantos miles de casos que muchos expertos no lo consideran ya siquiera una patología cuando no hay insuficiencia mitral. Y aun así, cuando ésta es leve, puede provocarla el miedo, la angustia y la ansiedad; por eso le recomendaron el Ansiomed. Como debieron recomendarle el Epamar porque el omega-3 es bueno para los problemas cardiovasculares pero sin tener en cuenta que para ello es mucho mejor el aceite de krill -en cápsulas- o el aceite de lino (lo venden en herbolarios). Por lo que se refiere al hipertiroidismo -hipersecreción por la tiroides de las llamadas hormonas tiroideas -la triyodotironina (T3), la tiroxina (T4) o ambas- todo indica que se debe a un incorrecto funcionamiento de la hipófisis que es la glándula que segrega la tirotropina (TSH) -también denominada hormona estimulante de la tiroides u hormona tirotrópica- cuyos niveles suelen por eso ser altos. Pero antes de hacer nada asegúrese muy bien del diagnóstico. Y si se confirma sepa que lo más habitual es que lo haya provocado el consumo de demasiados alimentos ricos en yodo, algún fármaco, la ingesta de hormonas tiroideas, una infección -normalmente viral- o un tumor en la glándula tiroidea, la hipófisis, los testículos o los ovarios (casos muy raros). Diciéndose cuando no se encuentra ninguna de esas causas que probamente se deba a un «ataque autoinmune» y se sufre lo que se llama Enfermedad de Graves. En cuanto a los síntomas del hipertiroidismo son tantos que los padecen muchos otros enfermos «etiquetados» como afectos de muy diversas patologías: fiebre, fatiga, lentitud física y mental, dificultad para concentrarse, nerviosismo, inquietud, ansiedad, depresión, problemas para conciliar el sueño, pérdida o aumento de peso, deposiciones frecuentes, diarrea, náuseas, vómitos, bocio o nódulos tiroideos, latidos cardíacos irregulares, temblor en las manos, dolor abdominal, intolerancia al calor, aumento del apetito, aumento de la sudoración, menstruación irregular, piel pegajosa, pérdida de cabello, hipertensión arterial, prurito o irritación en los ojos, ojos saltones, piel caliente o enrojecida, debilidad de caderas y hombros… entre otros. ¿Y cuál es nuestra opinión? Pues que en la mayor parte de los casos las posibles causas son éstas: una disfunción causada por un fármaco, una infección y un déficit de yodo y/o selenio y cobre. Respecto a este último mineral diremos que en 1992 un equipo dirigido por el doctor I. Upadhyaya de la Banaras Hindu University (India) publicó en Acta Endocrinológica un trabajo en el que se constató que quienes padecen hipertiroidismo tienen elevados niveles de histamina y de las hormonas T3 y T4 y niveles más bajos de lo normal de monoaminooxidasa y diaminooxidasa, ambas enzimas cupríferas; luego es posible que un déficit de cobre pueda dar lugar a esa patología. Por otra parte se ha comprobado que muchos animales sometidos a dietas carentes de cobre sufren despigmentación en la piel y resulta que en ellos el nivel de tirosinasa -otra enzima de cobre fundamental para la formación de la melanina- es muy bajo. Por lo que al yodo se refiere es rarísimo encontrar exceso del mismo y sí carencias; lo que se resuelve rápidamente tomando -sin peligro alguno- una gota diaria de Solución de Lugol o unas cuantas algas “kombu” con la comida durante unas semanas. Añadiremos que cuando se padece hipertiroidismo los alimentos que ayudan especialmente son la coliflor, la col verde o morada, las coles de Bruselas, los nabos, la mostaza, la yuca, las semillas de soja, los cacahuetes, los piñones y el mijo pero también los cereales integrales, la levadura de cerveza, el germen de trigo y el rábano (en especial el negro). Terminamos indicando que un equipo de la Karadeniz Technical University de Turquía dirigido por el Dr. C. Erem publicó en 2006 en Endocrine un estudio según el cual la jalea real ayuda en la Enfermedad de Graves, hipertiroidismo caracterizado por la presencia de anticuerpos TSHR-Ab en la sangre. Según demostraron con ensayos in vitro sobre linfocitos extraídos de enfermos la jalea real desplaza el equilibrio Th1/Th2 hacia una abundancia de Th1 al tiempo que disminuye la cantidad de anticuerpos TSHR-Ab. Finalizamos agregando que aunque los médicos no lo aceptan los problemas de tiroides puede provocarlos una fuerte intolerancia a algún alimento o sustancia química patógena.


Sr. Director: permítame felicitarle por su maravillosa revista. Verá, soy una madre desesperada debido a que mi hija ha sufrido ya tres brotes psicóticos en los dos últimos años. Empezó con 23 años mientras cursaba su carrera universitaria y le recetaron Olanzapina, fármaco que le produce somnolencia, aumento de peso y que supongo terminará a la larga mermando su salud. Cuando el psiquiatra le retiró la medicación tuvo un nuevo episodio psicótico a los seis meses y otro más tres meses después; de éste hace poco. Y el médico nos augura un largo periodo de medicación como medida preventiva. Aparte de Olanzapina estuvo tomando suplementos de omega 3. En fin, he sido siempre reacia a tomar medicamentos y me produce mucho dolor que mi hija tenga hoy que depender de pastillas. Querría pues saber sí hay algo alternativo para esta enfermedad. Muchas gracias.

Carmen Núñez
(Madrid)

La Olanzapina es un antipsicótico atípico aprobado para el tratamiento de la esquizofrenia, las manías y los episodios depresivos asociados con el llamado trastorno bipolar -no para los brotes psicóticos- que se comercializa bajo los nombres de Zyprexa Zydis, Zalasta, Zolafren, Olzapin, Rexapin y Symbyax (éste en combinación con fluoxetina) y se desconoce su mecanismo de acción aunque sí que tiene efecto antagónico sobre los receptores de la serotonina y la dopamina. Y su ingesta puede provocar sequedad bucal, discinesia, acatisia, ambliopía, mareos, sedación, insomnio, hipotensión ortostática, incremento del apetito con ganancia de peso (el 90% engorda), reacciones alérgicas (hinchazón de boca y garganta, picor y exantema) y, en casos excepcionales, el llamado Síndrome neuroléptico maligno. Una auténtica bomba que no se justifica. ¿Y a qué llaman los psiquiatras «brote psicótico»?; pues «a la ruptura de la realidad de forma temporal». Diagnosticándose como personas afectas de esta «patología» a quienes tienen comportamientos inusuales e ideas extrañas, descuidan su apariencia física y el vestir, tienen malos hábitos de higiene, se aíslan socialmente y no acuden a la escuela o al trabajo sin causa razonable; en fin, comportamientos «no habituales» que a los pocos días desembocan en alguna «alucinación» o «delirio». Es decir, lo mismo que un esquizofrénico ya que de hecho lo que diferencia una patología de otra es que la esquizofrenia dura más tiempo; viene a ser como una «psicosis de larga duración» y el «brote psicótico» una manifestación puntual y abrupta (que en cualquier caso puede durar días, semanas o meses). Pues bien, a nuestro juicio el problema puede deberse a un fuerte estrés mantenido en el tiempo que se vive con falta de sueño y mala alimentación, al consumo de alguna droga (lo que incluye las vacunas y los fármacos), a infecciones microbianas, parásitos o tóxicos químicos -sobre todo metales pesados- que hayan podido atravesar la barrera hematoencefálica, a un déficit nutricional, a una afección de origen telúrico (por pozos o vías de agua subterráneas o un cruce de «líneas hartmann» en la cabeza), a contaminación electromagnética (cercanía a líneas por alta tensión o radares, antenas de telefonía, teléfonos móviles, Wi-Fi, Bluetooth, etc.) o al ensuciamiento del espacio intersticial (esto último se explicó ampliamente en el artículo El Régimen Ancestral del Dr. Jan Seignalet que apareció en dos partes en los números 78 y 79). Averigüe pues ante todo si su hija está sometida a contaminación telúrica o electromagnética -pueden ocuparse de ello en la Fundación para la Salud Geoambiental (www.saludgeoambiental.org)– y asegúrese de que descansa suficientemente y hace ejercicio, no toma drogas, fármacos o alcohol, sigue una dieta sana con alimentos ecológicos libres de pesticidas, herbicidas, fungicidas, insecticidas y abonos químicos y bebe agua de calidad. Y, paralelamente, que haga un tratamiento de desintoxicación, alcalinización y oxigenación del organismo mientras sigue un tratamiento ortomolecular que asegure que no tiene déficits nutricionales , especialmente de ácidos grasos omega 3 (le sugerimos leer en nuestra web –www.dsalud.com– el texto que con el título Abordaje ortomolecular de las patologías psiquiátricas apareció en el nº 81). Asegúrese asimismo de que el problema no lo causan sustancias químicas tóxicas, especialmente algún metal pesado como el mercurio (le sugerimos leer el artículo que con el título Cómo eliminar los metales pesados del organismo publicamos en el nº 165). Y, finalmente, intente averiguar la causa concreta acudiendo a alguien experto que maneje un MORA y, paralelamente, a alguien bien formado en el Par Biomagnético. Y si se detectara así algún microbio o parásito que se resistiera a ser eliminado acuda al Instituto Clark para una desparasitación profunda (pregunte por Ignacio Chamorro en el 91 441 12 43). De hecho muchas de las personas afectadas por problemas mentales -especialmente las diagnosticadas de brotes psicóticos y esquizofrenia- están infectadas por un parásito específico, el toxoplasma, presente en las garras y heces de los gatos; así que si tienen alguno en casa ya sabe cuál puede ser la causa.


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178
Enero 2015
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