CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 189 / ENERO / 2016

Estimado Director: gracias por vuestro trabajo de divulgación y concienciación. Si el intenso trabajo os lo permite os agradecería vuestra ayuda en el problema que a continuación os detallo. Se trata de un familiar muy querido, un hombre de 60 años que ha llevado una vida saludable -no toma ninguna medicación- al que hace unos 12 años le diagnosticaron hernia de hiato sin presentar sintomatología… hasta ahora; porque ha empezado a tener reflujos y dolor en la zona esofágica que se agudiza con el estrés y las tensiones emocionales. Ya ha eliminado los alimentos muy ácidos -como el café y el tomate-, toma enzimas digestivas, aceite oliva virgen en ayunas, aloe vera, manzanilla y además ha elevado la cama unos 15 cms. Por lo que veo es un problema que afecta a mucha gente y que puede agravarse. ¿Qué más podría hacer? ¿Conocéis a alguien que ayude en este problema? Quedo en la confianza de vuestra respuesta.

Maitetxu
(Navarra)

Aunque no se conoce qué provoca una hernia de hiato es muy probable que se deba al debilitamiento del diafragma por alguna enfermedad o lesión, a un déficit nutricional, a tos crónica, a problemas de estreñimiento que obliguen a realizar esfuerzos continuos a la hora de defecar presionando la cavidad abdominal y ello repercutir en el deslizamiento de la parte superior del estómago, al aumento del volumen abdominal por obesidad, al esfuerzo de levantar algún objeto muy pesado, a una deficiencia enzimática o a una disbacteriosis; influyendo negativamente el sedentarismo, el estrés y el tabaquismo. Y es tan frecuente que se calcula que hoy afecta al 20% de la población siendo asintomática solo el 10% limitándose los médicos a sugerir la ingesta de antiácidos e inhibidores de la bomba de protones -como el omeprazol-, evitar las comidas pesadas o abundantes, no acostarse ni agacharse inmediatamente después de una comida, bajar de peso, reducir el estrés, no fumar o levantar ligeramente la cabecera de la cama. Y se opta por la cirugía laparoscópica solo si hay complicaciones graves siendo hoy más aconsejable la llamada fundoplicación al ser de menor riesgo y recuperación más rápida. Pero esto último debe decidir si procede un cirujano especializado; como por ejemplo si hay anemia debida a pérdida de sangre lenta y sostenida, aspiración del contenido gástrico por los pulmones, estrangulación de la hernia con posible isquemia y/o necrosis del tubo digestivo o una gran herniación restrictiva por presión de la inflación del pulmón que cause dolor y problemas respiratorios. En cuanto a la alimentación deben evitarse los alimentos acidificantes y picantes y, sobre todo, las especias -especialmente la pimienta-, el chocolate, la menta, el café, las bebidas alcohólicas, las bebidas con gas, el vinagre, los alimentos en conserva, las carnes rojas, las grasas saturadas, los ahumados, los encurtidos, la leche, los derivados lácteos, el azúcar, las harinas refinadas y muy especialmente los alimentos que contengan trigo aunque sea integral. Dicho esto añadiremos que los alimentos deben cocinarse asados, al vapor o a la plancha pero nunca fritos ensalivando y masticando todo lenta, pausadamente y con tranquilidad, asegurándose de ingerir suficientes vegetales -destacan las coles y champiñones- y frutas -sobre todo las ricas en enzimas y fibra como la papaya y la piña-. Es igualmente importante beber abundante agua de calidad, sobre todo fuera de las comidas; como un par de vasos de agua nada más levantarse a los que se añadirá un poco de zumo de limón natural (es alcalinizante y ayuda a “limpiar” el aparato digestivo). Y a fin de potenciar las funciones del organismo ingerir específicamente canela, ácido gamma-aminobutírico (GABA), vitaminas A y C (ésta última mejor en forma de ascorbato cálcico), un complejo de vitaminas B, un complejo de enzimas digestivas, otro de aminoácidos esenciales, omega 3, zinc, prebióticos -como los fructooligosacáridos- y probióticos -como los lactobacillus y bifidobacterias-. Es básico regenerar la flora intestinal. Las razones de todo lo apuntado son muchas y nos llevaría demasiado espacio dar cuenta de ello pero fueron explicadas de forma amplia en varios reportajes y en la sección de Medicina Ortomolecular (puede leer esos textos en nuestra web: www.dsalud.com).


Estimado Sr. Campoy: le escribo para contar lo que me pasado a principios de 2015 a fin de que sirva de experiencia -gratamente positiva- a otras personas que sufran alguna dolencia o enfermedad y confíen en la medicina natural. Tengo 69 años y en enero pasado empecé a notar una afonía en la garganta que se fue haciendo cada día más fuerte. Esperé cuatro meses a ver si se me pasaba pero al ver que no era así decidí acudir a un otorrino que me dijo que tenía un pólipo en la cuerda vocal que debía ser operado. Un mes después me operaron con láser en un hospital de Lugo -tras la operación me quedé por cierto con muy poca voz- citándome en la consulta unos días después a fin de comunicarme los resultados del análisis de lo que me extirparon y me diagnosticaron un carcinoma escamoso diciéndome que lo más probable es que tuvieran que realizarme una traqueotomía pero que tenían que estudiarlo en una reunión con los oncólogos. Le respondí al médico que iba a pedir una segunda opinión porque una traqueotomía para lo que parecía un simple pólipo me parecía excesivo. Y a los dos días me llaman del hospital diciéndome que fuera por allí porque había otra opción mejor: otra operación con láser en dos meses para limpiar mejor la zona pero advirtiéndome que, en contrapartida, me iba a quedar con mucha menos voz. No muy satisfecho solicité una copia de los informes con todas las pruebas realizadas y pedí hora a un oncólogo que me recomendaron del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona. Una vez allí el oncólogo, sin siquiera auscultarme y leyendo solo los informes que llevaba, me dijo que opinaba lo mismo y que tenía que operarme de nuevo. Entonces intervinieron mi esposa y mi hija, que son lectoras habituales desde hace años de la revista que Ud. dirige y no estaban muy conformes con todo el proceso, y el 8 de julio me pidieron cita con el doctor Santiago de La Rosa que me puso simplemente un tratamiento natural con una dieta muy severa sin lácteos, carnes, azúcares, alcohol, etc., me recetó depurativos y me trató con homeopatía. Debido a mi desconfianza decidí pedir cita a un otorrino del Hospital Universitario de Navarra que me recibió el 6 de agosto, me exploró la garganta y me dijo que debería someterme a otra intervención; dándome tres opciones: una traqueotomía parcial, una operación con laser o radioterapia. Y me dijo que me lo pensase pero que cuanto antes lo hiciera sería mejor. Debo decir que desde que estuve con el doctor Santiago de la Rosa hice todo lo que me indicó pero al cabo de unas semanas decidí operarme de nuevo con láser en la clínica de Navarra donde me dieron cita para el 22 de septiembre. Pues bien, antes de operarme tuve consulta con el otorrino quien me exploró y, sorprendido por la mejoría tanto de la voz como por la desinflamación de la laringe en relación a la anterior consulta, me dijo que era difícil tomar una decisión pero que era mejor esperar ya que no se visualizaba el granuloma. Puede imaginarse la alegría que llevé. El caso es que le escribo esta carta estando a 2 de diciembre para decirle que he recuperado casi por completo la voz y me siento mucho mejor. Sin operación alguna. Y ello se lo debo al doctor Santiago de la Rosa. Quería que lo supieran. Muchas gracias y saludos.

Jesús Mosquera Varela
(Lugo)

Le agradecemos sinceramente su carta especialmente porque puede ayudar a otras personas en situaciones similares. Hemos dicho muchas veces que el mejor médico es el propio organismo y que lo que hay que hacer es dejarle actuar desintoxicándolo, oxigenándolo, nutriéndolo adecuadamente, descansando y, si procede y se sabe cómo, proporcionándole productos no naturales no tóxicos. Y tal es el caso de los productos homeopáticos de cuya eficacia algunos ignorantes siguen dudando. Lea al respecto el artículo que sobre la Homeopatía publicamos en este número porque no solo se da en él un nuevo espaldarazo a su utilidad terapéutica sino, sobre todo, a su fundamentación científica. Por lo que se refiere a su pólipo informamos a nuestros lectores que pueden ver imágenes del antes y después en el enlace www.youtube.com/watch?v=UYc_ZA_aoaM y que del mismo se da cuenta –como de otros cientos de casos- en la web del propio doctor De la Rosa y su mujer, la doctora Esther de la Paz, ambos amigos y miembros de nuestro Consejo Asesor: www.ropaz.net.


Estimado Director: en su libro La Dieta Definitiva –me ha encantado, por cierto- recomienda usted infusiones de romero y hierbabuena a las personas mayores de 45 años pero no explica por qué. ¿Cuál es la razón? Quedo a la espera de su respuesta y le agradezco enormemente la información que da en su obra: más que un libro para adelgazar es un tratado de nutrición que ayuda a recuperarse de cualquier enfermedad. Lo he constatado porque en solo tres meses he recuperado una salud que no tenía desde hace 20 años. Gracias y felicidades.

Herminia González
(Pontevedra)

Se recomienda tomar romero a las mujeres mayores de 45 años ya que es a partir de entonces cuando suelen sufrir un cambio metabólico importante que se inicia de 5 a 7 años antes de la menopausia en virtud de los cambios hormonales y esta planta tonifica el sistema nervioso además de ser ideal en casos de debilidad general, decaimiento y cansancio cerebral. Se sabe asimismo que el romero es antioxidante, antiinflamatorio, depurativo, diurético, colerético, colagogo, antiespasmódico, carminativo, estimulante de la circulación, anticonvulsivo, antibacteriano, antifúngico, antidepresivo y relajante de la musculatura lisa de los bronquios. En cuanto a la hierbabuena es antiinflamatoria, analgésica, antiséptica, carminativa, antiespasmódica -muy útil pues en casos de diarrea y cólicos estomacales-, antidismenorreica y sedante de los nervios además de activar la producción de bilis por la vesícula biliar. Tales son las razones.


Sr. Director: he estado hace poco con el pediatra de mi hijo y me ha sugerido que le dé preparados ricos en soja pero me parece recordar que ustedes publicaron en su día que su consumo puede alterar el sistema inmune. ¿Estoy equivocada? ¿Puede tomarlos sin problema? Quedo a la espera de su respuesta.

Carmina Torres
(Badajoz)

Tiene usted buena memoria. Las concentraciones de genisteína sérica que contienen algunos preparados alimenticios infantiles de soja pueden producir anomalías en el timo y provocar un deterioro del sistema inmune. Al menos así lo advirtió un estudio murino coordinado por Paul S. Cooke y efectuado en la Universidad de Illinois que se publicó en The Proceedings of the National Academy of Sciences. Cuando se administró genisteína a un grupo de ratones en cantidad similar a la que se emplea en los preparados infantiles se observó que ello provoca una reducción significativa del número de linfocitos y del tamaño del timo. Los efectos eran similares tanto si se inyectaba la genisteína directamente como si se ingería con la alimentación. “Nuestros datos –explicaría Cooke– sugieren que el sistema inmune puede ser especialmente vulnerable a la genisteína y compuestos similares”.


Sr. Director: tengo un amigo médico naturista que lee su revista como si fuera la biblia y toma nota de todo lo que le parece importante para luego poder sugerir productos o tratamientos a sus pacientes en la consulta. Solo que agrupa todo lo que lee en la revista por enfermedades, se queda con “lo importante” y no apunta las razones porque dice que no sería práctico y le llevaría mucho tiempo. Pues bien, empiezo a tener problemas de memoria y me ha dicho que tome cúrcuma porque tiene apuntado que su ingesta estimula la producción de células-madre neurales. ¿Es verdad? Me gustaría saberlo porque me parece sorprendente. Gracias y enhorabuena por la revista.

Carlos Tejedor
(Barcelona)

Es verdad: la cúrcuma favorece la producción de células madre neurales. Lo constató en animales un equipo investigador del Instituto de Neurociencia y Medicina de Lulich (Alemania) tras inyectarles uno de sus principios, la turmerona, y comprobar luego mediante escáneres que las regiones del cerebro implicadas en la producción de células-madre neurales se activaban. Células-madre que al poder transformarse en cualquier tipo de célula cerebral son obviamente útiles en numerosas patologías cerebrales. Solo que esta singular especia es también antioxidante, antivírica, antibacteriana, fungicida, antiparasitaria, analgésica, antiinflamatoria, antihistamínica, anticoagulante, carminativa, cicatrizante, colagoga, colerética, diurética, estimulante de las secreciones biliares, expectorante, hepatoprotectora, hipocolesterolemiante, tonificante, antidepresiva y anticancerígena. Así lo hemos dado a conocer en varias noticias a lo largo de los últimos años y en los reportajes que con los títulos Cúrcuma, una especia de notables propiedades terapéuticas y Eficacia de la cúrcuma en la depresión aparecieron en los números 104 y 156 respectivamente.


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189
Enero 2016
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