Sr. Director: sigo la revista desde hace diez años y valoro mucho su labor pues por encima de los lógicos intereses editoriales nunca abandona su rigor en el tratamiento de cualquier tema....
Estimado Sr. Campoy: querría pedirles ayuda para mi marido. En 2007 se le diagnosticó Síndrome de Fatiga Crónica y aunque sus primeros síntomas comenzaron hace ya 13 años sufre presión en las sienes,...
Estimado Director: gracias por vuestro trabajo de divulgación y concienciación. Si el intenso trabajo os lo permite os agradecería vuestra ayuda en el problema que a continuación os detallo....
Sr. Director: leo todos los meses la revista y quiero en primer lugar expresarle mi felicitación por el contenido y la orientación editorial que considero acertados,...
Hola. Les escribo tras buscar a algún médico antivacunas sin encontrarlo. Verán, soy terapeuta -ejerzo la Acupuntura, la Kinesiología, la Terapia Sacrocraneal Biodinámica, la Naturopatía, etc....
Sr. Director: soy propietaria de un herbolario en Navarra y hace tiempo que dispongo de un producto de AHCC en cuya documentación se explica que su principio activo es un derivado de la seta shiitake....
Cuarenta aditivos alimentarios de consumo masivo pueden provocar insomnio (y 2)
Además de las causas externas o endógenas y de la incidencia negativa de muchos fármacos en el descanso nocturno –como ya hemos explicado en la primera parte de este artículo– hay otros productos que provocan insomnio y la mayoría de la gente los consume ¡sin saberlo ni quererlo! Nos referimos a los numerosos aditivos presentes en gran cantidad de los alimentos que ingerimos habitualmente, problema desconocido no ya para los ciudadanos –que también– sino para la mayoría de los profesionales sanitarios y responsables políticos de nuestra sociedad. De hecho, la mayor parte de los especialistas lo ignora y, por tanto, no pueden sugerir a sus pacientes que los eliminen de la alimentación diaria ya que ni siquiera ellos saben cuáles son. Algo que explica por qué a menudo sus consejos no suelen ser eficaces y tantos millones de personas se ven abocadas a consumir fármacos iatrogénicos, es decir, de graves efectos adversos. Lo explicamos en detalle confiando en que nuestros lectores adviertan de este hecho a sus familiares, amigos y allegados.