CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 198 / NOVIEMBRE / 2016

Sr. Director: soy propietaria de un herbolario en Navarra y hace tiempo que dispongo de un producto de AHCC en cuya documentación se explica que su principio activo es un derivado de la seta shiitake. Pues bien, soy fiel seguidora de la revista desde hace años y cuál ha sido mi sorpresa al leer en el nº 196 correspondiente a septiembre un fabuloso artículo sobre él en el que se dice que en realidad procede de la combinación de 3 hongos diferentes. Y como eso no concuerda con lo que dice la documentación del fabricante de mi producto he mirado la taxonomía de los hongos que ustedes mencionan y veo que ni siquiera son de la misma especie. Cada uno de ellos es de una especie diferente. Luego miré en la web de AHCC, me descargué el libro que hay disponible en la página y me encontré con que el AHCC es un principio activo que proviene «de la hibridación de varias subespecies de hongos». Y según la taxonomía toda subespecie pertenece a una misma especie. ¿Pueden aclarármelo? ¿Se obtiene el AHCC de las subespecies de una sola especie de hongo o de varias especies de hongo? En espera de sus noticias aprovecho la ocasión para enviarles un cordial saludo.

Nuria Rojales

Como sin duda habrá usted constatado en casi todos los textos científicos en los que se habla del AHCC se omite su composición completa. De hecho, como usted bien indica, sólo se hace referencia al shiitake como agente principal. Pero si investiga más a fondo llegará a la web de patentes de Estados Unidos -pinche en https://www.google.com/patents/US6403083– y comprobará que el AHCC se presenta como un inductor de interleukina-2 cuya composición incluye como componentes más señalados el PSK (Kawaratake), el SPG (Schizophyllum commune) y el Lentinan (shiitake), hongos que pertenecen a un grupo, el de los Basidiomicetos, que cuenta con más de treinta mil especies y, por tanto, con cientos de miles de subespecies. Agregaremos que -como suele ocurrir con muchos suplementos nutricionales- es posible que en los últimos años -por una u otra razón- se haya modificado o eliminado alguno de sus componentes en beneficio de la mayor presencia de otros. No es pues descartable que en función del fabricante de cada país y de su acuerdo de explotación de la marca pueda haber variaciones en su composición.


Sr. Director: he leído numerosos artículos sobre el agua y quisiera saber si pueden aconsejarme sobre un buen equipo que fabrique agua de «calidad» en casa porque con tanta información uno no sabe muy bien qué elegir. He visto ozonizadores, vitalizadores, depuradores, etc. Actualmente tengo un equipo de osmosis inversa de 5 etapas pero veo que aparte de filtrarla se necesita darle «vida» al agua. Dicho esto agregaré que acabo de tener un bebé y también estoy viendo la posibilidad de comprar un equipo para «purificar» el aire. Y me ocurre lo mismo que con los equipos de agua. ¿Me pueden sugerir alguno de confianza? Aprovecho para agradecerles el tiempo empleado y darles la enhorabuena por el trabajo que hacen. Reciban un cordial saludo.

Tomás Tejedor

Internet está plagado de artículos que contienen información contradictoria cuando no interesada y por eso hemos dedicado al asunto del agua varios textos informativos y aclaratorios que agrupamos en www.dsalud.com/index.php?pagina=agua. Léalos y la mayor parte de sus dudas desaparecerán; en especial el publicado en el nº 97 con el título ¿Es mejor beber agua destilada que agua mineral? Ahora bien, no nos pida que propongamos marcas. En cuanto a aparatos para purificar el aire la Fundación para la Salud Geoambiental recomienda unos concretos que puede usted conocer pinchando en www.natursanix.com/catalogsearch/result/?order=manufacturer&dir=asc&q=daikin.


Sr. Director: en un artículo publicado por ustedes sobre Medicina Predictiva en el que se entrevista al Dr. Jose Francisco Navarro se habla del interés de conocer los niveles de criptopirroles en la orina. Pues bien, quería saber si además de en su clínica de Alicante se hace ese análisis en otros sitios. ¿Hay alguno en Barcelona? Les estaría muy agradecido si pudieran responderme. Atentamente

Rubén López Ortega 

Se dice que la Piroluria es una condición de origen genético que se caracteriza por un excesivo nivel de criptopirroles en el organismo -superior a 20ug/dl- como resultado de una síntesis inadecuada de la hemoglobina que el cuerpo elimina por vía urinaria y que a grandes concentraciones se une al zinc, la biotina y la vitamina B6 dando lugar el déficit de éstas a diversas disfunciones como problemas de memoria, ansiedad, baja tolerancia al estrés, cambios digestivos, artralgias, astenia y adinamia. Aseverándose que tienen exceso de criptopirroles el 70% de quienes padecen esquizofrenia y depresión, el 50% de los autistas, el 30% de los diagnosticados de Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) e incluso el 40% de los alcohólicos. De ahí que sea necesario en quienes la padecen asegurarse de ingerir en forma de suplementos zinc, biotina y vitamina B6. Pues bien, la inmensa mayoría de los médicos no ha oído siquiera hablar de esta patología porque no está oficialmente reconocida y, por tanto, no encargan análisis a los laboratorios para medir su nivel en la orina de los pacientes. Razón por la cual encontrar un laboratorio que lo haga es una tarea ímproba. Deberá pues ser usted quien si está interesado pregunte a los médicos con los que trata si conocen algún laboratorio que lo haga. Nosotros no disponemos de esa información ni de personal para hacer este tipo de búsquedas. Lo sentimos.


Estimado Director: en primer lugar quiero sumarme a las muchas felicitaciones que los lectores de la revista manifiestan por la acertada orientación editorial y el interesante contenido de los artículos que la componen. Le escribo porque me gustaría conocer su opinión sobre los libros del Dr. David Perlmutter ya que aunque me han parecido de enorme interés me sorprende la insistencia con la que desaconseja los carbohidratos y el consumo de frutas; éstas por su alto contenido en azúcares y fructosa y el consiguiente efecto negativo para la salud en general y, particularmente, para el cerebro. De hecho considera falso el tan citado refrán de Una manzana al día mantiene al doctor en la lejanía. Además recomienda el tan desaconsejado por algunos autores aceite de coco porque según él es un “superalimento para el cerebro que puede ayudar a prevenir y tratar trastornos neurodegenerativos. En fin, me gustaría conocer su autorizada opinión y estoy seguro de que muchos lectores también. Atentamente,

Angel Garijo (Madrid)

 David Perlmutter, prestigioso neurólogo, es miembro fundador del Consejo Estadounidense de Medicina Holística e Integral y autor de numerosos artículos científicos publicados en Journal of Neurosurgery, Southern Medical Journal, Journal of Applied Nutrition y Archives of Neurology. Es más, ha recibido varios premios por su novedoso enfoque del tratamiento de las enfermedades neurológicas como el Linus Pauling Award en 2002, el Premio Nacional al Nutricionista del Año de la Asociación Norteamericana de Nutricionistas en 2006 y el Premio al Médico Humanista del Año del Colegio Americano de Nutrición en 2010. Dimos amplia cuenta de ello en el reportaje que con el título Los cereales, el pan y la pasta son dañinos publicamos en el nº 180 y puede usted leer en nuestra web: www.dsalud.com. Texto en el que, entre otras muchas cosas, explicamos que en su singular libro Cerebro de Pan llega a decir lo siguiente: “Los cereales modernos están destruyendo silenciosamente tu cerebro. Y cuando digo modernos no me refiero solo a las harinas refinadas, las pastas o el arroz que cargan ya con el estigma que les imponen los enemigos de la obesidad. Me refiero también a todos los cereales que muchos hemos llegado a considerar saludables: el trigo integral, el cereal integral, el multigrano, los siete granos, el grano vivo, el grano molido a la piedra y demás. En pocas palabras, estoy diciendo que uno de nuestros grupos alimenticios esenciales más queridos es en realidad una agrupación terrorista que ataca nuestro órgano más preciado: el cerebro”. Añadiendo luego: “Creo que los cambios alimenticios que se han dado en el último siglo -de una dieta alta en grasa y baja en carbohidratos se ha pasado a una dieta baja en grasa y alta en carbohidratos que sobre todo consiste en cereales y otros carbohidratos dañinos- son el origen de muchas de las dolencias modernas ligadas al cerebro, incluidas la migraña, el insomnio, la ansiedad, la depresión, la epilepsia, los trastornos motores, la esquizofrenia, el trastorno de déficit de atención e hiperactividad y esos momentos de senilidad que es muy probable anuncien un declive cognitivo grave y una enfermedad progresiva, irreversible, intratable e incurable”. De ahí que para Perlmutter lo fundamental para abordar desde una migraña hasta el alzheimer sea prescindir de los carbohidratos refinados -comenzando por los cereales- aumentando la ingesta de grasas saludables. Es más, en ese mismo artículo dimos cuenta de la aparición en el mercado español de otro libro titulado Sin trigo, gracias del cardiólogo William Davis -publicado en inglés con el título Wheat Belly cuya traducción literal es Barriga de trigo– en el que asimismo se asegura que el trigo actual puede ser causa de obesidad y patologías cardiovasculares denunciándose además que el problema no está solo en el gluten ya que hay “otras 1.000 proteínas en el trigo que también tienen potencial para provocar respuestas extrañas o inesperadas». Afirmaciones contrastadas como puede comprobarse leyendo el amplísimo reportaje La intolerancia al pan y a los productos hechos con trigo es cada vez mayor que publicamos en el nº 163. Un texto en el que explicamos que el trigo que se cultivaba hace solo 50 años apenas se comercializa ya pues hoy se consume un trigo hexaploide cuyo ADN contiene 42 cromosomas, plasticidad genética tan extraordinaria que permite obtener miles de variantes. De hecho contiene ¡seis veces más genes que el genoma humano siendo capaz de producir la friolera de 24.000 proteínas distintas! Por eso puede ser causa de muy diversas patologías… o agravarlas. Entre otras, de celiaquía, obesidad, hipertrigliceridemia, resistencia a la insulina, diabetes tipo II, hipermeabilidad intestinal, autismo, esquizofrenia, hiperactividad y cáncer. En cuanto a su crítica de las frutas, ¿por qué se extraña? En el reportaje El exceso de ácido úrico se debe también ¡a la fructosa! que publicamos en el nº 154 ya advertimos de que un consumo elevado de fructosa sube rápidamente el nivel de ácido úrico en sangre y su ingesta habitual puede tener consecuencias más serias que la gota pues se ha revelado una de las principales causas de las enfermedades metabólicas. De hecho el exceso de fructosa acidifica el organismo y por eso desaconsejamos ingerir zumos a menudo. Lo hemos reiterado muchas veces en esta sección: frutas sí, pero enteras, con moderación y solo en ayunas. Y por lo que refiere al aceite de coco también tiene razón el Dr. Perlmutter como nuestros lectores habituales saben. Lo dimos a conocer en el nº 171 en el reportaje Propiedades nutritivas y terapéuticas del aceite de coco, texto en el que explicamos pormenorizadamente que el aceite de coco de primera presión en frío quizás sea el más saludable de los aceites vegetales ya que el 60% se compone de triglicéridos de cadena media que se digieren y absorben rápidamente con mínimo esfuerzo al ser sus moléculas más pequeñas y requerirse menos energía y menos enzimas para descomponerlas; yendo además directamente al hígado sin necesidad de que el organismo las trasporte a través de la sangre por lo que no aumenta en ella los niveles de colesterol y triglicéridos. Es más, es el único aceite que no se oxida al calentarlo lo que le convierte en el más apropiado para freír. Y por si todo esto fuera poco está constatado que es útil en numerosas patologías; no solo protege el cerebro -ayudando en casos de alzheimer, parkinson, ataxia cerebelosa, esclerosis múltiple, ELA y otras patologías neurodegenerativas- sino el corazón, los riñones, el páncreas, el colon y otros órganos estando constatadas sus propiedades en casos de cáncer y diabetes. En fin, nos permitimos sugerirle que lea a fondo nuestra web.


Estimado Director: hace ocho meses estuve en la consulta de un especialista en Nutrición al que acudí porque según mi médico estaba en riesgo de sufrir un infarto -me sobraban 35 kilos- y tras seguir sus consejos -propone básicamente seguir la famosa pirámide «alimenticia»- estuve a dieta dos meses…. ¡y no perdí ni un solo kilo! Pasé hambre, sufrí malestar, sentí ansiedad, dormí mal, me sentía cansado y no adelgacé NADA. Me pareció indignante y se lo dije a él y a mi médico. Y por supuesto le mandé a paseo cuando encima me dijo que seguramente me había saltado sus indicaciones. El caso es que mi propio médico me sugirió entonces que probara La Dieta Definitiva y me habló de usted y de su revista que, lo confieso, no conocía (¿por qué no la anuncian siendo tan buena?). El caso es que compré el libro, me lo leí, me gustó, me pareció sencilla de hacer, vi que no se pasaba hambre y decidí seguirla -a rajatabla como se pide- nada más volver de vacaciones el 8 de agosto (no tengo dinero para más de una semanita al año). Bueno, pues es 8 de octubre y en dos meses exactos he perdido 15 kilos. Me he deshinchado, me muevo con mucha más soltura, tengo más energía y duermo como un bebé de un tirón. Es alucinante. No entiendo pues por qué lo que en el libro se explica no se enseña en la universidad. En fin, solo quería darle las gracias, dejar mi testimonio y decirle que me he vuelto forofo de la revista. Mis más sinceras gracias.

Abelardo Pacheco
Cartagena (Murcia)


 

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198
Noviembre 2016
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