CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 66 / NOVIEMBRE / 2004

Estimado Sr. Campoy: antes de nada quiero felicitarle por su labor en Discovery DSalud pues es una puerta a la información sobre muchos tratamientos que se desconocerían si no fuera porque personas como Ud. se preocupan en difundirlas. Soy paciente de Distrofia Simpático-Refleja (DSR) y aunque estoy muy mejorada pues mi evolución ha sido espectacular lo que en mí ha dado resultados positivos no ha sido por desgracia igual para otros muchos casos. Y es que en la DSR no hay reglas fijas que sirvan para todos igual y es una búsqueda continua para encontrar el mejor tratamiento. En mi caso la rehabilitación diaria e intensa y la medicación paliativa ha sido lo que me ha salvado de estar hoy día en una silla de ruedas. Tengo una página que creé para ayudar a otras personas de la que actualmente forman parte unas cuarenta y pico personas (http://groups.msn.com/distrofiasimpaticorefleja). Pues bien, hace unos meses descubrí que un médico de Marbella está tratando la enfermedad con una técnica vía arterial con ozono y que le estaba dando buenos resultados en pacientes de 3 a 6 meses de diagnóstico. Le escribí y me contestó sobre la técnica y su experiencia. Decidí someterme a la terapia con ozono aquí en Alicante donde vivo, con un médico que trabajó con él, pero con autohemoterapia que es una manera menos localizada pero más amplia y sistémica. Y a la 5ª o 6ª sesión empecé a notar que el dolor crónico diario empezaba a espaciarse, el umbral del dolor era más bajo y por menos tiempo de permanencia además de notarme con más vitalidad, menos cansancio y con el ciclo del sueño regulado. Desearía saber si Ud. tiene conocimiento de todo esto o sabe de más tratamientos efectivos que estén dando resultado en la DSR o, al menos, para el dolor neuropático. No sé si usted habrá oído hablar de esta patología pero sus efectos son devastadores. Aún con tratamiento, en muchos casos su evolución no es buena y sin tratar las secuelas son irreversibles pues termina diseminándose e invadiendo todas las zonas del cuerpo dejando una invalidez y atrofia permanente y unos dolores tremendos crónicos diarios. Si conoce algún tratamiento novedoso o sabe más sobre la aplicación del ozono me gustaría conseguir documentación bibliográfica ya que serviría de mucho para los demás pacientes y médicos que no saben como atajar la DSR. Y de nuevo le felicito por su revista que me parece magnífica. Reciba un fuerte abrazo

Marta Castilla

La Autohemoterapia con ozono consiste en extraer sangre al paciente -entre 125 y 250 cc.-, ozonizarla en el interior de una bolsa de sangre y volverla luego a transfundir al individuo. La mayor parte de quienes la practican están agrupados en la Sociedad Española de Hematología. Suele usarse para tratar el Parkinson, la artritis reumática, la psoriasis, el acné, las cefaleas vasoactivas, el herpes simple, el herpes Zoster y el asma bronquial intrinseco, entre otras patologías. Dicho lo cual hemos de añadir que carecemos de suficiente información sobre otros posibles tratamientos. Vamos a intentar informarnos y si descubrimos algo realmente útil no dude que lo publicaremos.


Sr. Campoy: deseo transmitirle mi agrado por el editorial de la revista nº 65. Lo que ya sabíamos todos por fin alguien lo denuncia públicamente. Los médicos, los que se erigen en propietarios de nuestra salud, no saben curarnos. Ni siquiera saben curarse a sí mismos. ¿Por qué, si no, cuando ellos o sus familiares padecen una enfermedad de las llamadas incurables acuden a las terapias alternativas? Pero claro, viven de nuestra enfermedad, no de nuestra salud. Por lo que siempre quedará la duda razonable en los enfermos de si sus verdaderas intenciones son el bien de la humanidad o su propio bien. Algo que no permitiríamos ni a nuestro mecánico se lo consentimos con resignación a nuestro médico. Y además le pagamos, estemos enfermos o no. Y es que, ¿cómo se entendería que todos los meses nos descontaran dinero de la nómina para pagar al mecánico de nuestro automóvil y luego, si algún día lo necesitáramos, no consiguiera arreglarlo y encima nos dijera que no tiene por qué saberlo todo sobre mecánica? La protección oficial con la que cuentan los médicos ha permitido -y permite- situaciones tan grotescas como ésta. Y hablando de cosas que todos sabemos: todo terapeuta, desde la antigua medicina china o la hindú pasando por Hipócrates y su Vix medicatrix hasta los naturópatas actuales, sabe que el ser humano tiene en su interior la fuerza capaz de curar cualquier enfermedad. Coincido pues plenamente con Antonio Bru y su artículo en el que promulga la potenciación del sistema inmune para curar el cáncer. Pero no sólo el cáncer sino cualquier enfermedad. Esto lo veo continuamente en mi consulta y también lo saben muy bien los médicos sólo que ellos lo atribuyen a la famosa “curación espontánea” cuando no a un posible error en el diagnóstico de la enfermedad. Además, a Antonio Bru le podrán llamar “intruso”… pero siempre ha ocurrido así. La mayoría de los avances científicos en Medicina han sido descubiertos por personas que no eran médicos precisamente. Como tampoco eran mecánicos los que inventaron las innovaciones electrónicas e informáticas que hoy se aplican a los coches, por seguir con el símil anterior. En suma, reciba mi felicitación Antonio Bru por su investigación. Y con mi agradecimiento por el tiempo dispensado reciba también mi felicitación por la claridad e interés de los artículos que publican.

Miguel Ángel Manjón Pinilla
Centro Kirlian
Villabona (Guipúzcoa)


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66
Noviembre 2004
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