CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 58 / FEBRERO / 2004

Hola amigos: soy suscriptor de la revista y os felicito por ella y la valentía de vuestros artículos. Me gustaría que publicaseis la información que tuvieseis sobre los trastornos de próstata ya que somos muchos millones de personas los que los padecemos. Yo sigo todos los tratamientos de tipo natural que conozco, tipo hierbas, suplementos, etc., pero me gustaría tener conocimiento de lo que pueden ofrecer todas las terapias alternativas en este campo. Creo que, como yo, os estarán agradecidas muchas de las personas que leemos la revista y otras que por ahora no lo hacen. Por favor, informarnos sobre lo que sepáis. Un saludo y un abrazo. Y por favor, seguir adelante con vuestra revista. La necesitamos.

Josep Guilera Font
(Barcelona)

Gracias por tus amables palabras. Verás, lo que nos pides lo han hecho ya diversas personas sobre muchas otras dolencias. Y recopilar qué se puede hacer en cada patología con cada una de las más de cien técnicas terapéuticas existentes excede de lejos nuestras posibilidades. Eso requeriría crear un centro dedicado a ello con cientos de especialistas y mucho dinero. No está en nuestras manos aunque ya nos gustaría. Fíjate que estamos publicando una saga de artículos sobre el cáncer por ser una enfermedad que provoca decenas de millones de muertos al año, llevamos diecinueve y nos quedan muchos más. Por eso nos centramos en dar a conocer aquellas terapias o métodos novedosos de los que tenemos conocimiento y que sin nuestra intervención no serían suficientemente divulgadas. Procurando además que aparezcan primero las más eficaces. Créenos: somos pocos y estamos desbordados. En cualquier caso, si conocemos algo realmente útil en esta dolencia -como en otras- ten la seguridad de que lo publicaremos. Un abrazo.


Hola: me llamo Francesc y soy suscriptor de su revista desde hace poco aunque lector desde hace bastante. Ante todo, les felicito por la labor pedagógica y social que realizan y por no acobardarse ante los monstruos farmacéuticos. Gracias a ustedes y a otra gente excelente disfruto de un padre que debería estar muerto desde hace dos años según la medicina convencional. Superó un tumor cerebral -un glioblastoma multiforme- gracias al Bio-Bac y al doctor Moriano. Mi gratitud es enorme y eterna así como mi deseo de colaborar a que el Bio-Bac vuelva a estar al alcance de todo el mundo. Por el momento hago divulgación constante del producto, recogí firmas y soy socio de la asociación de consumidores. Pero hay una enfermedad -quizás la segunda en importancia en la sociedad actual después del cáncer- sobre la que noto poca presencia en su revista. Me refiero a la diabetes -tanto tipo 1 como 2- y a su posible tratamiento con medicinas alternativas. En mi familia tenemos varios casos de diabetes tipo 1 -insulinodependientes- y es un tema que nos preocupa por lo que nos gustaría saber si hay alternativas a la resignación que nos ofrece la medicina convencional. Agradeciendo su labor y su pronta respuesta me despido de ustedes.

Francesc Lloveras
Roses (Gerona)

La verdad es que debemos darte, lamentablemente, la misma respuesta que a la carta anterior tras matizar que las enfermedades cardiovasculares y otras tienen mayor incidencia que la diabetes. Agradecemos sinceramente tus palabras y procuraremos tratar el tema en cuanto podamos. De hecho, en el caso de la diabetes sí estamos investigando alternativas.


Estimado Sr. Campoy: como siempre, le agradecemos su amable atención a nuestras investigaciones así como felicitamos a Dª Laura Jimeno por la entrevista de hace unas semanas y que publicaron Vds. en el número de enero en un artículo que me parece impecable. No obstante esto, por la coincidencia en el mismo número y en página consecutiva con una publicidad de la firma M.A.S. Biomedical Ibérica, deseamos conste la siguiente aclaración: meses atrás entregamos a los titulares de la misma un ejemplar de generador y un casco aplicador al objeto de que lo estudiaran e hicieran pruebas con él por si pudiera servirles en sus actividades industriales. El producto que ahora comercializan no es exactamente el mismo que recibieron dado que se han introducido cambios sustanciales de tipo técnico y práctico. Por esa razón nos vemos en la obligación ineludible de analizar este nuevo modelo y sus posibles aplicaciones. A tales efectos les pedimos -y nos entregaron recientemente- algunos ejemplares para unas pruebas de aplicación, las cuales esperamos se inicien como pronto el próximo mes tras la oportuna localización y selección de pacientes.
Esta es la explicación de que aparezcan en esa publicidad nombres de personas e instituciones que no lo hemos autorizado expresamente -al menos los firmantes- y, por otro lado, la razón de nuestra sorpresa por lo precipitado de la aparición de unas aseveraciones en esa publicidad que nos relacionan y de las que no tenemos constatada su bondad a la fecha. Le agradecemos la aclaración al respecto, la cual le rogamos publique como carta al director y no como documento rectificatorio.

Dr. José Luis Bardasano Rubio, Dr. José Luis Ramos Jácome y Dr. José de la Hoz Fabra


Estimados amigos: soy lector habitual de vuestra revista y me reconforta el enfoque que dais a los temas. Es por eso que me dirijo a vosotros buscando respuestas que no consigo encontrar. Hace dos meses, y después de más de dos semanas de médicos y diez días de hospitalización, mi sobrina de cuatro años y medio falleció de acidemia metilmalónica lo que averiguaron dos días antes del fatal desenlace pues siempre se mantuvo el primer diagnostico que fue el de encefalitis vírica. Pues bien, al tratarse de una enfermedad metabólica de carácter hereditario se investigó a su hermano de dos meses y medio descubriéndose que, desgraciadamente, también tiene la enfermedad. En los primeros análisis que se le hicieron al niño, tras constatar que tiene acidemia metilmalónica, dio unos valores de porcentaje de ácido metilmalónico de unos 3.000 millones por mol de creatinina. Le detallo el tratamiento (nota de la revista: dado el carácter técnico y la extensión de la carta hemos decidido resumirlo): tras una semana tratándolo diariamente con Megamilbedoce intramuscular y Carnicor además de una dieta consistente en una leche especial para esta enfermedad mezclada con otra para lactante esos valores bajaron drásticamente a 500 mmol/mol creatinina, lo que confirma que responde de manera bastante satisfactoria a la vitamina B12 (el doctor nos refiere que los valores de metilmalónico se deben de mantener por debajo de 2.000). El tratamiento continúa y el niño sigue una dieta especial baja en los aminoácidos metionina, treonina, valina e isoleucina, al parecer prepulsores del ácido metilmalónico. Hasta hoy los análisis de orina periódicos muestran valores de ácido metilmalónico por debajo de los 500 mmol/mol creatinina lo que nos hace pensar que estamos en el buen camino. Y además estamos contentos porque no tenemos que inyectarle el medicamento ya que responde bien a la forma oral.
Mis preguntas son:
1º) ¿Es tan rara esta enfermedad para que se tarde más de dos semanas en dar un diagnóstico correcto, lo que llevó al Exitus a mi sobrina? (cuando se mandan las muestras al Centro de Diagnóstico de Enfermedades Moleculares de Cantoblanco (Madrid) tardan menos de 48 horas en comunicar la enfermedad y además especifican que responde a la vitamina B12).
2º) ¿Es a vuestro juicio el tratamiento adecuado? ¿Existe alguno alternativo o suplementario?
3º) ¿Qué precauciones se deberán tener en un futuro con mi sobrino al estar afectado por esta enfermedad?
4º) ¿Existen indicios o investigaciones que hagan pensar que se pueda tener, a medio o largo plazo, algún tratamiento que pueda curar la enfermedad?
Por último, me gustaría que tratarais en vuestra revista la acidemia metilmalónica y nos informarais si existen centros especializados, direcciones, doctores, asociaciones, etc, a donde podamos recurrir. Os lo agradecería enormemente. Sin más y felicitándoles por su estupenda publicación, un cordial saludo.

Francisco Javier Rodríguez Doña

Efectivamente, se trata de un trastorno metabólico muy poco corriente -se calcula que se da en uno de cada 30-40.000 casos- que suele manifestarse en la infancia -tanto en niños como en niñas- cuando se produce en el organismo una acumulación de ácido metilmalónico por un defecto en la conversión de la metilmalonil-coenzima A en succinil-coA, algo que puede provocar desórdenes serios -especialmente convulsiones y apoplejía- y, frecuentemente, la muerte. Y lo malo es que a veces no hay síntoma alguno en los doce primeros meses con lo que no se opta por reducir cuanto antes el consumo de proteínas en la alimentación, algo que empeora la situación. Los expertos entienden que se debe a un gen defectuoso que el niño hereda de ambos padres. Y el problema a la hora del diagnóstico es que los síntomas -deshidratación, vómitos, convulsiones, letargo, retraso del desarrollo, infecciones recurrentes de las especies de Cándida y encefalopatía progresiva- se confunden a veces con otras patologías. Sólo una amplia experiencia del médico evita ese hecho tan frecuente en numerosas dolencias. En cuanto al tratamiento que recibe hoy es, hasta donde sabemos, el más adecuado. Y no conocemos tratamientos alternativos lo que no implica que no hagamos un llamamiento desde aquí por si alguien conoce alguno y puede hacérnoslo saber. Sólo nos resta decirte que ignoramos si hay algún centro o laboratorio investigando otras posibilidades aunque es poco probable porque las enfermedades minoritarias no son negocio y las empresas farmacéuticas no suelen por tanto dedicar dinero a ello. Si supiéramos algo, por supuesto, lo publicaríamos. Deseamos de corazón toda la suerte del mundo a tu sobrino y a sus padres.


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58
Febrero 2004
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