CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 197 / OCTUBRE / 2016

Hola. Les escribo tras buscar a algún médico antivacunas sin encontrarlo. Verán, soy terapeuta -ejerzo la Acupuntura, la Kinesiología, la Terapia Sacrocraneal Biodinámica, la Naturopatía, etc. desde hace 25 años y tengo una «peque» de 4 años no vacunada que jamás ha tomado medicación química. Se trata de una niña sana y feliz que está como un roble. La tuve sola y las decisiones que tomé fueron pues fáciles en muchos aspectos pero el caso es que ahora tengo pareja -un médico de hospital de mente abierta que estudió Homeopatía aunque no la practica- y estoy embarazada de 5 meses. El problema es que él no se cuestiona la eficacia de las vacunas ni su posible peligrosidad. Las apoya totalmente aunque ante mi posición me dice que está dispuesto a escuchar a médicos y/o inmunólogos que opinen lo contrario. De hecho ha conseguido cita con un médico alemán naturópata que apoya la vacunación y le dice que con homeopatía pueden anularse todos los efectos secundarios que las vacunas pudieran tener. En fin, necesito encontrar a un médico «antivacunas» que hable con él. Es un tema que me quita el sueño porque personalmente pienso que las vacunas no se justifican nunca. ¿Pueden darme el teléfono de algún médico que esté informado sobre este tema y hable con mi pareja? Para mí es una cuestión vital. Gracias anticipadas por su ayuda.

Lola Martín

Ningún médico va a dedicar su tiempo a convencer a otro de nada. Ni es su labor ni tienen tiempo para ello. Quienes se dedican a lo que usted pide lo hacen públicamente escribiendo artículos y libros, concediendo entrevistas y dando conferencias; y luego profesionales como nosotros nos hacemos eco. Así que si su pareja quiere informarse QUE LEA. Sugiérale pues que se informe y luego juzgue. Por ejemplo pinchando aquí: www.dsalud.com/index.php?pagina=vacunas. Un abrazo.


Hola. Quería saber qué opináis de los boletines que el Dr. Mercola divulga periódicamente por internet con saludables consejos parecidos a los que vosotros dais en la revista. Por otra parte, me gustaría saber si podéis darme algún consejo sobre la enfermedad de mi hijo. Hace unos años le diagnosticaron una artropatía psoriásica -que, casualmente, coincidió con una etapa laboral muy ajetreada- y desde entonces, cuando está sometido a fuertes tensiones, sufre brotes. Le salen postillas en el cuero cabelludo ¿Pueden darme algún consejo o la dirección de algún médico que pueda ayudarle? Un saludo y felicidades por su labor divulgativa. Soy consciente de la presión a la que deben estar sometidos.

José Manuel Villanueva Fernández
Hevia (Asturias)

Conocemos bien los textos del Dr. Joseph Mercola y coincidimos con él en muchas de sus sugerencias y consejos pero no con todos; y como sería largo de aclarar vamos a abstenernos de hacerlo. En cuanto a la artropatía o artritis psoriásica no es sino la consecuencia de una psoriasis que termina afectando a las articulaciones, tendones y ligamentos y es seronegativa; es decir, que no aparece ni factor reumatoide ni otros autoanticuerpos y está descartada una artritis reumatoide. El problema es que la psoriasis que la provoca se considera una enfermedad inflamatoria crónica de la piel de origen autoinmune -no contagiosa pues- que produce lesiones escamosas engrosadas e inflamadas de amplia variabilidad clínica y evolutiva siendo la que cursa con placas la más frecuente. En otras palabras, se desconoce qué la causa aunque sí se sabe que hay alteraciones genéticas en la zona afectada. Lo que no se sabe es si eso es consecuencia o causa por mucho que se haya asociado a los antígenos HLA-CW6 y HLA-DR7. De hecho también se ha asociado a bacterias como la Streptococcus pyogenes y el Staphylococcus aureus, a hongos como el Malassezia y la Candida albicans), a la malaria e incluso a un virus: el papilomavirus. Y de ahí que los médicos recurran a paliativos como antiálgicos, antiinflamatorios, betabloqueantes, sales de litio, antimaláricos e inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina. Asimismo se sabe que el estrés emocional puede provocar brotes y que mientras el clima frío empeora los síntomas el caluroso lo mejora. De hecho tomar el sol es bueno salvo que sea fotosensible. En suma, la artritis psoriásica es un tipo de espondiloartropatía que daña las articulaciones siendo conveniente asegurase del diagnóstico porque a veces lo que se padece realmente es gota, artritis reumatoide u osteoartritis (a la artritis psoriásica en la columna vertebral se la llama por cierto espondiloartritis). Y nos va a permitir que dudemos de que sea lo que sufre su hijo si hay que valorarlo por los síntomas. De hecho le aconsejamos que busque otro diagnóstico y acuda para ello a un buen dermatólogo. Es más, que su hijo pruebe antes con un sencillo champú de brea -se vende en farmacias- que debe mantener de 10 a 15 minutos antes de enjuagar el cabello y, paralelamente, que se aplique a diario aceite de jojoba. Y por si se tratase de una infección que acuda a un buen experto en el Par Biomagnético como Juan Carlos Albendea (91 704 57 81) ya que puede tratarse de algún virus, bacteria, hongo o parásito y es el método más rápido para detectarlo.


Sr. Director: padezco lipomatosis múltiple desde los 13 años -ahora tengo 48- y me han extirpado quirúrgicamente ya unos 60 lipomas del cuerpo. Los médicos me dicen que se desconoce el origen, que no se puede prevenir su aparición y que lo único eficaz es extirparlos. Me gustaría saber pues si ustedes tienen conocimiento de productos o tratamientos que puedan ayudarme. En espera de su respuesta les saluda

Gabriel Granja

Aunque usted ya lo sabrá debemos explicar a los lectores de qué trata el problema que nos plantea. Un lipoma es un bulto de grasa superficial de consistencia blanda que se forma en el tejido adiposo; no se trata pues de quistes -éstos son de tejido epitelial- y no son neoplasias o tumores benignos aunque algunos les califiquen así. Y normalmente aparecen -pocos o muchos- en cuello, espalda, hombros y abdomen pudiendo moverse tocándolos. A veces sin embargo se producen en capas más profundas de la piel y es entonces cuando se propone sobre todo extirparlos quirúrgicamente aunque lo normal es no tratarlos o hacerlo inyectándoles corticoides. Y desde luego no es habitual que aparezcan en niños como fue su caso. Los médicos los califican según la zona en la que se encuentran y hablan así de lipomatosis infiltrante del rostro, lipomatosis pélvica, lipomatosis encefalocutánea, lipomatosis dolorosa y lipomatosis neural desconociéndose qué los provoca aunque se infiere que algunos pueden ser genéticos al haberse detectado mutaciones en el ADN mitocondrial. Y no suelen doler salvo si se inflaman por alguna otra razón; por ejemplo, si se infectan. Agregaremos que la única «pista» sobre su origen es el hecho de que aparece más frecuentemente entre quienes tienen disfunciones hepáticas y/o pancreáticas -se ha detectado en algunos enfermos resistencia a la insulina-, algo improbable en su caso ya que le aparecieron a los 13 años. Y lamentablemente, al no saber qué los provoca, no es posible prevenir su aparición. De ahí que se extirpen quirúrgicamente pero con la cápsula incluida ya que si no se reproducen. Si son superficiales basta succionar la grasa interior con una jeringuilla y una aguja grande. La Medicina Tradicional China los trata eficazmente con Acupuntura -o con Electroacupuntura- y Moxibustión (usando artemisa). Y otros con Electrolipólisis, es decir, haciendo pasar una corriente que destruya las células de grasa. Cabe añadir que algunos naturistas proponen «deshacerlos» con una cataplasma hecha de miel de color oscuro y harina integral a partes iguales que tras mezclarse bien debe aplicarse dejándola actuar durante 36 horas tras las cuales se lava la zona y se repite el procedimiento hasta que desaparezcan los lipomas, algo que puede acaecer a los pocos días. Otros utilizan sin embargo una mezcla de sal marina y yemas de huevo. Y algunos obtienen un resultado parecido usando un MORA, dispositivo del que hemos hablado en varias ocasiones. Dicho esto le sugerimos que ante todo desintoxique y desacidifique a fondo su organismo y lo oxigene. Es primordial y hemos explicado a menudo como hacerlo. Eso sí, tome además limón diluido y ácidos grasos omega 3 a diario. Y si precisa que alguien le dirija acuda a la consulta del médico y cirujano Luis García Cremades (91 344 19 68), miembro de nuestro Consejo Asesor, máster en Medicina y Cirugía Estética, experto en lipoescultura, intolerancias alimentarias y antienvejecimiento y director en Madrid de la Clínica de estética y tratamientos Longe Bell.


Sr. Director: ante todo permítanme darles las gracias por lo que hacen y la informacion tan importante que trasmiten a las personas con problemas de salud. El caso es que tengo una hija de 36 años a la que han operado en cuatro ocasiones de un tumor filoides benigno y ya no sé a dónde dirigirme para que nos den otras opciones porque cada seis meses se le reproduce y solo nos dicen que hay que quitárselo de nuevo y limpiar. Me gustaría pues saber a qué se debe, si es genético u hormonal y si hay alguna posibilidad de tratarlo eficazmente. Les quedaré muy agradecida de cualquier información que puedan darme. Un saludo.

Carmen Herrerías Arana

Los cistosarcomas o tumores filoides se extirpan porque crecen muy rápidamente presionando a veces la mama y por eso cuando reaparecen una y otra vez los médicos terminan proponiendo una mastectomía parcial o total aun cuando rara vez se diseminan hacia los ganglios linfáticos de las axilas. Lo único constatado es que hay mutaciones en las células de la zona; especialmente en el gen MED12, proteína mediadora de la transcripción de la subunidad 12 de la ARN polimerasa II. Hablamos de una enzima que en humanos es codificada por el gen MED12 situado en el cromosoma X, mutación que por cierto se ha asociado igualmente al Síndrome de Lujan-Fryns y al Síndrome FG o Síndrome Opitz-Kaveggia. El tumor filoide de mama tiene consistencia fibrosa-elástica bien delimitada y no adherida a piel ni a planos profundos siendo raro que duela al palparse. Eso sí, cuando son muy grandes la piel que lo recubre puede tener tinte azulado o cianótico, probablemente debido a la compresión tumoral; incluso pueden necrosarse y ulcerarse si sobrepasan el límite de la resistencia elástica. Agregaremos que en la mayoría de los casos el tamaño medio es de 5 cm aunque a veces superan los 30 y son de tejido conectivo y glandular al igual que los fibroadenomas. Pues bien, cuando los fibroadenomas y los tumores filoides aparecen inicialmente suele bastar masajearlos suavemente -sin apretarlos- de 20 a 30 minutos diarios para que en cuatro o cinco días se disuelvan sin efecto negativo alguno. Lo dio a conocer hace años en Estados Unidos un médico que inmediatamente fue perseguido por ello… pero funciona. Nuestra sugerencia, al igual que en el caso de la lectora anterior, es que desintoxique y desacidifique a fondo su organismo, lo oxigene y acuda a equilibrarse energéticamente a un buen especialista en Medicina Tradicional China con experiencia en Acupuntura. Le sugerimos pues que acuda a la consulta del Dr. Santiago de la Rosa (91 431 35 16).


Sr. Director: les felicito por el artículo sobre transgénicos de D. Jesús García Blanca. Es íntegro, claro y muy informativo. Veo una semejanza considerable entre la lucha actual contra los transgénicos y la cruzada del siglo XIX a favor de la regulación de la alimentación y en contra de la adulteración de los alimentos en Estados Unidos. Los aditivos tóxicos en la alimentación fueron introducidos en el mercado y continuados durante generaciones haciendo creer al consumidor que tales sustancias se añadían a los alimentos para beneficiarle. A finales del siglo XIX y principios del XX el consumidor, como la cobaya de laboratorio, no tenía ni idea de lo que estaba consumiendo. El Dr. Harvey Washington Wiley, en su libro The History of a Crime Against the Food Law (1929), expuso la controversia que hubo durante la regulación de aditivos en la alimentación. Muchos de los aditivos tóxicos no figuraban en ninguna parte. Ni siquiera en el etiquetado figuraban todos los ingredientes. El Dr. Wiley, en varias audiencias, debatió en el Congreso el peligro de adulterar los alimentos, los aditivos tóxicos que debían estar prohibidos, las muertes causadas por éstos y la falta de ética por parte de las compañías alimentarias. Y advirtió al mundo de que si se añadían a los alimentos sustancias tóxicas el consumidor tendría menos defensas para afrontar enfermedades mientras que si consumía una dieta sin alimentos adulterados la resistencia del consumidor aumentaría. Y gracias a él se aprobó en 1906 en Estados Unidos una ley que prohibía los alimentos adulterados y el falso etiquetado. Más químicos-médicos involucrados como el Dr. Wiley es pues lo que necesitamos para la inspección y el etiquetado, pasar reglas y regulaciones según el Principio de Precaución ya que no se puede lanzar al mercado -y menos globalizar- la venta de productos sin una evaluación a fondo de sus efectos secundarios. Atentamente le saluda

María I. Pérez

Somos muy conscientes de lo que nos dice y de hecho hemos publicado varias decenas de noticias y artículos al respecto. Entre en nuestra web –www.dsalud.com– y compruébelo. No creemos de hecho que haya muchas publicaciones en el mundo que hayan advertido de forma tan extensa, documentada y reiterada de este problema desde hace tantos años.


 

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197
Octubre 2016
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