CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 190 / FEBRERO / 2016

Sr. Director: leo todos los meses la revista y quiero en primer lugar expresarle mi felicitación por el contenido y la orientación editorial que considero acertados, ilustrativos y provechosos. El motivo de mi carta es pedirle opinión sobre tres alimentos que hasta ahora he consumido a diario por considerarlos no sólo seguros sino beneficiosos para la salud y que debido a recientes informaciones procedentes de fuentes supuestamente competentes me han creado dudas, perplejidad y la convicción de que no existen criterios unánimes sino más bien contradictorios a la hora de informar al público sobre un tema tan básico para la salud. Me refiero al aceite de oliva -según el movimiento dietético liderado por el profesor Colin Campbell no es aconsejable según se desprende de lo que aparece nº 188 de la revista-, al aloe vera sin aloína -tan ponderado por muchos autores y sobre el que últimamente se han alzado voces advirtiendo de su potencial peligrosidad cancerígena- y al yogur de soja -que yo sustituí por la leche de soja tras haber leído sus artículos sobre ésta última por considerarlo una modificación de la leche y, por tanto, sin efectos negativos. Le quedaré muy agradecido por su respuesta.

A. G.
(Madrid)

El aceite de oliva virgen extra ingerido crudo de forma moderada como aliño de ensaladas es excelente para la salud; no así el frito. Aunque haya quienes intenten «demonizarlo» por meros intereses económicos ya que el 97% se produce en el Mediterráneo. A nuestro juicio pues el grupo de Colin Campbel no tiene intenciones aviesas sino falta de información objetiva y ecuánime. No podemos decir en cambio lo mismo de otros organismos que sí toman decisiones sobre salud guiados por intereses propios, a menudo no confesables. Como la Agencia de Seguridad Alimentaria de Reino Unido que en 2013 decidió no recomendar el consumo habitual de aceite de oliva -entre muchos otros productos- sino solo de forma ocasional o por placer ¡por el mero hecho de ser un alimento graso! Razón por la que tampoco aconseja ingerir de forma habitual jamones, carnes o algunos frutos secos. ¡Como si todas las grasas -vegetales o animales- fueran iguales! En suma, no haga usted caso ni de la agencia alimentaria británica ni de los desinformados seguidores de Campbell para los que el aceite de oliva es un producto casi desconocido sobre el que no saben prácticamente nada. Dejemos que sigan tomando sus insanos aceites; como los de cacahuete, colza o maíz transgénico. Recuerde que el país del mundo con mayor sobrepeso y obesidad es Estados Unidos y sus habitantes los más desinformados en el ámbito alimentario. En cuanto al aloe vera sin aloína es falso que sea cancerígeno; todo lo contrario: es anticancerígeno. Muy especialmente el aloe vera arborescens que es el más adecuado para la ingesta. Ahora bien, debe tomarse con precaución si se están ingiriendo anticoagulantes y asegurarse de no abusar de plantas medicinales como el ginkgo biloba, el abedul o el hipérico mientras se consume el aloe vera; puede haber interacciones negativas. Y por lo que al yogur de soja se refiere cabe decir que nosotros desaconsejamos tanto la ingesta de tofu como de leche de soja y, por ende, el yogur que se fabrica con ésta. Los que son aceptables son los productos fermentados de soja -el miso, el tempeh, la salsa de soja y el natto- aunque con moderación porque si no también son dañinos; y otro tanto cabe decir de la lecitina de soja. Si quiere más información lea en nuestra web –www.dsalud.com– los artículos que con los títulos La leche de soja y los productos elaborados con soja sin fermentar no son aconsejables y Las propiedades de la lecitina de soja aparecieron en los números 121 y 123 respectivamente.


Sr. Director: tengo 61 años, mido 1,67, peso 73 kilos y hace 15 meses noté que veía poco con el ojo izquierdo por lo que acudí al hospital de la Seguridad Social pero como me dieron cita para el oftalmólogo para dos meses después acudí a uno particular que tras hacerme unas pruebas me diagnosticó retinopatía, degeneración vítrea y membrana pre-retiniana -le adjunto copia del informe- diciéndome que la única solución era operar. Cuando a los dos meses acudí al oftalmólogo de la Seguridad Social confirmó el diagnóstico pero no me habló de operación alguna y me dio cita para seis meses después. Acudí entonces a la consulta en Elche del Dr. Navarro -al que ustedes entrevistaron en la revista- y me hizo un análisis de sangre para un perfil biológico o test de floculación que hace la C.E.I.A en Bélgica. Y me dijo que tomara DHA 80 TG de Egle y Eye Force así como una fórmula magistral de minerales, cardo mariano y vitamina D3 así como unas gotas homeopáticas y aceite esencial de ajedrea. Además me comentó que el resultado del test no era demasiado malo; el hígado un poco lento, las defensas algo bajas y preocupación (que achacó a mi sorpresa por la enfermedad). Hablamos de la dieta y había muy poco que mejorar porque no he tomado prácticamente nunca medicinas, mi alimentación es muy racional -verduras, frutas, pescado, frutos secos…-, no tomo nada frito, bebo agua destilada y cocino con aceite virgen extra de 1ª presión en frío. Además paseo a diario más de una hora a buen ritmo, hago Pilates desde hace años y solo he tenido algún problema de ciática y espalda que me solucionaron con homeopatía y Reeducación Postural Global. Asimismo me hago dos análisis de sangre y orina cada año que han salido siempre correctos. Es verdad que fumé un poco pero lo dejé totalmente hace tres años y hace muchísimos años que llevo una vida muy saludable. ¡Y ahora me encuentro con la sorpresa del ojo… y en uno solo. ¿Por qué? Después de seguir el tratamiento del Dr. Navarro volví al hospital -el 15 de mayo pasado- y me dijeron que mi ojo izquierdo estaba peor y tenía que operarme ya. La operación consiste en raspar la membrana, cataratas (no tengo pero formarían con la operación) y antiinflamatorios dentro del ojo para tres meses y que se desprenderían poco a poco. Pero luego me dijeron que no me garantizaban resultado alguno y renuncié a la intervención. Como el Dr. Navarro me aconsejó Ozonoterapia me pongo por vía rectal desde hace 15 días una jeringa de 100 ml -dos veces al día.- pero hasta ahora sin resultados. En fin, les rogaría me indicasen qué puedo hacer o a quién acudir porque la visión del ojo izquierdo es de 0,2, veo ya deformado y no distingo algún color. Sin embargo con el ojo derecho veo muy bien.

Josefa Esteve
(Villanueva de Castellón)

Lamentamos que los tratamientos holísticos que le propusieron no funcionaran pero parece obvio que si tiene usted afectado el ojo izquierdo y ve perfectamente con el derecho el problema no debe estar en una disfunción de carácter integral sino local. En cuanto al informe que nos adjunta lo que dice es que padece usted en ese ojo un desprendimiento vítreo y en la parte posterior del ojo un aumento de la membrana de la fóvea, zona central de la mácula. El vítreo es un gel colágeno que rellena la cavidad vítrea en el interior del ojo humano que por diversos factores -un golpe, miopía u otra causa- puede deshidratarse y cambiar su estructura haciendo que se retraiga, se formen condensaciones que quedan flotando y se separe de las zonas de unión con la retina. De hecho cuando se desprende el vítreo posterior se perciben como telarañas o puntos negros flotantes que molestan o dificultan la fijación de la mirada; a veces acompañadas de destellos o fogonazos de luz que lo que indican es que las uniones del gel con la retina están tensándose. Y solo se opera -por eso le sugirieron esperar- si con el movimiento del gel o en la separación con las zonas de anclaje se forman agujeros o desgarros que hayan dañado la retina. Y lo que en tales casos se hace es reforzar la zona con un láser -normalmente de argón- para crear una barrera alrededor de la zona debilitada y evitar que se desprenda la capa retiniana. Pues bien, dado el estado de su ojo debería plantearse una operación en un centro especializado; como la Clínica Baviera de Madrid (917 82 03 60) o la Clínica Vissum de Alicante (965 15 40 62). Nos parece la mejor opción. Es más, en ésta última podrían decirle si hay alguna otra opción (lea al respecto en nuestra web –www.dsalud.com– el artículo que con el título Curan úlceras, queratitis y perforaciones corneales graves ¡con un simple colirio! publicamos en el nº 71). Asimismo podría consultar su caso con el Dr. Arturo Solís, neuro-oftalmólogo y farmacólogo mexicano creador del QIAPI1 –producto del que hablamos en el nº 143- que también desarrolló un producto para recuperar diversas patologías de los ojos, pasa consulta en la ciudad de Aguascalientes y es director técnico de la compañía químico-farmacéutica Fórmulas Magistrales. Su web -en ella no se habla de las gotas pero tiene en ella la forma de contactar- es www.fotosintesishumana.com. Todo esto sin descartar que el problema pueda estarlo causando un microbio patógeno o un parásito, algo que podría decirle en Madrid testándole con el Par Biomagnético Juan Carlos Albendea (91 704 57 81).


Estimado Sr. Campoy: en el número 189 se publica una carta al director firmada por Maitetxu -de Navarra- que pide sugerencias sobre posibles tratamientos para su hernia de hiato y en la lista de posibles causas y remedios no figura lo que, en mi opinión profesional, más correctamente puede diagnosticar y tratar eficientemente el problema que la lectora padece. Me refiero a la Medicina Tradicional China para la cual la hernia de hiato es provocada por un Qi a contracorriente; es decir, la dirección del movimiento de Energía del Estómago en vez de fluir y conducir hacia abajo, como es normal, va hacia arriba. Y aunque la causa debe establecerse solicitando más datos que el paciente debe proporcionar al terapeuta no puede excluirse un factor emocional -estrés continuado, conflictos, etc.- ya que muchas veces es el factor determinante. Hecho el diagnóstico sobre la posible causa -o causas- de su desequilibrio se trata a la vez el síntoma -el Qi a contracorriente- y la causa energética (que, como digo, puede ser una o varias). Normalmente bastan unas pocas sesiones y un tratamiento con plantas para notar una importante mejoría e, incluso, volver a la paciente asintomática. Ruego informe a la lectora de esta posibilidad a fin de que busque un buen profesional de la Medicina Tradicional China que además de la Acupuntura domine la Fitoterapia y la Farmacopea china cuya materia médica se basa preponderantemente en plantas y no en químicos sintéticos. Es más, me permito  sugerirles que incluyan en sus respuestas a los lectores las soluciones de esta Medicina milenaria ya que muchas veces puede ser la opción terapéutica idónea. Un saludo.

Rasván Neculai Burdin
(Valencia)

Publicada queda su carta con las sugerencias a aquella lectora. En cuanto a su consejo sobre añadir respuestas de este tipo en nuestra sección nos tememos que no va a ser posible. Por dos razones: porque no dominamos la disciplina como para hacerlo y, sobre todo, porque como usted bien sabe no hay tratamientos estándar para «enfermedades» en la Medicina Tradicional China que lo que hace es tratar enfermos de forma personalizada. 


Hola. Soy médico residente de primer año de la especialidad de Neurología y os escribo este e-mail -animado por mi madre que es lectora habitual de vuestra revista- para pedir información sobre un problema que empiezo a tener: la caída del pelo. Sé que es un problema que afecta a muchos hombres, sobre todo a partir de la cuarta o quinta década, pero en mi caso empezó hace año y medio y todavía tengo 25 (acabo de empezar a ejercer como médico). En fin, como aun tengo bastante pelo y creo que estoy a tiempo me encantaría que me dirigierais a algún tricólogo de confianza o a alguna persona que utilice terapias menos conocidas pero que esté teniendo buenos resultados. Aún siendo parte del sector médico hospitalario estoy en contra del uso del Minoxidil y otros productos farmacológicos para este fin y por eso os escribo. Lo hago porque mi madre me ha insistido mucho pero, hablando con honestidad, he buscado ya información en centros capilares y otros sitios y no me he sometido a nada por la poca credibilidad científica que he encontrado, algo que como médico soy muy capaz de valorar. Espero que podáis pueda ayudarme. Muchas gracias.

Aritz Sagastibelza

Agradecemos su confianza -y la de su madre, obviamente- pero no sabemos si podremos ayudarle ya que apenas nos facilita datos sobre su caso. Ya hemos explicado en ocasiones anteriores -y vamos pues a repetirnos- que la alopecia o calvicie suele clasificarse en multitud de grupos -según su origen y manifestaciones- siendo la forma más frecuente la androgénica que provoca la acción de las hormonas masculinas o andrógenos sobre el folículo piloso y de ahí que se dé sobre todo en varones. Asimismo se denomina areata a aquella en que la pérdida del pelo no es definitiva y se circunscribe comúnmente a un área, universal a la que abarca a todo el cuero cabelludo y cicatricial a la causada por destrucción total del folículo piloso y es irreversible. Pudiendo deberse a causas genéticas, a la ingesta de un medicamento, a la infección de una muela, a una infección cutánea, a déficits nutricionales, a algunas enfermedades de la piel o a un traumatismo físico así como a un fuerte estrés o a un trauma emocional. Agregaremos que en raras ocasiones la causa puede estar en una cicatriz que interrumpa la conexión energética -en tal caso habrá que acudir a un especialista en Terapia Neural-, un cambio hormonal intenso, enfermedades como la tiña, la sífilis, la psoriasis, el lupus eritematoso y la lepra, un exceso de vitamina A o déficits de zinc, cobre, hierro sílice o proteínas (un simple análisis de sangre puede detectarlo). De hecho es corriente que tras un parto -sobre todo al finalizar el periodo de lactancia- se produzca en muchas mujeres una alteración hormonal que sumada a una carencia de algunos minerales lleve a la pérdida de cabello. Siendo normalmente en tales casos la solución más rápida seguir una alimentación libre de tabaco, alcohol, café, té negro, azúcares, hidratos de carbono refinados (y por tanto de pan, pasta, galletas, bollería, tartas, dulces, pasteles…), grasas saturadas, lácteos, cacao, colas, frituras y productos cárnicos e ingerir en cambio aguacates, plátanos, almendras, anacardos, nueces, piñones, cereales integrales, espinacas, berzas, hojas de remolacha, brécol, garbanzos, germen de trigo, jalea real, lechuga, lecitina de soja, levadura de cerveza, malta no torrefactada y polen. Y si quiere adelantar la solución tome un complejo con vitaminas A y C –mejor en forma de ascorbato cálcico-así como las del complejo B -asegurándose de que lleva especialmente la B8 o Biotina y la B10 o PABA-, silicio orgánico, zinc, azufre y ácido gammalinoleico. 


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190
Febrero 2016
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