Sr. Director: leo todos los meses la revista y quiero en primer lugar expresarle mi felicitación por el contenido y la orientación editorial que considero acertados,...
Apreciado Sr. Director: permítame felicitarle efusivamente por su impagable labor de investigación y divulgación así como por su esfuerzo, valentía y honestidad; y le ruego haga extensiva mi admiración y enhorabuena a todo su equipo y colaboradores....
Hola amigos: soy suscriptor de la revista y os felicito por ella y la valentía de vuestros artículos. Me gustaría que publicaseis la información que tuvieseis sobre los trastornos de próstata ya que somos muchos millones de personas los que los padecemos....
Estimado Sr. Campoy: nos dirigimos a usted desde REDVIH, una red de personas que desde hace diez años trabajamos de forma participativa y voluntaria en todo el estado español con el objetivo de contribuir con mayor eficacia a dar respuesta a los retos que plantea el VIH y el sida....
Señor Director: le escribo desde Cartagena de Indias (Colombia). Me enteré de la existencia de esta maravilla de revista por un familiar que me la obsequió en uno de mis viajes a Santiago de Cali y quedé atado a Uds....
Estimado Director: soy suscriptor de la revista y profesional de la sanidad pública. Y quiero aprovechar para felicitar a todo su equipo por el esfuerzo que realizan así como por el rigor,...
Cuarenta aditivos alimentarios de consumo masivo pueden provocar insomnio (y 2)
Además de las causas externas o endógenas y de la incidencia negativa de muchos fármacos en el descanso nocturno –como ya hemos explicado en la primera parte de este artículo– hay otros productos que provocan insomnio y la mayoría de la gente los consume ¡sin saberlo ni quererlo! Nos referimos a los numerosos aditivos presentes en gran cantidad de los alimentos que ingerimos habitualmente, problema desconocido no ya para los ciudadanos –que también– sino para la mayoría de los profesionales sanitarios y responsables políticos de nuestra sociedad. De hecho, la mayor parte de los especialistas lo ignora y, por tanto, no pueden sugerir a sus pacientes que los eliminen de la alimentación diaria ya que ni siquiera ellos saben cuáles son. Algo que explica por qué a menudo sus consejos no suelen ser eficaces y tantos millones de personas se ven abocadas a consumir fármacos iatrogénicos, es decir, de graves efectos adversos. Lo explicamos en detalle confiando en que nuestros lectores adviertan de este hecho a sus familiares, amigos y allegados.