CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 203 / ABRIL / 2017

Estimado Director: ¡las farmacéuticas tienen miedo! Perciben que sus “clientes” se les van. De momento aún no es grave pero es un goteo constante que va “in crescendo” de manera imparable. Como ese pequeño murmullo de un río que ellos presienten que puede acabar en desbocada catarata. ¿Por qué? Llevamos más de 70 años de Quimioterapia y cada año los ensayos en diferentes fármacos antitumorales dejan beneficios multimillonarios en las arcas de Bayer, Roche, Sanofi, Pfizer… pero la gente sigue muriendo de esta maldita enfermedad: Pablo Ráez  o Bimba Bosé sólo son dos casos que atestiguan el fracaso estrepitoso de las líneas de investigación actuales en la lucha contra el cáncer. Pero, ¿por qué falla la quimioterapia? Cada año se celebra en el seno del mundo de la Oncología el congreso de la American Society of Clinical Oncoloy (ASCO) en el que médicos oncólogos e investigadores de todo el mundo presentan datos sobre las moléculas que la Gran Farma ensaya con pacientes en hospitales de casi todo el planeta. A los ponentes se les paga el congreso, los hoteles, los vuelos, la comida… y en ocasiones algunos caprichos que todos saben pero nadie admite en voz alta por pudor. Pero no es gratis. Hay un precio para todo este lujo, este desenfrenado boato. ¿Cuál es? El precio es que SÓLO se presenten datos con moléculas cuya patente pertenezca a las grandes empresas farmacéuticas. Es decir, a los médicos no sólo se les “trata bien” en esos congresos: se trata de un mal disimulado SOBORNO. Porque, ¿cómo funciona un ensayo clínico oncológico? Cuando aparece una nueva molécula que desea ensayarse en hospitales de todo el mundo se abre un periodo de reclutamiento de pacientes con distintas neoplasias. El director del ensayo clínico puede llegar a percibir de la farmacéutica, por paciente reclutado en dicho ensayo, unos seis o siete mil euros limpios; incluso más. Y como comprenderá tan pingües beneficios justifican las encarnizadas luchas intestinas actuales entre oncólogos en el seno de los hospitales donde se disputan pacientes como los tiburones un buen trozo de carne fresca. Y el desmadre no acaba ahí: el hospital también recibe inyecciones millonarias de dinero por parte de la Gran Farma para realizar el ensayo clínico en sus instalaciones. Ensayo que si además obtiene “datos positivos” hará que la farmacéutica vuelva a contar con ese hospital para nuevos ensayos clínicos con ésa u otras moléculas en el futuro. ¿Se va comprendiendo cuál es la raíz del problema? Ante tamañas ganancias la tentación de “modificar levemente” los datos estadísticos del ensayo para “decorar” los supuestos beneficios de la molécula ensayada es demasiado grande. Y ocurre. Ocurre con demasiada frecuencia. Ése es el motivo de que tantas promesas contra el cáncer, tantas loas a la investigación científica, tantas esperanzas puestas en la quimioterapia hayan quedado rotas dentro de esa espiral de dinero y multimillonarios beneficios. Pero la gente ya lo percibe. Poco a poco, en el subconsciente colectivo, se abre paso la idea de que algo no funciona. De que una persona con cáncer no es un paciente para la Gran Farma. Es un cliente. Y cuando nuestra vida está en juego nosotros no deseamos ese trato. Y poco a poco aparecen personas que como Josep Pamies o el Dr. Alberto Martí Bosch empiezan a hablar de alcalinidad metabólica frente al cáncer y otras enfermedades. En 2009 la revista científica Science publicó que la restricción calórica extendía la esperanza de vida y la resistencia a la enfermedad en primates. Parece ser que se produce un “reseteo metabólico” a nivel celular que es capaz de aumentar nuestras defensas. En 2015 la revista Medicine publicó que la simple restricción calórica es capaz de modular la diabetes tipo 2 en humanos. En fin, contamos hoy con cientos de publicaciones científicas que vienen a dar la razón a un hombre que ganó el Premio Nobel en 1931, un alemán que trabajaba en el metabolismo del cáncer en plena Alemania nazi: el Dr. Otto Warburg. Éste postuló que en un medio ácido y ausente de oxigeno las células normales se transforman en tumorales y obtienen su energía principalmente de la glucosa. Y según sus propias palabras “esta regla no conoce excepción”. Algún día me extenderé en contar las evidencias clínicas y científicas que apoyan al señor Warburg.  ¿Se entiende ahora que exista una persecución orquestada para desprestigiar a quienes denuncian todo lo que está pasando y si es necesario cerrarles sus consultas médicas? Pues tal es la razón de la enconada “caza de brujas” macarthiana puesta hoy en marcha en todo el mundo: la industria intenta impedir la pérdida masiva de clientes, de sus jugosos beneficios clínicos. En resumen, de dinero. Pero lo que aún no comprenden las grandes farmacéuticas y los médicos controlados por éstas es que, como decía Elvis Presley, “la verdad es como el sol: puedes ocultarla por un tiempo pero no va a desaparecer”. Siempre habrá médicos e investigadores con principios que luchen denodadamente por mantener su moral y su integridad. Solo que la misión que éstos tienen es hoy más complicada y peligrosa que nunca antes en la Historia de la Medicina y la investigación. Porque Hipócrates ha sido traicionado, apuñalado por sus hijos como Julio César lo fue por Bruto en los idus de Marzo. Y es que en tiempos de engaño universal decir la verdad es un acto revolucionario. Y sé bien de lo que hablo porque trabajo desde hace muchos años en el seno de la investigación oncológica por lo que le agradeceré, dado que nos conocemos bien, que me permita firmar esta carta con un nombre ficticio.

Alonso Quijano
(Madrid)

 

Sr. Director: sufro fibrilación auricular paroxística desde hace seis años. Hace cinco me hicieron una ablación del istmo cavotricuspídeo y el cardiólogo me sugirió hacerme además una ablación de las venas pulmonares como tratamiento definitivo de mí patología. Dice que tendría así mejor calidad de vida. Todo esto en clínica privada. Tengo hipertensión arterial y las “tuberías” bien según él. Tomo Pradaxa y Apocad aunque solo pensar en los efectos secundarios me pone peor. En la Seguridad Social los cardiólogos no me aconsejan en cambio esa segunda ablación por mí edad ya que tengo 77 años. Mi alimentación es ecológica y no tomo harinas blancas, azúcar, comida basura, alcohol, tabaco, lácteos y derivados, porcino o embutidos. En espera de su respuesta reciba un cordial saludo.

Asunción

Los médicos llaman fibrilación auricular al hecho de que el corazón lata de forma rápida e irregular, algo que puede producir un consumo excesivo de alcohol, un envenenamiento por monóxido de carbono, el hipertiroidismo, la hipertensión, una infección, un  problema pulmonar -una neumonía, una embolia, sarcoidosis o un tumor- o un problema cardiaco (estenosis o insuficiencia mitral, miocardiopatía, etc.) Y se dice que es paroxística cuando la arritmia aparece y desaparece siendo de duración variable (de menos de un minuto a días). Y desde nuestro punto de vista extirpar el istmo cavotricuspídeo para afrontar ese problema es inaudito así que ¡para qué decirle extirpar las venas pulmonares! Es matar moscas a cañonazos. Lo que hay que hacer es buscar qué le provoca el problema. Un simple microbio o parásito puede provocarlo y en tal caso lo suyo es equilibrar el organismo porque ninguno sobrevive en terreno bien oxigenado y con el pH adecuado. Además puede usted eliminarlo con el Par Biomagnético  si acude a alguien realmente experto como Juan Carlos Albendea (91 704 57 81). Puede asimismo deberse a hipertensión y ésta lo causa mayoritariamente el exceso de sal -elimínela pues durante una temporada de su alimentación (y quien dice la sal dice los alimentos salados, algo habitual especialmente en los alimentos envasados)- y los aditivos alimentarios; sobre todo los sulfitos y el glutamato monosódico, presentes hoy en casi todos los alimentos no vegetales crudos de temporada lo que es una verdadera vergüenza. Puede asimismo tener usted un simple déficit de yodo lo que puede resolver ingiriendo alimentos ricos en él o la conocida Solución Lugol; eso sí, con cuidado y bajo control de alguien experto. De hecho el fármaco más utilizado hoy para las arritmias es la amiodarona que no es sino un compuesto orgánico sintético del que el 37% es ¡yodo! (y que como casi todos los medicamentos sintéticos provoca numerosos efectos secundarios indeseables). A menudo las arritmias cardiacas desaparecen simplemente con las recomendaciones que acabamos de hacer. Asimismo le sugerimos ingerir dos cucharaditas diarias de chocolate puro, es decir, hecho con extracto seco de granos de cacao. Bastan 25 gramos para que en apenas unas horas el nivel de agregación plaquetaria en sangre disminuya y, por tanto, el riesgo de sufrir coágulos.  Es más,  una investigación efectuada por el Dr. Christian Heiss publicada en Journal of the American College of Cardiology constató que el consumo diario de cacao puro -no de chocolate- logra que haya en sangre el doble de células angiogénicas encargadas de reparar los vasos sanguíneos cuyo deterioro puede dar lugar al desarrollo de patologías cardiovasculares. Y Norman Hollenberg, tras investigar durante 15 años a centenares de personas mayores, afirmaría en International Journal of Medical Sciences su convencimiento de que el cacao previene las patologías cardiovasculares, el cáncer y la diabetes no sólo por su riqueza en bioflavonoides sino merced a su alto contenido en epicatequinas, tipo de flavonoides entre cuyas propiedades está el de elevar los niveles de óxido nítrico en sangre algo que ayuda a relajar los vasos sanguíneos y mejorar el flujo sanguíneo. Agregaremos que la coenzima Q-10 es indispensable para mantener sano el corazón; de hecho la mayoría de los pacientes con problemas cardiacos tienen déficit de ella. Déficit que puede producir disfunciones mitocondriales y cardiacas; en cambio si a los músculos del corazón se les administra un complemento de Q-10 aumenta significativamente la producción energética en las mitocondrias, se revitalizan las células necesitadas de energía, se fortalece el corazón y disminuye el esfuerzo necesario para hacer circular la sangre. En pocas palabras, la Q-10 mejora la función mecánica del corazón dotando a las células del combustible necesario para funcionar eficazmente.

 

Estimado Director: en primer lugar quiero felicitarle por la información tan valiosa que mes tras mes nos transmiten a través de la revista. Verá, hace 14 años me detectaron mediante una endoscopia gástrica la Helicobacter Pylori y tras la toma de antibióticos se erradicó según confirmó la prueba de aliento. Hace unos meses empecé a sufrir ardores/acidez continuos, me hicieron la prueba de heces y salió negativo pero en una prueba con un Quantum SCIO dio positivo y estoy hecha un lío. Me han recomendado tratarme con aceites esenciales -especialmente con Lemongrass- y he visto que muchas de las compañías que los venden crean confusión con el etiquetado porque aunque contengan la misma planta unos ponen que es para usarlo en aromaterapia y otros que es un producto alimenticio. Les invito pues a que nos ayuden a conocerlos mejor dedicándoles cuando puedan un artículo para saber los diferentes tipos que existen, cuáles se pueden ingerir, cuáles son sus efectos secundarios, etc. Muchas gracias y saludos.

Julia

Lo más rápido para eliminar la Helicobacter pylor –bacteria considerada la causa de la mayor parte de las úlceras de estómago y gastritis crónicas- es el Par Biomagnético pero son asimismo útiles el ajo, la cebolla y el aceite de oliva virgen. Lo del aceite de oliva lo demostró un equipo del Instituto de la Grasa de Sevilla infiriendo que se debe a su contenido en dos glucósidos secoiridoides: el ácido elenólico y el tirosol. También la miel parece proteger la mucosa gastrointestinal de ella. Es asimismo útil el consumo de arándano rojo gracias a su riqueza en proantocianidinas como constató un equipo del Centro Marucci de Investigación perteneciente a la Universidad de Nueva Jersey (EEUU). Y también se ha comprobado que el extracto acuoso de tomillo inhibe de forma significativa su crecimiento por su potente inducción de la actividad de la ureasa frente a la mucosa gástrica. Incluso un poco de alcohol -especialmente el vino tinto pero sin sulfitos añadidos- permite detener su progresión según un trabajo de la Universidad de Ulm (Alemania). Y el brécol contiene una sustancia que mata la bacteria según un trabajo elaborado por la Universidad Johns Hopkins de Baltimore (Maryland) y el Centro Nacional de Investigación Científica de Francia por su riqueza en sulforafano. En cuanto a su propuesta tomamos nota.

 

Querido Director: en primer lugar gracias por su labor. Me pongo en contacto con usted para preguntarles su opinión sobre el tratamiento de la osteoporosis pues he llevado un tratamiento natural durante un tiempo y la densitometría ha bajado mucho por lo que mi ginecólogo me aconseja tomar el tratamiento convencional con Fosavance y Natecal y yo me resisto hacerlo. Llevo una alimentación basada en el libro La Dieta Definitiva y hago ejercicio moderado. ¿Cree necesario que me vea un médico de Medicina Integrativa para que me ayude en el tratamiento a seguir? Hace dos años seguí el tratamiento convencional durante un año y mejoré pero, ¿es fiable esa mejoría? Tengo el antecedente de mi madre que se le rompió una cadera y a los pocos meses la otra más un aplastamiento lumbar. Yo quiero prevenirlo si es posible. ¿Me podría aconsejar a alguien por Málaga o Marbella? Me despido muy agradecida por su valentía y con todo mi cariño.

Ana

Hace usted muy bien en replantearse la toma de esos fármacos. El Natecal puede provocarle hipercalcemia e hipercalciuria además de problemas gastrointestinales, estreñimiento, gases, náuseas, dolor abdominal, diarrea, picor, exantema y urticaria. Y el Fosavance náuseas, vómitos, diarrea, flatulencia, dolor abdominal, dispepsia, estreñimiento, úlcera esofágica, disfagia, distensión abdominal, regurgitación ácida, dolores óseo, muscular y articular,  cefaleas, erupciones cutáneas, prurito, eritema, gastritis, esofagitis, erosiones esofágicas, melena, urticaria, angioedema, mialgia, malestar, fiebre, fotosensibilidad, estenosis esofágica, ulceración orofaríngea, perforación, úlceras, hemorragia, uveítis, escleritis, epiescleritis, Síndrome de Stevens-Johnson y necrólisis epidérmica tóxica. ¡Y aún así los médicos los recomiendan! Inconcebible. Mire, ante todo recuerde que la osteoporosis no la produce normalmente una insuficiente ingesta de calcio sino su utilización por el organismo para equilibrar el pH cuando hay excesiva acidificación al ser el mineral alcalino más abundante en nuestro interior. De ahí que consumir leche y sus derivados sea un tremendo error ya que su consumo acidifica el organismo y es pues más bien causa de osteoporosis. Como se explica en el libro que está usted leyendo si consumir más calcio fuera la solución no sería en los países donde más calcio se consume donde mayor número casos de osteoporosis hay. Lo que contribuye a la pérdida de calcio es la falta de actividad física, las grasas saturadas, el exceso de proteínas, el tabaco, el café, el alcohol, la sal, el azúcar, los productos refinados, todos los alimentos dulces o azucarados (pasteles, helados, bollería, etc.)… y los fármacos. Y el déficit de un mineral muy distinto: el manganeso.

 

 Estimado Director: pasan los días y nadie se pone en nuestro pellejo. Los médicos que un buen día escogimos tratar al paciente con medicamentos libres de químicos tóxicos, dinamizados y sin efectos secundarios negativos ni contraindicaciones estamos siendo convertidos poco a poco en personas no gratas para buena parte de la población; paradójicamente, para quienes aún no han probado tales medicamentos. Y todo porque un grupo organizado de individuos se dedica a desprestigiar desde todo tipo de tribunas públicas a quienes ejercemos la homeopatía acusándonos de engañar o estafar por ello a nuestros  pacientes. Acusaciones no fundamentadas médica y científicamente pues se basan en meros insultos y descalificaciones gratuitas. No asumen que si hay decenas de miles de médicos en todo el mundo usando productos homeopáticos es porque los resultados que obtienen los avalan y pueden confirmarlos. Tratamientos que incluso revierten procesos patológicos, algo que con los fármacos químicos de síntesis no se logra. Porque eso es lo que se quiere ocultar: que se puede curar a los enfermos sin medicamentos iatrogénicos. Y no con azucarillos sin propiedades terapéuticas como dicen algunos ignorantes sino con productos testados desde hace décadas que prescribimos médicos universitarios formados en facultades de Medicina convencionales. Productos que tienen hoy la consideración legal de fármacos y están elaborados con todas las garantías que exige la ley en laboratorios autorizados para ello y se venden exclusivamente en farmacias. En tiempos de Samuel Hahnemann los farmacéuticos se pusieron en su contra porque él mismo fabricaba los remedios que daba a sus pacientes. Hoy no es posible legalmente porque solo pueden fabricarse en laboratorios homologados y regulados y venderse solo en farmacias. Lo que, evidentemente, ha hecho más fácil su prescripción y que los farmacéuticos ya no se opongan a ellos. Es pues inexplicable que ni éstos ni los laboratorios que los fabrican den la cara por los médicos a los que se nos vilipendia e insulta. Y hay otro motivo de queja: algunos laboratorios homeopáticos, obviamente pensando en aumentar sus ventas, se dedican hoy a fabricar productos complejos para tratar casi de todo -mala circulación, malas digestiones, dolor general, mareos, etc.- obviando que la base de la Homeopatía es que ha de ser el médico el encargado de prescribir el remedio adecuado tras estudiar bien al paciente, repertorizarlo y buscar su similitud o respondedor como bien se explica en los cursos y másteres que se imparten. ¡Los productos homeopáticos no son genéricos que sirven para todas las personas aunque padezcan los mismos síntomas! Y claro, luego el paciente se queja de que el producto no le ha funcionado. ¿Por qué echan piedras los laboratorios homeopáticos contra su propio tejado? Un dolor de cabeza no revela nada. Hay que profundizar en el síntoma para saber si es puntual, eléctrico, ardoroso, lancinante, cortante, taladrante o punzante, a qué horas sucede y otras preguntas que le sirven al médico para dar con el remedio -vegetal, animal o mineral- que corresponde a esa persona. ¡Lo que hacen los laboratorios homeopáticos hoy va contra la misma base de la Homeopatía!

Dr. Santiago de la Rosa

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Abril 2017
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