Sr. Director: ante la información confusa que ha aparecido en distintos medios sobre las titulaciones que a través del Programa Philippus está impartiendo el Real Centro Universitario El Escorial –...
Sr. Director: me dirijo a Vd. después de haber leído en el número de Abril la carta enviada por Vanesa, de Barcelona, preocupada por su novio que sufre un brote de colitis ulcerosa....
El aceite de rosa mosqueta contiene también vitaminas C (en cantidad importante), E, B1 y B2 Me acabo de suscribir a su valiente y admirable revista y me gustaría saber si conocen alguna terapia alternativa para la diabetes tipo I....
Estimados amigos: soy una entusiasta de la revista desde hace años y procuro darla a conocer siempre que puedo. Y eso que no recuerdo haber estado nunca enferma pues de hecho mi primer contacto con la medicina alopática fue a raíz de los fuertes sofocos que tuve en la menopausia....
Sr. Director: en el nº 170 de la revista publicaron ustedes una carta mía en la que terminé lanzando la siguiente reflexión fruto de mi dura experiencia: ¿Por qué quienes tienen la grandísima responsabilidad de gestionar nuestra salud son incapaces de contrastar lealmente y sumar conocimientos y prácticas para conservar un bien tan básico y escaso como la vida?...
Cuarenta aditivos alimentarios de consumo masivo pueden provocar insomnio (y 2)
Además de las causas externas o endógenas y de la incidencia negativa de muchos fármacos en el descanso nocturno –como ya hemos explicado en la primera parte de este artículo– hay otros productos que provocan insomnio y la mayoría de la gente los consume ¡sin saberlo ni quererlo! Nos referimos a los numerosos aditivos presentes en gran cantidad de los alimentos que ingerimos habitualmente, problema desconocido no ya para los ciudadanos –que también– sino para la mayoría de los profesionales sanitarios y responsables políticos de nuestra sociedad. De hecho, la mayor parte de los especialistas lo ignora y, por tanto, no pueden sugerir a sus pacientes que los eliminen de la alimentación diaria ya que ni siquiera ellos saben cuáles son. Algo que explica por qué a menudo sus consejos no suelen ser eficaces y tantos millones de personas se ven abocadas a consumir fármacos iatrogénicos, es decir, de graves efectos adversos. Lo explicamos en detalle confiando en que nuestros lectores adviertan de este hecho a sus familiares, amigos y allegados.