Estimado Sr. Campoy: soy lector abonado a su apasionante revista y le escribo pidiéndole ayuda para lo que me permito adjuntarle una lista de 20 problemas físicos que destruyen mi cuerpo y mi vida desde hace 62 años....
Sr. Director: leo habitualmente su revista y, a grandes rasgos, estoy de acuerdo con su línea editorial. Sin embargo el artículo publicado en el último número sobre los lácteos me ha sorprendido....
Hola, me llamo Juan Carlos y me pongo en contacto con vosotros, primero, para daros las gracias y animaros a seguir adelante con la revista ya que nos es de gran ayuda y aprendizaje a todos y,...
Estimados amigos de: como seguidor y admirador no sólo de vuestra maravillosa revista sino de la gran labor social que realizáis me permito haceros una propuesta que ayudaría a los muchos lectores que no somos profesionales de la salud y no podemos contar a menudo con el consejo o la indicación de un profesional de la medicina natural....
Sr. Director: quisiera saber si un paciente ingresado en un hospital, público o privado, puede negarse a recibir el tratamiento prescrito por los médicos. ¿Puede aclarárnoslo?...
Hola. Mi nombre es Alberto, tengo 33 años, soy de Madrid y asiduo lector de la revista. He leído un artículo en su web sobre los mareos y me siento muy identificado....
Cuarenta aditivos alimentarios de consumo masivo pueden provocar insomnio (y 2)
Además de las causas externas o endógenas y de la incidencia negativa de muchos fármacos en el descanso nocturno –como ya hemos explicado en la primera parte de este artículo– hay otros productos que provocan insomnio y la mayoría de la gente los consume ¡sin saberlo ni quererlo! Nos referimos a los numerosos aditivos presentes en gran cantidad de los alimentos que ingerimos habitualmente, problema desconocido no ya para los ciudadanos –que también– sino para la mayoría de los profesionales sanitarios y responsables políticos de nuestra sociedad. De hecho, la mayor parte de los especialistas lo ignora y, por tanto, no pueden sugerir a sus pacientes que los eliminen de la alimentación diaria ya que ni siquiera ellos saben cuáles son. Algo que explica por qué a menudo sus consejos no suelen ser eficaces y tantos millones de personas se ven abocadas a consumir fármacos iatrogénicos, es decir, de graves efectos adversos. Lo explicamos en detalle confiando en que nuestros lectores adviertan de este hecho a sus familiares, amigos y allegados.