Sr. Director: les felicito por el artículo sobre los peligros de los teléfonos móviles». Como afectado por la telefonía móvil es gratificante, dentro de nuestra desgracia,...
Señor Director: gracias por publicar la carta de mi marido, fallecido en circunstancias tan trágicas. He leído la noticia sobre el fallecimiento de D. Luis Sánchez Harguindey publicada en su revista bajo el antetítulo Son cuatro los consumidores de Bio-Bac fallecidos en junio....
Estimado Sr. Campoy: tengo 62 años, a los 40 me diagnosticaron osteoporosis en la cadera izquierda con un 28% de descalcificación y a partir de ese momento fui tratada con calcio....
Estimados amigos: acabo de leer el artículo sobre la leche del mes de junio y me parece muy interesante. Yo hace ya tiempo que no la tomo pero me pregunto qué hay de los yogures y quesos....
Estimado Sr. Campoy: le mando este correo electrónico con intención de pedirle que lo publique en su revista. Verá, soy Auxiliar de Enfermería, Técnico Especialista en Anatomía Patológica y Diplomada Universitaria en Enfermería....
Estimado director: como bien sabe soy médico experto en terapias complementarias y alternativas y por ello mismo miembro de la Asociación Española de Médicos Integrativos (www.aesmi.org) y le mando esta carta porque quisiera una vez más mostrar públicamente mi preocupación por el negativo efecto de las radiaciones electromagnéticas,...
Cuarenta aditivos alimentarios de consumo masivo pueden provocar insomnio (y 2)
Además de las causas externas o endógenas y de la incidencia negativa de muchos fármacos en el descanso nocturno –como ya hemos explicado en la primera parte de este artículo– hay otros productos que provocan insomnio y la mayoría de la gente los consume ¡sin saberlo ni quererlo! Nos referimos a los numerosos aditivos presentes en gran cantidad de los alimentos que ingerimos habitualmente, problema desconocido no ya para los ciudadanos –que también– sino para la mayoría de los profesionales sanitarios y responsables políticos de nuestra sociedad. De hecho, la mayor parte de los especialistas lo ignora y, por tanto, no pueden sugerir a sus pacientes que los eliminen de la alimentación diaria ya que ni siquiera ellos saben cuáles son. Algo que explica por qué a menudo sus consejos no suelen ser eficaces y tantos millones de personas se ven abocadas a consumir fármacos iatrogénicos, es decir, de graves efectos adversos. Lo explicamos en detalle confiando en que nuestros lectores adviertan de este hecho a sus familiares, amigos y allegados.