CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 88 / NOVIEMBRE / 2006

Hola, me llamo Juan Carlos y me pongo en contacto con vosotros, primero, para daros las gracias y animaros a seguir adelante con la revista ya que nos es de gran ayuda y aprendizaje a todos y, segundo, porque querría consultaros algo a ver si me podéis ayudar. Tengo un hijo de 4 años, Diego, al que estamos hartos de llevar a la medicina convencional y no sepan qué hacer con él. Y tengo mucha esperanza en vosotros, como le he dicho a mi mujer. Diego es muy mal comedor, más bien delgado y siempre ha padecido mucho de anginas. Esto es un poco el preámbulo. El problema real surgió hace dos años y medio cuando unas navidades apareció con paperas, le llevamos al médico y nos dijo que era raro estando vacunado pero que no pasaba nada. Nos dio la respectiva medicación y ahí se quedó. Cuál sería pues nuestra sorpresa cuando al cabo de tres meses le volvió a aparecer, esta vez acompañada de grandes dolores y fiebre alta. Le llevamos a Urgencias y allí se nos dijo que no era una infección vírica sino que se trataba de Parotiditis Recidivante. Así que nos dieron antiinflamatorios, antibióticos, un antitérmico… y para casa. Sin embargo, al cabo de tres meses volvió de nuevo el problema… y así continuamente. Hasta ahora. Sólo que esta vez le ha atacado muy fuerte. La parte de la parótida derecha siempre la tiene hinchada al punto de que ahora parece que se le deforma la cara cada vez más. Cuando le dan brotes le duele mucho y tiene fiebre alta. Los médicos no nos dan soluciones. Dicen que es muy pequeño para operarle y que no quieren arriesgarse. Nos explican que tiene el conducto de las glándulas parótidas obstruido pero no nos dicen más. Por favor, espero que me deis una solución a este problema ya que estamos preocupados por Diego. Espero respuesta. Un saludo.

Juan Carlos Castro Cuadrado
Torquemada (Palencia)

Durante mucho tiempo se creyó que las paperas -o Parotiditis- las provocaba un solo virus -el paramixovirus (perteneciente al grupo II de los mixovirus)- pero hoy se sabe que también pueden producirlas otros muchos virus que se multiplican en las células del aparato respiratorio y son luego transportados por la sangre hacia todos los tejidos si bien tienen predilección por las glándulas salivales, en especial las parótidas que se inflaman al ser infectadas. Para saberlo con seguridad lo que hay que hacer es un cultivo ya que los virus -como las bacterias- pueden aislarse en la saliva, en la sangre y en la orina. Y en casos como éste no esta justificada la administración de antibióticos ni de antinflamatorios, ni siquiera como sintomáticos. ¿Hicieron quienes atendieron a su hijo un cultivo para saber qué virus hay en su organismo o pasaron porque no conocen los antivíricos adecuados? Una Parotiditis Recidivante no es pues, en suma, más que la etiqueta que se da a la repetición crónica del cuadro que provoca la Parotiditis o paperas. Y todo apunta a que sí es de origen vírico aunque le hayan dicho que no. No son «enfermedades» distintas. Otra cosa es que las glándulas salivales también puedan contagiarse por bacterias. Médicamente se considera una «enfermedad benigna» que se define como «inflamación recurrente de la glándula parótida». Y los médicos no poseen tratamiento médico específico alguno. En cuanto a las vacunas, ¿qué decirte? Pues que la mayor parte no sirven para nada a pesar de la creencia generalizada. Nuestro consejo, tras consultar a algunos de nuestros asesores, es que suprimas ante todo la leche y sus derivados de la alimentación de tu hijo; al menos hasta que se resuelva el problema. Es muy importante. Y a continuación des a tu hijo cinco gotas de extracto de semilla de pomelo con cada comida así como una cucharadita de Caricol (es básicamente papaya) porque el problema de la obstrucción del conducto de las glándulas parótidas puede estar en el estómago. Ambos productos son de 100% Natural y puedes conseguirlos en el 91 386 53 70 (no se venden en herbolarios). Y si no se resuelve el problema así -que esperamos que sí- acude entonces al Dr. Diego Jacques. Es pediatra y experto en Homeopatía y obtiene excelentes resultados con productos naturales y homeopáticos (puedes localizarle en el 91 799 14 79).


Sr. Campoy: en primer lugar felicitarle por su revista. Me dirijo a usted para contarle mi caso. Me han diagnosticado un «Síndrome de Hombre Rígido». Los neurólogos me han dicho que no tiene tratamiento. Lo que sé de esta rara enfermedad neurológica, lo sé por Internet. Me gustaría saber si tiene tratamiento farmacológico o si se investiga con algún método alternativo. ¿Qué me aconseja y dónde y a quién podría dirigirme? Especialmente en la zona de Canarias, si es posible. Saludos,

José Manuel Martín
(Lanzarote)

Los médicos llaman Síndrome del Hombre Rígido a un problema neurológico que se caracteriza por rigidez de los músculos axiales -especialmente en el cuello y en la zona lumbar- que progresa lentamente hasta afectar a los músculos de los miembros causando dolor y dificultad para realizar movimientos voluntarios con pérdida de flexibilidad troncal. El enfermo puede llegar a terminar necesitando ayuda para caminar al quedar con los músculos agarrotados, rígidos. No se conoce qué lo provoca pero se considera una enfermedad autoinmune porque entre quienes la padecen se han encontrado distintos anticuerpos que atacan a las neuronas llevando al organismo a un deterioro progresivo. En todos los casos estudiados se han hallado altos niveles de inmunoglobulinas G (IgG) con presencia de bandas oligoclonales en el líquido céfalo-raquídeo. Se trata normalmente con inmunomoduladores y miorrelajantes. Añadiremos que se trata de una «enfermedad» muy rara pues se han conocido poco más de 250 casos en los últimos 50 años siendo más frecuente entre las mujeres. Nuestra sugerencia es que se someta a un chequeo bioenergético cuanto antes con alguno de los aparatos de los que ya hemos hablado: Quantum SCIO, Oberon, Mora, Quantec… Es importante igualmente que se haga un análisis de sangre y averigüe a qué alimentos es alérgico o intolerante y los elimine de inmediato de su dieta (pregunte en el 964 22 02 16 quién puede hacérselo cerca de su domicilio). Y acuda a un especialista en Nutrición Ortomolecular para que valore su estado general y saber qué nutrientes necesita para equilibrar su organismo e, incluso, intentar revertir el proceso degenerativo (pregunte en el 96 392 54 55 -es el número de la Sociedad Española de Nutrición Ortomolecular- a quién le recomiendan). No estaría de más tampoco someterse a una quelación para eliminar posibles acumulaciones de metales pasados (pregunte por el doctor Eduardo Recio Roura en el 928 62 21 61 de Tenerife).


Hola amigos, llevo dos meses haciendo La Dieta Definitiva y me va muy bien pues la estoy haciendo muy en serio (sin pasarme) pero tengo alguna duda. La estamos siguiendo tres amigos a la vez y aunque todos tenemos el libro a veces hacemos distintas interpretaciones del mismo. Mi primera pregunta es si podemos comer fruta a media mañana y, en caso afirmativo, si podemos comer fruta dulce a media mañana si hemos desayunado fruta ácida. La segunda es si cuando empiece a hacer la fase de mantenimiento podré comer yogures de soja y tofu. Gracias y un saludo.

Nekane

Es obvio que no habéis leído bien el libro. Las frutas -enteras o en zumo- deben tomarse en ayunas y sin mezclar las dulces con las ácidas. Por tanto, se pueden tomar frutas dulces y media hora después frutas ácidas y otra media hora después de nuevo dulces… y así sucesivamente. Hasta que uno decida comer cualquier otra cosa -dejando pasar una hora-, momento en el que ya no podrá volver a tomar fruta hasta la mañana siguiente. En cuanto al yogur de soja y el tofu no se mencionan como alimentos a incluir en la Fase de Mantenimiento… y, lógicamente, si no se mencionan es porque no pueden tomarse.


Soy suscriptora de su interesante revista la cual considero sirve de gran ayuda a las personas que por desgracia tenemos que enfrentarnos con algunas de las sorpresas que a veces la vida nos depara. Dicho esto paso a explicarle mi consulta: a mi marido (46 años) le diagnosticaron hace aproximadamente 6 meses una esclerosis lateral primaria (mal funcionamiento o muerte de las células motoneuronas). Tras superar la primera impresión nos pusimos a investigar y en nuestras manos cayó su apreciada revista, justamente una en la cual una señora le escribía sobre un hermano al que se había diagnosticado esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y a la que ustedes sugerían, entre otras cosas, que se pusiera en manos de un especialista en Medicina Ortomolecular, cosa que nosotros también hicimos y al cual mi marido acude cada 15 días. Además de este tratamiento va a masajes y a recuperación. Bueno, el tema de mi consulta es que en la última visita el especialista en Medicina Ortomolecular nos habló de un nuevo tratamiento con Naltrexona, cosa que ya habíamos leído en su revista, pero en ella siempre habla de enfermos con esclerosis múltiple y aunque el nombre es parecido al de la enfermedad de mi marido creo que no tienen demasiadas cosas en común aparte de los síntomas que son bastante parecidos. El especialista nos comenta que lo probemos pero, ¿qué efectos puede tener sobre la enfermedad de mi marido? Lo querríamos probar pero, ¿y si ese fármaco tiene algún efecto adverso sobre las motoneuronas? Se lo pregunto a ustedes ya que cuando hablamos con el especialista ortomolecular mete en el mismo saco a todas las esclerosis y creo que no debe ser así. Dicho esto, y abusando ya de su confianza, ¿podrían recomendarme alguna terapia para el «equilibrio»? El problema primordial actualmente de mi marido, aparte de todo lo que conlleva la enfermedad, sea quizás la falta de equilibrio pues hace que continuamente tenga caídas ya que un pequeño obstáculo hace que lo pierda. Muy agradecida.

Angels Ouigdemont
Sant Sadurni D’Anioa (Barcelona)

Las motoneuronas son unas neuronas -células nerviosas- que se hallan en el cerebro y en la médula espinal y se encargan de generar y transmitir los impulsos nerviosos que provocan la contracción muscular. Son pues las responsables tanto de los movimientos musculares reflejos como de los voluntarios. Y su mal funcionamiento o muerte puede provocar distintas enfermedades. Fallo en la transmisión de información a través de los nervios periféricos que médicamente se achacan a lesiones de las fibras nerviosas, del cuerpo de la célula nerviosa o de las células de Schwann (son las que componen la membrana aislante que recubre las fibras nerviosas que entran y salen del cerebro -como los aislantes de un cable eléctrico- y que es conocida como vaina de mielina). Entre ellas la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) -conocida también con el nombre de Enfermedad de Lou Gerigh o de Stephen Hawking-, la Atrofia Muscular Progresiva -similar a la anterior pero de progresión más lenta y sin provocar espasticidad-, la Parálisis Bulbar Progresiva, la Esclerosis Múltiple -que se caracteriza por la desmielinización de las fibras nerviosas-, la Parálisis Seudoglobular Progresiva y la Esclerosis Lateral Primaria (ELP); considerándose estas dos últimas variantes raras de la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). ¿Y qué provoca las disfunciones de los nervios periféricos? Pues la verdad es que se ignora. Aunque se sabe que las neuronas pueden ser afectadas por un traumatismo, una deficiente circulación sanguínea, la carencia de ciertos nutrientes, un exceso de radicales libres, la exposición a radiaciones electromagnéticas, un golpe de calor, el exceso de fiebre, un proceso inflamatorio, una enfermedad autoinmune, alguna alteración metabólica, un trauma psíquico… Por eso cualquier tratamiento en estos casos debe ser holístico, global, integral. Es necesario equilibrar todo el organismo. Recuperar la salud física, mental y emocional. Cualquier tratamiento parcial será probablemente inútil. Y la mera ingesta de fármacos o complementos será siempre pues una simple ayuda. En cuanto a la posibilidad de un tratamiento con Naltrexona en bajas dosis lo suyo es que consulte con algún experto. Permítanos sugerirle contactar con el doctor José Luis Castillo Recarte (91 532 89 32).


Queridos amigos: me gustaría saber si podéis asesorarme sobre algún tratamiento alternativo para un problema físico bastante preocupante que vengo padeciendo estos últimos años. Cuando tenía 28 años y después de padecer prácticamente desde la adolescencia fuertes dolores de cabeza (jaquecas) comencé a sufrir una extraña dolencia muscular. Consistía (no sé cómo ni porqué) en un agarrotamiento muscular con unos dolores terribles y sin más solución que la paciencia en unos segundos eternos. Los médicos decían que podía deberse a malas posturas, a exceso de trabajo, a patatín y patatán… Yo soy jardinero y recuerdo 1998 como un año terrible con dolores intensos de cabeza y agarrotamientos que incluso me dejaban grandes moratones (sin golpes). El 10 de mayo de ese año me desperté con la pierna izquierda y el brazo del mismo lado agarrotado (sin dolor), como si fuera una trombosis. Pensé que era una mala postura pero pasaban las horas y seguía igual. Fui a Urgencias y estuve ingresado un mes. La noche anterior había salido de fiesta con un ligero dolor de cabeza y consumí cocaína, porros y bastante alcohol. Mientras estaba en el hospital -después de hacerme todas las pruebas que existen sin sacar nada en positivo- descubrieron que la mitad derecha de mi cuerpo estaba sin sensibilidad. El diagnóstico neurológico fue Mielopatía cervical aguda no compresiva. En la resonancia salía en la médula, a la altura cervical, una mancha redonda del tamaño de una lenteja. En la siguiente resonancia, en el año 2003, ya no estaba esa mancha. Hasta el año pasado tomaba por prescripción del neurólogo Tromalyt 300 pero lo dejé porque creía inútil seguir toda la vida así. Después de la supuesta mielopatía no volví a tener agarrotamientos musculares… hasta hace unos meses. Pudo haber coincidido con el abandono del Tromalyt. Lo cierto es que mis secuelas son bastante serias y van cada día a peor. Tengo miedo de que estos actuales y habituales agarrotamientos deriven en una nueva mielopatía o algo peor. Llevo años con fortísimos dolores en la pierna que ya no tiene sensibilidad, sobre todo en el pie. Me han intoxicado con todo tipo de fármacos sin éxito. En la unidad de Tratamiento del Dolor del hospital me hicieron incluso bloqueos del sistema nervioso simpático vaciando de sangre la pierna con un torniquete… sin éxito. Me han inyectado analgésicos en la zona epidural y nada. Fumé cannabis y al principio me aliviaba algo pero ahora ya no. Actualmente un tribunal médico tuvo a bien concederme una incapacidad permanente total con una pequeña pensión. Hoy, cuando han pasado 7 años y después de haberme cambiado de hospital, la situación, lejos de mejorar, ha empeorado. He vuelto a tomar el Tromalyt por precaución y por miedo. Me gustaría saber si me pueden indicar algún tratamiento alternativo o algún profesional que pueda ayudarme o asesorarme sobre esta rara dolencia. Estaría profundamente agradecido si me aportasen algo de luz. Saludos y gracias por su excelente trabajo.

José Manuel Rial Domínguez

En suma, le dicen que tiene usted una lesión de la médula espinal a la altura de la cervical no ocasionada por una comprensión de las vértebras. Pero no conocen la causa. Nuestra sugerencia es que intente averiguar qué le pasa probando con un aparato de diagnóstico bioenergético. Le sugerimos que acuda a la consulta del doctor Santiago de la Rosa (91 431 35 16).


 Hola. He decidido contarles a ustedes mi historia en la esperanza de encontrar a alguien que por fin se atreva de una vez a publicarla sin temor. La televisión nos ha inundado este verano con publicidad del Ministerio de Sanidad alertándonos de que la ola de calor puede afectar mucho a los ancianos, a las personas enfermas, a los niños e, incluso, a las personas que aparentemente están bien pero trabajan a pleno sol. Nos han dado todo tipo de consejos sobre qué debemos hacer… pero es pura patraña. El pasado 26 de julio de 2003 mi madre padeció en sus propias carnes lo que es estar dentro de una ambulancia a pleno sol, sin aire acondicionado y con las puertas cerradas. El conductor, cuando nos llevaba a casa después de ser atendida en Urgencias, recibió orden por la emisora de volver al hospital a por otras personas que estaban en diálisis. En la ambulancia ya íbamos cuatro personas: dos enfermos y sus correspondientes acompañantes. Al llegar a la puerta del hospital el conductor nos dejó a pleno sol y se fue llevándose las llaves tras haber cerrado todas las puertas menos una lateral para que, según él mismo dijo, no nos ahogáramos de calor. Bueno, pues acortando un poco la historia he de decir que mi madre recibió el alta a las tres y cuarenta y cinco minutos de la tarde y llegamos a casa a las ocho y media, más o menos. Mi madre falleció cerca de las diez de la noche. Puse la correspondiente denuncia pero como mi madre padecía cáncer en estado avanzado he perdido el juicio porque al parecer el calor que padecimos dentro de la ambulancia a ella no le afectó en nada ya que, según me dijo la jueza, mi madre ya había vivido bastante y además debíamos dar las gracias por tener un servicio de Sanidad y ambulancias que en África no tenían. Y encima el médico forense determinó que murió por la enfermedad que padecía. Tengo todos los papeles e informes así como la resolución del juicio, al que yo no asistí porque todo esto lo llevó a cabo mi abogado y a mí no se me informó de nada hasta que ya estuvo la resolución. Es tan grande mi impotencia ante todo lo que ocurrió que no me lo puedo quitar de la cabeza y me siento culpable por si dejé algo por hacer. Y encima veo que muchas veces dicen que el Hospital de La Ribera es pionero en no tener casos de infecciones hospitalarias. Claro que se esconden tantas cosas que no salen a la luz que así cualquiera. Desearía que esto saliera a la luz pública y se reabriera el caso. Un saludo.

Rosalina Arocas Velló
Carlet (Valencia)

Llevamos años denunciando situaciones como la que nos narra. Y nadie hace caso… hasta que le toca a él. Lo único que podemos hacer además de acompañarle en el sentimiento -porque entendemos perfectamente su dolor y su rabia- es publicar su carta en la revista. Lamentamos sinceramente lo ocurrido, habitual por otra parte en todo nuestro país. Volvemos a recordar que en España mueren en los hospitales 400.000 personas cada año. Y a todo el mundo le debe parecer normal porque nadie reacciona.


Me gustaría saber si pueden facilitarme cierta información. He leído en un artículo de herbolario que la coenzima Q10 de fuente vegetal se obtiene de la fermentación de remolacha y azúcar de caña. Les agradecería que me dijeran si puedo lograr hacerlo y obtenerla en casa. ¿Existe algún aparato casero o fórmula para poder llegar a hacerlo yo mismo? ¿Podría servir el aparato para hacer leche de soja que anunciáis en vuestra revista y que se llama OIKOS-SALUD? ¿Cuánta coenzima Q10 se puede obtener por cada 100 gramos de remolacha fresca o 100 gramos de azúcar de caña? Por otro lado, he leído que la fermentación de la remolacha y el azúcar de caña produce etanol y quisiera saber si podría ser perjudicial para mi salud. Por último, quisiera saber cuántas cucharadas o qué cantidades de remolacha o azúcar de caña fermentada puedo tomar a diario. Muchas gracias.

Enrique Alvarado López
(Las Palmas)

La coenzima Q10 o ubiquinona la producen todas las células vivas y está presente pues en todos los alimentos pero éstos sólo aportan un promedio de 3 a 4 mg/día cuando terapéuticamente se precisan dosis mucho mayores: de hasta 1.200 mg/día. Los más ricos en Q10 son las carnes rojas, el pescado azul, la soja y las semillas de canola y ajonjolí. También puede encontrarse en forma de líquido, cápsulas, cápsulas de gel y tabletas. Hay suplementos en el mercado que la combinan con ácidos grasos esenciales para mejorar su biodisponibilidad. En cuanto a su pregunta no conocemos ningún aparato casero para obtenerla. E ingiriendo 100 gramos de remolacha o azúcar al día no obtendrá lo suficiente si su organismo la requiere de forma urgente. Sin olvidar que el azúcar y la remolacha, ingeridos en demasía, engordan y pueden pues provocar problemas cardiovasculares.


Sr. Director: en primer lugar quiero darles las más expresivas gracias por cuanto están haciendo por la salud de la gente y por la esperanza que nos proporcionan así como por su fuerza de voluntad para enfrentarse a tantas cosas mal hechas. El motivo principal de esta carta es el siguiente: como ustedes habrán conocido ya de muy antaño los parches de Sor Virginia que se ponían en el pecho o bien en la parte de los riñones -y tal vez para algún otro dolor- no curaban pero eran muy calmantes -que ya es decir- pero hace tiempo que no ya se encuentran (un año largo). Los farmacéuticos con los que he consultado me dicen que no dejaban al laboratorio fabricante subir el precio y salieron otros en su lugar que no servían para nada y por tanto no se vendían así que también los dejaron de suministrar o fabricar. Después sacaron otros que vienen dos en un sobre y esos no hay quien los aguante. Hace unos días me ofrecieron otros que venían cuatro en un sobre y como es normal no los compré ya que parece ser que nos han puesto como un banco de pruebas y ya vale con eso. Luego un doctor me recetó Proxen. Es una crema para los dolores reumáticos y no he visto cosa mejor. Me lo dijo una señora en la calle que me vio cómo iba y me dijo que era lo mejor que había usado ella. Al acabarse el tubo fui en busca de otra receta pero el médico no era ya el mismo y ni lo conocía. El caso es que fui a la farmacia y ya no lo encontré. Me dijeron claramente que no les dejan fabricarlo ya que la Sal de Joisina no la pueden incluir. ¿Qué está pasando aquí? ¿Tenemos que aguantar los dolores porque alguien así lo decide en Sanidad? ¿Es eso justo? Yo lo llamaría injusto y abuso de poder. Le diré que desde que me hablaron de su revista no he dejado de comprarla mensualmente y tanto a mi familia como a otras personas, en cuanto oigo que hablan de enfermedades siempre les digo lo mismo: que compren la revista. Estoy cansada de oír casos de fallecimientos por cáncer y otras enfermedades que, tratándolas como ustedes dicen, cuando los enfermos no se curan al menos mejoran. Con todo el respeto que Vd. se merece le saluda atentamente

Minguela P. C.
(Zaragoza)

El principal componente de los parches de Sor Virginia era la guindilla o cayena que, al ser aplicada sobre la piel, inflama la zona haciendo aumentar la temperatura y la vascularización y, por ende, insensibilizando en parte la zona dolorida. Se ha usado durante mucho tiempo en el alivio local sintomático de las mialgias, artralgias y lumbalgias pero efectivamente se dejó de fabricar hace año y medio por la dificultad de encontrar materia prima de buena calidad, según nos manifestó al menos un portavoz del propio laboratorio, Unitex-Hartmann. En cuanto a las propiedades antiinflamatorias, analgésicas y antipiréticas del Proxen -fármaco de Almirall Prodesfarma- se deben a su principio activo: el naproxeno. Actúa impidiendo la síntesis de prostaglandinas y otros prostanoides mediante la inhibición competitiva y reversible de la ciclooxigenasa. Y no debe usarse cuando uno es alérgico a la aspirina y se tiene o ha tenido úlcera de estómago o duodeno. Además la piel puede volverse más sensible a la luz. Debemos decirle que sus posibles efectos secundarios son notables. Puede provocar cefalea, alteraciones hepatobiliares, alérgicas, dermatológicas, cardiovasculares (edemas, insuficiencia cardiaca, hipertensión, taquicardia, hipotensión ortostática y sofocos), digestivas (náuseas, dolor abdominal, estreñimiento, melenas, hemorragia gastrointestinal, úlcera gástrica, dispepsia, diarrea y flatulencia), genitourinarias (hematuria, disuria, insuficiencia renal, nefritis intersticial y síndrome nefrótico), neurológicas, oculares, otorrinolaringológicas, psicológicas, psiquiátricas, respiratorias y sanguíneas. Y ahora decida usted si cree que merece la pena tomarlo teniendo en cuenta sus riesgos potenciales reconocidos.


Estimado Sr. Campoy: soy una gran admiradora de su trabajo y del de Antonio Muro cuyos reportajes, aparte de aportar enseñanza a personas como yo, ávidas de saber sobre todo lo que cada día hay nuevo dentro de la medicina natural, nos entretienen y enseñan. Soy lectora de la revista desde que el nº 20 -ya hace tiempo pues- y se la recomiendo a todas mis amistades por la gran información que aporta. Y aquí viene mi historia: padezco cáncer de ovarios desde hace 8 años con recidivas consecutivas cada 6 meses después de recibir Quimioterapia hasta que tras mi segunda operación, con metástasis intestinal, decidí que la Quimioterapia se la dieran a los oncólogos que tanto la recomiendan. Y desde entonces aquí estoy, tratándome sólo con Medicina Biológica. También tomé en su día el bendito Bio-Bac que me fue de maravilla. Además de esto también padezco Artropatía Degenerativa Generalizada Severa con Osteoporosis aparte de Discopatía Múltiple y Rediculopatía. Y por si no llegara también tengo parálisis parcial en los nervios de los abductores de la pierna derecha debido a una de las posturas que tuve en una de mis largas operaciones de 7 y 8 horas. Bueno, pues después de todo esto y cuando los médicos le dijeron a mi familia que me quedaban como máximo 3 años de vida -más o menos- apareció Discovery DSALUD y leí una de sus Cartas al Director. En ella, una persona con más o menos las mismas enfermedades que tenía yo contaba que estaba siendo tratada con Electroacupuntura de Voll. Atónita ante la mejoría de aquella señora llamé por teléfono a la redacción de la revista para que me dijeran si donde yo vivía o en los alrededores había alguien que practicara esa técnica y ustedes me pusieron en contacto con el doctor Santiago De la Rosa quien, a su vez, me dio la dirección de una doctora cercana a donde vivo, La Coruña. Y debo decir ante todo que se trata de una persona dedicada de verdad por completo a sus enfermos que además genera confianza y seguridad inspirando amor. Y aquí estoy yo. Soy la prueba de que funciona porque estoy curada, llena de vitalidad, optimismo y ganas de trabajar. Y todo se lo debo a la doctora Pilar Morán Viescas y, cómo no, a Discovery DSALUD que me llevó hasta ella. Añadiré que todo esto viene a cuento porque ustedes, en una respuesta, contestan a una joven que pide ayuda para su madre en el ámbito de la medicina alternativa en La Coruña y la responden que no conocen a nadie. ¿Dónde está su servicio de asesoramiento? Porque me consta que esta doctora figura en el Colegio Oficial de Médicos y también en el de Medicina Biológica. Me permito pues dar su teléfono pues para que los lectores lo conozcan. Trabaja en el Centro de Medicina Biológica de La Coruña y su número es el 981 13 47 04. Ojalá ayude con esta información a otros como en su día ustedes me ayudaron a mí. Les saluda atentamente,

Mª Eugenia Herranz
(La Coruña)

Nos congratula de corazón haberle sido útil. Y dejamos constancia de su increíble recuperación así como de la referencia de quien la hizo posible. En cuanto a su queja final decirle sólo que Discovery DSALUD es una revista que ofrece información y no está entre sus cometidos atender casos particulares ni dirigir a los enfermos a uno u otro profesional aunque en nuestro afán de ayudar procuremos hacerlo. Es más, carecemos de las bases de datos de todos los médicos, naturistas y terapeutas de España. Y aunque la tuviéramos tampoco serviría de gran cosa porque sólo recomendamos a quienes conocemos bien y nos merecen crédito. No enviamos a nadie a un profesional por el simple hecho de que practique el naturismo o alguna medicina alternativa. Hay muchos que tampoco nos inspiran confianza.


Estimados amigos: en primer lugar quiero felicitaros por la revista que leo desde su inicio. Me gustaría que me aclararais algunas cosas. Tengo 40 años, mido 1,59, peso 48 kilos y trabajo en la hostelería. Hace tres años me operaron y me extirparon el útero y el ovario derecho. En la actualidad me encuentro bastante bien de salud. No llevo tratamiento alguno ni suelo tomar medicación pues prefiero la medicina alternativa. Pues bien, acaban de hacerme una revisión y me han encontrado anemia y principios de osteoporosis. Y me han dicho que tengo que tomar calcio para el resto de la vida. La verdad es que no me hace gracia. Si hubiera otra alternativa… En una de vuestras revistas hablabais de un producto llamado Renoven. ¿Me podéis explicar para qué se utiliza y si me iría bien? Os adelanto que normalmente no bebo leche. Por cierto, muy interesante el artículo sobre ella. Yo creía que el yogurt y el queso, al estar la leche fermentada, eran buenos pero en el artículo se dice que no se deben tomar tampoco los derivados de la leche. ¿Qué alternativas hay? Esperando no ser de gran molestia y a la espera de noticias vuestras se despide una lectora y amiga.

Ana Tere
Cabanes (Castellón)

En efecto, la leche, contra la creencia popular, puede provocar osteoporosis. Hace bien en no tomarla a su edad, especialmente la de vaca. Si realmente le necesita porque hay indicios de osteoporosis le sugerimos que tome calcio marino. Lea el reportaje que en su día publicamos sobre Coral Care, producto que sólo pueden encontrarse telefónicamente (llame al 91 386 53 70). En cuanto al Renoven es el nombre con que actualmente se comercializa el Bio-Bac y no está constatado que funcione en la osteoporosis aunque sí en las artrosis y artritis. Agregaremos que la leche es mucho más perjudicial que los yogures y los quesos por lo que tomar éstos de vez en cuando no presenta en modo alguno los mismos problemas que la leche. Consumidos muy moderadamente, por supuesto.


Amigo José Antonio: gracias de antemano por dejarnos expresar la rabia, el dolor y la frustración de no poder salvar a nuestros hijos y seres queridos en esta sociedad egoísta y embustera. Sé que me voy a extender demasiado pero usted sabrá poner lo que crea más importante. Me suscribí a la revista en el 2005 a raíz de una amiga cuyo marido está con la enfermedad más malvada del siglo: el cáncer. La gente se asusta de los accidentes o de la gripe aviar pero ante esta enfermedad -que todos tememos- nadie hace nada para que salga a la luz la verdad de lo que está aconteciendo en periódicos, revistas y programas de gran audiencia de televisión. Es verdad que se asustaría a quienes padecen la enfermedad pero es mejor asustarles que matarles con venenos. Pues bien, mi hijo -de 22 años- empezó en abril de ese mismo año a pensar en adelgazar porque su novia pensaba que estaba un poco gordito (medía 1,85 y pesaba 100 kilos). Él siempre se crió más bien algo fuerte. Cuando empezó la dieta, por su cuenta, no desayunaba ni cenaba; sólo hacía una comida fuerte al día. Por supuesto yo estaba furiosa y le dije que visitara a su endocrino -como tantas veces habíamos hecho- pero no me hizo caso. En mayo le salieron como ronchones por todo el cuerpo que aparecían y desaparecían. Fuimos al dermatólogo y nos dijo que era Dermografismo pero no le mandó ni análisis ni nada. Sólo dijo que eso lo tenía mucha gente. Así que no le dimos importancia ya que el médico así nos lo comunicó. Sin embargo, cada día adelgazaba más. Un día mi prima le comentó que al menos se tomara unas vitaminas y fue cuando me reconoció, ya en el mes de Julio, que se encontraba muy cansado y que fuéramos al médico a por unas vitaminas. Y así lo hicimos. Le diré que él, informático, trabajaba de lunes a viernes 12 horas diarias -a veces más- y el fin de semana lo hacía en la hostelería para conseguir unos ahorrillos. En suma, no paraba y creía que por eso estaba tan cansado. Imagine cuál fue nuestra sorpresa cuando las analíticas dieron 88 de velocidad de sedimentación, 18 de hierro y 550 de ferritina. Nos mandaron al internista y ahí empezó el trajín. Le descubrió unos bultos en el cuello y le dijo: «No necesitas más vitaminas, chaval. Tú estás enfermo». Mi hijo se echó a reír y respondió: «No, doctor, yo solo quiero las vitaminas y enseguida me repongo». Se imaginará el camino: le hicieron unas biopsias pero no daban el resultado que ellos decían ver en los escáner. Así que decidieron intervenir a pesar de todo y nada más guitarle el primer ganglio del cuello mi hijo me dijo que ya no se encontraba nada bien. No dejó ya de tener fiebre y de encontrarse mal. Fueron pruebas y más pruebas, entre ellas bionoscopias de médula. Y cuando ya estábamos desesperados, después de 3 meses ingresado y sin tratamiento, mi hijo me dijo que se iba a casa, que no aguantaba más… pero en eso vino el cirujano y le dijo: «Te prometo que ya sólo te quitamos ese bultito que te ha salido en el otro lado del cuello que es muy pequeño». Mi hijo se echó a llorar y me dijo que estaba harto, que no podía más, que no quería volver a operarse. Y yo le dije que si decía el doctor que ya era lo último se operaba y nos íbamos a casa. Así que accedió a pasar otra vez por el quirófano. Solo que ese bultito insignificante y pequeño -los otros eran grandes como bolas de ping-pong- fue el que dio el dictamen: linfoma de Hodgkin y esclerosis nodular estadio IV-B. Paradójicamente, a raíz de ahí él estuvo más animado pues decía que al menos ya sabíamos lo que tenía pero a nosotros, sus padres, nos dijeron que era de lo peor: se cura un 60% y un 40% muere. Empezaron con el protocolo Beaccop. Ingresaba una semana, le metían el veneno y luego lo mandaban 15 días a casa tomando más veneno (quimio) y 80 mg. de corticoides que no le dejaban descansar porque el corazón iba a dos mil por hora. Nos comentaron que le darían 12 ciclos. Estaba malito 20 días y 3 mejoraba pero entonces tenía que volver a ingresar. Llegaría así diciembre y su hematóloga nos dijo que la placa estaba bien y en vez de 12 ciclos le daría sólo 8. Pasamos las navidades pensando que nos había tocado la lotería, contentos. ¡Mi hijo se estaba curando! A todo esto, yo leía su revista y cada vez me dolía más el tratamiento que le ponían. Sabía en el fondo que no le estaban curando… como así fue. Acudí a la consulta del doctor Enrique de Juan y éste le ayudo muchísimo a contrastar los efectos y dolores del tratamiento. Le mandó el Renoven (Bio Bac) 3 veces al día. A mi hijo no le gustaba hacerlo puesto que tomaba mil medicamentos y a su madre sólo se le ocurría darle más. Pero yo estaba tan convencida de que le estaba ayudando… como luego comprobé. Mientras estuvo apoyado con los tratamientos alternativos nunca le tuvieron que poner sodio, potasio y albúmina. Ni siquiera le subía el azúcar. Hasta que un día me dijo, llorando, que ya no quería tomar más potingues. Le pregunté porqué si al menos le estaban ayudando a combatir los efectos de la quimio y él me dijo que a ver si así la quimio le hacía más efecto. Tenía confianza en su equipo médico aunque no hablaban ni con nosotros, sus padres, para irnos preparando de lo peor que venía. Entonces empezó a empeorar y nos dijeron que había que cambiarle de protocolo… pero no nos comunicaron el peligro de ese nuevo protocolo, el SHAPE. Después nos enteramos de que era «quimioterapia de rescate» porque no había otra cosa o medicamento que le hicieran efecto. O sea, no habían conseguido nada con el anterior y éste consistía en los mismos componentes pero en dosis tan altas ¡que destrozaron el corazón, el riñón y el hígado de un chico de 22 años! Eran 5 días seguidos durante 24 horas metiéndole veneno (quimio). Y yo me dije: si no han podido curarle con el tratamiento anterior díganselo a mi hijo y veremos qué decidimos. Pero nos dijeron que se trataba de otro protocolo. Sería luego, debido a nuestra ignorancia médica, cuando descubriríamos que se trataba de los mismos fármacos pero en dosis para no soportarlo. Bueno, pues cuando llevaban 2 ciclos nos reconocieron que no estaba dando resultado y que ya no se podía hacer nada, que mi hijo estaba en el grupo del 40% que fallece. Les recuerdas entonces que están hablando de un chico de sólo 22 años y no contestan. En suma, la medicina oncológica no sólo no le ha curado sino que ha sido refractario a la quimio. Es decir, en vez de matar los tumores los hacía más grandes y su número se multiplicaba. Le han matado en vez de curarlo. Alegan que ellos, con los medicamentos que tienen, han hecho todo lo posible. Que sólo podía intentarse un autotrasplante pero ya nos decían de antemano que no iba a funcionar. Así fue. Sufrió muchísimo. Es inhumano que tu hijo, al final, se destruya poco a poco. Y él pensaba que saldría. Tenía ganas de luchar y aunque le dolía y sufría me decía: «Mamá, cuando pase un año yo ya estaré curado y habrá merecido la pena tanto sufrimiento». No sabía que se iba apagando día a día como una vela porque le habían metido mucho veneno en el cuerpo y éste no pudo soportarlo. Al final casi no podía respirar, los riñones no le funcionaban y su corazón iba a 170. Fueron 20 días de sufrimiento que no le deseo a nadie. Y hoy me pregunto: ¿qué hubiera sido de su vida si no le hubieran dado la quimio? Nunca lo sabremos porque él creía en los profesionales y que estaba en sus manos salvarle. Denuncio la inhumanidad de esos que se llaman médicos porque mientras para algunos mi hijo era un número estadístico para mí era el ser que amo y más he amado. Y nunca creí que todas las cosas que leía en su revista tuviera yo un día que vivirlas. Por cierto, estuve en el congreso que organizaron ustedes. Fue a la semana siguiente de irse mi hijo pero me armé de valor y fui. Me encantó. Creo que no faltaré a ninguno. También leí en el nº 84 de la revista que se había celebrado un debate en Telemadrid el 9 de mayo pasado con motivo de la salida del libro Cáncer; qué es, qué lo causa y cómo tratarlo escrito y editado por ustedes por lo que me hubiera gustado verlo pero no pude: mi hijo acababa de marcharse tres días antes, el 6 de mayo. Para terminar quisiera dar las gracias a las personas que me apoyaron cuando acudí desesperadamente a ellas en busca de una solución porque me dieron cariño y respuestas. Valoro en especial la lucha de Rafael Chacón por el Bio Bac. Espero no tener cáncer en mi propia persona pero desde aquí y con la libertad que Dios me ha dado aseguro que no dejaré que la quimio y la radio entren más en mi vida ni en la de mi familia si lo puedo evitar ya que a mi hijo no pude salvarle. Recuerdo que cuando salió su libro sobre el cáncer lo estaba leyendo y mi hijo me dijo: «Mamá, ¿cómo te compras ese libro si yo tengo un tumor?» Le dije que el suyo era otro tipo de cáncer, echó un vistazo y, como siempre, no quiso indagar sobre su enfermedad. O así me lo pareció a mí. Me hubiera gustado que lo hubiera leído aunque le hiciese daño saber que no le estaban curando pues a lo mejor le hubiera dado tiempo a buscar alternativas. Me hubiera alegrado pero no estaba en mí decidirlo aunque yo le hubiese apoyado en su decisión. Es la primera vez que cuento la historia de lo que le ha sucedido a mi hijo pero he comprobado que a mi alrededor está muriendo mucha gente joven (dicen que se reproducen las células cancerígenas antes que a los más mayores). Siento también que el caso de mi hijo no es único. Cientos de madres y padres están pasando el duelo por la muerte de un ser querido perdido por el maldito cáncer. Dedico esta carta a mi hijo Luis, al que amamos y amaremos siempre. Gracias hijo, por darnos tanto amor y ternura siempre. Se nos ha ido un ángel. Gracias de nuevo de una madre a la que inunda el dolor y la pena.

Mª Luisa Arévalo
(Madrid)

Lamentamos muy sinceramente lo ocurrido con su hijo. Y con las 100.000 personas que cada año mueren de cáncer en España mientras son tratados con quimio y radioterapia en los hospitales. Sin contar los que mueren desahuciados en sus casas. Como usted bien sabe llevamos años denunciando lo que sucede sin que nadie quiera hacerse eco. Ojalá su carta sirva para abrir los ojos de otras personas. Habrá valido la pena escribirla aunque sólo salvase una vida.


Sr. Director: hay quien dice que de Houston se va al cielo. Es posible que así sea. Algo habrá de cierto… porque cuando los «pobres de solemnidad» padecen una dolencia etiquetada de incurable peregrinan allí en busca de remedio curativo para su salud. Otros dicen que es la meca del Mercantilismo. ¿Qué hay de cierto en ello? Razones de peso hay para pensar que lo segundo sea el calificativo más atinado. Siendo así no resulta extraño que nos presenten Houston como la Meca de la Ciencia y el lugar donde campan por sus respetos los sabios más ilustrados, superexpertos en tratamientos de enfermedades etiquetadas de incurables pero también en el manejo del marketing publicitario y maestros en hacernos ver que de Houston se va al cielo… Objetivo que sólo pueden alcanzar banqueros, gobernantes, grandes empresarios, estrellas del arte y algún que otro de clase media ilustrado subido al carro de los «pobres de solemnidad». Porque, ¿qué trabajador currante, asalariado o pensionista, puede pagar hasta más de un millón de euros por tratamientos dispensados allí y que curan con los mismos éxitos y fracasos que en cualquier lugar del mundo y garantía de ninguna clase? Aparte estancia y pruebas clínicas, sumamente costosas. Y puede que el paciente remate en el patio de los callados… ¡sin que nadie diga: ¡Esto es una estafa! Si resulta ser personaje ilustrado los medios de comunicación del sistema informarán con morbo reiterado de la noticia de tan triste pérdida inducida por la maldita e incurable enfermedad logrando con ello silencio planificado y no crítico con el fracaso terapéutico del sistema médico hegemónico cuyas estructuras controlan las multinacionales. Es la falsificación y progreso de la ciencia, empeñada en hacernos ver que todo lo que viene de Estados Unidos representa los últimos avances indiscutibles de la ciencia médica. Verdades mediatizadas que llevan a muchos pacientes por la senda del peregrinaje a Houston con talón bancario en mano. Luego el paso del tiempo desvanece ilusiones y esperanzas en el más ingrato de los recuerdos. Quien lo dude tenga a bien leer el contundente informe Dossier Cáncer presentado por el Dr. Samuel Sptein ante el Congreso de Estados Unidos denunciando activamente el fracaso de la «Guerra contra el Cáncer y su tratamiento e intereses mercantilistas» avalado por multitud de datos bibliográficos. Dicho informe fue publicado en su día por la prestigiosa revista The Ecologist y difundido en su web. Su contenido es extrapolable a la situación de gran número de países afectados por la influyente presión colonizadora americana imponiendo un sistema médico hegemónico altamente especulativo. Sistema fundado en su día por el magnate Rockefeller y en la actualidad manejado por el secreto Club de Bildenberg y el Banco Mundial (fascismo neoliberal y poderes ocultos) a cubierto de sospechas por la sombra protectora de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Y mientras esto sucede nos encontramos con la triste realidad de que investigadores americanos descubridores de «alternativas útiles» tuvieron que huir de la persecución del cártel médico vía México a ciudades fronterizas: Santa Ana, Tijuana y Santa Mónica (donde funcionan los mejores hospitales de Medicina Holística del mundo). Sí, los poderes del cártel extienden su dogma científico por el planeta llevando incluso a la cárcel a los científicos disidentes de la investigación del cáncer y otras dolencias. Ciertamente, mientras ello suceda el «cielo de Houston» seguirá resultando inalcanzable para muchos pacientes aunque sean estrellas del arte con rango de grandes de España. Ya lo hemos visto.

Manuel Guerra Ferreira
Vigo (Pontevedra)

Tiene usted mucha razón. Aunque a nosotros el hecho de que alguien no pueda acudir a los grandes centros de Houston por falta de dinero nos parece algo excelente. Gracias a ello no se quedarán en la ruina y, encima, incluso podrían salvar la vida.


Ante todo quiero agradecerles su atención y la ayuda que ofrecen. Mi consulta es ésta: debido a un cáncer de matriz que mi madre sufrió hace ya 14 años le quedó como secuela, tras la radioterapia y la histerectomía que la hicieron, algunos trastornos de estómago y más recientemente -y esto es lo que ahora me preocupa- un trastorno de vejiga. Desde hace unos meses necesita autosondarse por la mañana y por la noche porque la vejiga ha dejado de tener fuerza para eliminar la orina por sí sola. Y ello provoca que cada mes -en el mejor de los casos- sufra una infección de orina que los médicos tratan con un antibiótico llamado Monurol y que le afecta fuertemente al estómago. En el último análisis de sangre le ha salido un índice alto de creatinina que según el médico puede deberse a las múltiples infecciones. Mi pregunta es si hay algún método alternativo para reducir estas frecuentes infecciones que la han llevado a estar muy débil, delgada y desanimada, situación provocada en gran parte por el exceso de antibiótico. Espero que puedan atender mi caso y les agradezco de antemano la atención prestada.

Ingrid Rajadell Navarro
(Barcelona)

En principio no hay razón alguna para que la sonda provoque infecciones recurrentes salvo que no se adopten las medidas higiénicas adecuadas. Por tanto lo que hay que hacer es prevenirlas más que combatirlas. En cuanto a los antibióticos su exceso es perjudicial. Que pruebe con extracto de semillas de pomelo (quince gotas con cada comida). Es eficaz y prácticamente inocuo a la dosis indicada. Dicho lo cual conviene que potencie sus defensas con un tratamiento ortomolecular. En este mismo número de la revista ya hemos dado el teléfono de la Sociedad Española de Nutrición Ortomolecular donde pueden darle información del profesional más cercano a su domicilio: 96 392 54 55.


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88
Noviembre 2006
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