Sr. Director: leo habitualmente su revista y, a grandes rasgos, estoy de acuerdo con su línea editorial. Sin embargo el artículo publicado en el último número sobre los lácteos me ha sorprendido....
Sr. Director: les felicito por el artículo sobre los peligros de los teléfonos móviles». Como afectado por la telefonía móvil es gratificante, dentro de nuestra desgracia,...
Estimado director: como bien sabe soy médico experto en terapias complementarias y alternativas y por ello mismo miembro de la Asociación Española de Médicos Integrativos (www.aesmi.org) y le mando esta carta porque quisiera una vez más mostrar públicamente mi preocupación por el negativo efecto de las radiaciones electromagnéticas,...
Estimado Director: hace unos cuatro años y medio me puse en contacto con la revista para hablarles del enfoque del médico chileno Jorge Lolas Talhami sobre el Síndrome Premenstrual Severo (SPM) o Trastorno Disfórico Premenstrual (TDPM) y en febrero de 2014 publicasteis un artículo pero como desde entonces ha habido muchos avances quisiera ponerlos en vuestro conocimiento....
Sr. Campoy: le escribo movido por la indignación de ver -una vez más- como hasta los médicos de la llamada «nueva medicina» escamotean al ciudadano de a pie las causas reales de que enfermemos alegando que el origen está en lo que denominan «enfermedades ambientales»....
Sr. Director: quisiera como suscriptor de la revista dar las gracias a todo su equipo por el enorme esfuerzo y la exquisita y rigurosa información que nos ofrecen mensualmente. ...
Cuarenta aditivos alimentarios de consumo masivo pueden provocar insomnio (y 2)
Además de las causas externas o endógenas y de la incidencia negativa de muchos fármacos en el descanso nocturno –como ya hemos explicado en la primera parte de este artículo– hay otros productos que provocan insomnio y la mayoría de la gente los consume ¡sin saberlo ni quererlo! Nos referimos a los numerosos aditivos presentes en gran cantidad de los alimentos que ingerimos habitualmente, problema desconocido no ya para los ciudadanos –que también– sino para la mayoría de los profesionales sanitarios y responsables políticos de nuestra sociedad. De hecho, la mayor parte de los especialistas lo ignora y, por tanto, no pueden sugerir a sus pacientes que los eliminen de la alimentación diaria ya que ni siquiera ellos saben cuáles son. Algo que explica por qué a menudo sus consejos no suelen ser eficaces y tantos millones de personas se ven abocadas a consumir fármacos iatrogénicos, es decir, de graves efectos adversos. Lo explicamos en detalle confiando en que nuestros lectores adviertan de este hecho a sus familiares, amigos y allegados.