Adquiero Discovery DSALUD desde el nº 16 y en estos cuatro años y medio he disfrutado con su lectura y aprendido a cuidarme aunque no siempre mi satisfacción ha sido completa ya que la salud no se recupera sólo con buenas intenciones;...
Sr. Director: les felicito por el artículo sobre los peligros de los teléfonos móviles». Como afectado por la telefonía móvil es gratificante, dentro de nuestra desgracia,...
Estimado director: como bien sabe soy médico experto en terapias complementarias y alternativas y por ello mismo miembro de la Asociación Española de Médicos Integrativos (www.aesmi.org) y le mando esta carta porque quisiera una vez más mostrar públicamente mi preocupación por el negativo efecto de las radiaciones electromagnéticas,...
Sr. Director: hace poco colgué en mi página de Facebook un enlace a vuestro video La farsa del SIDA en el que explicáis que nadie ha demostrado siquiera la existencia del VIH....
Sr. Director: en primer lugar reciba mi agradecimiento porque la revista me ha abierto los ojos respecto a la medicina convencional. Le escribo para exponerle el caso de mi madre....
Estimado Sr. Campoy: quisiera agradecerles la labor que hacen con la revista. Gracias a ella mi padre ha dado un cambio increíble. Durante 5 años, debido a un meningioma atípico en la cabeza que se le reproducía muy rápidamente,...
Cuarenta aditivos alimentarios de consumo masivo pueden provocar insomnio (y 2)
Además de las causas externas o endógenas y de la incidencia negativa de muchos fármacos en el descanso nocturno –como ya hemos explicado en la primera parte de este artículo– hay otros productos que provocan insomnio y la mayoría de la gente los consume ¡sin saberlo ni quererlo! Nos referimos a los numerosos aditivos presentes en gran cantidad de los alimentos que ingerimos habitualmente, problema desconocido no ya para los ciudadanos –que también– sino para la mayoría de los profesionales sanitarios y responsables políticos de nuestra sociedad. De hecho, la mayor parte de los especialistas lo ignora y, por tanto, no pueden sugerir a sus pacientes que los eliminen de la alimentación diaria ya que ni siquiera ellos saben cuáles son. Algo que explica por qué a menudo sus consejos no suelen ser eficaces y tantos millones de personas se ven abocadas a consumir fármacos iatrogénicos, es decir, de graves efectos adversos. Lo explicamos en detalle confiando en que nuestros lectores adviertan de este hecho a sus familiares, amigos y allegados.