Sr. Director: he leído con gran pena e indignación los artículos publicados en el nº 209 sobre el calvario que tuvo que pasar el microbiólogo sevillano Fernando Chacón con su Bio-Bac y el acoso al que se ve sometido el Dr....
Sr. Director: leo todos los meses la revista y quiero en primer lugar expresarle mi felicitación por el contenido y la orientación editorial que considero acertados,...
Hola amigos: soy suscriptor de la revista y os felicito por ella y la valentía de vuestros artículos. Me gustaría que publicaseis la información que tuvieseis sobre los trastornos de próstata ya que somos muchos millones de personas los que los padecemos....
Estimado Director: quisiera que publicara en la revista la Carta Abierta que he decidido hacer llegar públicamente al Dr. José Miguel Monzón, más conocido en su faceta televisiva como El Gran Wyoming....
Estimado Sr. Campoy: permítame felicitarle por la publicación en el nº 155 del artículo Las claves biológicas de una vida larga y sana en el que hablan de diferentes sustancias capaces de actuar sobre la telomerasa -enzima encargada de reparar los telómeros- a fin de impedir que se acorten....
Estimado Director: soy suscriptor de la revista y profesional de la sanidad pública. Y quiero aprovechar para felicitar a todo su equipo por el esfuerzo que realizan así como por el rigor,...
Cuarenta aditivos alimentarios de consumo masivo pueden provocar insomnio (y 2)
Además de las causas externas o endógenas y de la incidencia negativa de muchos fármacos en el descanso nocturno –como ya hemos explicado en la primera parte de este artículo– hay otros productos que provocan insomnio y la mayoría de la gente los consume ¡sin saberlo ni quererlo! Nos referimos a los numerosos aditivos presentes en gran cantidad de los alimentos que ingerimos habitualmente, problema desconocido no ya para los ciudadanos –que también– sino para la mayoría de los profesionales sanitarios y responsables políticos de nuestra sociedad. De hecho, la mayor parte de los especialistas lo ignora y, por tanto, no pueden sugerir a sus pacientes que los eliminen de la alimentación diaria ya que ni siquiera ellos saben cuáles son. Algo que explica por qué a menudo sus consejos no suelen ser eficaces y tantos millones de personas se ven abocadas a consumir fármacos iatrogénicos, es decir, de graves efectos adversos. Lo explicamos en detalle confiando en que nuestros lectores adviertan de este hecho a sus familiares, amigos y allegados.