Estimado Director: le escribo esta breve carta como médico que ama su profesión y la ejerce a diario con vocación, espíritu de sacrificio y -por qué no decirlo- algún que otro patente éxito fácilmente constatable;...
Estimado Sr. Campoy: supongo que están ustedes informados de la modificación que va a hacerse del Código de Deontología Médica cuyo borrador me atrevo a hacerles llegar por si no lo tuvieran dado el desasosiego que ha producido en mí mismo y en el de otros muchos compañeros....
Apreciado Sr. Campoy: hace ya más de 40 años que mi difunto hermano -el médico Germán Duque Mejía- y yo fundamos lo que otrora fuera la Academia Latinoamericana de Medicina Biológica con sede en Los Robles (Popayán,...
Estimado Sr. Campoy: antes de nada quiero felicitarle por su labor en Discovery DSalud pues es una puerta a la información sobre muchos tratamientos que se desconocerían si no fuera porque personas como Ud....
Estimado director: antes de nada quisiera darle las gracias y felicitarle a Vd. y a todo su equipo por la excelente labor que vienen realizando mes tras mes en esa magnífica revista donde no sólo se ofrece una buena información al lector sino que,...
Sr. Director: tengo una amiga a la que le han diagnosticado la enfermedad del Síndrome del Buen Pastor o Good Pastore y me gustaría saber si conocen a alguien que pueda tratarla eficazmente o aconsejarle algo ya que le dicen que no tiene cura....
Cuarenta aditivos alimentarios de consumo masivo pueden provocar insomnio (y 2)
Además de las causas externas o endógenas y de la incidencia negativa de muchos fármacos en el descanso nocturno –como ya hemos explicado en la primera parte de este artículo– hay otros productos que provocan insomnio y la mayoría de la gente los consume ¡sin saberlo ni quererlo! Nos referimos a los numerosos aditivos presentes en gran cantidad de los alimentos que ingerimos habitualmente, problema desconocido no ya para los ciudadanos –que también– sino para la mayoría de los profesionales sanitarios y responsables políticos de nuestra sociedad. De hecho, la mayor parte de los especialistas lo ignora y, por tanto, no pueden sugerir a sus pacientes que los eliminen de la alimentación diaria ya que ni siquiera ellos saben cuáles son. Algo que explica por qué a menudo sus consejos no suelen ser eficaces y tantos millones de personas se ven abocadas a consumir fármacos iatrogénicos, es decir, de graves efectos adversos. Lo explicamos en detalle confiando en que nuestros lectores adviertan de este hecho a sus familiares, amigos y allegados.