CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 226 / MAYO/ 2019

Estimado equipo de Discovery DSALUD: en primer lugar quiero felicitarles por su gran trabajo y dar a conocer lo que otros callan. Tengo 38 años y les escribo porque desde hace tiempo soy lector de unos dossiers sobre salud y medicina natural de una conocida pagina web llamada Salud nutrición bienestar que están firmados por el Dr. Jean Paul Curtay y el biólogo Thierry Soucar aunque, siendo sincero, sus contenidos son parecidos a los que ustedes llevan escribiendo desde hace muchos años. El caso es que el otro día recibí uno de ellos y en él se hablaba de cómo prevenir los accidentes cerebrovasculares y,  bueno, es un breve resumen de lo que ustedes llevan mucho tiempo diciendo: que hay que tomar omega 3, té verde, magnesio, vitaminas C, B6, B9, B12, evitar el trigo, hacer ejercicio…  Pero hubo dos párrafos que me llamaron la atención porque en uno de ellos el Dr. Jean Paul Courtay escribía: «Recomiendo por lo tanto cualquier multivitamínico para evitar una carencia siempre que no lleve ni cobre, ni hierro, ni manganeso ya que estos elementos químicos pueden reaccionar con la vitamina C y producir radicales libres». La verdad es que me sorprendió esta afirmación ya que incluso ustedes mismos publicaron un reportaje sobre el manganeso en el que se afirma que muchas osteoporosis o artrosis se deben al déficit de este mineral. Además existen cientos de suplementos antioxidantes que llevan manganeso en su composición… por no hablar ya del cobre y el hierro. Todos los llevan. Es cierto que el hierro es un pro-oxidante pero no lo es menos que ante ciertas necesidades -como el embarazo o la caída del cabello- es indispensable tomar vitaminas que lleven hierro y cobre.  El otro párrafo que me llamó la atención decía: «Por otro lado, dentro la toma de complementos hay que evitar aquellos que contengan triptófano (suministrado para aumentar la serotonina) ya que la gran mayoría se transforma en serotonina pero no en el cerebro sino en el tubo digestivo; y en el tubo digestivo las plaquetas captan esa serotonina y las convierte en explosivas. Al más mínimo rasguño o inflamación en la pared arterial se puede desencadenar una fuerte constricción de los vasos y provocar agregación plaquetaria aumentando con ello la formación de coágulos y, por ende, la posibilidad de sufrir un accidente cerebrovascular». Y leer esto me sorprendió porque hay muchos médicos naturistas que recetan a sus pacientes triptófano para tratar las depresiones; de hecho hay también médicos que recetan litio, triptófano y vitamina B6 para la depresión. Mi duda es pues esta: ¿es cierto que los multivitamínicos no deben incluir ni hierro, ni cobre, ni manganeso en su fórmula ya que reaccionan con la vitamina C y forman radicales libres? Y cuando el Dr. Curtay recomienda no tomar triptófano ¿se refiere al L-triptófano o a su forma 5-HPT (5-hidroxitriptofano)? Porque lo que sí es cierto es que tomar ambas formas a la vez es contraproducente. En suma, ¿conocen ustedes esos dossiers, al Dr. Curtay y lo que afirma? ¿Podemos fiarnos de sus aseveraciones sobre el triptófano y los multivitamínicos con hierro, cobre y manganeso?

Miguel Jurado Mora
Miguelturra (Ciudad Real) 

Los conocemos pero no utilizamos su información. Que sepamos Thierry Soucar es un periodista francés -tiene 20 libros publicados- y no biólogo y Jean Paul Curtay fisioterapeuta francés especializado en nutrición con otros tantos libros de divulgación publicados. Es más, escribieron al menos tres libros de forma conjunta: Enciclopedia de  las vitaminas, minerales y oligoelementos en 1996, La nueva guía de las vitaminas en 1997 y Programa para una larga vida. De la ciencia a la alimentación en 1999. En cuanto a lo que dice usted que afirman nos sorprende porque Soucar protestó en su día cuando en Francia estaba restringida la venta de triptófano. Y por lo que se refiere a sus preguntas se sabe que la compatibilidad de la vitamina C con el cobre es escasa –no nula- así como la del manganeso con el hierro porque éste reduce su asimilación. Pero de que sea incompatible la vitamina C con el cobre, el manganeso y el hierro porque la mezcla produce radicales libres no hemos encontrado la más mínima referencia en trabajos publicados. Y lo de que ingerir triptófano puede provocar constricción de los vasos, agregación plaquetaria, formación de coágulos y aumento de la posibilidad de sufrir un accidente cerebrovascular no hemos encontrado tampoco nada. Le sugerimos pues que pregunte usted a los responsables de esa web. El L-triptófano es el aminoácido de mayor peso molecular -204 daltons- y se sabe que una excesiva ingesta puede producir acidez, dolor estomacal, gases, náuseas, vómitos, diarrea, dolor de cabeza, mareos, somnolencia, sequedad de boca, visión borrosa, debilidad muscular y problemas sexuales debiendo además evitarse su consumo durante el embarazo y la lactancia, si se sufre eosinofilia o si están en mal estado el hígado o los riñones. Y como interactúa con los depresores del sistema nervioso central -sedantes, tranquilizantes, ansiolíticos, antidepresivos, etc.- debe evitarse su ingesta si se están tomando fármacos de ese tipo. Y lo mismo cabe decir de productos naturales como la Hierba de San Juan, la amapola californiana, la hierba gatera, el lúpulo, el chijol, la kava, la escutelaria, la valeriana y la yerba mansa. Dicho esto nos sorprende mucho la alegación de que el triptófano puede provocar tantos problemas en el sistema digestivo teniendo en cuenta que está presente de forma natural en numerosos alimentos, especialmente en los huevos, las carnes rojas, el pollo, el pescado, la leche, el queso cottage, el chocolate, los garbanzos, los cereales integrales, la calabaza, los plátanos, los cacahuetes, las almendras, los dátiles, las semillas de sésamo, las pipas de girasol, las pipas de calabaza, el amaranto, la espirulina y muchos otros. No tiene sentido. En cuanto al 5-Hidroxitriptófano se refiere diremos que su consumo puede causar hipertensión si no se administra conjuntamente con un inhibidor periférico de la L-aminoácido aromático decarboxilasa. Y como la administración directa de serotonina puede dañar las válvulas cardiacas así como fibrosis cardiaca no es descartable que la conversión periférica del 5-Hidroxitriptófano en serotonina no pueda provocar los mismos daños. ​Lo mejor es pues -como casi siempre- tomar triptófano ingiriendo alimentos ricos en él; y como está en tantos es difícil tener carencia del mismo.

 

 

Estimados amigos: hace unas semanas decidí hacerme un test genético para saber qué fármacos son mejores para mí si en el futuro padezco alguna enfermedad -me dijeron que dependiendo de los genes se metabolizan unos medicamentos mejor o más rápidos que otros- y me han dejado preocupado porque me dicen que tengo una mutación anómala del alelo 4 en el gen APOE y existe en mi caso un alto riesgo de padecer alzheimer. ¿Es verdad? ¿Podéis orientarme por favor? Me he quedado muy preocupado.

Carlos Álvarez
(Sevilla) 

Un gen es una unidad de información que ocupa un lugar fijo -a eso se llama «locus»- en el ADN (ácido desoxirribonucleico) del cromosoma 19 y almacena la información genética que se transmite. Molecularmente es una secuencia de nucleótidos -moléculas orgánicas formadas por la unión covalente de un monosacárido de cinco carbonos (pentosa), una base nitrogenada y un grupo fosfato- que contienen la información necesaria para la síntesis de macromoléculas con funciones celulares específicas, es decir, vinculadas al desarrollo o funcionamiento de una función fisiológica; generalmente proteínas. Ahora bien, un mismo gen puede tener diferentes secuencias o funciones -deleciones, inserciones o sustituciones- y a cada una de ellas se le llama «alelo». Gen que puede tener varios alelos -dominantes o recesivos (que no se expresan)- así como genes que hayan sufrido una mutación. En cuanto a la APOE o apolipoproteína E es una proteína con 299 aminoácidos que consta de cuatro exones, tres intrones y 3.597 pares de bases que se encarga básicamente de transportar las lipoproteínas, las vitaminas liposolubles y el colesterol hacia el sistema linfático y la sangre. En general la sintetiza el hígado salvo en el sistema nervioso donde se ocupan de ello los astrocitos y las microglías aunque se ha encontrado también en cerebro, riñones y bazo. Pues bien, cuando en el gen APOE una persona tiene el alelo 4 se entiende que puede tener dificultades para transportar las lipoproteínas, las vitaminas liposolubles y el colesterol aumentando ello el riesgo de ateroesclerosis y problemas cognitivos como el alzheimer. De hecho se calcula que entre el 50% y el 80% de los enfermos de alzheimer tienen al menos una copia del alelo 4. Ahora bien, ¿implica tener el alelo 4 del gen APOE sufrir antes o después problemas cardiovasculares o cerebrovasculares? En absoluto. Además los genes que tienen que ver con el metabolismo de fármacos son los del citocromo P450, conocidos como CYPs. El APOE no influye en el metabolismo de los medicamentos aunque en los pacientes con alzheimer puede afectar a la eficacia pero no la seguridad. El Dr. Ramón Cacabelos lo ha explicado  varias veces en nuestra revista: la genética predispone pero no determina. Si uno hace vida sana y se alimenta correctamente no tiene por qué ser así: cuestión de epigenética.

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