CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 193 / MAYO / 2016

Hola. En primer lugar quiero darles las gracias por ayudarnos a recuperar la salud mientras otros, con los químicos, nos la quitan poco a poco. Y ahora permítanme una consulta: en 2010 empecé con una insuficiencia renal que ahora es crónica. Tengo proteinuria, la creatinina en 2,8 y mis riñones funcionan al 21%. En 2011 me operaron además de tiroides y desde entonces tomo Eutirox 75 durante tres días y Eutirox 88 durante cuatro. Y ahora me dicen que debo prepararme para la prediálisis por lo que desde entonces estoy agobiada, asustada y angustiada. Me han enviado una hoja en la que se me indica lo que puedo comer y lo que no y se me ha caído el alma a los pies al ver que no puedo comer casi de nada. Y todo puesto a remojo y hervido dos veces. No sé pero pienso que los enfermos nos ponemos peor con una dieta así en la que van a faltarnos vitaminas y otros nutrientes. Y luego nos hinchan a pastillas. Es más, si aguantamos y llegamos hasta el trasplante terminaremos cansándonos de la dieta y la abandonaremos. ¡Pero si ni siquiera vamos a poder salir a comer fuera de casa con los familiares! Tanta angustia no es buena. En suma, me pregunto si vale la pena pasar tanta angustia para vivir unos años más. Además cuando llega la diálisis dan a elegir entre dos modalidades, la hemodiálisis y la peritoneal, y no sé cuál es la mejor opción. Últimamente el médico me insinúa cuál de las dos elegir… y me da la sensación de que es porque detrás hay algún tipo de negocio o bien quiere ahorrar dinero a la Seguridad Social. Quisiera que me dijesen algo sobre el tema, sobre la dieta y si hay alguien que pudiera ayudarme en el ámbito de la medicina alternativa. Gracias.

B. S.
(Alicante)

El Eutirox es un fármaco que según reconoce el propio prospecto puede dar lugar a latidos del corazón irregulares o rápidos, dolor en el pecho, dolor de cabeza, debilidad muscular, calambres, calor y enrojecimiento de la cara, fiebre, vómitos, alteraciones de la menstruación, aumento de la presión del cráneo con hinchazón de ojos, temblores, agitación, alteraciones del sueño, sudoración, pérdida de peso y diarrea. Casi nada. Y afecta negativamente a los riñones. Mire, hace ya años explicamos que los médicos hablan de Insuficiencia Renal Crónica cuando existe “un deterioro progresivo e irreversible de la función renal” que hace que los riñones no filtren ya bien la sangre y los niveles de urea y creatinina aumenten dando todo ello lugar a trastornos hidroelectrolíticos, metabólicos y hormonales siendo las causas más frecuentes una excesiva acumulación de toxinas, padecer diabetes mellitus, hipertensión arterial, una glomerulonefritis, una nefritis tubulointersticial o, simplemente, deberse a una causa genética. Y el problema es complejo porque un mal funcionamiento de los riñones puede provocar alteraciones electrolíticas (especialmente cambios en los niveles de calcio, fósforo, potasio y bicarbonato), hipertensión arterial (sobre todo por retención hidrosalina), alteraciones gastrointestinales como anorexia, náuseas y vómitos (el cuerpo huele a amoniaco), anemia (por déficit de eritropoyetina, una hormona que se sintetiza en el riñón y promueve la generación de glóbulos rojos), alteraciones neurológicas (como la encefalopatía urémica, alteración que impide concentrarse y puede llevar a un coma profundo), dolores óseos, deformidades (reabsorción de falanges distales en dedos), fracturas, alteraciones dermatológicas, alteraciones hormonales (tanto impotencia como oligospermia, es decir, menor producción de espermatozoides) o alteraciones del ciclo menstrual y, finalmente, retraso del crecimiento en niños (por excesiva producción de la hormona paratiroidea). Y cuando el problema está muy avanzado se recomienda efectivamente hemodiálisis, diálisis peritoneal o, en último término, un trasplante del riñón. Bien, a nuestro juicio quien tenga problemas renales lo que debe hacer es, ante todo, eliminar lo antes posible la arenilla y piedras del riñón, el hígado y la vesícula, restringir drásticamente el consumo de proteínas animales y la sal, eliminar todas las comidas acidificantes y, por tanto, los cereales, las legumbres, el azúcar blanco, los hidratos de carbono refinados, las bebidas alcohólicas (incluido el vino y la cerveza), el café, el té, las colas, el chocolate, las bebidas estimulantes, la grasa saturada animal y la leche y sus derivados. Y, desde luego, no freír nunca los alimentos. Es oportuno asimismo ingerir suplementos de quercitina, vitaminas B6, C, D, E y K en comprimidos así como hierro, magnesio y zinc. Además de tomar el sol y beber agua destilada y energetizada en pequeños sorbos a lo largo del día. Y restrinja el consumo de espinacas, remolachas, acelgas y escarolas. Finalmente le sugerimos que tome tres conocidos productos homeopáticos útiles en estos casos: Calcárea Carbónica y Licopodium –ambas a la 30CH- y Berberis a la 7CH; una sola vez al día durante dos semanas. Dicho esto lo idóneo sería que la tratase directamente un médico bien formado por lo que nos permitimos sugerirle que acuda a la clínica que el doctor José Francisco Navarro tiene en Alicante; puede usted localizarle en el 96 542 04 48.


Sr. Campoy: permítame ante todo felicitarle por tan excelente revista y página web. Verá, tengo 34 años, soy enfermera y les escribo porque tengo una duda referente a los ácidos grasos EPA y DHA. En el mercado actual hay cientos de productos con omega-3 pero la información sobre ellos es contradictoria y el caso es que últimamente he leído un estudio según el cual el DHA compite con el EPA y un suplemento de omega-3 debe por ello tener más del primero que del segundo, sobre todo si lo que se quiere tratar son deterioros oculares, cognitivos, capilares o articulares. El propio José Ramon Llorente, presidente de la Sociedad Española de Nutrición Ortomolecular, escribió un artículo en su revista en el que decía que el DHA debe siempre tomarse de forma mayoritaria si bien dependiendo de la patología a tratar. Por otra parte veo que hay en el mercado suplementos con 1 gramo de DHA concentrado pero he leído algún estudio que indica que gran parte del DHA concentrado no se absorbe porque esta inactivado. ¿Es así? Las dudas sobre los omega 3 me surgen porque hace poco leí varios estudios -se los menciono- según los cuales debido a las similitudes de sus estructuras el EPA y el DHA compiten en los puntos de unión y parece que el DHA «bloquea» las acciones terapéuticas del EPA. Sin embargo otros estudios afirman que utilizar solo aceite rico en EPA aumenta la eficacia de los tratamientos. Uno realizado por los laboratorios Igennus afirma de hecho que lo que mayoritariamente hay que tomar es EPA puro sin DHA. En fin, ¿a su juicio qué es mejor tomar? ¿Suplementos de omega 3 con la misma cantidad de DHA y EPA, ambos en distinta proporción o solo EPA puro? ¿O eso depende de la patología a tratar? Porque para tratar el deterioro macular hay estudios que proponen ingerir solo DHA puro, sin EPA. Y una última cuestión: ¿es mejor tomar formas puras no destiladas molecularmente? Gracias por su atención.

Estrella Jurado
Miguelturra (Ciudad Real)

Ante todo discúlpenos por resumir su carta pero era demasiado extensa y reiterativa; y en segundo lugar permítanos decirle que no estamos por la labor de comentar las afirmaciones que otros hacen en Internet sobre salud ya que en la red va usted a encontrar afirmaciones en un sentido… y en el contrario. Bastante trabajo nos cuesta dilucidar eso cuando elaboramos nuestros reportajes y no vamos a entrar en ese juego. Nosotros nos responsabilizamos solo de lo que investigamos y publicamos personalmente porque no tenemos intereses comerciales y procuramos ser ecuánimes y rigurosos. Otros publican lo que les interesa porque quieren vender sus productos y para ello ofrecen a menudo informaciones sesgadas cuando no groseramente manipuladas o falsas. Así que nuestra sugerencia es ante todo -en su caso y en el de todos los lectores- que opte por buscar información fiable e independiente. Y la de los laboratorios y tiendas de venta de productos no suelen serlo, honrosas excepciones aparte; suele tratarse de información comercial o publicitaria. Nosotros no admitimos publirreportajes pagados llenos de exageraciones -cuando no de meras falsedades- como sí hacen grandes medios de comunicación considerados rigurosos y serios. Así que nos vamos a permitir recordarle ante todo los principales textos que hemos publicado sobre los ácidos grasos omega 3 sugiriéndole que lea en nuestra web –www.dsalud.com– los artículos que con los títulos Las espectaculares propiedades de los ácidos grasos omega 3, Dos ácidos grasos omega-3, eficaces en el tratamiento del cáncer, ¿Cuál es la mejor fuente natural de Omega 3?, Ácido eicosapentaenoico: eficaz y seguro antidepresivo natural, Los ácidos grasos DHA, esenciales en el tratamiento del alzheimer y la pérdida de memoria, Tina Sampalis: “Las propiedades terapéuticas del aceite de krill siguen sorprendiendo” y Beneficios y perjuicios de las grasas aparecieron en los números 45, 86, 97, 106, 109, 136 y 182 respectivamente. En cuanto a su pregunta de si es verdad que el DHA concentrado no se absorbe porque esta inactivado no la entendemos; quizás leyera que su absorción se inactiva o no se produce al estar tan concentrado pero no es cierto. Dicho esto añadiremos que ambos ácidos grasos omega-3 -el Eicosapentaenoico (EPA) y el Docosahexaenoico (DHA)- son importantes y deben pues obtenerse con la dieta. Y es verdad que los ácidos grasos omega-3 compiten por los mismos sustratos enzimáticos y que el EPA reduce la biodisponibilidad del DHA en más de un 60%. Tal es de hecho la razón de que cuando se toma en forma de suplemento para ayudar en una acción concreta en la que solo se requiere DHA es mejor ingerir éste sin el EPA. Recuérdese que en su texto Jose Ramón Llorente hacía referencia a un estudio publicado en JAMA -el conocido AREDS2- que se desarrolló durante cinco años con el objetivo de determinar los efectos de la suplementación oral de varios nutrientes en la función cognitiva y solo para valorar su eficacia en pacientes con riesgo de desarrollar Degeneración Macular Asociada a la Edad, no en todos los casos. Y para esa patología concreta lo que ayuda es efectivamente solo el DHA y no el EPA; de ahí que se sugiera en ese caso tomar solo DHA y evitar que el EPA dificulte su absorción. O, en su defecto, aceite de krill ya que entre los suplementos que se comercializan es el que, conteniendo ambos, posee más DHA. Para que se entienda mejor: el DHA -como el ácido araquidónico- tiene funciones específicas, esenciales y críticas en tejidos del cerebro, la retina, el corazón y otros que el EPA no. Por eso ante determinadas patologías es mejor tomarlo solo. En el resto de las ocasiones puede tomarse cualquier producto siempre que la cantidad de DHA sea muy superior a la de EPA. Así que si no se tiene acceso al aceite de krill búsquese aceites de lino, foca, salmón o algas aunque la biodisponibilidad en cada caso es distinta. Tal es la postura más extendida entre los expertos. El doctor Malcolm Peet, profesor de Psiquiatría de la Universidad Sheffield de Inglaterra, afirma sin embargo que el producto “ideal” debería tener un 90% de EPA y un 5% de DHA, lo que supone una proporción de 18 a 1; postura que apoya el consumo de Aceite de Krill ya que en éste esa proporción es de 15 a 1.


Sr. Campoy: sigo la revista desde que empezó su andadura en enero de 1999 y sigo «enganchado» a ella; la espero cada mes con ansia y eso no me ha pasado con ninguna otra publicación. Sin embargo nunca les he escrito hasta hoy y si lo hago es porque me llama la atención que en tanto tiempo no hayan publicado nada sobre las propiedades del vinagre de manzana cuando se hacen eco de ellas numerosas web. Y eso que se comercializa hasta en cápsulas aunque pueda ingerirse simplemente diluido en agua además de como aliño en ensaladas. ¿Por qué? Se afirma que su consumo -especialmente en ayunas- tiene un gran poder saciante, ayuda eficazmente a perder peso y adelgazar, reduce la acumulación de grasa corporal, ayuda a deshincharse y perder volumen, inhibe la digestión salival retardando la digestión de los hidratos de carbono, disminuye el nivel de azúcar en sangre previniendo así la diabetes, elimina las toxinas y mucosas que bloquean los nudos linfáticos, desintoxica el colon y el hígado, disminuye la tensión arterial, el colesterol y el nivel de triglicéridos, evita la contracción de los vasos sanguíneos gracias a que incrementa los niveles de óxido nítrico, ayuda en casos de sinusitis, cura heridas en la garganta haciendo gárgaras (diluido en agua), ayuda a combatir el estreñimiento ya que destruye por contacto las bacterias dañinas que dan lugar a gases y putrefacción, es diurético, es útil en casos mareos, calambres y cansancio habitual y, al ser muy rico en potasio, es diurético. Además ayuda a alcalinizar el pH sanguíneo y es remineralizante. ¿Es así? Y si lo es, ¿por qué nunca lo han dado a conocer ustedes?

Jose Antonio Pacheco
(Sevilla)

Porque no nos hacemos eco de bulos. Para empezar el vinagre de manzana a utilizar debería ser orgánico, no pasteurizado, ni filtrado, ni refinado. Y no debería llevar sulfitos como conservante cuando la práctica totalidad de los mismos los contienen; especialmente el E200 (vea usted las etiquetas de las botellas). Ya hemos explicado que pueden dar lugar a numerosas reacciones indeseables, sobre todo de tipo alérgico; resultando especialmente peligrosos para quienes padecen asma ya que en tales casos pueden incluso poner en riesgo su vida. Lo explicamos en el reportaje que con el título El ignorado peligro de los sulfitos publicamos en el nº 184 de la revista y puede leerse en nuestra web: www.dsalud.com. Su ingesta causa muchos problemas por mucho que los sulfitos -derivados químicos del azufre- se empleen como conservantes alimentarios para evitar el crecimiento de bacterias, mohos y levaduras, prevenir la oxidación de aceites y grasas y evitar la decoloración o el oscurecimiento de los alimentos, especialmente en vinos, cervezas, cavas, sidras, vinagres, vegetales y crustáceos (están identificados en las etiquetas con las siglas que van de la E-220 a la E-228). Es verdad que al ser microbicida y fungicida el vinagre diluido puede aplicarse externamente para limpiar objetos e incluso la piel -con mucho cuidado- e igualmente lo es que activa la vesícula y el hígado mientras relaja el bazo y el páncreas favoreciendo la digestión de los alimentos grasos o pesados pero es muy ácido y lo de que alcaliniza el organismo no se sostiene. Lo que pasa es que al ser ingerido el organismo reacciona produciendo rápidamente bicarbonato para neutralizarlo, defensa que no tienen ni la boca -daña el esmalte de hecho-, ni la garganta, ni el esófago. Hasta tomar alimentos conservados en vinagre irrita la mucosa estomacal pudiendo provocar náuseas y trastornos más o menos graves. Es más, interfiere en la absorción del potasio y ello puede dar lugar a arritmias cardíacas y rupturas musculares. Además la acidificación que provoca puede hace perder densidad en los huesos. E hipoglucemia. Y agravar las úlceras. Terminamos indicando que su consumo conjunto con anticoagulantes -el vinagre lo es- puedes dar lugar hemorragias. Si ha leído usted La Dieta Definitiva sabrá que su consumo no se permite.  Dicho esto invitamos a quienes hacen las afirmaciones que usted recoge en su pregunta a que nos pasen la documentación de los ensayos que avalan las propiedades que alegan (no folletos, trabajos serios).


Sr. Campoy: cuando leí en la revista del pasado mes de marzo el reportaje de Jesús García Blanca ¿Son los colegios oficiales medios de control de los médicos? en el que se preguntaba si la Organización Médica Colegial (OMC) no es en realidad un instrumento para controlar a los médicos y proteger el modelo sanitario imperante y si las comisiones deontológicas y el llamado proceso de validación periódica no son sino herramientas para ejercer su control y tomar medidas disciplinarias contra los que desafíen sus directrices asumiendo enfoques, terapias y métodos naturales creí que se habían «pasado» ustedes. Lo confieso sinceramente. De hecho en mi entorno familiar hay varios médicos -un cirujano cardiovascular, una pediatra y un neurólogo- y jamás les había oído comentar algo así. Pues bien, hace unos días nos reunimos todos con motivo de una comunión, les pregunté si habían leído el reportaje y dos de ellos me dijeron que sí. Y mi cuñada, pediatra, no lo había hecho pero le habían hablado de él. El caso es que les dije directamente que esta vez «os habíais pasado» y para mi asombro ¡me dijeron que no! Que todo lo que contabais en ese artículo era cierto. Incluso me contaron los casos de algunos colegas médicos a los que se había expedientado por ejercer la medicina siguiendo su libre albedrío y no los protocolos, uno de ellos ya fallecido que se llamaba José Pérez Fernández. La verdad, me quedé perplejo porque no me lo esperaba. Jamás habían comentado nada en las reuniones familiares. Quería que lo supieran ya que no les creí -lo siento pero soy abogado y la mentira pulula a mi alrededor de forma permanente- y hacerlo de paso público para que otros lectores sepan que también en esto han dicho ustedes la verdad. Mi sincera felicitación por su trabajo y, sobre todo, por su valentía.

Carlos Iglesias
(Madrid)   

Le agradecemos su carta porque es probable que muchos otros lectores pensaran igual que usted al leer el artículo. Lo curioso es que la persona a la que sus familiares se refieren -ciertamente «el mundo es un pañuelo»- es uno de los médicos que formó parte de nuestro Consejo Asesor desde el principio y al que en su día entrevistamos dos veces. Nos referimos a los artículos que con los títulos El parkinson y la esclerosis múltiple se curan…con cirugía, ¿Se pueden curar enfermedades degenerativas con cirugía? y Condenados a la silla de ruedas… andan aparecieron en los números 21, 24 y 30 respectivamente en los cuales el Dr. José Pérez Fernández -que falleció en Madrid en diciembre de 2011 a los 78 años- explicaría que muchos casos –no todos- de esclerosis múltiple, parkinson, ataxia cerebelosa, epilepsia y alzheimer se deben a una compresión patológica de las estructuras neurovasculares y de la arteria vertebral que hace que llegue menos sangre al cerebro y se dificulte el retorno venoso en la zona craneoencefálica lo que resolvía con una sencilla y eficaz técnica quirúrgica. Puede leerse su fundamento en los textos mencionados entrando en nuestra web: www.dsalud.com. Y, en efecto, el Colegio de Médicos de Madrid le expedientó por ello. Kafkiano.


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Mayo 2016
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