CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 243/ DICIEMBRE / 2020

Estimado director: soy veterinario, acupuntor y homeópata y les adjunto un PDF con el artículo científico que sobre la actual pandemia publiqué en septiembre pasado en Homoeopathic Linkse con el título The Intestinal Perspective of Covid-19: NOS2 and AOC1 Genes as Epidemiological Factors and a Homeopathic Approach to their Functional Improvement (Perspectiva intestinal de la Covid-19: los genes NOS2 y AOC1 como factores epidemiológicos y un enfoque homeopático para su mejora funcional) en el que explico algunas cuestiones que me parecen fundamentales:

1) La Covid-19, al igual que cualquier otra enfermedad, se desarrolla cuando el organismo no es capaz de desempeñar sus funciones con normalidad al inhibirse o bloquearse un gen concreto y la proteína que codifica en algún punto de su expresión debido a factores genéticos y/o ambientales. Es ese desequilibrio el que hace que luego se desencadene una cascada de alteraciones que afectan a otros genes y/o proteínas dando ello lugar a los síntomas. Pues bien, para desarrollar una enfermedad es necesaria una deficiencia funcional preexistente o estar predispuesto a ella. Tanto la Homeopatía como la Medicina Tradicional China se refieren a ello sustentando el concepto de deficiencia funcional.

2) Para que la Covid-19 se desarrolle es fundamental que en las células humanas se sobreexpresen dos enzimas de la membrana celular -ACE2 y TMPRSS2- y unos factores de crecimiento intracelulares llamados poliaminas que permiten la replicación vírica. Pues bien, en el caso que nos ocupa los estudios publicados sobre el SARS-CoV-2 indican que es la enzima ACE2 la clave de la infección celular y resulta que tanto ella como la TMPRSS2 se expresan muy especialmente en el intestino delgado; más que en cualquier otra parte del organismo. Las poliaminas tienen también una función importante en las células intestinales siendo las enzimas endógenas -que permiten su producción- especialmente abundantes en los enterocitos. Además del intestino delgado hay otros dos órganos en los que se expresan de forma predominante las ACE2 y TMPRSS2: el intestino grueso y el riñón. Por eso la enfermedad se manifiesta inicialmente sobre todo en los aparatos digestivo y respiratorio siendo su principal puerta de entrada al organismo los enterocitos.

3) Para que las enzimas ACE2 y TMPRSS2 así como las poliaminas se sobreexpresen debe haber otros genes y sus proteínas cuya subexpresión -por inhibición o bloqueo (deficiencia funcional)- lo permitan. Y precisamente en el intestino delgado hay dos genes imprescindibles para que no se produzca esa sobreexpresión: AOC1 -que codifica la diaminooxidasa- y NOS2 -que codifica la Óxido nítrico sintasa, productora de óxido nítrico inducible-. En mi artículo publico un epígrafe con los factores genéticos (polimorfismos, epigenética) y dos tablas con los factores ambientales que propician el bloqueo de la AOC1/diaminooxidasa y la NO2/óxido nítrico para hacer posible la sobreexpresión de la ACE2, la TMPRSS2 y las poliaminas. Evidentemente hay otros genes que pueden hacer posible esa conjunción de desequilibrios orgánicos pero si me he centrado en esos dos es porque entiendo que son los más importantes y es posible desarrollar modelos fisiopatológicos específicos para cada uno que explican perfectamente los síntomas de los pacientes.

4) Sabiendo esto es posible proponer un tratamiento homeopático para los pacientes con deficiencia funcional de ambos genes porque hay pruebas científicas publicadas por pares sobre la capacidad de la Homeopatía para producir la expresión génica y que los genes expresen sus proteínas celulares. Pues bien, Arsenicum album en dilución homeopática estimula AOC1/diaminooxidasa y Silicea terra hace lo propio con NOS2/óxido nítrico sintasa inducible ya que sus respectivas patogenesias (efectos a dosis tóxicas) presentan una estrecha semejanza con sendas deficiencias funcionales.

Soy consciente de que es la primera vez que se expone un mecanismo de acción específico para medicamentos homeopáticos concretos con explicación de las alteraciones metabólicas fundamentales que justifican los síntomas de las patogenesias pero es la conclusión a la que he llegado. Quizás por eso tan poca gente ha querido hacerse eco de mi trabajo. Ni la propia editorial de la revista –Thieme– ha querido destacarlo aunque no es menos cierto que no lo ha hecho con ninguno de los artículos que sobre la Covid-19 y la Homeopatía se han publicado. Solo se destacan aquellos que suponen un próspero negocio y ya se sabe que los productos homeopáticos son muy baratos. Lo demuestra que en Internet están desapareciendo las publicaciones que dan importancia a la alimentación cuando es vital ante cualquier patología. Voy a ser claro: las medidas para controlar la Covid-19 no solo son inútiles sino insuficientes porque no se quiere tener en cuenta la alimentación. Y es igual si el virus es natural o artificial o si lo que provoca la enfermedad es otra cosa y no un virus. La razón de mi afirmación es simple: sea cual sea la causa se sobreexpresan las enzimas ACE2 y TMPRSS2 así como las poliaminas mientras se subexpresan los genes AOC1 y NOS2 y sus proteínas. Es más, hablamos de un problema que puede dar lugar a los síntomas de la Covid-19 pero también a los de patologías similares. Luego mi propuesta podría ayudar igualmente a superar otras enfermedades.

Álvaro Millán Macías
(Sevilla)

Le agradecemos sinceramente su carta y la verdad es que no entendemos por qué nadie se ha hecho eco de su trabajo ya que nos parece realmente una tesis bien fundamentada que podría ayudar a muchos enfermos. En cuanto las circunstancias lo permitan publicaremos de hecho un artículo más extenso.     

 

Estimado Sr. Campoy: quiero ante todo mostrarle mi reconocimiento por su labor así como a su equipo, sobre todo en estos días tan duros. Ahora más que nunca necesitamos de personas valientes como usted. En fin, le escribo en relación a la carta de Manoli Gómez (Alicante) que se publicó en el pasado nº 242. Quisiera simplemente enviarle mi testimonio ya que los estudios que existen sobre ello están bien ocultos. Hace poco más de dos años sufrí una intoxicación al ingerir moluscos (navajas) y ello me provocó un tipo de diabetes ajeno al azúcar en sangre que me obligaba a levantarme cinco veces en la noche a orinar. También sufría de una sed terrible. Pasé a orinar cuatro litros diarios y estuve cinco meses de médico en médico, de analítica en analítica y sin respuestas. Bueno, pues gracias al mal periodista Manu Marlasca en su asedio -que no entrevista- al Sr. Josep Pamies en televisión vi que hablaban de algo llamado MMS así que me puse a buscar en internet -y expreso aquí mis disculpas porque luego comprobé que ustedes vienen publicando sobre él desde hace diez años pero he conocido su revista hace solo cuatro meses- y descubrí al Dr. Gabriel Ruiz que me aconsejó limpiar mi organismo. Tras adquirir el producto hice el protocolo estándar (P1000) y a los 10 días de comenzar ya me levantaba solo dos veces en la noche. Al finalizar el protocolo dejé pasar un mes y comencé otro. Cuando terminé no solo había recobrado el equilibrio respecto a esa diabetes sino que además habían desaparecido los dolores que venía arrastrando desde hacía más de un año en los hombros y en las lumbares y me impedían correr desde hacía más de tres años. De hecho he vuelto a salir a correr dos veces por semana (tengo 61 años). Y ahora viene lo mejor, Manoli: antes tenía unos cuatro episodios al año de herpes labial. Si cogía frío era matemático: tenía que ponerme Aciclovir en las pupas del labio. Pues bien, desde que seguí aquellos protocolos no me ha salido más el herpes. Así de simple. Como lo sucedido me parecía increíble quise saber más, compré el libro Salud Prohibida de Andreas Ludwig Kalcker y supe así que para la artrosis y los virus funciona de maravilla. Al parecer el herpes tipo 2 es más difícil de erradicar porque hay que combinar el MMS con un desparasitante sistémico. Le remito a D. Gregorio J. Placeres, un químico que se pudo auto-curar de un herpes genital y ahora dedica gran parte de su tiempo de forma altruista a combatir el autismo en niños. Espero que le sirva. Actualmente yo lo tomo por temporadas y antes de ir a dormir pero en formato CDS. Reciba un cordial saludo, Manoli.

Chema Torio

 

Le agradecemos su carta que publicamos esperando le sea de utilidad a la lectora a la que se refiere. No queremos sin embargo dejar de aprovechar la ocasión para dejar claro a nuestros lectores que el fármaco que usted tomaba para su herpes es a nuestro juicio desaconsejable. A pesar de que muchos médicos lo recetan -especialmente los dermatólogos- los potenciales efectos adversos del Aciclovir son numerosísimos: náuseas, vómitos, diarrea, dolor de cabeza, dolores abdominales, alteraciones gastrointestinales, mareos, prurito, erupciones cutáneas, fotosensibilidad, fatiga, fiebre, urticaria, pérdida acelerada y difusa del cabello, dificultad para respirar, angioedema, incremento en sangre de la urea, la creatinina, la bilirrubina y las enzimas hepáticas, anemia, leucopenia, trombocitopenia, agitación, confusión, temblores, ataxia, disartria, alucinaciones, síntomas psicóticos, convulsiones, somnolencia, encefalopatía, hepatitis, ictericia, dolor renal, fallo renal agudo, coma y anafilaxia. En pocas palabras, tal cantidad de efectos negativos que es absolutamente intolerable que se comercialice. Puede llevar incluso a la muerte.

 

Estimado Sr. Campoy: hemos regresado a los tiempos inquisitoriales, periodo histórico donde la imposición dogmática se convirtió en la aceptación única bajo la coacción de la pira. Hoguera similar con propósitos más nobles utilizó Cervantes para dar cuenta de las sandeces literarias en la época del Quijote; la misma lumbre que merecieran hoy todas las patrañas que se nos arrojan, como el pienso diario, sobre la verdad absoluta. Parece que las evidencias han quedado sepultadas bajo la irracionalidad del miedo en una contemporaneidad donde la refutación se limita a la descalificación con fabulaciones incluidas, ataques esgrimidos contra fuentes de información como esta revista. En este caso concreto, y aunque mi entendimiento con respecto a la existencia de este virus «Pandora» dista con respecto a la publicación a la que me dirijo, la coherencia argumentativa planteada por Ud. y por sus colaboradores legitima con holgura la validez de su posición. Desafortunadamente vivimos momentos en que los criterios fundamentados como el suyo nada cuentan; al menos para quienes se dejan seducir por la corriente mayoritaria, la versión única impuesta desde la oficialidad. Abordamos tiempos aciagos, tiempos de punta roma de flecha contra la ignorancia generalizada. No obstante, el cometido de los que concebimos la alternativa a esa oficialidad constantemente parcheada es combatirla sin descanso, enfrentándola con el razonamiento y con todo tipo de pruebas que la incoherencia inquisitorial ni sabe ni puede rebatir. Sr. Campoy, persevere en su cometido que las flechas, con menor o mayor impacto, hacen blanco. Cada conciencia despierta es imprescindible para rescatar a la Humanidad del ardid en que se halla inmersa. Es el momento de oponerse con mayor empeño a la telaraña de quimeras. Es el momento de no desfallecer y de seguir disparando contra el gigante, quizás un cuerpo más vacío e inerte de lo que aparenta.

Alberto Espinazo
(Granada)

 

Gracias por sus palabras de ánimo. Somos conscientes de que la información que publicamos desde marzo está influyendo en muchas personas. Hemos comprobado de hecho con sorpresa que lo que decimos es tenido muy en cuenta en el extranjero porque en estos meses ha aumentado de forma considerable el número de suscriptores de todo el mundo. Es más, la mayoría son médicos y profesionales de la salud que trabajan en hospitales -tanto públicos como privados- que a su vez están animando a suscribirse a otros (al menos eso aseveran). Nos ha sorprendido igualmente el hecho de que en los seis últimos meses no menos de 200 de medios, agencias, gabinetes de empresas del ámbito de la salud, entidades científicas y asociaciones de profesionales y de pacientes están contactando de forma constante con nosotros lo que antes no pasaba en tal cantidad. Y no menos significativo es que los desinformadores profesionales han optado por silenciar lo que decimos y no mencionarnos al darse cuenta de que cada vez que nos critican aumenta la venta de la revista y el número de suscriptores. Silencio al que se ha sumado ya Youtube, plataforma que -sirva como ejemplo- ha retirado solo dos videos de su canal al conocido periodista Enrique de Vicente: las dos entrevistas que hizo a nuestro director, Jose Antonio Campoy. Una de ellas cuando llevaba ya más de 400.000 visualizaciones. Terminamos indicando que nadie nos ha rebatido un solo dato de lo publicado en estos nueve meses, ni nos ha enviado un solo email para corregir un error o pedir una rectificación. Y eso nos satisface. Solo les queda el recurso de la descalificación gratuita o el insulto.

 

Estimado Sr. Campoy: cuando leí el Discovery DSALUD de marzo -que salió a finales de febrero- y vi que desde un principio desmentían ustedes todo lo que ya entonces se decía sobre el SARS-CoV-2 y la Covid-19 pensé sinceramente que habían perdido el rumbo e incluso el sentido común. Y esa impresión aumentó cuando a mediados de mayo se explicó oficialmente que en España habían muerto ya por la pandemia más de 27.000 españoles. Sin embargo ustedes siguieron «erre que erre» insistiendo en que todo era una farsa y yo no me explicaba por qué lo hacían ya que prácticamente nadie en el mundo apoyaba lo que planteaban en la revista. Reconozco que me mosqueé mucho y llegué a pensar en dejar de leerla a pesar de que la sigo desde hace más de 20 años. Sin embargo poco a poco vi que a partir de mediados o finales de mayo otras personas empezaban a decir lo mismo. Y luego, a partir del verano sobre todo, que en cientos de webs, blogs y redes sociales otras muchas personas apoyaban lo que ustedes sostuvieron en solitario desde un principio. Pues bien, les escribo para expresarles mi admiración por ello. Veo que muchas personas dicen ahora en sus comentarios que salvo ellos «nadie más cuenta que…» cuando lo cierto es que ustedes han estado siempre en vanguardia. Los demás les copian y a menudo añaden informaciones que luego se desmienten. En cambio me consta que ustedes no han tenido que rectificar nada en tanto tiempo. Y eso me parece admirable. Es más, ayer -18 de noviembre- vi que según el CIS el 47% de los españoles no quiere vacunarse de la Covid-19, que ese porcentaje sube al 53% en el caso de las mujeres y que llega al 60% entre los jóvenes de 24 a 35. Cifras increíbles porque todos los grandes medios de comunicación llevan meses diciendo que esto solo lo para una vacuna y el gobierno español está comprando -y presumiendo de ello- millones de dosis. Me parece inaudito cómo han conseguido ustedes -que llevan decenas de reportajes alertando sobre el peligro de las vacunas desde hace dos décadas- algo tan sorprendente. No hace falta que me respondan pero por favor no dejen por pudor de publicar esta carta. Les saluda con agradecimiento

Alberto Alonso
(Zaragoza)

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