CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 91 / FEBRERO / 2007

Estimado director: en 1989 tuve un grave accidente de tráfico y al recuperarme encontré trabajo en un parking. Un hecho que supuso para mí, primero, un trauma físico y emocional; y segundo, un trabajo en el que la mayor parte del tiempo lo pasaba sentado y en turno de noche. Así que al no hacer ningún tipo de ejercicio y abusar de la comida, la cerveza, los licores, etc., me encontré hace 5 años con un peso de 155 kilos, graves problemas de salud, úlcera, apnea, tensión alta, mala circulación -sobre todo en las piernas- y una agudización del asma. Me quedaba dormido en el trabajo y hasta en casa de los amigos viendo los partidos. Hace 5 años tomé la decisión, «aconsejado» por un amigo, de hacer la Dieta de la Sopa y adelgacé 20 kilos pero a un gran precio pues a los tres meses volví a ganarlos… y a superarlos. Después de varios intentos más ví un día que en su revista se hablaba de una dieta pero no me fié. Continué pues con mi declive personal sufriendo ya artrosis y fue cuando al ver que casi no me podía mover, ni apenas andar, decidí pedir su libro de La Dieta Definitiva. Empecé a seguirlo hace 16 meses a rajatabla. Pues bien, ahora mismo peso 86 kilos, he dejado de tomar pastillas para la tensión, la circulación y el estómago, y desde hace un mes no necesito el inhalador del asma. Por lo cual le doy mis más encendidas gracias.

José Martín Gallardo
Almúñecar (Granada)

Nos congratula que le haya sido útil y que nos los cuente. Ya hemos explicado muchas veces que no sólo funciona con todo el mundo sino que seguirla permite mejorar además de numerosas dolencias. Sólo que mucha gente no se lo quiere creer. Usted ha perdido 69 kilos y ha mejorado tanto que ha dejado de tomar varios fármacos. Bueno, pues habrá quien afirme que no es verdad y que su caso -como tantos otros testimonios similares publicados ya en la revista- son inventados.


Sr. Director: hace unos días leí que en Japón venden al público frascos de oxígeno puro con boquilla para respirar y dicen que da energías a la gente con cansancio o estrés. Mi pregunta es: ¿respirar oxígeno puro en periodos cortos puede ser beneficioso para el organismo o, por el contrario, produce la oxidación de las células y el consiguiente aumento de radicales libres? Gracias por su atención y saludos.

José Freixes Roca
(Andorra la Vella)

El oxígeno es absolutamente imprescindible para la vida porque de él depende el correcto funcionamiento de nuestro organismo. Aunque ello nos oxide y envejezcamos. Es inevitable. De ahí las recomendaciones de beber suficiente agua (H2O), hacer ejercicio, aprender a respirar adecuadamente e ir de vez en cuando a llenar los pulmones de aire no viciado fuera de las ciudades, especialmente al mar y no a la montaña ya que la cantidad de oxígeno que asimilamos depende en buena medida de la presión atmosférica y cuanto mayor es ésta más fácil resulta la respiración. Por eso las personas que viven en regiones altas tienen más dificultad para respirar; en el mar, en cambio, es más sencillo porque la presión del aire es mayor. Y ésa es la razón de que el método más idóneo en lo que a la aplicación terapéutica con oxígeno se refiere sean las cámaras hiperbáricas pues éstas no sólo pueden recrear el ambiente ideal para que el organismo pueda asimilarlo mejor sino conseguir presiones que superan con mucho las del nivel del mar. Esta disciplina se conoce como Medicina Hiperbárica y se basa en la inhalación de oxígeno a altas dosis -con una saturación cercana al 100%- durante periodos cortos y mientras se está en el interior de una cámara presurizada a 1,5 atmósferas (es decir, a una presión de vez y media la del mar). Hoy se utiliza en numerosas patologías pero sobre todo en el tratamiento de las dolencias vasculares -de forma particular en las que afectan a los pacientes diabéticos- así como en el tratamiento posterior de infartos, anginas de pecho o trombosis cerebral. La razón es que la persona recibe gran cantidad de oxígeno puro que, por ósmosis en el caso de las cámaras monoplaza y a través de una mascarilla en el caso de las multiplaza, llega a todos los tejidos del organismo gracias a la presión que hay en el interior. Se trata pues de la manera más eficaz pero hay otras formas de usar el oxígeno. Es el caso de la ingesta de Cell-Food, un concentrado de 78 minerales iónicos, 34 enzimas, 17 aminoácidos, electrolitos y oxígeno disuelto que se mantienen en una suspensión iónica de sulfato de deuterio, aspecto éste importante porque al ingerir el producto el deuterio disocia las moléculas de agua (H20) en el cuerpo liberando en el torrente sanguíneo oxígeno (O) e hidrógeno (H) nacientes que llegan a cada célula del cuerpo junto al resto de los nutrientes. Cascada de oxígeno e hidrógeno que se libera paulatinamente allí donde el organismo los necesita y puede continuar varios días tras la ingesta. Hemos hablado de ese producto en los números 60 y 66 de la revista (puede leerlos en nuestra web: www.dsalud.com). También se usa enriqueciendo simplemente el agua con oxígeno para efectuar limpiezas profundas del intestino -similar a la que produce una hidroterapia de colon- mientras se ingieren complejos de vitaminas que ayudan a absorberlo mejor. Y la de ozonizar agua -o aceite- y luego ingerirla. Otra terapia es la de introducir al paciente en cabinas de vapor para exponerle a un baño de gas carbónico, ozono y oxígeno ionizado mientras su cabeza permanece fuera, destapada. Y, finalmente, otra posibilidad es inhalar oxígeno ionizado por medio de una mascarilla aunque es más eficaz si a la vez se camina en una cinta rodante o se pedalea en bicicleta estática porque así el oxígeno penetra mejor en los tejidos. Dicho esto conviene añadir que cualquiera de esas terapias debe estar controlada por un profesional.


Muy Sr. mío: soy lector asiduo de su prestigiosa revista y por ello me permito solicitarle su opinión sobre unos anuncios de publicidad insertados en ella que hablan de un producto a base de oxígeno: el Cell-Food. Tengo 78 años, padezco bronquitis crónica, insuficiencia respiratoria y enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). La firma que dispone de ese producto me ha dicho telefónicamente que me puede aliviar, pero, ¿qué opinan de ello ustedes? También deseo adquirir el preparado Macoral para que las hormonas funcionen a pleno rendimiento a fin de elevar la libido y combatir la impotencia. ¿Tiene Ud. alguna noticia sobre la fiabilidad y efectos de estos dos productos? A la espera de su respuesta le saludo muy afectuosamente.

Francisco Lozano Romero
Mata (Cáceres)

En cuanto al Cell-Food nos remitimos a la respuesta que dimos a la carta anterior a la suya. Tiene esa información en el artículo que publicamos sobre el producto en los números 60 y 66 de la revista. En cuanto al Macoral se trata de un producto elaborado básicamente con la raíz de un tubérculo originario de los andes peruanos -la Maca- y coral marino triturado rico en calcio -que también se comercializa aparte como Coral-Care y del que sí hemos hablado, igualmente en el número 60-. La razón de la eficacia de este último se debe a que la carne, los dulces, la harina refinada, el alcohol, la cafeína, el azúcar y otros muchos alimentos producen hiperacidez y obligan al organismo a utilizar calcio para neutralizarla. Y cuando no se obtiene suficiente con la alimentación el cuerpo se ve obligado a tirar de las reservas del tejido conjuntivo y de los huesos. Aparecen entonces problemas como el reuma, la osteoporosis o la artritis. Por otra parte, debemos explicar que no todo el calcio se absorbe igual. El mineral tradicional debe ser metabolizado para ser aprovechado mientras el orgánico e ionizado de forma natural es absorbido por las células rápidamente y en su totalidad. Ésa es la ventaja del calcio de coral. En lo que se refiere a la maca contiene sustancias naturales que estimulan la pituitaria y el hipotálamo, glándulas que a su vez activan los ovarios, las adrenales, los testículos, la tiroides y el páncreas consiguiendo devolver a esos órganos su funcionamiento normal y, por tanto, la normal producción de hormonas. Dicho lo cual es obvio que el hecho de que pueda ayudarle a mejorar su libido o de que el producto resuelva un caso de impotencia depende de la causa de la misma. No es posible generalizar. Eso debe valorarlo un profesional.


Sr. Director: la programación de televisión en España -desde siempre pero de forma más acentuada en los últimos 10 años- es un tema que casi siempre está en candelero y es lógico por su notoria e innegable influencia -perjudicial según los educadores, psicólogos y analistas sociales- y la realidad diaria -palpable hasta para los más tolerantes, permisivos y liberales- que nos golpea 24 horas al día dándoles la razón en gran medida. Porque se afirma desde siempre que «la Verdad está en la Realidad» y la cruda, dura y triste realidad que estamos viviendo nos muestra una España en evidente ascenso económico y tecnológico desde hace unos 25 años pero, al mismo tiempo, en una continua y cada día más acelerada degradación a nivel de los principios o preceptos básicos que constituyen o representan una nación en cuanto a célula básica de toda sociedad: la Familia. Y ello se comprueba sufridamente en la mayoría de los hogares pues en cada uno de ellos el llamado «abismo generacional» entre padres e hijos, nietos y abuelos, es cada vez más traumatizante, más dañino, más profundo y generalizado, y se refleja nítidamente en las continuas discordias, rupturas y distanciamiento físico y espiritual familiar y de pareja, entre educadores y alumnos. Y qué decir ya del irrespeto a todas las normas legislativas que orientan o rigen desde siempre nuestra vida de nación organizada y civilizada. Y es ahí precisamente donde interviene la fortísima e innegable influencia de ese «monstruo electrónico» que es la televisión en la forma en que está montada, organizada y aplicada sobre nuestra sociedad, que es España misma, perjudicada por las programaciones de las cadenas televisivas (las privadas, sobre todo) que cada día se alejan más de los pilares fundamentales para los que deberían estar orientadas, dedicadas y aplicadas: educar, informar, orientar y entretener sanamente de forma didáctica y humanísticamente positiva; y no al revés, como en la actualidad. ¿O no es así? ¿Podrían responderme? Gracias.

Julio Carrizo
(Valencia)

Tiene usted razón. Pero es que las cadenas de televisión no están concebidas hoy como un servicio público que informe, oriente, eduque y entretenga sino que sus únicos y exclusivos fines reales son los de ganar dinero y poder. Eso es lo único que buscan quienes las detentan -aunque entre ellos haya personas con principios- y todo lo demás importa poco por no decir nada. De ahí que pueda afirmarse con rotundidad que la televisión actual embrutece, insensibiliza y se ha convertido además en el medio desinformativo por excelencia. Y añadiremos que tiene mucho que ver en ello la docilidad -por no ser más duros- de la inmensa mayoría de los profesionales -empezando por los periodistas- que en ellos trabajan. Son tas escasos los que anteponen los principios y la ética revelándose ante las imposiciones a las que son sometidos cotidianamente que causa en verdad estupor. Y pasa en todo el mundo.


Estimado Sr. Campoy: me dirijo a usted para felicitarle por la fantástica labor que brindan con la revista y en particular por el artículo sobre el Sida del pasado número 86: Felicite de mi parte al Sr. Muro. Estoy encantada de que haya gente comprometida que nos haga ver las cosas desde otro punto de vista. ¡Felicidades! El caso es que estoy enterada de que existe un movimiento disidente sobre el Sida desde hace sólo un año y teniendo en cuenta que me afecta directamente puede suponer que saberlo nos ha cambiado la vida. Mejor dicho, ¡siento que nos han regalado años de vida! Por lo que no puedo menos que darles las gracias. A usted y a los que, como usted, buscan un mundo más justo. Atentamente,

Francisca Romero Sánchez
(Lérida)

Le agradecemos sinceramente sus elogios. Y aprovechamos para indicarla que ya hablamos de ese asunto en los números 18, 19 y 21 de la revista. Puede leerlos si lo desea en la sección de Reportajes de nuestra web: www.dsalud.com.


Estimados señores: muchas gracias por tan interesantes artículos, abrirnos los ojos y permitirnos así pensar y decidir por nosotros mismos. De verdad, muchas gracias. Me gustaría que trataran -cuando sea posible- el tema de los «pólipos nasales», problema que llevo arrastrando desde hace más de 20 años pues al parecer no existe solución. He probado casi todo: desde el antiguo lazo pasando por resecciones hasta las peligrosas inyecciones de cortisona. Y siempre vuelven a salir. Aprovecho también para preguntarles si tiene algún problema hacer una sola comida «sólida» al día. Salvando las comparaciones sería algo parecido a lo que hacemos con nuestros adorables perros: hacen 3 ó 4 comidas al día cuando son cachorros y de adultos una sola. No tienen necesidad de estar todo el día pensando en la comida e ingiriendo cada 2 horas como nosotros y siempre se les ve llenos de energía. Personalmente lo probé una temporada el año pasado y me fue de maravilla. Saludos muy cordiales.

Miguel Nebreda Cuesta
(Valencia)

Los pólipos nasales son pequeñas masas tumorales que aparecen en los senos paranasales cuando la mucosa que recubre éstos crece y se llena de un líquido claro y espeso que si llega a ocupar buena parte de la cavidad nasal impide respirar bien. Son redondeados, blandos, tersos, translúcidos y de color gris-rosado siendo raro que aparezcan en el tabique nasal y en la parte inferior. Los sufren ambos sexos, a cualquier edad y en todo tipo de regiones y climas aunque es cinco veces más habitual entre los hombres y suele aparecer más frecuentemente entre los 20 y 40 años. Y se ha comprobado que aparecen sobre todo cuando se sufren enfermedades respiratorias (se alteran las glándulas productoras de moco y su movilidad) -especialmente asma-, alergias nasales, fibrosis quística y las enfermedades de Kartagener y la de Fernand Vidal. Y, como en la inmensa mayoría de las llamadas enfermedades, se desconoce qué los causa. Lo que sí se ha constatado es que en tales casos el número de eosinófilos es muy elevado y su presencia provoca inflamación. Actualmente se tratan por eso con corticoides de aplicación local mediante nebulizadores o por vía oral mediante comprimidos o tabletas lo que en el mejor de los casos permite disminuir su tamaño aunque en casos muy excepcionales han llegado a desaparecer. También se utilizan antibióticos -cuando hay infección- y antihistamínicos. En todo caso el tratamiento médico más «eficaz» es la cirugía que se debe realizar sólo cuando existe obstrucción completa de uno o de los dos orificios nasales, cuando exista una infección persistente o cuando ni siquiera se mejora con tratamientos reiterados de corticoides o bien éstos están contraindicados porque la persona padece hipertensión arterial, glaucoma, diabetes o tuberculosis. En cualquier caso la cirugía no resuelve el problema, en efecto, sólo sirve para que el paciente pueda volver a respirar… hasta que los pólipos aparecen de nuevo. ¿Que cuál es nuestra opinión? Pues mire usted: los eosinófilos son un tipo de leucocitos, es decir, de glóbulos blancos que son los que constituyen el mecanismo de defensa del cuerpo ante todo agente infeccioso o sustancia extraña. Y al igual que las demás células sanguíneas los produce la médula ósea. Pues bien, cuando la cantidad en sangre de leucocitos es muy elevada o muy baja es que hay algún trastorno. Y puede saberse de qué clase averiguando qué tipo de leucocitos están más alterados: los neutrófilos, los linfocitos, los monocitos, los eosinófilos o los basófilos (la verdad es que los trastornos relacionados con estos últimos son muy poco frecuentes). Y una cantidad anormalmente alta de eosinófilos en sangre indica habitualmente la presencia de células anormales, parásitos o alérgenos (sustancias que causan una reacción alérgica). Luego nuestra sugerencia es que siga usted un tratamiento para eliminar de su organismo todo posible parásito -hablamos de microorganismos más grandes que las levaduras o las bacterias que también provocan infecciones, generalmente en el intestino (siendo los más comunes las lombrices, las tenias, los anquilostomas (Ancylostoma duodenale y Necator americanus), los oxiuros (Enterobius vermicularis), la Giardia lamblia, la Entamoeba histolítica y el Cryptosporidium), bacterias, hongos o virus de los que pueda estar contagiado. Hemos hablado ya ampliamente en la revista de cómo pueden tratarse todo ese tipo de infecciones. Debe asimismo averiguar si es usted intolerante o alérgico a algún polen o alimento (hay tests para ello de los que también hemos hablado). Y otro tanto cabe decir de los fármacos. Se sabe que hay medicamentos que producen reacciones alérgicas, entre ellos uno muy conocido: la aspirina. Los antiinflamatorios -especialmente los corticoides- y los antihistamínicos que recomiendan los «expertos» son sólo paliativos, sintomáticos. No van a resolver el problema. Lo que nosotros le sugerimos sí podría hacerlo.


Sr. Director: ante todo, gracias por tan buenos artículos y por darnos la oportunidad de expresar nuestras inquietudes. Leí en una de sus últimas revistas un artículo sobre el estreñimiento en el que anunciaban que se está haciendo una pequeña operación con anestesia local para solucionar el estreñimiento por «atonía intestinal». Dicho artículo no consigo recuperarlo puesto que he dejado alguna revista a amigos o conocidos y no consigo acordarme del número en que apareció. Es un tema que me interesa muchísimo puesto que una de mis hermanas y yo misma tenemos ese problema desde hace muchos años y sería para nosotras una solución maravillosa puesto que ni con dietas especiales ni con remedios naturales conseguimos poner fin a este problema. Espero que usted y su revista nos puedan ayudar de alguna manera. Un saludo y gracias.

Teresa Gómez Ferri
Yecla (Murcia)

Nosotros sólo hemos hablado de la técnica utilizada por el doctor Fernando Padrón quien en el número 58 de la revista nos explicó que basta una sencilla operación quirúrgica de 15 minutos efectuada con anestesia local para resolver tanto el estreñimiento crónico como el colon irritable mediante la fijación del ciego -el principio del intestino grueso- a la pared abdominal. La técnica se llama Cecopexia y está indicada en aquellos casos en los que la persona con estreñimiento crónico lleve más de cinco años con dos o menos deposiciones por semana ya que aseguran haber comprobado que en el 90% de los casos se debe a un ciego desplazado. E igualmente funciona en situaciones de colon irritable. Puede usted contactar con él llamando al 928 20 04 33.


Estimado Sr. Campoy: ante todo le diré que espero cada mes con impaciencia la salida de la revista. Es una luz de esperanza en mi vida. Nos ayuda mucho y a todo el que puedo se la recomiendo. El motivo de mi carta es el siguiente: tengo 47 años y desde hace 7 sufro de ansiedad crónica que me ocasiona ataques de ansiedad, claustrofobia, agorafobia y muchas sensaciones desagradables. Siempre la he sufrido, desde la infancia. Me han tratado con medicación -y siguen haciéndolo- en la Seguridad Social. También he ido a un psiquiatra privado pero sólo me receta antidepresivos y ansiolíticos como Orfidal que no me solucionan nada y hacen que me sienta mal y somnolienta, sin ganas de hacer nada y muy triste todo el día. Así que después de tantos años empecé a pensar si habría otra forma de tratar mis dolencias de una manera más natural y sin tantas contraindicaciones y me puse en contacto con el Dr. Domingo Pérez León que, muy amablemente, me recomendó al Dr. Aizpiri, psiquiatra y neurólogo del que me dijo que hacía unos análisis de neurotransmisores, aminoácidos y otras pruebas que sólo efectuaba él en España y obtenía muy buenos resultados. El problema es que ese doctor está en Bilbao y yo vivo en Madrid. Y como tengo 3 hijos -el más pequeño de 7 años- me es difícil desplazarme allí y asistir a las consultas, pruebas, etc. Mi pregunta es: ¿hay algún médico en Madrid que haga esas pruebas? ¿Qué puedo hacer? ¿Qué le parecen los medicamentos antidepresivos que se utilizan hoy en día? ¿Y de los ansiolíticos? Con el Orfidal yo tengo un gran problema. Tomo 5 al día y tengo claro que soy adicta a él pero, ¿qué puedo hacer? No soy capaz de dejarlo. He ido en picado de unos meses para acá. De fumar 5 o 6 cigarrillos diarios he pasado a 20. Me tomo 2 cervezas al día porque me encuentro más relajada. También creo que la menopausia anda rondando con los consiguientes trastornos: reglas irregulares (que pueden ser por los antidepresivos), sangrado abundantísimo que me deja temblando, un gran cansancio… ¿Por qué unos días me encuentro mejor y otros fatal? Soy alérgica a algún medicamento pues algunos que he tomado me han hecho reacción. También tengo la nariz siempre taponada. ¿Por qué? Siempre me sorprendo con los dientes apretados. ¿Es por mi ansiedad? Asimismo tengo mal aliento desde siempre y últimamente diarreas y muchos dolores de cabeza. Como mal y muchas noches me acuesto sin cenar. Como se ve, no tengo desperdicio. Me encuentro muy mal y no sé qué puedo hacer. ¿Podéis darme algún consejo? ¿Por dónde empiezo? Muy agradecida de antemano pues ya no sé a dónde recurrir. Gracias

Isabel Ibancos Martínez
(Madrid)

Usted misma, Isabel, responde ya a su primera pregunta: si se le ha dicho que el médico que se le recomienda es el único que hace esos análisis en España, ¿por qué pregunta si hay otros? Por otra parte, afirma que está usted muy enferma… pero no está dispuesta a desplazarse hasta Bilbao aun sabiendo que puede ser la solución a su problema. ¿Cómo se entiende? Y, sobre todo, ¿cómo se entiende que siga prefiriendo tomar ansiolíticos y antidepresivos que nunca van a solucionar lo que le pasa? Es más, ¿se ha leído los prospectos de los fármacos que toma? Porque le aseguramos que los potenciales efectos secundarios que se detallan no los ponen los laboratorios que los fabrican por gusto sino por obligación, porque son muy reales y están constatados. Detalla luego un montón de síntomas que padece ya y se pregunta el porqué de los mismos. Suponemos que es una pregunta retórica porque sin duda conoce usted la respuesta. ¿Cómo va a estar bien si fuma aun sabiendo que los cigarrillos la están envenenando al igual que los fármacos -que encima le producen ya reacciones alérgicas- y que el alcohol está además absolutamente contraindicado mientras éstos se toman? No, Isabel: es usted la única que puede ayudarse. La sugerimos que intente superar su problema con un tratamiento anatheorético. Pregunte en el Centro de Terapia y Formación Anatheóresis quién puede atenderla -si desea realmente ayuda- llamando al 91 522 89 09.


Sr. Director: soy una mujer de 37 años que hace aproximadamente nueve sufrió un fuerte golpe en el hombro con un leve chasquido y a partir de entonces empecé a tener dolores que fueron aumentando progresivamente. En octubre del 2002 me realizaron una resonancia magnética con la siguiente conclusión: «Hallazgos compatibles con tendinitis cálcica del supraespinoso y rotura parcial del mismo a 1 cm de su inserción aproximadamente, sin retracción muscular». El caso es que decidí no someterme a ninguno de los tratamientos que me ofrecían -infiltraciones u operación- y acudí a la consulta de un osteópata al que visité cada vez que los dolores se hacían intensos. Durante mucho tiempo llevé una vida normal e incluso pude hacer deporte -a un nivel suave- aunque con limitación de algunos movimientos determinados. Pero en octubre de ese mismo año, a raíz de un accidente fortuito, sufrí un fuerte tirón en el mismo hombro y a partir de ese momento los dolores se hicieron mucho más intensos al punto de que me impedían casi estar tumbada. Acudí pues de nuevo dos veces al osteópata pero esta vez no obtuve mejoría. Los dolores aumentaban día a día y las limitaciones de movimiento eran cada vez más grandes. Actividades simples como ducharme o vestirme resultaban un infierno. Perdí la fuerza en el brazo. Aunque lo peor era al acostarme pues todas las posturas me resultaban insoportables. Durante aproximadamente 15 días tomé Ibuprofeno 600 pero el dolor apenas remitía. Fue entonces cuando, por motivos que nada tenían que ver con el hombro, acudí a la consulta del doctor Santiago de la Rosa y aproveché para preguntarle si conocía algún remedio para mi «tendinitis». Y su respuesta me dejó asombrada: según él había un medicamento homeopático llamado Solanum Compositum que era muy efectivo pero no se vendía en España porque el Ministerio de Sanidad lo había retirado del mercado. Como me encontraba tan mal y no quería someterme a una operación ni a infiltraciones decidí comprar el medicamento y me fui a Francia donde lo conseguí sin ninguna dificultad. Lo tenían en gotas y en gránulos, que es la presentación que yo elegí porque me dijeron que era más efectiva. Bueno, pues llevo quince días tomando tres gránulos por la mañana y tres por la noche con unos resultados espectaculares. Cada día que pasa noto un poco más de mejoría. Si todo sigue así creo que en poco tiempo llegaré al mismo nivel que tenía antes de darme el tirón en octubre. Mi tendinitis va remitiendo poco a poco. De momento al menos, y a fecha de hoy -12 de diciembre del 2006- es lo que puedo contar. Estoy tan asombrada y alucinada con este tratamiento homeopático que apenas me lo creo aún. Y todo se lo debo al Dr. Santiago de la Rosa. Me ha parecido que deberían ustedes saberlo.

A. B. L. (Madrid)

Le agradecemos sinceramente su carta y dejamos constancia de ella por si su experiencia es útil a otros lectores.


¡Hola! Nos ponemos en contacto con vosotros, primero para daros las gracias y animaros a seguir adelante con la revista que nos es de gran ayuda y aprendizaje; y segundo, porque os queremos consultar un tema. Somos un grupo de padres que tenemos a nuestros hijos en Primaria y no «entendemos» cómo están planteados esos estudios ya que cuando nuestros hijos nos piden ayuda, ya sea en los deberes o en los temas de estudio, nos resulta muy difícil dársela pues en la mayoría de las ocasiones nos pasa como a ellos: no entendemos las preguntas. Y nuestros hijos tienen que seguir el curso que cronológicamente les corresponde, no pueden ya repetirlo y no hay repesca en septiembre. La mayoría, pues, tienen profesores particulares para poder seguir, entender y mantener el ritmo de la clase. Y da igual el tipo de escuela en el que realicen esos estudios (públicas, concertadas o privadas). Durante ese proceso aparece a veces entonces la tutora/psicóloga de la escuela que, con más o menos tacto, nos recomienda llevar al niño a otros profesionales de referencia (léase psiquiatras) para confirmar un/su diagnóstico y ponerlo en tratamiento pues piensa que quizás tenga un TDAH, es decir, un «déficit de atención» (resulta que según un artículo el 5% de los niños padecen ése o un trastorno similar). Sólo que cuando acudimos a esos profesionales ya salimos con el diagnostico y en nuestras manos la ¡Ohhh! «mágica pastilla» Rubifén. Con el tiempo pasaremos al Concerta y luego, para calmarlos y que puedan descansar por las noches, les daremos Risperdal. El menú completo. Nosotros, los padres, nos hemos preocupado por saber qué son estas milagrosas pastillas pero los profesores no lo saben… ni quieren saber qué ocurre con esos «productos milagrosos» Por ejemplo, cuáles son sus efectos secundarios a corto y largo plazo Y nos preguntamos: ¿qué esta pasando? ¿Qué falla? ¿Por qué falla? ¿Falla la enseñanza? ¿No es la adecuada? ¿Falla la parte sanitaria? ¿Por qué los profesionales no tienen tiempo para ver qué pasa con nuestros hijos? ¿No saben más? Según un artículo una de esas «pastillas milagrosas» aporta al estado la friolera de 8.628 millones de euros anualmente. ¿O fallamos los padres¿ ¿Y por qué? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Debemos preocuparnos porque en la puerta del instituto se vende droga? Estúpida preocupación porque ahora ya la toman con la autorización y conformidad de todos. ¿Es que no se han dado cuenta de que los niños no son iguales que hace unos años? Hay mucho niño índigo y cristal. Y el profesorado, en la luna de Valencia. Sr. Campoy: disculpe esta larga carta. Esperamos que nos oriente sobre el tema y nos indique lugares donde podamos acudir y adquirir información de cómo tratan este tema en otros países. Agradeceríamos enormemente artículos sobre estos temas. Muy atentamente, en nombre de un grupo de padres preocupados.

Luisa e Isabel
(Barcelona)

Miren ustedes: las preguntas y problemas de muchos de los libros de texto de Primaria y Secundaria no se entienden sencillamente porque están mal formuladas. En muchos casos hasta mal escritas. El número de autores de libros de texto incompetentes que hay hoy en España es un escándalo. Y el rigor de los libros, un escarnio. No hay control alguno por parte de las autoridades educativas. Aunque la principal causa está en que la mayoría de los españoles adultos posee una formación lamentable producto de las demagógicas políticas educativas realizadas por los gobiernos españoles y autonómicos desde hace 25 años. Y eso incluye, desgraciadamente, a muchos docentes. En cuanto a esos tutores y psicólogos que en cuanto ven que un niño no avanza se plantean que puede tener una «enfermedad», especialmente el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), ¿qué decirles? ¿Que en general son unos incompetentes que disfrazan su ignorancia de esa manera? Porque suele ser el caso. Además del hecho de que a la mayoría se les ha programado para decir exactamente eso. Son autómatas que inconscientemente obedecen lo que han determinado en sus centros de decisión las empresas de marketing contratadas por los grandes laboratorios farmacéuticos. «¿No sabe usted por qué ese niño no es como la mayoría? No se preocupe: quizás esté enfermo y se pueda resolver con un fármaco. Dígaselo así a sus padres y que éstos le lleven al especialista». Una estrategia que se completa porque a la mayoría de ellos ya se han ocupado de lavarles convenientemente el cerebro o de anestesiar sus conciencias… económicamente. Miren ustedes: ya lo hemos denunciado con contundencia. Les invitamos a leer lo publicado en la sección de Reportajes de nuestra web -www.dsalud.com- en los números 80 y 84. Dicho lo cual es evidente que hay niños -aunque sean una minoría y no ese falso 5% del que se habla- que pueden tener problemas reales que deben resolverse. En tales casos lo adecuado es obtener un diagnóstico correcto. Pero jamás yendo a un psiquiatra porque la inmensa mayoría sólo sabe recetar fármacos. Un buen lugar puede ser Institutos Fay para la Estimulación Sensorial ubicado en Madrid, centro sobre el que hemos hecho varios reportajes en los números 32, 41 y 42 de la revista (pueden leerlos también en nuestra web) y cuyo teléfono es el 91 740 02 03.


Estimado Sr. Campoy: he visto que en Discovery DSALUD promocionan ustedes un aparato masajeador llamado Masster Plus y entiendo que todo lo que ustedes aconsejan en la revista está debidamente comprobado en cuanto a su funcionalidad y efecto pero buscando en Internet he encontrado un foro en el cual varias personas se quejan de él llegando a comentar que el efecto no es como el que se promueve en la revista. Debido a esos comentarios he llegado a dudar en comprarlo. Me gustaría que me confirmara o desmintiera el efecto real que ejerce sobre las personas. Cordialmente,

Pedro Eloiduy Iturri
Castro Urdiales (Cantabria)

Lo que se afirma en un anuncio… lo afirma el anunciante, no la revista. En redacción sólo nos responsabilizamos de lo que decimos nosotros. El hecho de que alguien anuncie algo en Discovery DSALUD no implica que ese producto lo avalemos nosotros. Entiéndase esto por norma. En cuanto a su pregunta concreta los anuncios del Masster Plus incluyen textos que aparecen con frecuencia en la revista y los elaboran quienes lo comercializan. Nuestra opinión, porque en este caso sí investigamos el aparato, se publicó en un recuadro del artículo que con el título Tratamientos eficaces contra la celulitis apareció en la sección de Salud y Belleza del número 71 de la revista (léalo en nuestra web). Y lo cierto, sin entrar ya a juzgar las afirmaciones del fabricante en sus anuncios, es que el aparato es eficaz si se usa adecuadamente.


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Febrero 2007
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