CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 94 / MAYO / 2007

Sr. Director: estoy investigando la llamada Dieta Metabólica pues en la clasificación que realiza de los tipos metabólicos reúno las características del tipo proteínico; a saber: inquietud, nerviosismo, ansiedad, dificultad para coger el sueño, delgadez, falta de desarrollo muscular, friolero (sobre todo manos y pies), frecuencia de infecciones respiratorias, alergias, absorción intestinal deficiente, metabolismo rápido, etc. Lo que me ocasiona numerosos problemas de salud que no encuentran solución en la medicina convencional. Y me encuentro con una supuesta controversia entre William Donald Kelley y Wolcott. En su libro La Dieta Metabólica Wolcott al parecer agradece a Kelley que le permitiera trabajar con él pero observó que su sistema era deficiente y por esa razón Wolcott, con las aportaciones de otros investigadores, creó un sistema metabólico más perfeccionado cuyo portal, entre otros, es www.healthexcel.com Sin embargo, en el portal www.drkelley.info se afirma al parecer que cuando Wolcott trabajó para Kelley no pudo comprender el sistema metabólico de este último y su empleo fue rescindido. Entonces, según este portal, Wolcott se apropió de la denominación de «tipos metabólicos» y junto a otros médicos y técnicos entrenados por Kelley comercializó un sistema más defectuoso, propio del establisment. No sé si se trata de una guerra comercial entre los dos o de una maniobra de desinformación por lo que les pido que me aclaren la controversia. Me dirijo a Vd. porque conociendo su revista y conociéndole a través de los debates televisivos en los que ha participado estoy completamente seguro de que puedo confiar en su persona. Muchas gracias por su atención.

Eduardo García Lozano

Mire, La Dieta Metabólica funciona. Pero la clasificación de las personas en «tipos metabólicos» es como la clasificación de la dieta en función de los tipos sanguíneos: pertenece más, a nuestro juicio, al género de la especulación que de la realidad. Aunque mucha gente piense que como la dieta funciona lo que se explica de los «tipos» debe ser también verdad. En cuanto a la posible controversia entre ellos no nos interesa porque está superada por La Dieta Definitiva. Ésta funciona con todo el mundo y en todos los casos independientemente del «tipo metabólico» o del «tipo sanguíneo» al que uno crea pertenecer. Lo único que hay que hacer es asegurarse de eliminar antes de comenzarla todos los alimentos a los que uno es alérgico o intolerante. Nada más.


 Señor Director: felicitaciones por su revista que siempre presenta temas de interés. En mi país, Colombia, ya es muy conocida y apreciada. Pues bien, en el nº 85 encontré un artículo sobre las cualidades terapéuticas del limón que me pareció muy interesante pero me surgieron algunas inquietudes: ¿qué contraindicaciones y efectos adversos pueden presentarse cuando al zumo del limón se le agrega bicarbonato? ¿Debe éste utilizarse sólo en caso de deshidratación? Y, por último, ¿en qué medida se debe utilizar? Mil gracias.

Sylvia Rodríguez A.
Bogotá (Colombia)

El zumo de limón combinado con agua y bicarbonato sódico constituye un buen recurso para rehidratar el organismo y dotarle de los minerales perdidos tras una diarrea, una gastritis, exceso de sudor al hacer deporte, calor excesivo, deshidratación, etc. Sin olvidar que favorece la absorción del hierro (por lo que beneficia a quienes padecen anemia ferropénica) y del calcio (ayudando a prevenir la osteoporosis). Y es útil igualmente en los casos de afonías. Ahora bien, de lo que se trata es de preparar una solución que no dañe ni el esófago ni el estómago y, por tanto, lo suyo es prepararla usando un litro de agua mineral -la de grifo normalmente lleva cloro y no es adecuada-, el zumo de un limón grande y la punta de una cucharadita de sal. Una vez mezclado todo se debe beber despacio a lo largo de dos o tres horas.


Les escribo esta carta para hacerles un par de sugerencias. Primero, creo que sería muy interesante escribir un artículo sobre la candidiasis. Es sorprendente la cantidad de síntomas que se esconden detrás de esta enfermedad. Hasta el punto de que mucha gente la tiene y no lo sabe. Según he leído, enfermedades como el asma, la artritis, las alergias o la fibromialgia pueden ser debidas a una candidiasis. Incluso puede provocar intolerancia alimenticia. Hace poco cayó en mis manos el libro Natural Cures. ‘They’ don’t Want You to Know About de K. Trudeau en el que se explica que uno de los efectos colaterales de la candidiasis es la dificultad para perder peso. Cuando se cura se incrementa notablemente la facilidad para reducir los kilos de más. Me parece de tal magnitud esta dolencia que creo que sería de gran interés escribir un amplio artículo dedicado al tema. Y segundo, leí hace poco la entrevista que le hicieron al Sr. Chacón sobre el asunto del Bio-Bac. Es sencillamente indignante todo lo que está ocurriendo. Clama al cielo. Seguramente tanto el Sr. Chacón como los afectados por no poder acceder al producto deben de haber pensado mil y una acciones a seguir para lograr que se haga un juicio justo (no es demasiado pedir). A mí se me ocurre una que quizás pueda parecer banal pero no se pierde nada por intentarlo: el programa de Tele 5 Caiga Quien Caiga tiene una sección que se llama Proteste ya. La verdad es que es muy eficaz para tratar temas de la vida diaria de los ciudadanos de pequeños municipios. Ya sé que es muy diferente el tema del Bio-Bac en el que hay implicados tantos «peces gordos» pero quizás no fuera descabellado realizar una intentona. Es increíble el poder que otorga la cámara de una cadena de alcance nacional. Sin más, me despido animándoles a que sigan ejerciendo la labor social que tan magníficamente han llevado a cabo hasta ahora.

Javier Miño
Terrassa (Barcelona)

Tiene usted razón pero ya hablamos de la candidiasis y de cómo afrontarla en la sección de Medicina Ortomolecular del número 41 de la revista. Le sugerimos que lea el texto en nuestra web: www.dsalud.com En cuanto a su propuesta sobre el programa Caiga quien caiga publicada queda pero nos tememos que el título del programa se refiere a que están dispuestos a asumir que por lo que en él se diga pueda caer cualquiera… menos ellos mismos. Y hablar en televisión con honestidad y ética del caso Bio-Bac puede implicarle a quien tal cosa ose hacer… que caiga. Esa es la dura realidad.


 Gracias por publicar la mejor revista sobre salud que sin duda existe. Y he leído muchas. Quería pediros que informarais del descubrimiento que han realizado en la Universidad de Granada sobre las posibilidades del orujo obtenido de la extracción del aceite de oliva y que funciona tanto en enfermos de sida como en infecciones por parásitos del intestino delgado. Al parecer ya poseen una decena de patentes relacionadas con otras enfermedades. ¡A ver si Farmaindustria puede con nuestra aceituna!

Jason García

Informamos ya en la sección de Noticias del pasado número. Tu carta ha debido llegar mientras recopilábamos los datos. Y, en efecto, esos investigadores han constatado que el ácido maslínico de la cera de la piel de la aceituna inhibe «in vitro» la serín-proteasa que utiliza el VIH -presunto responsable del Sida- para abrirse camino desde el interior de la célula infectada hacia el medio extracelular ralentizando ¡hasta en un 80%! su propagación. El ácido maslínico -o ácido crataególico- es un terpeno pentacíclico y tiene por tanto efectos antioxidantes y anticancerígenos pero posee además la capacidad de inhibir las proteasas y gran actividad antiinfecciosa.


Estimado Sr. Campoy. ya se que son muchas las comunicaciones que reciben ustedes y que hay estupendos profesionales en su equipo que tienen consulta, como nos recordó recientemente, pero parte de mi problema es que no sé a qué profesional acudir. En mi familia padecemos de Rendu Osler Weber. En mayor o menor grado sobrellevamos las hemorragias nasales aunque algunos han necesitado ingreso hospitalario. Ahora se está recetando Amchafibrin 500 mg diariamente. También se dan hemorragias digestivas no muy graves. La gravedad y urgencia de esta carta viene porque tanto a mi como a mi hijo de 10 años nos han diagnosticado malformaciones arteriovenosas. En mi caso son 10 fístulas y de ellas varias son de más de 1 centímetro; y mi hijo tiene tres, una de ellas grande, en el pulmón, por lo que nos han puesto en lista urgente para embolizarla mediante un cateterismo. A mi me da mucho miedo pero al parecer hay riesgo de hemorragias masivas o de embolias cerebrales. No se si hay otras alternativas, tratamientos diferentes a las intervenciones o incluso radioterapia. Le rogaría me dijese si conoce alguna terapia o tratamiento alternativo, dónde dirigirme en tal caso y si hay alguien que haya estudiado la enfermedad. Muy agradecido por su atención y rogándole atienda la presente por la urgencia, reciba un saludo.

Santos (Vitoria)

El llamado Síndrome de Rendu-Osler-Weber -también conocido como Telangiectasia Hemorrágica Hereditaria- se caracteriza por malformaciones en las vénulas y los capilares así como en las membranas mucosas -normalmente dilatadas- y la aparición frecuente de hemorragias -principalmente a nivel nasal pero también en la piel, el cerebro, los pulmones y el tracto digestivo- sin causa aparente. Se considera una enfermedad distinta a la hemofilia cuya causa se achaca a deficiencias en la coagulación sanguínea ya que en este caso el problema parece residir en la excesiva fragilidad de las paredes de los pequeños vasos que se rompen con facilidad. Actualmente se considera que puede deberse a una alteración vascular asociada a la mutación de dos genes -el HHT1 y el HHT2- que provocan mutaciones en el gen endoglina -localizado en el cromosoma 9- y en el gen de la activina-kinasa «receptor-like» tipo I (ALK-1) -localizado en el cromosoma 12-. En suma, se considera una «enfermedad rara» de naturaleza hereditaria y transmisión autosómica dominante que se diagnostica con un test genético mediante la secuenciación de las regiones codificantes completas de los dos genes mencionados. Sin embargo, lo cierto es que el test genético no da positivo en todos los pacientes que sufren la dolencia por lo que hay dudas al respecto. Nuestra sugerencia es, ante todo, que se hagan ustedes un test de intolerancia para eliminar todo alimento que pueda estar dañándoles. Comprueben asimismo si la causa es algún fármaco que pueda también estar perjudicándoles. Ambos análisis pueden hacérselos en la Clínica Euroespes sita en La Coruña (981 78 05 05). A continuación descarten estar sometidos a radiaciones telúricas y electromagnéticas. Sigan luego para comer las normas de La Dieta Definitiva ya que ésta no sólo es útil para adelgazar; de hecho seguirla hará que eliminen de su alimentación los lácteos, los hidratos de carbono refinados, el azúcar, el alcohol, el café, las grasas saturadas, los fritos, las moléculas de «maillard», etc. Y completen el asunto con un tratamiento ortomolecular para asegurarse de que la causa de la fragilidad de las venas y capilares no está en el déficit de algún nutriente, especialmente de vitamina C, aminoácidos como la lisina, la prolina, la arginina, la carnitina, la cisteína y la taurina, minerales como el magnesio, el cobre, el potasio y el calcio, la coenzima Q-10, inositol, picnogenoles (un tipo de bioflavonoides), betacaroteno (provitamina A), vitaminas D, E y H (biotina) y algunas del grupo B (especialmente las B1, B2, B3, B5, B6, B9 y B12). Es posible que eliminando los alimentos y fármacos a los que sean intolerantes, asegurándose de comer correctamente y dando al organismo todo lo que necesita para un buen funcionamiento venoso y arterial el problema se minimice o desaparezca… en el futuro. El problema es que las fístulas, en efecto, hay que tratarlas ahora porque pueden producir sangrado. No es una operación grata pero en esta ocasión ponerse en manos del especialista es seguramente lo más adecuado.


Hola desde Galicia. Antes de nada felicitarles por su excelente revista en la cual me estoy introduciendo desde hace relativamente poco tiempo. Este e-mail tiene por objeto hacer una consulta médica. Quiero hablarles de una persona de 78 años que padece dos aneurismas, uno en la aorta y otro más abajo aunque no se sabe la localización exacta. El cardiólogo le dijo primero que era necesario operar pero poco después cambió de opinión diciendo que la dilatación de la arteria no era suficiente para realizarla. Y como quiera que la medicina oficial no ofrece para un aneurisma más solución que la quirúrgica el cardiólogo se limita ahora a observar si crece o se mantiene igual (principalmente el de la aorta). ¿Hay en la medicina alternativa algún tipo de respuesta para patologías de este tipo? Soy consciente de que se trata de una enfermedad complicada pero esta persona sufre mucho porque sabe que tiene una enorme espada de Damocles encima de su cabeza que en cualquier momento puede caerle en forma de muerte. ¿Qué puede hacer? Muchas gracias.

Manuel M.

Hemos resumido su carta debido a la amplia extensión de la misma y a fin de centrarla en su consulta. Mire, cuando la pared de una arteria se debilita la sangre bombeada por el corazón presiona sobre ella y hace que ésta se distienda. Y a esa distensión o ensanchamiento es a lo que médicamente se llama aneurisma. Lógicamente se puede dar en cualquier arteria pero es más frecuente en la aorta porque al estar más cerca del corazón es la que más presión soporta. Siendo especialmente peligrosa en la parte superior porque es más propensa a romperse con posible resultado fatal. Rasgamiento al que llaman aneurisma disecante de aorta y que suele venir precedido de un intenso dolor torácico similar al de un ataque al corazón. Cuando el aneurisma es pequeño y está en la aorta abdominal no suele poner en peligro la vida pero cuando es grande el tratamiento convencional consiste en sustituir esa porción de arteria dañada por un trozo similar de arteria artificial o bien colocando una prótesis expansible por dentro del vaso mediante un catéter a fin de que la sangre circule por su interior y no presione la arteria dañada. Dicho esto agregaremos que el debilitamiento de las paredes arteriales se debe básicamente a la falta de determinados nutrientes, especialmente de vitamina C y de dos aminoácidos: lisina y prolina. En la respuesta a nuestra carta anterior lo explicamos con más detalle pero le sugerimos que lea en nuestra web -www.dsalud.com- el artículo que con el título El método más eficaz para prevenir y tratar los problemas cardiovasculares publicamos en el nº 64 de la revista. Si sigue lo expuesto en él mejorará mucho y reducirá de forma notable el riesgo de muerte.


Señor Campoy: ante todo permítame felicitarle por sus libros. Ambos son estupendos, de una gran calidad y además de reveladores prácticos -muy prácticos- y de aplicación directa. Yo, de verdad, recomiendo a todo el mundo que los compre. Merece la pena invertir algo de dinero en algo de tan alta calidad. Y créanme: lo digo de verdad. Así que me permito animarle a que escriba un nuevo libro porque le aseguro que somos muchos los que lo estamos esperando. Ahora me gustaría consultarle unos temas. En cuanto al agua, tema que me preocupa mucho, ¿podría usted decirnos cuál es el método mas eficaz para eliminar los metales pesados? ¿Es cierto, por otra parte, que el agua embotellada no es tan segura? En segundo lugar quiero decirle que he leído que la mejor forma de eliminar metales pesados del cuerpo es tomando alga Chlorella, ajo silvestre y cilantro. ¿Es así o conoce un método mejor? En tercer lugar ¿se puede sustituir la leche de vaca por otra en el caso de los bebés cuando no toman el pecho? ¿Leche de soja tal vez? Y, finalmente, al hablar del cáncer Hamer dice que las bacterias ayudan a combatir las células cancerosas pero Hulda Clark afirma que hay que acabar con todos los parásitos y bacterias a fin de desintoxicar el organismo y así afrontar con más garantías la recuperación. ¿Cómo se explica esa aparente contradicción? Reciba un saludo.

Daniel G. Sánchez
(Huelva)

Gracias por tan elogiosos comentarios. En cuanto a sus preguntas vayamos por partes: que el agua que bebemos es importante lo demuestra el hecho de que hemos dedicado numerosos artículos a ella. Al punto de que en nuestra web -www.dsalud.com- hay un apartado titulado El agua y la salud donde los hemos agrupado todos para una localización mas sencilla. Le instamos pues a leerlos ya que existen muy diversos métodos, todos eficaces. Entienda que nosotros no podemos -no debemos- orientarle «comercialmente» cuando hay tantas alternativas. El agua embotellada es más segura que la de grifo porque a ésta se le añade cloro que si bien tiene una función desinfectante en exceso perjudica la salud. Lo que hay que hacer es preferir la de «baja mineralización» o «mineralización débil» ya que el cuerpo no asimila los minerales del agua. Y, por supuesto, siempre en botella de vidrio y no de plástico. En cuanto a los alimentos quelantes -es decir, eficaces para eliminar metales pesados- efectivamente son útiles tanto la Chlorella como la mayor parte de las demás algas porque contienen ácido algénico. En realidad ayudan también todos los vegetales gracias a la clorofila, pigmento que contienen de forma abundante. Como ayuda todo alimento rico en bioflavonoides. Y por supuesto, todos los que contienen aminoácidos azufrados, es decir, metiotina, cisteína y taurina. De ahí las propiedades quelantes del ajo y la cebolla. Y otro tanto pasa con los alimentos ricos en histidina y glutation así como en dos minerales con esas mismas propiedades quelantes: el selenio y el calcio. Lo mismo cabe decir de la vitamina B13, también conocida como Ácido Orótico, Orotato, Factor del suero de la leche o Factor galactoso animal. En cuanto a los bebés decirle que su aparato digestivo está preparado para ingerir la leche materna durante el período de lactancia pero luego -al año aproximadamente- deja de producir lactasa, la enzima que posibilita esa metabolización y aparece a menudo intolerancia. De ahí que cuando el niño no mame ya de la madre y esté tomando leche animal -por muy «maternizada» que esté al añadírsele nucleótidos, aceites vegetales, hierro, vitaminas, oligoelementos, probióticos, prebióticos, etc.- debe procurarse que deje de ingerirla lo antes posible. Hay otras muchas formas de proporcionar a los niños el calcio y las proteínas que precisan. La leche de soja es una opción pero habría que asegurarse de que el bebé no es también intolerante a ella y de que no es transgénica… y eso ya no es tan sencillo hoy día. En cuanto a las bacterias no hay contradicción alguna: no olvide usted que hay bacterias beneficiosas y bacterias dañinas o patógenas. Y Hulda Clark habla de acabar sólo con las patógenas.


Qué gran revista es Discovery DSalud! Sin duda, la mejor revista de medicina del mundo. Desde el día en que cayó en mis manos por casualidad supe que era la que llevaba buscando toda la vida. Además en vuestros argumentos encontré la base técnica y teórica que le faltaba a mi pensamiento ya que antes no tenía el respaldo de vuestro rigor tras mis afirmaciones. Felicidades pues por vuestra labor -tan humana- y gracias por permitirnos conocer tanta información que sin vosotros sería imposible que llegase a nuestro conocimiento. También os escribo para animaros a que hagáis una «tabla alternativa» sobre las necesidades diarias y dosis recomendadas de vitaminas, minerales, aminoácidos y oligoelementos. Es decir, de las reales teniendo en cuenta el daño que sufren hoy los alimentos -pesticidas, procesos de cocción, abonos, etc.- además del desgaste al que estamos sometidos hoy todos -estrés, radiaciones, mala calidad de la comida, etc.-. Porque no me fío de las cantidades que recomienda la Organización Mundial de la Salud ya que como vosotros bien habéis dicho es sólo un títere más en manos de las grandes multinacionales farmacéuticas. Pienso que hoy lo importante es prevenir pero es que, además, con las cantidades que recomienda la OMS no se puede curar nada. Os pido y animo pues a que, con ayuda de vuestro Consejo Asesor, lo llevéis a cabo. No sé si lo que pido es demasiado pero os ruego que hagáis un esfuerzo. Somos muchos los que confiamos en vosotros. Me gustaría también que nos dijerais con qué materiales es más seguro cocinar y con cuáles no porque desprenden residuos así como si tenéis constancia de que el bórax sea un producto adecuado para limpiar y fregar (o cuál es para vosotros el más seguro). Por cierto, ¿podéis informarme de paso sobre dónde puedo comprar los libros Su cuerpo reclama agua a gritos de Feydoon Batmanghelidj y Cómo vivir más y mejor de Linus Pauling? Espero vuestra respuesta.

Rocío Romero Romero
(Huelva)

Gracias por sus elogios. Permítanos en cualquier caso matizarle que ésta no es una revista de Medicina sino de Salud. Como bien sabe no nos dedicamos precisamente a recomendar o promocionar medicinas. En cuanto a su propuesta solo decirle que ya está hecha. Lo que usted pide se ha publicado ya durante varios años en la sección de Medicina Ortomolecular y se está completando en estos momentos. Basta entrar en ese apartado de nuestra web -www.dsalud.com-, pinchar en la vitamina o mineral que le interese y conocer ese dato. En cuanto a los útiles de cocina los más seguros son los de acero inoxidable. En cuanto al bórax, tan recomendado y usado, decirle que es tóxico. Es mucho mejor usar limón, alcohol, bicarbonato, perborato, jabón corriente, vinagre o agua oxigenada (estos dos últimos diluidos con agua). Pregunta finalmente por unos libros. Pues bien, el de Linus Pauling lo editó en español la editorial Planeta y se puede pedir en cualquier gran librería. En cuanto al de Batmanghelidj puede solicitarlo a través de www.amazon.com pero ya le advertimos que la traducción al «español» -es un decir- es pésima.


Estimado Sr. Campoy. sé que mi enfermedad no tiene cura pues es una de las llamadas enfermedades «raras». Padezco Neurofibromatosis desde muy jovencita. Tengo pequeños neurofibromas por todo el cuerpo, problemas en los huesos, etc., más lo que conlleva todo ello: depresión, muy baja autoestima, etc. Se pues que es difícil ayudarme ya que se trata de una enfermedad congénita pero me gustaría saber si hay algo que pueda ayudarme a parar la enfermedad y que no me salgan más bultitos. Agradecería cualquier tipo de ayuda. Un afectuoso saludo y gracias.

María
(Córdoba)

La Neurofibromatosis se considera un trastorno genético que provoca el crecimiento de tumores no cancerosos en los nervios así como anomalías en la piel y los huesos. Y se asegura que hay dos tipos: la NF1 -conocida inicialmente como Neurofibromatosis periférica o Enfermedad de von Recklinghausen- y la NF2 -bautizada inicialmente como Neurofibromatosis acústica bilateral, Neurofibromatosis central o Schwannoma vestibular-. Y es más común de lo que parece. Recientemente se ha concluido que las provocan genes defectuosos. En el caso de la NF1 un gen del cromosoma 17 y en de la NF2 un gen del cromosoma 22. Se dice que los genes defectuosos pueden haberse heredado o ser consecuencia de una mutación. Lo cierto, sin embargo, es que los padres de al menos la mitad de las personas que sufren ese problema no tienen tales genes alterados. Dicho lo cual agregaremos que da la sensación de que hay demasiada especulación disfrazada de conocimiento científico en esta enfermedad. Buena muestra es que se diagnostica una u otra enfermedad en función de su síndrome o «conjunto de síntomas». Así, se considera que alguien padece NF1 si se tienen dos o más de los siguientes síntomas: más de cinco manchas de color marrón claro en la piel que se oscurecen con los años, pecas o lunares en las axilas o en la ingle, dos o más bultos benignos sobre los nervios -bautizados como neurofibromas-, algún glioma o tumor en el nervio óptico, dos o más nódulos pequeños de color marrón en el iris, defectos en los huesos o antecedentes familiares. En cuanto a los síntomas que caracterizan la NF2 son tumores en el nervio que conecta el oído con el cerebro (llamados schwannomas porque se originan en las células de Schwann), tumores en la piel y/o en los nervios de todo el cuerpo -incluido el cerebro y la médula espinal- y opacamiento del cristalino del ojo. En cambio éstos tienen generalmente pocas o ninguna mancha. Tales son los «síntomas» de ambas «enfermedades». En suma, se supone que las causan dos genes alterados, bien porque se han heredado, bien porque han mutado. Por supuesto, sin que se sepa el por qué de tal mutación. Y como se ignora su causa o etiología ni se puede prevenir ni se sabe curar. Como la inmensa mayoría de las «enfermedades», «raras» o no. Así que todo lo que terapéuticamente se le propone a los enfermos es centrarse en los efectos para intentar paliarlos. Por ejemplo, extirpando los tumores que causan dolor o desfiguración… solo que suelen volver a aparecer. O aplicando radioterapia… que no sirve para gran cosa pero permite dar la sensación de que se hace algo (además de poder provocar cáncer donde no lo había). También se marea a los enfermos haciéndoles pruebas genéticas. Y decimos que se les «marea» porque después de hacérselas no se les va a proporcionar por ello un tratamiento distinto y más eficaz. En suma, nuestro consejo es que se salga usted del círculo de «expertos» en esa enfermedad porque saben «tanto» de ella que puede resumirse en esto: ignoran qué la provoca y cómo curarla. Lo demás es bla, bla, bla. ¿Quiere esto decir que hay otra manera de tratarla? Honradamente, no lo sabemos: lo que sí sabemos es que hay otra manera de afrontarla. ¿Cuál? Buscando posibles causas. Porque incluso si partiéramos del hecho de que los enfermos de Neurofibromatosis tienen realmente un gen defectuoso éste puede haber mutado por múltiples razones que la mayoría de los expertos no buscan. Es el caso de la contaminación ambiental -radiaciones telúricas, cósmicas y electromagnéticas o por los hidrocarburos que trasportan los pólenes-, del envenenamiento por tóxicos procedentes de la alimentación, las amalgamas dentales, la cosmética o los productos de higiene -especialmente por metales pesados-, los fármacos -la inmensa mayoría son muy tóxicos-, las vacunas, las infecciones, etc. Nuestra sugerencia es que indague por ahí y se haga, para empezar, un test con alguno de los múltiples aparatos de diagnóstico bioenergético que existen -Oberon, Quantum, Quantec, Mora….- así como tests de alergias e intolerancia alimentarias y la posible presencia de tóxicos (basta analizar, por ejemplo, las raíces de algunos pelos de la cabeza). Y, por supuesto, seguir cuanto antes un tratamiento ortomolecular para reforzar las defensas. Lo único que NO puede -ni debe- hacer es resignarse porque un médico le diga que «lo suyo no tiene cura». Porque con tal frase lo que ese médico está en realidad diciendo es que ÉL no sabe cómo tratar su caso.


Apreciado Director: soy suscriptor y ferviente lector de la revista desde que ojeé un número atrasado en la consulta de un naturópata. Felicidades por su contenido. Verá, antes de decidirme a escribirle traté de localizar algo sobre la Poliquistosis en su página web pero con resultado negativo. El caso es que tengo cuatro sobrinos que padecen esa enfermedad y no les dan solución. Únicamente les efectúan revisiones periódicas para comprobar que los quistes siguen en el riñón. Su madre -y una hermana de ésta- también padecieron la misma dolencia (la madre falleció después de un trasplante). En suma, ¿conoce algo que pudiera hacerse en su caso? En espera de su respuesta, reciba mi más sincera felicitación, por su gran labor divulgativa.

Antonio Pérez de la Cruz

Médicamente se llama Poliquistosis a «una enfermedad con afección multiorgánica consistente en la formación de múltiples quistes, fundamentalmente en el riñón». Es decir, a la aparición de numerosos quistes benignos en cualquier parte del cuerpo pero especialmente en los riñones. De hecho, se considera que alguien padece tal «enfermedad» -ya que son muchas las causas por las que pueden aparecer quistes- cuando existen cinco o más entre la corteza y la médula renal. Se desarrollan a partir de los túbulos renales y van aumentando de tamaño a medida que se acumulan los productos del filtrado glomerular o la secreción de solutos. Y hay descritas dos clases: Poliquistosis autosómica dominante -relacionada con tres genes, el PKD1 en el cromosoma 16, el PKD2 en el cromosoma 4 y el PKD3 (éste se desconoce en qué cromosoma)- y Poliquistosis recesiva -cuyo gen defectuoso estaría en el brazo corto del cromosoma 6-. Pueden dar lugar a hipertensión arterial, dolor, hematuria, proteinuria no nefrótica, infecciones urinarias, litiasis y hasta una insuficiencia renal que lleve a la muerte. También pueden dañar el hígado, el páncreas, el bazo y los ovarios así como provocar alteraciones gastrointestinales. Es más, a veces pueden dar lugar a aneurismas cerebrales. Por supuesto, ni se conocen la causa de esa enfermedad, ni se sabe cómo prevenirla ni cómo curarla. Todos los tratamientos médicos son paliativos. De ahí que nos remitamos también en este caso a la respuesta que dimos en la carta anterior. Solo que vamos a aprovechar para añadir algo: el hecho de que en una misma familia se den varios casos de una misma enfermedad -«rara» o no- es para nuestros científicos «signo evidente» de que probablemente haya una causa genética común. Apreciación que parece de sentido común pero a nuestro juicio no lo es. Mire, si en una familia hay varias personas obesas o con sobrepeso todo el mundo colige que debe ser un problema genético, hereditario; especialmente si afecta a varias generaciones. Y, sin embargo, la causa real puede ser otra muchísimo más simple: no saben alimentarse. Porque a los hijos les suelen educar sobre cómo y qué comer los padres. Y es obvio que a éstos les educaron los abuelos. Y a éstos los bisabuelos. Así que el hecho de que estén gordos u obesos no tiene por qué tener una razón genética. Salvo que consideremos la estupidez o la ignorancia de adquisición de hábitos algo «genético». Por supuesto, esto no es más que un ejemplo que debe y puede extrapolarse. Si cuatro personas duermen al lado de un centro de transformación de electricidad, junto a una torre de alta tensión, cerca de una antena de telefonía, encima de una corriente de agua, en una zona rica en gas radón, se alimentan con los mismos productos -y por tanto ingieren los mismos tóxicos-, beben la misma agua contaminada, usan los mismos productos de higiene dañinos, etc., (las coincidencias pueden ser muchas) donde hay que buscar es ahí. Y no en la genética. Aunque lo que si pueda suceder es que ese mismo problema provoque en todos ellos mutaciones en los mismos genes (especialmente siendo familiares). Porque en tal caso las alteraciones genéticas serían el efecto, no la causa. ¿Entiende? Busquen pues los médicos la causa de la alteración de esos genes en lugar de limitarse a decir que como el asunto es genético no puede hacerse nada. Porque no es verdad.


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