CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 93 / ABRIL / 2007

Estimado Sr. Campoy: soy lector asiduo de su revista y la verdad es que me gusta mucho por la forma clara en que se explican los procesos que llevan a la falta de salud, sin muchos tecnicismos pero con rigor científico, sin tabúes ni intereses extraños y, sobre todo, llamando a las cosas por su nombre. Quisiera felicitarles por la actitud que tienen todos ustedes en la lucha para que no nos hagan a todos dependientes de la industria farmacéutica ante cualquier atisbo de enfermedad. ¿Hipertensión? Pastillas para el resto de tus días. ¿Colesterol? Pastillas. ¿Ácido úrico? Pastillas. Etc., etc. Y sin más paso a exponerles mi caso a ver si pueden ayudarme: tengo 54 años y el pasado 28 de junio me diagnosticaron Hiperplasia Prostática Benigna a raíz de una ecografía cuyo resultado dice que la próstata tiene un tamaño de 36 c.c. Esto después de llevar unos diez años con molestias al orinar, micciones frecuentes y nocturnas, incontinencia urinaria, etc. Tengo que decirle que después de unos episodios de dolor de riñones y un cansancio que me provoca dolor de piernas como si tuviese los gemelos doloridos y cálculos renales fui al nefrólogo que fue quien me mandó hacer la ecografía y análisis de 24 horas durante tres días dando como resultado una Hipercalciuria galopante y una Hiperuremia. Me recetó Zyloric y Esidrex, media pastilla diaria, pero al tomar este medicamento mi cansancio, dolor de piernas y riñones aumentaron considerablemente por lo que decidí dejarlo. No sé si he hecho bien o no pero ese cansancio y dolor de riñones desapareció. El urólogo me ha recetado Avidart para el tema de la próstata y llevo tomándolo más de tres meses pero no noto ninguna mejoría. Quisiera saber qué me pueden decir sobre la efectividad de este medicamento para el tratamiento de la Hiperplasia Prostática Benigna y qué efectos secundarios puede tener en general y, particularmente, sobre las relaciones sexuales así como qué tratamientos alternativos tendría. Para terminar decirle que ya he leído el artículo sobre este tema en el nº 59 de la revista tratando de aplicar sus recomendaciones. Agradeciéndole de antemano su contestación, se despide,

Antonio González

En el número de la revista que usted menciona ya se explica que lo primero que debe hacer es tomar abundantes frutas y verduras, no consumir comida basura, precocinada o rica en grasas saturadas, evitar las grasas hidrogenadas y reducir al máximo o eliminar de la dieta el azúcar, los hidratos de carbono refinados, las bebidas alcohólicas, gaseosas y estimulantes, los fritos, el café y el tabaco además de dormir suficientemente y realizar ejercicio físico moderado. Y, por el contrario, consumir a diario tomate, soja, frutos secos y pipas de calabaza (estas últimas contienen esteroles que reducen la tasa plasmática en la hiperplasia benigna de próstata). En cuanto a los suplementos son útiles el zinc -la sustancia mas importante para la salud de la próstata-, los ácidos grasos omega 3 y los aminoácidos glicina, alinina y ácido glutámico. Asimismo se aconseja tomar Sabal pues son numerosos los estudios que indican que reduce eficazmente el crecimiento de la próstata y la sintomatología en casos como el suyo al reducir la producción y la actividad de la Dihidrotestosterona. En cuanto al Avidart decirle que sus fabricantes sólo aseguran que “reduce el riesgo” de crecimiento. A nuestro juicio está usted perdiendo el tiempo y el dinero.


 Sr. Director: gracias por el trabajo que realizan. Estoy suscrita a la revista y me siento muy contenta. Quisiera haceros dos consultas: en primer lugar, mi marido tiene un problema en la piel hace mucho tiempo. Según un médico naturista se llama rosácea. La tiene en la parte de la cara y cuello. El médico le dio un tratamiento pero no se nota mejoría. Ya dijo que era difícil. Por favor, ¿podríais informarme sobre la rosácea? ¿Tiene cura? Se le pone la piel muy roja sobre todo cuando toma el sol. En segundo lugar, he ido al ginecólogo y me ha visto un nódulo pequeño en el útero. ¿Se podría corregir con medicina natural? Muchas gracias y espero su respuesta.

A. S. (Salamanca)

La rosácea es, en efecto, una enfermedad cuya causa se desconoce y con frecuencia empieza como un enrojecimiento de la nariz, mejillas, frente y barbilla aunque más tarde pueden aparecer granos (rojos y con pus) y venitas rojas en las mejillas y en la nariz. Dermatológicamente se tratan sólo los síntomas, básicamente mediante geles con metronidazol e ictiol aunque la Dra. Boni E Elewski -de la Universidad de Alabama en Birmingham (EEUU)- asegura que da mejor resultado el gel de ácido azelaico. Lo que sí se debe evitar, en cualquier caso, es el uso de cremas o pomadas con corticoides tópicos, los corticoides sistémicos, los fármacos vasodilatadores, el alcohol, la exposición al sol, el calor, el frío y el viento intensos, los lugares muy caldeados, los cambios bruscos de temperatura, las comidas y bebidas muy calientes, las especias, los quesos fermentados y los cosméticos en general. Dicho esto añadiremos que los expertos se plantean como probable causa alguna bacteria centrándose esa sospecha en la conocida Helicobacter Pylori por lo que suele recomendarse el uso de antibióticos. Añadiremos que los Laboratorios Lage-Veiga de La Coruña tienen una línea de cosméticos con la que afirman obtener excelentes resultados en casos de rosácea. Según afirman la rosácea cursa con un aumento de capilares en la capa externa de la piel que dan a la cara su color rojizo característico que terminan siendo tortuosos y acaban rompiéndose. Y lo que hacen sus productos, según aseveran, es absorber los restos sanguíneos, normalizar la circulación periférica y eliminar el desagradable tono rojo-violáceo que adquiere la piel del afectado asegurando que, para ello, antes han de producirse necesariamente una serie de “crisis curativas” con descamaciones y pústulas, es decir, empeoramientos momentáneos del aspecto de la piel que son sólo el preludio de la mejoría pues gracias a ellas lo que está causando la patología brota por completo al exterior y se puede restablecer el equilibrio de la piel. En suma, se trata ayudar al organismo pero dejando que se ocupe antes de eliminar por sí mismo la causa mediante esas crisis que, por tanto, han de respetarse. Tiene en nuestra web -www.dsalud.com- más información en el reportaje que publicamos sobre tales productos en el nº 77 de la revista.


Sr. Campoy: en primer lugar quiero agradecer la información que ofrece mensualmente su revista, por su contenido y calidad. En cuanto a la pregunta que me hace dirigirme a ustedes es la siguiente: tengo 48 años y hace cuatro, en una revisión rutinaria, me detectaron un Wolf Parkinson White. La única solución, siempre en opinión de la medicina oficial, es una ablación quirúrgica. He consultado a algunos especialistas en medicina natural pero tampoco saben qué hacer. Una cuestión muy importante, según me explican, es que si bien se trata de una enfermedad de nacimiento los síntomas se han presentado cuando me lo han dicho; o sea, he somatizado todo lo que me han dicho. ¿Cómo puedo salir de este círculo vicioso donde me han metido sin pasar por un quirófano? Si ustedes poseen información al respecto ruego la pongan en mi conocimiento. Agradecida de antemano, les saluda atentamente

Amor Pérez
Egea (Sant Cugat)

Se llama enfermedad de Wolff Parkinson White a un síndrome -es decir, un conjunto de síntomas- que comprende episodios de taquicardia, palpitaciones (sensación táctil de las mismas), mareos, desmayos, vértigo, dificultad para respirar y opresión o dolor en el pecho. Mire, el corazón funciona porque para bombear la sangre recibe energía eléctrica que se genera en el nódulo sinusal, una pequeña masa de tejido localizada en la aurícula derecha que manda impulsos eléctricos entre 60 a 100 veces por minuto haciendo que las cavidades del corazón se contraigan. Es decir, gracias a esos impulsos las aurículas se contraen primero brevemente, luego esos impulsos eléctricos viajan desde el nódulo sinusal hasta el nódulo aurículo-ventricular donde se detienen breves instantes y después continúan por las vías de conducción a través del haz de His -que se divide en la rama derecha y en la rama izquierda- para estimular eléctricamente los dos ventrículos. Pues bien, en los pacientes con Wolff Parkinson White además del sistema de conducción normal hay una conexión eléctrica extra -raramente más de una- entre las aurículas y ventrículos constituida por bandas de tejido generalmente microscópicas que conectan más rápidamente las aurículas con los ventrículos. Y entonces la conducción eléctrica se hace más rápida por esta segunda vía que por la normal haciendo que el corazón se contraiga también más rápidamente y aparezcan arritmias. Y sólo rara vez tiene consecuencias serias. Pues bien, con el objetivo de reducir los episodios de taquicardia se suelen utilizar medicamentos como la adenosina, los antiarrítmicos y la amiodarona pero éstos no resuelven en realidad el problema. Lo que normalmente se hace pues es intentar endoscópicamente hacer una ablación de esa segunda vía introduciendo un catéter que emite radiofrecuencias para lograrlo. Funciona en un 85- 90% de los casos. La otra posibilidad es destruir la ruta adicional operando a corazón abierto pero hoy no es en absoluto aconsejable. Dicho esto agregaremos que, como en la mayoría de las demás enfermedades, se desconoce qué provoca tal alteración. Está pues por ver hasta qué punto esas alteraciones no las provoca la brutal contaminación electromagnética actual.


Estimado Sr. Campoy y equipo: soy suscriptora vuestra desde el principio y desde entonces he podido comprobar el magnífico trabajo que realizáis dándonos a conocer sin tapujos la mafia existente en la sanidad y las alternativas que tenemos, y que si no fuera por revistas como ésta muchos no conoceríamos nunca. El motivo de mi carta es que tenemos un hijo de 39 años que fue un buen niño, noble y cariñoso, amante de la naturaleza y la vida; era inventivo, creador y odiaba -o eso decía- los vicios: el tabaco, el alcohol, etc. Pero a los 18 años se fue voluntario a la mili y volvió 18 meses después convertido en una persona distinta. Nosotros no supimos lo que ocurría. Antes no fumaba y vino fumando. Mentía, era violento y se volvió una persona desagradable. Al final descubrimos que tomaba drogas. Desde ese momento nuestra vida se centró en sacarlo de ese mundo. Lo llevamos a tratamiento a la UCA más cercana pero no fue efectivo pues él no cooperaba y todo el esfuerzo lo hacíamos los demás. Después de un período estéril lo ingresamos en un centro estatal de rehabilitación del cual fue expulsado a los tres meses sin ningún avance. Luego de muchas vicisitudes lo tuvimos que expulsar de casa un par de veces al cabo de las cuales delinquió y fue a prisión. Después de sacarlo de allí, conseguimos que siguiera un tratamiento de P.H. que tampoco sirvió de nada. Aunque ha estado a temporadas mejor nunca dejó la droga. Hoy ya no vive en casa. Tuvimos que ponerle un apartamento aparte pues no podíamos soportar la presión a que nos sometía. Cansados de no ver resultados y de comprobar el efecto negativo de las medicaciones que le aplicaba la psiquiatra un día lo llevamos a una señora que practica la medicina natural y testa su situación a través de Kinesiología. En la UCA la psiquiatra le había diagnosticado Trastorno de Personalidad. Entonces yo descubrí en la Kinesiología una forma magnífica de tratar y descubrir qué ha llevado a la persona a desarrollar ésta u otra dolencia. Estuvo siguiendo ese tratamiento natural y mejoró pero su vuelta a la droga lo echó todo por la borda de nuevo. También hemos visto que la Kinesiología no es suficiente para él. A través de ésta me dijeron que tenía bloqueos emocionales y psicológicos graves. Él ha manifestado que no puede sentir, que nada le motiva. Vive sin vivir y un fuerte dolor dentro de sí lo inunda todo, algo que sólo calma el consumo de droga. Me he extendido tanto para que puedan hacerse una idea de la situación y, si tienen a bien, estudien si alguien o algo puede ayudar a desbloquear esa vida rota que tanto nos hace sufrir a todos los que le queremos. Agradecida de antemano, una madre.

Ventura Prieto Arroniz
(Alicante)

Todo en su relato apunta a que el comportamiento de su hijo se debe a algo que ocurrió durante el servicio militar que le traumatizó profundamente y nunca ha contado. Nuestra sugerencia es un tratamiento anatheorético. Pregunte qué terapeuta podría tratarle más cerca de su hogar llamando al Centro de Terapia Anatheoresis al 91 522 89 09. A nuestro juicio es lo más indicado.


Estimados señores: en los últimos años tomé un medicamento llamado Haloperidol que debido a sus efectos extrapiramidales -según mi médico- me desencadenó en febrero del 2006 rigidez en el cuello y hombro, especialmente al leer y mientras veía la televisión. Como había leído en el libro Cómo cura el ajo que éste desintoxica el cuerpo incluso de metales pesados pensé que me ayudaría a desintoxicar también mi cerebro. Pues bien, hace dos meses que tomo un diente de ajo picado en la cena y el resultado ha sido maravilloso. Casi no siento la rigidez que padecía y estoy seguro de que en un mes más estaré del todo bien. He de decir que mi médico me recetó Akineton Retard para la rigidez pero me producía aturdimiento mental y lentitud o torpeza en mi movimiento al andar. Agregaré que aquella medicación que tomaba la abandoné (aparte de que no la necesitaba). Por cierto, después de leer que el Parkinson puede estar motivado por un exceso de aluminio en el cerebro y que la causa más común de la esclerosis múltiple es la desmielinización producida por la acumulación de minerales tóxicos como el mercurio he deducido que el ajo fresco le vendría muy bien a todos aquellos que padezcan esas enfermedades. Debo decir que el ajo crudo ayuda a los fumadores a desactivar y desintoxicar los tóxicos de los cigarrillos, incluidos el alquitrán y la nicotina. Y añadiré, para aquellos a quienes les produzca molestias estomacales tomar ajo crudo, que evita esas molestias tomar -yo lo hago- 1 o 2 yogures antes. Por otro lado, me gustaría decir a los lectores que el polen puede curar el Alzheimer. Hace tres años una señora llamó a un programa de TVE el día del Alzheimer y contó que su madre se había curado de esa enfermedad gracias al polen. Añadió que antes había que bañarla y darle de comer. En el libro El polen, maravilla de la naturaleza (Ediciones Obelisco) citan el caso de un hombre de 65 años que lo tomaba para la hiperplasia benigna de la próstata y logró también curarse de los problemas de memoria en pocas semanas. Hay que tomar en ayunas al menos 3 o 4 cucharadas. Yo lo disuelvo en agua con la batidora. Por último les agradecería que me respondieran a una pregunta: en el verano del 2005 empecé a tomar una cucharadita de jengibre pero lo dejé al pensar que la irritación o “quemazón” que me producía (al tomarlo en polvo descapsulado) en la garganta y boca podría llegar a motivar células cancerígenas en esa zona. Les agradecería que me dijeran si eso es posible o puedo seguir tomando jengibre en polvo descapsulado sin problema alguno a corto o largo plazo. Hago la pregunta porque el jengibre encapsulado es bastante más caro que en polvo. Por último, si conocéis el medicamento cuyo principio activo es la pantetina os agradecería que me dijerais cómo se llama y dónde puedo comprarlo. Gracias.

E. A. L.
(Las Palmas)

Le agradecemos que nos cuente sus experiencias ya que pueden ilustrar a otros lectores. Sobre el ajo ya publicamos un artículo explicando sus numerosas propiedades en el nº 75 de la revista que corrobora lo que usted ha constatado en persona. Puede leerlo en la sección de Alimentación de nuestra web: www.dsalud.com. En cuanto al polen vamos a publicar próximamente un reportaje explicando sus virtudes pero ya le adelantamos que se utiliza ampliamente como reconstituyente en casos de anemia, problemas de vista -por su contenido en riboflavina-, para afinar y suavizar la piel -contiene cistina-, para tratar problemas de próstata, estreñimiento, enteritis y colibacilosis, para fortificar el sistema el sistema reticular y detener la caída del cabello y, sobre todo, para ayudar a ganar peso. Contiene un 35% de proteínas con aminoácidos como la fenilalanina, el triptófano, la metionina, la arginina, el ácido glutámico, la cisteína y la valina así como un 30% de glúcidos además de numerosas vitaminas, minerales y otros oligoelementos. Por lo que se refiere al jengibre acabamos de dedicarle todo un reportaje en el nº 87 y se usa precisamente para tratar el cáncer por lo que difícilmente podría provocárselo. Finalmente decirle que la pantetina es una forma especial de la vitamina B5 o ácido pantoténico, precursor de la coenzima A que desempeña un papel crucial en el metabolismo del colesterol; una de las marcas comerciales que la contiene es Obliterol.


Hola, soy lector asiduo de su fantástica revista -que doy a conocer a toda la gente a la que creo le puede interesar- y le escribo porque desde hace tiempo estoy pensando en sustituir el agua embotellada por otra ya que siento remordimientos por usar tal cantidad de plásticos por más que los deposite en los contenedores de reciclado. La opción que estoy planteándome es la de adquirir un aparato depurador de los que funcionan por destilación como alguno que publicitan ustedes. La cuestión que le formulo es si, como tengo entendido, es cierto que estos aparatos además de eliminar la cal, los residuos sólidos y el cloro desmineralizan el agua. Y si eso es así también me gustaría saber hasta qué punto es positivo beber un agua sin el correspondiente aporte de minerales. Eso es todo. Muchas gracias por anticipado y les animo a que no cesen en su labor de difusión de informaciones veraces e independientes.

Luis Moreno Contreras
(Badajoz)

El exceso de minerales en el agua puede provocar la aparición de arenilla y piedras en el hígado, la vesícula y los riñones porque los que hay en el agua no son asimilables por el organismo. Sólo lo son los minerales presentes en las plantas y los animales. De ahí que las mejores aguas sean las de “mineralización débil”. Precisamente por eso se publicitan de esa forma.


Dr. Director: he tenido cándidas en garganta durante un tiempo prolongado y he usado tratamientos alopáticos pero se resiste. Quisiera saber qué alimentos debo consumir porque me dicen que la dieta es básica. Sé que el azúcar y la harina los debo evitar pero ayer estaba chequeando en Internet que las papas y ciertos granos también los tengo que dejar. Y dudo de si me harán daño el arroz integral, los garbanzos, las habas y los frijoles; es decir, las leguminosas. También la tortilla de maíz. Espero su respuesta.

Gustavo Chávez

Sufre usted un tipo de infección denominado Candidiasis oral o muguet y los alimentos que debe evitar son los quesos curados, las bebidas alcohólicas (incluidos el vino y la cerveza), el azúcar blanco, el pan con levadura, la bollería, la grasa saturada, los productos fermentados, la leche, las frutas dulces, las frutas desecadas, el vinagre, los pescados ahumados y el jarabe de arce. No parece haber pues problema con las leguminosas. Las tortillas de maíz, empero, no debe tomarlas. Son en cambio adecuados los yogures “bio”, los germinados, el ajo, las verduras, las pipas de calabaza, el jengibre, la canela, el tomillo y el romero. Le sugerimos, por otra parte, que compruebe una posible carencia de hierro o zinc porque su déficit se asocia con una mayor predisposición a padecer cándidas. Lea en la sección de Medicina Ortomolecular de nuestra web -www.dsalud.com- el artículo que publicamos en el nº 41 sobre las micosis.


Muy Sr. mío: como paciente desde hace mas de 25 años de esa “enfermedad exagerada” -según el artículo publicado en Discovery DSALUD- que es el Síndrome de Piernas Inquietas quisiera hacer unos comentarios. En mi opinión faltan en ese artículo testimonios de pacientes con el problema. Parece actualmente políticamente correcto hablar en contra de los laboratorios pero puedo decir al respecto que sin sus investigaciones probablemente yo no podría disfrutar hoy del placer de vivir. Durante quince años mi vida fue una peregrinación de médico en médico, del psiquiatra al psicólogo… y nadie pudo darme una solución a mi problema que, en aquel momento, yo definía como insomnio y un no se qué en mis piernas que no me permitían en ningún momento estar quieta. La dificultad de vivir en esa situación iba en aumento. Noches y noches sin dormir paseando por la casa, desesperada muchas veces ante la idea de otra noche en blanco y sin poder definir qué les ocurría a mis piernas. Y un horror muy hondo ante la idea de un nuevo día de trabajo, muchas veces casi sin fuerza. El cansancio acumulado sólo era superado por una gran fuerza de voluntad de seguir viviendo. Al final mi cuerpo no resistió y caí en una fuerte depresión debido a una falta prácticamente total de descanso. No solamente las noches las pasaba en blanco, también era imposible intentar un minuto de relajación en mi “movediza” vida. Finalmente, y gracias a las atenciones y cuidados de dos médicos que sí supieron qué me estaba pasando, pude salir de la depresión poco a poco. La medicación que me dieron en un principio -estoy hablando de más de 10 años atrás- no era la más adecuada para solventar mi problema pero en un principio me ayudó a superar la depresión y a tener un poco más de calidad de vida. Fue un poco después cuando el neurólogo me recomendó probar un agonista de la dopamina sugiriéndome leer las indicaciones que estaban escritas en el prospecto. Él sabía positivamente que la medicación iba a ayudarme a superar mi Síndrome de Piernas Inquietas pero era yo -junto con mi familia- los que debíamos tomar la decisión. La desesperación, el estado de inquietud, el pánico a caer en una nueva depresión, el seguir pasando noches en blanco y el no poder asistir a ningún evento donde tuviera que estar sentada más de 20 minutos me hizo decidir seguir los consejos del neurólogo y empezar a tomar la nueva medicación: un agonista de la dopamina. No tardé ni una semana en sentirme libre de la inquietud y el desasosiego. Mi vida dio un vuelco. Podía ya descansar, sentarme en un autobús, ir a un concierto, a la opera o al cine. Ya era normal. Si una persona tiene un dolor de cabeza sabe que tomándose una sencilla aspirina o un paracetamol se le van a aliviar los síntomas y evidentemente recurrimos a ello. En nuestro caso, ahora también sabemos que si los enfermos del Síndrome de Piernas Inquietas tomamos un agonista de la dopamina nuestros síntomas desaparecen permitiéndonos llevar una vida normal. Sabemos que no todos los enfermos reaccionan de igual manera ante los agonistas de la dopamina ya que hay casos más severos que otros y cada naturaleza es única pero sí que podemos asegurar que la mayoría de los enfermos reaccionamos muy positivamente ante esta medicación. Desde estas líneas quiero agradecer a los neurólogos por sus estudios, a los laboratorios por sus ensayos y a todas las personas que se dedican a divulgar esta “enfermedad exagerada”. Gracias a todos. Sin ellos yo no estaría en estos momentos pudiendo disfrutar de la maravilla que es VIVIR. Mi ya último comentario es que no deseo a ningún ser humano una sola noche de las muchas que yo he pasado. Atentamente.

Montse Roca Pallas

Nosotros no estamos ni contra los laboratorios ni contra los medicamentos. Estamos contra las mentiras, fraudes y manipulaciones que algunos de ellos perpetran con excesiva frecuencia. Las sanciones administrativas y sentencias condenatorias de cada vez más tribunales en todo el mundo lo demuestran más allá de cualquier duda. Así que no hagamos demagogia. En cuanto a su caso nos congratula que se encuentre tan bien. Agregaremos que la afirmación de que el llamado Síndrome de Piernas Inquietas es una “enfermedad” exagerada, por no decir inventada, no es nuestra. La hacen médicos e investigadores de diversos países y nosotros nos limitamos a recoger sus opiniones. Va siendo hora ya de que, como en su caso, la gente deje de “matar al mensajero”. Nosotros somos periodistas y no censores. En lo que se refiere a su afirmación de que “la mayoría” de los enfermos “reaccionan muy positivamente ante la medicación” lamentamos contradecirla: no es cierto aunque usted así lo crea. Lo único cierto es que en algunos casos mejoran los síntomas pero no se resuelve el problema.


Sr. Director: el 22 de diciembre de 2005 cometí el error de mi vida. Tuve mi primera experiencia sexual con un chico y hubo contacto sin preservativo. Al día siguiente tomé la “píldora del día después” por si acaso y todo fue bien pero a los 6 meses noté una mucosa diferente y como unos granitos. Fui a Planificación, me hicieron análisis de todo y di positivo a la clamidia y al virus del papiloma humano (VPH). Tomé Citromax y la clamidia desapareció. Me traté con Aldara para las verrugas que había en la parte externa de la vulva y desaparecieron. También me traté con óvulos para la infección y una crema, blastoestimulina, para la irritación del Aldara. Pero como la doctora que me atendió no me daba confianza pedí un informe y me fui a un ginecólogo privado. Éste me dijo que el seguimiento que se me había hecho hasta entonces estaba bien pues hasta me tipificaron los genotipos del virus de alto riesgo que tengo: 6, 11, 42, 43 y 49. Y me dijo cosas que la otra doctora ni siquiera me había planteado: que mis genotipos son de los más agresivos, de alto riesgo cancerígeno de cuello de útero (yo, por Internet, miré y decía que eran los de bajo riesgo pero evidentemente fíate de Internet). Le comenté que según la doctora lo más probable era que me hubiese infectado el chico pero que también en un aseo público puedes contagiarte y me respondió que eso no era posible porque lo mío es de transmisión sexual El caso es que hasta dentro de un año no tengo que volver para hacerme una citología y me ha mandado un tratamiento antivírico para un año con Ancivin cuyo principio activo es Famciclovir. Me dijo que previene el cáncer y mata los virus aunque en la vida tendré la seguridad de que ya no está pues como virus que es se trasforma y oculta como quiere y cuando quiere. La cuestión es que cada caja de Ancivin con receta cuesta 58 euros y tengo que tomar 2 comprimidos diarios por lo que cada 10 días debo gastar 58 euros que no sé de dónde voy a sacar. Se me cayó el mundo encima de rabia, impotencia y de ver que esto es para siempre. Mis padres no saben nada y mientras pueda ocultarlo lo haré ya que en casa estamos apretados de dinero y mi madre no duerme por tonterías pues psicológicamente no está muy bien y sería un gran palo que veo innecesario. Por eso he decidido acudir a vosotros. Además de saber qué alternativas podría tener con respecto a la medicina natural, ¿lo del intercambio de energías “raiking” me ayudaría? ¿Qué tengo que hacer? ¿Fortalecer mi sistema inmunitario? ¿Y psicológicamente? Ahora estoy más relajada pero tampoco demasiado. Muchas cosas van a cambiar en mí por esta experiencia: mis esquemas, pensamientos, ideas… Es más, no sé cómo influirá en mí esta experiencia en el ámbito sexual a partir de ahora. Tal es mi historia. Espero vuestra opinión lo antes posible.

Rocío T. R.

Hemos resumido tu carta dada su enorme extensión dejando lo fundamental de la consulta. Esperamos que lo comprendas. Mira Rocío, los genotipos de VPH de alto riesgo en nuestro país son el 16 y el 18 y, en menor grado, el 33. Por tanto los que te han aislado son de bajo riesgo. Y en ningún caso se utilizan antivirales para el control de esas infecciones. Aún más: en el caso de los genotipos de alto riesgo se realiza un control a los 6 meses para ver si se siguen detectando ya que con frecuencia desaparecen espontáneamente. Por otra parte, para que los de alto riesgo puedan producir cáncer de cuello es necesario que permanezcan en él sin desaparecer durante un tiempo que se estima entre 5 y 10 años. En cuanto a las verrugas lo más práctico es eliminarlas por congelación con nitrógeno líquido y, eventualmente, estimular el sistema inmune. El pasado mes publicamos precisamente un artículo sobre este asunto que te sugerimos leer pues en él hablamos de todas las opciones que existen. En cuanto al Ancivin se usa en casos de herpes zoster y en herpes genital pero ni previene el cáncer ni mata virus; nunca se ha demostrado que haga eso. A nuestro juicio puedes dejar de tomarlo tranquilamente. Y además te sugerimos que te plantees cambiar de nuevo de médico. Así que relájate, procura aumentar tus defensas -hay muchos métodos pero el mejor es vivir y alimentarse de forma sana- y sonríe de nuevo porque lo más probable es que en un par de años no haya ni rastro de ese problema que hoy te agobia.


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Abril 2007
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