CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 92 / MARZO / 2007

Estimado Sr. Director: soy fiel lectora de tan apasionante revista y suscriptora desde hace 5 años. También he leído el libro Cáncer: qué es, qué lo causa y cómo tratarlo y, cómo no, todos los artículos que habéis publicado sobre esa enfermedad a lo largo de estos últimos años. Me parece importante conocer la existencia de todos esos métodos por si algún día tenemos la desgracia de tener que enfrentarnos a esa dura enfermedad. Al menos tendremos un arma más para plantarle cara al cáncer. Sin embargo, a pesar de toda la información que mes tras mes nos vais dando y aún estando convencida de que sí funcionan muchos de esos tratamientos sigo teniendo dudas. No de la eficacia de los mismos sino más bien de la ineficacia de la Quimioterapia y la Radioterapia así como de la información que nos transmiten los medios de comunicación. Vivo en un pueblo de 4.000 habitantes y estos años atrás presto más atención a las causas de mortalidad de la población local. Y está claro que las principales causas de mortalidad en los adultos son el cáncer y las enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, si bien mucha gente muere de cáncer también asistimos al fenómeno contrario: otra mucha gente sale adelante. Al menos así lo he podido comprobar, especialmente en cáncer de mama. Es más, de todos los casos de cáncer de mama que he conocido a lo largo de estos años en gente cercana ninguna mujer ha fallecido. Algunas lo han pasado verdaderamente mal pero a día de hoy están sanas y sin signo de enfermedad. Y eso que todas ellas han sido tratadas con quimio y/o radio y algunas ya llevan muchísimos años aparentemente con buena salud. Esto corresponde, más o menos, al dato que últimamente nos transmiten los medios de comunicación: que el cáncer de mama, si es detectado en una fase inicial, se puede «curar» en el 90% de los casos. Luego, ¿en qué quedamos? ¿Los tratamientos con quimio son tan inútiles como he leído estos años atrás o a veces sí «curan»? También sería interesante saber cuánta gente enferma de cáncer cada año porque ya sabemos cuántos mueren: 100.000. Una cifra insoportable, ciertamente, pero no es lo mismo que enfermen 400.000 y mueran 100.000 -porque eso significaría que el 75% de los enfermos sale adelante- a que mueran 100.000 de 200.000 ya que entonces sólo sobreviviría el 50%. ¿Cómo tenemos que interpretar la información? Por otra parte, he echado de menos a lo largo de estos años un reportaje sobre el cáncer en los niños. Nosotros, como adultos, si un día «nos pilla» el cáncer podremos decidir si queremos el tratamiento convencional u otro pero yo siempre me pregunto: ¿Qué pasaría si uno de mis hijos tiene un cáncer? ¿Podré decidir lo que es mejor para él? O más bien debería decir ¿Sabré decidir lo que es mejor para él? Y conociendo la dictadura médica que existe en los tratamientos oncológicos, ¿cómo podré escapar de las garras de la Quimioterapia? ¿Cómo pueden luchar unos padres frente a esa mafia? ¿Cómo decir No, mi hijo no será tratado con quimioterapia sin desatar una ola de incomprensión de la sociedad entera, de los médicos, los familiares e, incluso, los amigos más cercanos (porque los que no leen Discovery DSALUD no tienen ni idea de que existan otros tratamientos aparte de la Quimioterapia). Es más, ven el resto de los tratamientos como «polvitos mágicos» que venden charlatanes que se quieren enriquecer a costa de unos pobres enfermos. ¿Cómo resistir el chantaje a la familia cuando el médico dice Si no sigue el tratamiento que proponemos no habrá más pruebas? ¿Cómo no tener miedo de los Servicios Sociales cuando pueden acusar a los padres de no querer curar a su pobre hijo… y amenazarles con quitarles la custodia de ése y de los otros? Y todo eso sólo para empezar. Porque, en el peor de los casos, si los padres tenemos la desgracia de escoger un tratamiento que no funciona y fallece el niño seríamos poco menos que unos asesinos y pasaríamos probablemente el resto de los días en la cárcel. Porque si el niño muere con la quimio… es que no ha funcionado y punto. A nadie se le ocurriría tratar a su oncólogo de asesino. Como veis tenemos mucha información… pero también muchas dudas. Y por eso me encantaría conocer vuestra opinión. Por cierto, también conozco dos casos de niños que parecen curados con quimio después de haber tenido una leucemia y me pregunto cuál es el porcentaje de curación para estos casos. Sé que mi carta es muy larga pero quería terminar pidiendo una aclaración sobre el Bio-Bac. He leído todo lo que habéis publicado desde el principio del caso y me pregunto si en casos de cáncer el Bio-Bac termina erradicándolo por completo o si se debe de tomar toda la vida como si fuera una enfermedad crónica y al parar de tomarlo vuelve la enfermedad. Tengo esta duda porque muchos de los enfermos que se quedaron sin el Bio-Bac y que estaban estupendamente de repente fueron a peor e, incluso, algunos murieron. Gracias por vuestra atención, paciencia y magnífica labor. Un saludo.

Ana Quirós
(Guadalajara)

Su carta destila sentido común y plantea interrogantes que todos los que investigamos sobre este asunto nos hacemos. En primer lugar, es verdad lo que usted dice de que la inmensa mayoría de la gente ignora que existen tratamientos alternativos en cáncer a la cirugía, la quimioterapia y la radioterapia y piensa, en general, que quienes los proponen son poco menos que charlatanes que quieren aprovecharse de la desgracia ajena. Sólo que esa percepción no es casual. Es el resultado de una estrategia que se puso en marcha hace décadas para controlar el «negocio del cáncer» entre cuyos parámetros estaba el control absoluto de la información, los medios de comunicación y las clases médica y política. Conocemos a decenas de periodistas que han intentado publicar informaciones sobre cáncer como las que nosotros damos a conocer y no sólo no han podido sino que han sido directa y claramente advertidos de que no insistiesen sobre ese tema si querían conservar su puesto de trabajo. Amenazas directas. Y médicos que terminaron en la cárcel por sugerir tratamientos alternativos o complementarios a sus pacientes. En cuanto a sus demás preguntas intentaremos responderlas también de forma muy resumida. Mire, el año 2004 murieron oficialmente por cáncer de mama en España 5.891 personas, salvo 58 varones las demás mujeres (cifras del Instituto Nacional de Estadística). ¿Y cuántas personas fueron diagnosticadas ese año de tumor maligno de mama? Ese dato no existe. Ni en cáncer de mama ni en ningún tipo de cáncer. Si ese dato apareciera se sabría la verdad y en tal caso no se podrían hacer afirmaciones gratuitas del estilo de ¡Logramos una curación del 50%! ¿Entiende? ¿Que hay personas que sobreviven después de haberse tratado con quiomio y radio? Por supuesto que sí, pero, ¿gracias a esos tratamientos o a pesar de ellos? Mire, la mayoría de las personas con cáncer complementan hoy los tratamientos convencionales con otros -Nutrición, Medicina Ortomolecular, Fitoterapia, Enzimoterapia, Homeopatía, Electroterapia, etc.- pero no se lo dicen a sus médicos porque éstos suelen prohibir que se haga nada ajeno a lo que ordenan a fin de valorar la eficacia de los fármacos de forma exclusiva. Sugerencia que en la actualidad los pacientes no atienden porque lo saben y no están dispuestos a ser sin más cobayas al servicio de unos laboratorios. Eso sin contar con la cantidad de tumores malignos tratados con éxito… que en realidad no lo eran. Y así cualquiera. Nosotros aceptaríamos que hay productos quimioterápicos que curan el cáncer si alguno de ellos, alguna vez, en cualquier lugar del mundo, lo hubiera demostrado mediante un ensayo clínico. Sólo que ese ensayo no existe. Jamás un producto quimioterápico ha demostrado en un ensayo clínico curar el cáncer. Ni en los tumores de mama ni en ningún otro tumor. Y si alguien le dice que sí los hay pídale que le diga dónde está publicado uno sólo de esos ensayos y háganoslo saber. Por tanto, ya tiene la respuesta de cómo enfrentarse a la presión familiar y social: preguntándoles dónde están las evidencias científicas de que los tratamientos oncológicos son eficaces en la CURACIÓN del cáncer. ¿O no le valen tampoco las declaraciones de Mariano Barbacid, director del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), que ha reconocido públicamente durante los últimos años en varias ocasiones el evidente fracaso de los actuales tratamientos oncológicos? En cuanto al «chantaje» de los oncólogos de que o se siguen sus instrucciones o dejan de hacerles pruebas en el hospital al enfermo hay dos opciones: buscar un abogado y presentar contra ellos una querella en los tribunales exigiéndoles que demuestren ante el juez que sus tratamientos son eficaces y los otros no… u optar directamente por seguir un tratamiento alternativo porque a fin de cuentas la mayoría de las pruebas que le van a hacer en ellos son diagnósticas y no van a servir para nada si el tratamiento que luego va a seguirse es ineficaz. En cuanto a la posibilidad de que los Servicios Sociales o los propios oncólogos acusen a los padres de poner en riesgo la vida de un hijo por negarse a que siga un tratamiento de quimio o radio le decimos lo mismo: denúncieles usted y exija que demuestren ante el juez que sus tratamientos son eficaces, tanto como para «obligar» a alguien a seguirlos violando con ello sus derechos fundamentales consagrados por la Constitución. Pregunta también cuál es el porcentaje de casos de niños con leucemia «curados con quimio». Y de nuevo nos remitimos a lo ya dicho: no existen en España datos estadísticos de las personas que enferman de cáncer (de cualquier tipo). Y, por tanto, se ignoran los porcentajes de curación de todos los casos de cáncer. ¿Que hay niños que han sobrevivido tras darles quimio? Sí. ¿Hay ensayos clínicos que demuestren entonces la eficacia curativa de algún producto quimioterápico en leucemia, sea en niños o adultos? NO. No existen. Y si realmente hubiera alguno eficaz tenga por seguro que se habrían hecho. Finalmente pregunta por el Bio-Bac. ¿Es eficaz? Permítanos remitirle al artículo que con el título Evidencias científicas sobre la eficacia del Bio-Bac publicamos en el nº 47 de la revista; en él tiene la relación completa de los ensayos clínicos efectuados con el producto. Puede leerlo en nuestra web: www.dsalud.com. ¿Se han «curado» con él muchas personas desapareciendo en ellas el cáncer? La respuesta es SÍ. ¿Ha funcionado en todos los casos? NO. Cada persona es un mundo y el grado de afectación del cáncer y la situación de cada sistema inmune distintos. Esperamos haber sido suficientemente explícitos y claros.


 Sr. Director: en el número 90 de la revista un lector de Madrid que firmaba como A. B. L. explicaba que el doctor Santiago de la Rosa le había recomendado para su tendinitis un medicamento homeopático llamado Solanum Compositum que era muy efectivo pero no se vendía en España y sí en Francia. Pues bien, he intentado localizarlo en el país vecino y no lo he encontrado. ¿Pueden ayudarme a localizarlo?

Carlos Sánchez
(Barcelona)

El Solanum Compositum es una fórmula magistral que según el doctor De la Rosa elaboraba Laboratorios Boiron en Francia -no en España- y cuyo uso sólo está testado en las tendinitis calcificantes de hombro. En todo caso, cualquier elaborador de fórmulas homeopáticas se lo puede preparar conociendo la composición. Y es ésta: solanum malacoxylon 4 DH, arnica montana 4 DH, calendula officinalis 4DH, hamamelis virginiana 4DH, millefolium 4 DH, belladonna 4DH, aconitum napellus 4 DH, mercurius solubilis 8 DH, hepar sulfuris calcareum 8DH, chamomilla vulgaris 4 DH, symphytum officinalis 6 DH, bellis perennis 4 DH, echinacea purpurea 4 DH e hypericum perforatum 4 DH.


En la sección de Alimentación del nº 90 de la revista, al hablar ustedes de las propiedades terapéuticas de la cebolla mencionaban entre ellas su capacidad para prevenir la aparición de cáncer. Al igual que el ajo. Pues bien, me ha sorprendido porque la doctora Hulda Clark -de la que ustedes han hablado en los números 55, 67 y 71- mantiene que el ajo, la mostaza y la cebolla fortalecen el parásito Fasciolopsis Buskii, involucrado según sus observaciones en la aparición del cáncer por lo que recomienda precisamente eliminar su ingesta en casos de cáncer. ¿Pueden aclarame esta aparente contradicción? Un abrazo.

Claudia Montes
(Sevilla)

Existen diversos estudios científicos según los cuales los compuestos azufrados de la cebolla podrían evitar la aparición de células cancerosas en el estómago. Y lo mismo ocurriría con otros componentes del citado bulbo como la quercetina o el selenio por sus demostradas capacidades antioxidantes. Asimismo hay estudios que apuntan que quienes consumen cotidianamente ajo y cebolla tienen menos riesgo de desarrollar cáncer de piel, estómago, hígado, colon, mama, pulmones y cuello de útero. En cuanto a la doctora Clark ella sostiene que el cáncer lo provoca la presencia del parásito Fasciolopsis Buskii cuando el sistema inmune está débil a causa de la intoxicación del organismo por contaminantes químicos. Explicando que se trata de un parásito que al llegar a su fase adulta puede, si no es expulsado antes del intestino, originar una colitis, un colon irritable u otra enfermedad… pero no un cáncer o una enfermedad degenerativa. De hecho explica que incluso puede no llegar a manifestarse. En suma, según la doctora Clark la presencia de ese parásito sólo se convierte en grave cuando, por diversas razones, se instala en un órgano. Y eso sólo es posible si en el hígado existe un contaminante, el alcohol isopropílico, disolvente derivado del petróleo que en la actualidad se usa principalmente como antiséptico en algunas marcas de cosméticos y para esterilizar las tuberías de las máquinas de envasar productos alimenticios. Y sólo llega a producir cáncer cuando el sistema inmune de la persona está muy debilitado, situación que precisamente previenen el ajo y la cebolla que además estimulan la buena función del hígado. De ahí que ignoremos por qué la doctora Clark afirma que ambos bulbos deberían eliminarse de la alimentación en casos de cáncer. Es todo lo que podemos decirle.


Deseo expresarles mis más sinceras felicitaciones. No es fácil encontrar un medio tan sincero y valiente como Discovery DSALUD. Les animo a seguir en esa línea. Algún día los habitantes de este planeta despertaremos y nos daremos cuenta de en qué manos estamos. Tenemos una herramienta como Internet que nos debe servir como mecanismo para ir comunicándonos y así, en un espacio de tiempo lo más corto posible, aprender y darnos cuenta de los peligros en que unos pocos están metiendo a la mayoría de este mundo que Dios nos ha dado en «alquiler» y pensamos que es en «propiedad». El motivo de mi carta es decirles que el teléfono del doctor Eduardo Recio Roura -que practica en Canarias la quelación para eliminar posibles acumulaciones de metales pasados- que facilitaron ustedes en la sección de Cartas al Director del número de octubre es correcto sólo que él reside en Gran Canaria y no Tenerife.

José Luis Díaz Grande

Tiene usted razón y dejamos constancia de ello. Y aprovechamos para indicar que el número directo de su consulta es el 928 62 21 61.


Hola, amigos. El motivo de mi carta es que hace un mes se me empezó a caer el pelo, primero uniformemente y luego a mechones. Verán, tengo 29 años y en abril di a luz una niña. Fue un parto muy duro con espátulas, desgarro del útero, etc. Me habían recetado tomar hierro pero no hice caso aunque sí me preocupé de estar bien alimentada: lentejas, hígado, fresas… El embarazo fue normal si bien por motivos laborales lo viví muy nerviosa y con gran tensión. A los siete meses de gestación dejé el trabajo. Fue seis meses después de dar a luz cuando empezó el problema. Acudí al médico porque tenía una pequeña coronilla y éste, sin mirarme siquiera la calva ni mandarme analítica alguna, me diagnosticó «alopecia estresante». Luego se limitó a recetarme una loción tópica con hidrocortisona. Y cuál no sería mi sorpresa cuando al leer el prospecto vi que uno de los «efectos secundarios» del producto eran la crecida del vello. Me la di una semana. Actualmente estoy con dos grandes calvas de unos 8 cms de largo y el resto de la cabeza llena de calvas pequeñas. Estoy tomando levadura de cerveza revivificada de 300 mg cada cápsula. Tomo de 3 a 6 pastillas diarias… pero sigo perdiendo mechones. ¿Qué puedo hacer para que comience a crecerme el pelo de nuevo? Sin más me despido y aprovecho la ocasión para pedirles más reportajes sobre la salud infantil. Un saludo.

P. Olano

Es bastante corriente que tras un parto y, sobre todo, al finalizar el periodo de lactancia se produzca en muchas mujeres una alteración hormonal que se suma a la falta de algunos minerales y todo ello lleve a la pérdida de cabello. El problema suele tardar en resolverse entre dos y cuatro meses y en raras ocasiones hasta un año. La solución más rápida es seguir una alimentación rica en frutas, verduras, legumbres, frutos secos, arroz integral, pepinos, jengibre, coles y germen de trigo. Y si quiere adelantar la solución tomar un complejo con vitaminas A y C así como las del complejo B (asegurándose de que lleva especialmente la B8 o Biotina y la B10 o PABA). Son igualmente útiles el silicio orgánico, el zinc, el azufre y el ácido gammalinoleico.


Estimado Sr. Campoy: soy una gran admiradora de su trabajo y del de Antonio Muro que nos acerca al mundo de la medicina natural. Les voy a contar mi problema: soy madre de una niña de 9 años a la que cuando tenía tres le diagnosticaron diabetes tipo 1 y a los seis hipotiroides. Nos dijo el equipo de médicos que las dos son enfermedades autoinmunes. Desde entonces toma Eutirox antes de desayunar. El equipo médico nos dijo que igual, cuando se desarrolle, el tiroides vuelva a funcionar. Su desarrollo ahora mismo es normal. Mide 1,40. Me gustaría que me aconsejase algún médico que me pueda ayudar. Muchas gracias y un saludo.

J. R.

Eutirox es un medicamento que se sugiere en casos de hipotiroidismo y cuyo principio activo es la levotiroxina de sodio sintética que, según quienes lo comercializan, tiene un efecto idéntico a la hormona natural secretada por el tiroides ya que el organismo no es capaz de distinguir entre la endógena y exógena, y que se transforma en T3 en los órganos periféricos produciendo su efecto a nivel de los receptores T3. El único problema reconocido es que si se excede el límite de tolerancia individual y se produce sobredosificación pueden aparecer los síntomas clínicos típicos del hipertiroidismo: taquicardia, palpitaciones, arritmias cardíacas, angor, cefalea, debilidad muscular y calambres, rubor, fiebre, vómitos, alteraciones menstruales, pseudotumor cerebral, temblor, agitación, insomnio, hiperhidrosis, pérdida de peso y diarrea. Y en caso de hipersensibilidad sufrir reacciones alérgicas. Nuestra sugerencia es que su hija siga un par de meses La Dieta Definitiva y vuelva a hacerse los análisis. Es posible que el asunto se resuelva sin más aunque le sorprenda. Y no nos extendemos en las explicaciones científicas del porqué ya que precisaríamos mucho espacio pero esperamos que nos indique si sigue nuestro consejo qué resultados obtuvo. Eso sí, haga antes a su hija un test de intolerancia alimentaria y elimine de su dieta todo lo que dé positivo. En el 96 422 02 16 pueden indicarle el lugar más cercano a su domicilio.


Estimado director: aprecio su revista que considero hace una labor muy importante informando sobre aspectos no ortodoxos de la medicina. Por eso me hizo ilusión ver que se trataba de nuevo el tema del sida. Hacía tiempo que no se hablaba de ello y me preguntaba qué había sido de los disidentes. Por supuesto que hay que estudiar todas las hipótesis. Como persona afectada directamente de esa, según algunos no-enfermedad, quisiera hacer algunas preguntas. ¿Por qué funciona la medicación antirretroviral? Es un hecho indiscutible que desde su utilización las muertes han descendido drásticamente así como las enfermedades llamadas «oportunistas». Visitando foros de afectados se puede leer que los que abandonan la medicación (por hartazgo, por efectos secundarios, por las dudas sembradas por las teorías disidentes, etc.) a pesar de que al principio muchos se encuentran mejor (está claro que la medicación no es precisamente una serie de gominolas) al paso del tiempo comienzan a tener serios problemas de calidad de vida. Lo que no quita, en mi opinión, que algunos no tendrían que haber empezado nunca los tratamientos. Porque, efectivamente, hay personas diagnosticadas como seropositivas que no desarrollan la enfermedad. Otra cuestión que planteo es la medición de la «carga viral». No soy científico y no puedo decir lo que realmente mide ese test pero sí puedo cerciorar que a mayor carga viral -o lo que sea- mayor incidencia de infecciones y riesgo de muerte. No son teorías, son hechos. En mi caso estuve durante años sin medicación, probé de todo lo que tenía a mi alcance -dietas, Homeopatía, Medicina Tradicional China…- y al final, a un paso de la muerte -que «coincidía» con un recuento casi nulo de células T- los antirretrovirales me salvaron la vida. Y como a mí, a miles. Es un hecho. Lo que no quita que me descorazone tener que tomar semejante bomba todos los días; pero bueno, me apetece vivir un poco más. Lo que me gustaría ver publicado en su revista son tratamientos que funcionen. ¿Hipótesis? Ya se sabe esa historia del sabio que argumentó científicamente la existencia de Dios para, a continuación, añadir que con la misma teoría podía también demostrar lo contrario. ¿Hay médicos que traten con éxito el sida -o lo que sea- sin antirretrovirales? Eso sí sería una magnifica noticia. He leído algo sobre un cóctel de medicina china. ¿Sabe algo sobre eso? Un abrazo.

Liberto Guerrero

Mire, la afirmación de que los antirretrovirales han evitado muchas muertes está basada en estadísticas más que discutibles. No conocemos un solo ensayo clínico en el mundo que demuestre que algún retroviral haya salvado una sola vida. Por eso los llamados científicos «disidentes» se niegan a aceptar las recomendaciones oficiales. Además los laboratorios fabricantes de esos cócteles aseguran que su consumo hace bajar la «carga viral» de los enfermos como «demuestran» los análisis con la técnica PCR… pero resulta que esa técnica, según su propio inventor, el premio Nobel Kary Mullis, no sirve para medir carga viral alguna (y menos de un virus que se dice ha sido aislado pero cuya foto nunca se ha mostrado). Por otra parte, los cócteles antirretrovirales son oxidativos y mortales a medio plazo por lo que sólo «benefician» -y transitoriamente- a enfermos graves. Agregaremos que los principales expertos europeos en SIDA que se reunieron en la primavera del 2001 en Barcelona ya desestimaron entonces la posibilidad de poder curar por ahora el SIDA y abogaron incluso por individualizar y retrasar el inicio del tratamiento con antirretrovirales. Por supuesto, todos los vaticinios sobre la erradicación del virus del SIDA con los nuevos tratamientos, hechos congreso tras congreso, se han incumplido. Los propios expertos reconocen que los antirretrovirales fracasan en 7 de cada 10 seropositivos por lo que cabe preguntarse si los «buenos» resultados que se obtienen con el resto se deben a ellos o a que los afectados cambian radicalmente su modo de vida, sus hábitos y su alimentación desintoxicándose y cuidándose mucho más además de ingerir complementos de vitaminas, minerales y enzimas y seguir tratamientos alternativos que permiten subir las defensas. Una cuestión sobre la que los «expertos» en Sida -es decir, quienes apoyan los cócteles- no se atreven ni a plantearse. Dicho esto añadiremos que en casos de Sida se han obtenido excelentes resultados con el Bio-Bac (en estos momentos comercializado como Renoven) y con Viusid. Los ensayos clínicos fase III en pacientes VIH positivos con el Bio-Bac se hicieron nada menos que en Diciembre 1998 en el Hospital Kiss Curatorium de Munich y Berlín (Alemania) por la empresa MEDDOC bajo la supervisión de los investigadores Schiotz y Rittig desarrollando el estudio clínico los doctores Jägel, Guedes, Jäger y Gorriahn. Y ese ensayo confirmó los resultados de la fase II reconociendo que el producto eleva significativamente el recuento de células CD4 y CD8 sin producir efectos secundarios y considerando los resultados estadísticamente relevantes. En cuanto al Viusid decirle que hay también varios estudios clínicos en los que se ha testado el producto frente a distintos tipos de virus como el herpes genital, el papiloma, el herpes labial, el herpes Zoster, la mononucleosis, las hepatitis B y C y, por supuesto, las infecciones por el VIH. Y en todos los casos se constató una notable mejoría en la salud con un claro aumento de las defensas de los pacientes en un corto espacio de tiempo así como reducción de la famosa «carga viral» en los portadores de VIH. Cabe pues preguntarse por qué los médicos «especializados» en tratar el Sida prefieren ignorar estos datos. ¿O no?


Estimados señores: tengo 58 años y padezco una fuerte artrosis, hernias discales y fibromialgia. Y en la última densitometría ósea se apreciaba un fuerte aumento de la pérdida de densidad ósea en los últimos dos años. Parezco fuertes dolores -sobre todo de caderas, cuello y rodillas- que no ceden con nada. El reumatólogo me dice que todavía es pronto para una prótesis. Por mi parte sigo un régimen propuesto por una homeópata rico en verduras y frutas que excluye los lácteos y los cereales (excepto el spelta y el arroz sarraceno). He seguido numerosos tratamientos sin éxito hasta el momento con productos tipo Traumeel, Zeel T, Cartílago de Tiburón, Hues 5, Azione, compuestos de harpagofito, sauce blanco, glucosamina, etc. y previamente tratamientos para desintoxicar el organismo. Ahora mismo estoy con un tratamiento de 3 meses con productos de Nutergia (Oligobiol O, Biocebe, Ergyphytum, Biortho y Sinerbiol) pero éste es ya el tercer mes y de momento sin resultados. El reumatólogo me ha recetado Actonel 35 semanal para la pérdida ósea pero observo que tiene una cantidad indescriptible de contraindicaciones. Quería saber si habría alguna otra alternativa. También me ha indicado el consumo de lácteos pero por lo que puedo leer en su revista quizás no sea lo más recomendable. Además yo he padecido cáncer de mama hace años. Les agradezco mucho su respuesta y el servicio que prestan con su publicación.

D. N. A.

Tiene usted un cuadro muy complejo: osteoporosis, artrosis, hernias discales, fibromialgia… No es posible proponerle algo puntual. Le sugerimos que acuda a la consulta de José Ramón Llorente para valorar globalmente la situación. Puede localizarle en el 96 392 41 66. Lo que en todo caso sí debe hacer es eliminar de forma radical todo alimento al que sea intolerante -hágase un test para saber cuáles son en su caso- e, independientemente de los resultados, suprimir hasta su recuperación los hidratos de carbono refinados, el café, el alcohol, el tabaco, las bebidas de cola, la sal y los antiácidos basados en el aluminio. En cambio son alimentos beneficiosos la alfalfa, las almendras, los cacahuetes, las nueces, los higos, las cebollas, las alubias secas, los nabos, el brécol, las coles de bruselas, la soja, los cereales, los granos de sésamo, las semillas de girasol, las sardinas y el salmón. Y recuerde que medicamentos como los corticosteroides, las tetraciclinas y los preparados tiroideos pueden ser los responsables de la pérdida de calcio. Son igualmente útiles suplementos como Coral Care (100% Natural), Kalsis (Catalysis), Artigel (Masterdiet) y Silicium G5 (Silicium España).


Saludos cordiales. En primer lugar debo felicitarles por la excelente labor divulgadora que vienen realizando a lo largo de estos últimos años. Yo, desde luego, soy un incondicional comprador de la revista. En esta ocasión me dirijo a ustedes para consultarles sobre un asunto de Auriculoterapia china. Verán, he realizado recientemente un curso en un centro de Barcelona, he comprado varios libros y he comenzado a hacer mis primeras prácticas con las agujas. Y ojeando el libro Auriculoterapia Práctica (Miraguano Ediciones) encontré entre las posibles enfermedades a tratar ¡la miopía! Mi asombro fue grande. ¿Es realmente posible tratarla con esta técnica? ¿Se consigue una remisión de la misma? ¿Hay casos fundados en que se haya demostrado? ¿Es posible que en China algunos doctores lo hayan probado con sus pacientes? Los puntos a tratar que indica el libro son: Ojo 1, Ojo 2, Nuevo Ojo, Riñón e Hígado. ¿Son correctos esos puntos o hay otros mejores? Espero su contestación con entusiasmo. Gracias anticipadas.

Pere Margarit
(Barcelona)

La propia American Academy of Ophthalmology reconoce tener información del uso de la Acupuntura para tratar no sólo la miopía sino muy diversas afecciones oculares incluyendo las conjuntivitis, las cataratas, la sequedad ocular, las maculopatías, la retinosis pigmentaria, la atrofia óptica, el estrabismo paralítico, la neuritis retrobulbar y la iritis pero no explica con qué resultados. Sabemos que en algunos casos se logran mejorías notables pero ignoramos si se producen curaciones o remisiones completas. Los puntos de aplicación dependen ya de cada patología pero los que indica son los correctos en casos de miopía. Es todo lo que podemos decirle en estos momentos.


Sr. Director: es mi deseo felicitarle por la revista que dirige. Me parece formidable. Hace un tiempo mi marido vino a casa con un número de su revista en la mano y esa misma semana se suscribió pues quedó convencido de la veracidad de la información. No sólo eso: a medida que pasa el tiempo y leemos sus artículos con todo lo que vienen informando sobre el cáncer y sus tratamientos estamos convencidos de que se deben tomar otros caminos menos agresivos y más humanos para luchar contra esta terrible enfermedad. Por esa misma razón me dirijo a usted y a sus colaboradores en la confianza de que puedan ayudarnos. Le expongo el caso: hace año y medio mi marido, de 63 años, se realizó una revisión urológica de rutina en la cual se constató que su PSA era alto -8,2- así que le realizaron 8 pases de biopsia en zonas periféricas de ambos lóbulos prostáticos. El diagnóstico fue adenocarcinoma moderadamente diferenciado 3+3 de Gleason, grado 2 del MDA prostatitis aguda focal. Nos quedamos sorprendidos y afectados ya que él no tenía ningún síntoma y se encontraba bien. Le propusieron operarle o darle radioterapia, 36 sesiones en total. Una vez finalizada le pusieron una inyección de Zoladex trimestral 10,8 mg. Tres meses después le han puesto la segunda y última; ésta le produce sofocos con sudores. Está claro que ante esta situación no quiero quedarme sentada a ver qué pasa razón por la cual les pido por favor me informen de qué clínica o médico y en qué lugar -si es cerca mejor aunque esto sería secundario- podrían ayudar en su caso. También las direcciones y números de teléfono. Les animo a que sigan publicando tan buenos artículos. Reciban un cordial saludo,

Manuela Fernández Gómez
Torrelavega (Cantabria)

Teniendo en cuenta que ya ha sido sometido a un tratamiento oncológico ortodoxo le sugerimos que acuda a la consulta del Dr. José Luis Castillo Recarte en Madrid. Puede localizarle en el 91 532 89 32. Lamentamos no poder recomendarle a alguien más cercano.


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92
Marzo 2007
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