El Botox ni previene ni mejora la migraña

 

Un equipo de neurólogos alemanes, tras efectuar un estudio con 60 pacientes, afirma que no es verdad que la toxina botulínica tipo A (comercializada como Botox) sirva para mejorar la migraña. Su trabajo acaba de salir publicado en la revista Cephalalgia.
Como la toxina botulímica diluida sirve para paralizar los músculos y la función parasimpática (parte del sistema nervioso) se usa para tratar numerosos trastornos dolorosos, especialmente los musculoesqueléticos. Y de ahí que se pensara que podría aliviar también las migrañas. Pero no es así.
Los neurólogos inyectaron toxina botulínica -en la frente y en los músculos del cuello- a un grupo de personas con migraña y a otro un placebo; bueno, pues tres meses después constataron que la “mejoría” en ambos grupos era similar. No había diferencias siquiera en la frecuencia con que aparecían.
A pesar de lo cual animan a hacer nuevos estudios más adelante “en subgrupos específicos”, estudiar su posible eficacia con “inyecciones repetitivas” o probar inyectándola “en otras zonas”. Vamos, que se prestan a seguir cobrando por hacer nuevos estudios aunque duden de que la sustancia sirva para eso…