La Audiencia de Madrid condena a un laboratorio por ocultar los efectos cancerígenos de un fármaco

 

La Sección Octava de la Audiencia de Madrid ha condenado al laboratorio farmacéutico Rhone Poulenc Rorer por comercializar un medicamento hormonal –Protectona– y no informar de sus efectos cancerígenos La demandante tomó ese fármaco en 1971 durante su embarazo y éste afectó al feto provocándole la aparición de un cáncer maligno cuando la niña tenía 14 años que acabó con su vida dos años después.
El laboratorio mantuvo el fármaco en el mercado a pesar de que un año antes la revista norteamericana Cancer había publicado un estudio en el que se relacionaban sus componentes con la aparición de adenocarcinoma vaginal.
El tribunal considera que aunque el producto seguía siendo legal en esa fecha el laboratorio "pudo y debió conocer los estudios sobre sus efectos nocivos". Y agrega que una vez supo del artículo tampoco "tomó decisión alguna de tipo científico o experimental". Finalmente añade que cuando las autoridades sanitarias españolas contraindicaron Protectona para embarazadas el laboratorio "no hizo ninguna actuación para informar a los pacientes a los que se hubiera prescrito ese medicamento" limitándose a retirarlo del mercado "aún cuando conocía su nocividad".
Hasta aquí la noticia. Por nuestra parte sólo queremos añadir que como el ejemplo cunda y haya que retirar de las farmacias todos los productos potencialmente cancerígenos se vacían los estantes.