Bebés educados positivamente
Número 12 - Enero 2000
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Cuando en mi clínica terminamos de preparar a las embarazadas las dejamos siempre bien clara una idea: “Ahora que conocéis cómo funciona vuestro cerebro, cómo programarlo positivamente y cómo proceder durante la gestación y el parto debéis tener en cuenta la posibilidad de seguir educando a vuestros hijos, a los “noesibabies*”, positivamente.» Esto es de suma importancia. Hay que entender que existe un cordón umbilical psicológico entre la madre y el hijo que la tijera no pudo cortar en el momento de nacer. El hijo ya respira de forma independiente pero no piensa de forma independiente sino que aprende sus primeras emociones, expresiones y esquemas mentales imitando a las personas que le rodean. No es suficiente pues con mantenerles calentitos, secos y bien alimentados; todo lo que hagamos y pensemos cerca de nuestros hijos será absorbido por ellos. Son auténticas esponjas y si les enseñamos a ser positivos y sentirse seguros así serán, pero si les enseñamos a tener miedo…

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