Cefaly: un dispositivo eficaz para paliar el dolor de migrañas y cefaleas

Un equipo multidisciplinar de médicos, ingenieros, especialistas en electrónica y diseñadores dirigidos por el doctor Pierre Rigaux -experto en ultrasonidos terapéuticos y en fisiología neuromuscular- ha desarrollado un dispositivo denominado Cefaly indicado para paliar el dolor de migrañas y cefaleas tensionales. Se trata de un sencillo y eficaz aparato que se coloca sobre un electrodo autoadhesivo situado en la frente a través del cual se transmiten impulsos muy precisos sobre la rama superior del nervio trigémino. Y según sus creadores en pocos días de uso regular permite reducir el consumo de medicamentos y mejorar de manera significativa la calidad de vida. Útil pues cuando la causa -o causas- de la migraña –que explicamos también en este texto- no se logran evitar. 

Los médicos llaman migraña -del griego hemikranion:un lado de la cabeza”- a todo dolor intenso -puede llegar a ser incapacitante- que se siente en el interior de la cabeza caracterizándose por ataques que empeoran con el movimiento (a veces van acompañados de otros síntomas). Dolores cuya duración es variable siendo más intensos en unos ataques que en otros, en unas personas que en otras.Pero siempre una pesadilla para quienes la padecen. De hecho la Organización Mundial de la Salud (OMS) la considera una de las patologías más incapacitantes llegando a asegurar que una crisis migrañosa puede ser tan dura para el afectado como pasar un día con tetraplejía.

Los episodios de migraña suelen iniciarse con síntomas genéricos: irritación, mal humor, excitación, depresión, fatiga, estrés, dificultad para concentrarse, bostezos, fatiga y sensibilidad a luz y al ruido. Se trata de una primera etapa conocida como Fase Pródromo que suele comenzar de minutos a horas antes del inicio de la siguiente denominada Fase Aura y que se caracteriza por ilusiones visuales con destellos y luces frecuentemente seguidos de ceguera o manchas oscuras con la misma configuración que las alucinaciones brillantes iniciales y que suele durar entre 20 y 60 minutos. A partir de ahí se entra en la fase del dolor de cabeza propiamente dicho que puede durar sólo unas horas o… ¡dos o tres días! En esta fase se sienten ya dolores atroces acompañados de extrema sensibilidad a la luz y el sonido, náuseas y vómitos. Dolor que tiende a localizarse en un lado del cráneo (hemicraneal) pero que también puede ser bilateral, frontal, temporal o generalizado. A la etapa final los médicos la llaman Fase Postdromo y puede prolongarse varios días siendo sus síntomas característicos la persistencia de la sensibilidad a la luz y al movimiento, somnolencia, fatiga y dificultad para enfocar. Algunos pacientes la describen como la Fase Zombie.

Pues bien, según la Fundación Migraña (www.fundmig.org/index.html) se trata de un problema sanitario de primer orden en España pues asegura que ya la padecen en nuestro país ¡4 millones de personas! De ellas 1.600.000 de formacrónica y 135.000 ¡a diario! Lo que le supone al estado 20 millones de jornadas laborales perdidas al año con un coste de 2.000 millones de euros/año.

La fundación agrega que la migraña provoca un gran rechazo social, laboral y familiar para quien la padece por tratarse de una dolencia “invisible” e incomprensible para quienes no la sufren. Añadiendo que al 35% de los pacientes se les tiene que cambiar constantemente la medicación para lograr algo. Asimismo aporta un dato escalofriante: en la última década se han triplicado las consultas ¡por migrañas infantiles!

¿REALMENTE SE DESCONOCE LA CAUSA?

La migraña está considerada médicamente desde hace tiempo una “enfermedad neurológica” porque el dolor se siente en el interior del cráneo pero lo cierto es que oficialmente sigue ignorándose la causa. Bueno, hasta ahora porque según un reciente estudio realizado por la Fundación Migraña en colaboración con la Sociedad Andaluzapara el Estudio de las Enfermedades por Alimentos (SAEIA)presentado el pasado mes de marzo¡el 90% de las migrañas se deberían a intolerancias alimentarias! Algo que explicaría el aumento constante en nuestra sociedad de casos en niños y adolescentes así como de alergias. A nosotros, evidentemente, los resultados de este trabajo no nos sorprenden. El lector habitual de la revista sabe que hemos dedicado ya varios reportajes a este problema y que desde hace años en la sección de Cartas se reitera número tras número a muchos de quienes nos escriben la necesidad de que se hagan tests de intolerancia y/o alergia alimentarias (no es lo mismo).

Recomendación habitual que ahora un grupo de investigadores médicos valida con su estudio. El doctor Félix López Elorza, presidente de SAEIA, ha explicado además al hablar de las conclusiones que entre el 65% y el 70% de las intolerancias alimentarias se deben a la leche -y sus derivados-, los huevos, el trigo, el pescado y las carnes de ternera, cerdo y pollo. Y lo que es más importante: asevera que sólo de un 6 a un 8% de las personas con migraña a las que se les detecta una intolerancia alimentaria no les desaparece ésta dejando simplemente de ingerir los alimentos que la provocan.

El estudio ha revelado asimismo que los pacientes con migraña suelen tener también contracturas musculares (el 78%), piel seca (el 64%), problemas digestivos como estreñimiento, diarrea, colon irritable y barriga hinchada (el 47,6%), cansancio injustificado (el 82,11%) y problemas de sueño (el 44’6%). Razón por la que -con evidente sentido común- el Dr. López Elorza entiende que no habiendo causas neurológicas graves toda persona que sufra migraña debería pensar como “primera causa” en la intolerancia a algún alimento (y si sufre cualquiera de las otras dolencias mencionadas, añadimos nosotros, también).

El principal problema está en que hay multitud de productos preparados que tienen –en mayor o menor cantidad- esos alimentos alergenos. En España concretamente 193 según López Elorza que los califica de “productos trampa” porque la mayoría de la gente ignora que los contienen. Es, por poner un ejemplo, el caso de la lactosa que está presente en panes, galletas, dulces o pasteles pero también en patés, embutidos, productos cárnicos, fármacos y un largo etcétera.

Dicho esto no es menos cierto que hay otros factores que pueden contribuir a la aparición o agravamiento de las migrañas. Como el estrés -y el post-estrés tras largas temporadas de situaciones estresantes ya superadas-, las fluctuaciones hormonales que acompañan a la ovulación o la menstruación, los cambios ambientales, modificar el patrón de sueño, dormir demasiado o muy poco, las luces brillantes, los ruidos altos, el humo del tabaco, los olores fuertes, los cambios de altitud…

TRATAMIENTOS SÓLO SINTOMÁTICOS

En suma, quien padezca migraña o cefalea debería ante todo hacerse tests de intolerancia y alergia alimentarias. Y paralelamente valorar si la causa es el efecto secundario de algún fármaco, un déficit nutricional, si el organismo está acidificado o si la persona se halla sometida a radiaciones electromagnéticas. Porque sin hacer eso antes no se justifica nunca someterse a un tratamiento farmacológico que en el mejor de los casos sólo permite aliviar –y eso cuando lo logra- el dolor.

El Dr. Santiago de la Rosa -miembro de la Sociedad Españolade Médicos Naturistas así como del Consejo AsesordeDiscovery DSALUD- así lo piensa y recomienda si bien él complementa lo sugerido con un tratamiento más integral. “Procuro también –nos diría- equilibrar bioenergéticamente el organismo con acupuntura y biorresonancia. La idea es buscar una respuesta global y no local. Por eso a veces conviene también tratar al paciente con el Par Biomagnéticoa fin de eliminar posibles patógenos presentes -virus, bacterias , hongos o parásitos – y sugerirle una hidroterapia de colon porque es igualmente importante desintoxicarle a fondo”.

Tratamiento que funciona. Lo que no pueden decir los millones de personas que en el mundo sufren migraña y a las que se trata con fármacos de cuestionable utilidad y efectos secundarios peligrosos. De hecho es habitual que el enfermo de migraña medicado se vea al final obligado a tomar cuatro tipos de medicamentos: los analgésicos, los que se recetan cuando éstos no funcionan, los que se dan para paliar los efectos de las náuseas y vómitos y, por último, los que se recetan para paliar los efectos secundarios de los fármacos.

En suma, en las crisis leves/moderadas el tratamiento actual de elección de los médicos es el de recomendar la ingesta de analgésicos, antieméticos y antiinflamatorios no esteroideos. Y en las moderadas/graves los triptanes (Rizatriptán, Almotriptan, Eletriptán, Zolmitriptán, Sumatriptán yFrovatriptán). Fármacos todos ellos que en tratamientos prolongados provocan numerosos efectos secundarios dañando el organismo.

El empleo regular o abusivo de analgésicos de todo tipo –se afirma en la web de la Fundación Migraña-, incluidos los remedios modernos (triptanes), puede conducir a una cefalea crónica. Este problema a menudo se agrava por el empleo de preparaciones combinadas que implican una toxicomanía y una farmaco-dependencia, sobre todo para las preparaciones de barbitúricos, benzodiazepinas, codeína, morfina y otras sustancias activas sobre el sistema nervioso central”.

Quizás por eso médicos convencionales como el doctor Feliu Titus -especialista en Neurología y Medicina Interna, actual jefe del servicio de Neurología del Instituto Universitario Dexeus y director de la Unidad de Cefalea del Hospital General Universitario Vall d’Hebron de Barcelona que es autor entre otros libros y artículos científicos de la obra Vencer a la migraña– defienden ya otras soluciones. De hecho en la conferencia que dictó a principios del pasado mes de junio en el Colegio de Farmacéuticos de Valencia -con el título Tratamiento de la migraña. Papel de las medidas no farmacológicas- se declaró ya abiertamente partidario de usar también métodos no farmacológicos para tratarla. “Aunque solo hicieran que el paciente deje de tomar unos cuantos triptanes al mes ¡hay que apostar por ellas!” –dijo-. Agregando que se consigue evitar así además que el paciente caiga en la sobremedicación. Un problema real que reconoció: “El 90% de los migrañosos –aseveró- se automedica sin ser consciente de que la sobredosificación conlleva una cronificación de la enfermedad”. Bien, pues las medidas no farmacológicas propuestas por Titus ante un ataque agudo de migraña son el cuidado de la alimentación, evitar las alteraciones del sueño, asegurarse de que se duermen suficientes horas de calidad, evitar el consumo de sustancias nocivas para la salud -como el tabaco y el alcohol- y al inicio de cada crisis presionar la zona del dolor con alguna banda compresora o una diadema. De hecho ya existen en el mercado algunos dispositivos destinados a ejercer este tipo de presión.

Cabe agregar que el constante desarrollo de la tecnología permitió a los científicos hace unos años ir un paso más allá en el tratamiento del dolor siendo el resultado el método de neuroestimulación eléctrica craneal. Es decir, la aplicación de estímulos eléctricos con carácter analgésico y regenerador sobre nervios y músculos. El problema es que su uso en el tratamiento de los dolores de cabeza crónicos -como las migrañas o las cefaleas en racimo- no se convirtió en procedimiento habitual porque requería recurrir a electrodos que había que implantar mediante cirugía en el interior de la cabeza. Y la neuroestimulación analgésica externa craneal tampoco resultaba una solución al precisar de aparatos complicados, pesados y caros. Todo lo contrario de lo que necesita un paciente de migraña que suele sufrirla en casa y no en un hospital o clínica.

Bien, pues ya se ha encontrado la solución. La empresa STX-Med -fundada en el 2004 con el objetivo de simplificar las técnicas médicas y conseguir aparatos electrónicos simples dirigidos al público- ha desarrollado recientemente un dispositivo para tratar las migrañas y cefaleas de tensión que ha bautizado como Cefaly y cuenta con certificadoISO, norma internacional que garantiza la calidad y seguridad de un producto sanitario. Presentado en el 2008 cuenta con la última tecnología en microelectrónica aplicada a la neuroestimulación y el equipo que ha desarrollado el proyecto estuvo compuesto por médicos, ingenieros, especialistas en electrónica y diseñadores. Un equipo que dirigió el doctor Pierre Rigaux, experto en ultrasonidos terapéuticos y en fisiología neuromuscular con el que hemos tenido ahora oportunidad de conversar en Madrid y a quien acompañaba el ingeniero y doctor en Microelectrónica Pierre-Yves Muller.

SEGURO Y GARANTIZADO

Como puede verse en las fotografías que ilustran este reportaje se trata de un dispositivo de muy poco peso que se coloca sobre un electrodo autoadhesivo previamente colocado en la frente a través del cual se transmiten impulsos eléctricos muy precisos sobre la rama superior del nervio trigémino -considerado directamente involucrado en los dolores provocados por las migrañas- cuya rama principal se divide en dos a la altura de las órbitas. “Se sabe –nos explicaría el Dr. Pierre Rigaux durante nuestra conversación- que el centro del nervio trigémino es el verdadero responsable de los dolores en las migrañas pues cuando se modifica ese sistema –que integra el nervio oftálmico, el nervio maxilar superior y el nervio mandibular-se pueden tener migrañas más o menos frecuentes. Bien, pues hemos diseñado el Cefalypara cubrir la bifurcación e incidir sobre ese sector del nervio trigémino en los casos de migrañas y cefaleas”.

El uso es sencillo. Basta colocar el dispositivo sobre el electrodo desde el que se transmiten los impulsos y luego presionar el botón. No hay nada más que hacer. El aparato actuará de forma automática durante 20 minutos. Bueno, si las sensaciones son demasiado intensas al principio lo adecuado es volver a presionar el botón para estabilizar la intensidad y que la misma no aumente durante la sesión. Una vez en marcha el paciente notará sólo –a los pocos segundos- unos ligeros cosquilleos y hormigueos en la zona del cráneo y en la frente fruto de la estimulación eléctrica que lo que busca es anestesiar la zona.
Porque se trata -que quede claro- de un dispositivo paliativo, no curativo. “Es preventivo y sintomático –nos reconocería el Dr. Rigaux-. Sintomático porque actuando sobre el nervio trigémino durante la crisis podemos eliminar el dolor como si aplicáramos un anestésico pero la causa de la migraña continuará presente. Eso sí, los pacientes que tienen crisis muy frecuentes pueden utilizarlo como preventivo ya que actuando frecuentemente con impulsos eléctricos de baja frecuencia sobre el nervio trigémino se puede modificar el umbral de inicio de la migraña y evidentemente cuando modificamos el umbral las crisis se reducen”.

El dispositivo consigue sus objetivos a través de dos mecanismos. El primero es la Neuroestimulación Eléctrica Transcutánea –lo que se conoce como TENS por sus siglas inglesas (Transcutaneous Electrical Nerve Stimulation)- que permite aliviar el dolor emitiendo corrientes eléctricas de baja intensidad (el término TENS está también directamente relacionado con la expresión Gatecontrol o Control de la compuerta del dolor que apareció en los años 60 con el descubrimiento del efecto analgésico de la estimulación eléctrica de las fibras nerviosas sensitivas). En suma, el Cefaly excita las fibras de la sensibilidad táctil de la rama superior del nervio trigémino lo que permite bloquear el dolor; por eso sus diseñadores recomiendan su utilización en el mismo momento de percibir los primeros signos de dolor. A fin de cuentas se trata de una técnica que carece de efectos secundarios constatados y se utiliza por eso desde hace más de 40 años en los centros para el tratamiento del dolor hospitalarios. Y en este caso su diseño y desarrollo ha seguido un estricto análisis del riesgo lo que le permitió obtener la norma internacional ISO 14971 (relativa a los aparatos médicos). Ahora bien, no deben usarlo las personas electrosensibles, porcentaje que la propia empresa -tras más de 10.000 tratamientos realizados- ha cifrado en un 3% de la población.

El segundo mecanismo utilizado (programa 2) es el endorfínico. Es decir, lo que hace elCefaly al excitar las fibras nerviosas del trigémino es aumentar la producción de endorfinas reduciendo con ello el umbral del dolor. Y previene la aparición de migrañas usándolo 20 minutos diarios en el programa 2. Según sus fabricantes la media de disminución progresiva cada mes es del 28%, a partir del cuarto de uso. En otras palabras, las crisis son menos frecuentes.

Cabe añadir que otra de las ventajas es que con su uso se reduce la ingesta de medicamentos. “Al no tener efectos secundarios –afirma Rigaux- sustituye o hace disminuir enormemente el consumo de medicamentos analgésicos. Todos sabemos que cuando tomamos medicamentos para el dolor de cabeza se produce una progresiva tolerancia a los mismos que nos obliga a ir aumentando la dosis para obtener los mismos efectos. Es más, el hecho de tomar cada vez más medicamentos se vuelve al final una de las causas de migraña y de más dolores de cabeza. Con el uso del Cefalyen cambio no se crea ese círculo vicioso. A diferencia de los fármacos su uso no es causa de nuevos dolores”.

Sólo resta añadir que el dispositivo ayuda asimismo a controlar el estrés pues hay un programa específico pensado para ello. Su uso –afirman los fabricantes- produce una relajación general y sensación de bienestar. “Durante la sesión –nos aseguraría Pierre Rigaux- se produce una sensación de relajación con tendencia hacia el sueño por lo que podríamos considerar que también tiene efecto antiestrés. Lo que no quiere decir que no podamos utilizarlo mientras realizamos actividades cotidianas. No es en cambio prudente usarlo cuando se conduce o realizan actividades que exigen concentración”.

AVANCES CIENTÍFICOS

El caso es que para validar la eficacia clínica del Cefaly se siguió durante 5 años a 10.000 personas que fueron tratadas con él en centros del dolor, hospitales universitarios y laboratorios especializados. Según Rigaux con excelentes resultados: “Desarrollamos los estudios en tres fases –nos explicaría-. La primera consistió en comprobar en personas sanas que no padecían migrañas si el dispositivo actuaba sobre el sistema trigeminal. En la segunda realizamos estudios pilotos con pacientes que sufrían migrañas o cefaleas y medimos la disminución de su dolor. Y ya en la tercera, con un número más grande de pacientes, se colocó el dispositivo a parte de las personas con los parámetros eléctricos correctos y a otra parte con parámetros eléctricos incorrectos del que no cabía esperar respuesta alguna. Lo hicimos primero en casos de cefaleas tensionales y ahora estamos recopilando los datos de los casos de migrañas. En todo caso a día de hoy hemos constatado que usando el dispositivo la frecuencia de las cefaleas tensionales disminuye un 66% y cuando se usa en las dos primeras fases de la migraña –antes del fuerte dolor de cabeza- la frecuencia por mes de uso disminuye el 28%. Podemos afirmar pues que tras dos meses de uso las personas sufren dos o tres veces menos crisis que antes. Además en el tratamiento de las cefaleas tensionales logramos eliminar el dolor en el 70% de los casos y en el de las migrañas el 15% cuando se usa en las dos primeras fases. Ahora bien,  tras doce semanas de uso llegamos a eliminar hasta el 40% del dolor”.

En otras palabras, según sus creadores tras el uso del Cefaly…

…el 87% afirma haber mejorado notablemente.
…el 79% redujo significativamente la ingesta de fármacos.
…dos de cada tres crisis de cefaleas tensionales se resolvieron con el programa 1.
….la sensibilidad dolorosa craneal se redujo un 65% tras 20 minutos de tratamiento.
…a un 66% la crisis dolorosa le disminuyó significativamente o le desapareció a los 20-40 minutos de tratamiento con el programa 1.
…al 59% se le redujo significativamente la frecuencia y duración de los episodios dolorosos.
…una de cada cuatro crisis de migraña fueron controladas con el programa 1.

Terminamos indicando que la empresa STX-Med -fabricante del dispositivo- tiene en marcha un proyecto ambicioso: la creación de pequeños microestimuladores implantables que puedan inyectarse sobre los nervios de músculos paralizados para tratar de actuar con impulsos eléctricos sobre ellos sin producir dolor. Aparatos que dispondrían de una pequeña batería que se podría recargar externamente con un dispositivo magnético. Pero mientras esa meta se alcanza el trabajo continúa con otros estudios cuyos objetivos se esperan conseguir a más corto plazo. “Estamos trabajando –nos diría Rigaux- para conseguir un dispositivo similar al Cefalyque actúe en la parte posterior del cráneo al nivel del nervio occipital. Y tenemos además otros dos proyectos: un aparato que actúe sobre el cerebro para medir la calidad del sueño, controlarlo y ver qué fases del mismo se desarrollan normalmente y cuáles no. Como nuestro sistema actual produce somnolencia pensamos que modificándolo y adaptándolo a las observaciones realizadas en el sueño podríamos conseguir la neuroestimulación en las fases en que se necesite. Será por tanto un sistema integrado capaz de medir cuándo la calidad del sueño empeora y en ese momento conseguir aumentar la profundidad del mismo. Además trabajamos sobre otro sistema para medir la fatiga muscular”.

En suma, el uso del Cefaly permite a las personas con cefaleas tensionales y migrañas disminuir el dolor de cabeza así como reducir la ingesta de fármacos -y, por ende, sus efectos negativos- pero volvemos a reiterarlo: la causa de ambas patologías suele estar en la intolerancia o alergia a algún alimento o fármaco, a un déficit nutricional, a una acidificación del organismo o a estar sometido a radiaciones electromagnéticas. Y si quien las sufre quiere resolver su problema debe buscar ahí las soluciones.

Francisco San Martin

Este reportaje aparece en
119
Septiembre 2009
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