Cuidados naturales para nuestros ojos

En la sociedad en la que vivimos los ojos son uno de los sentidos más utilizados y por ello de los que más sufren diariamente. Por otra parte, sólo hay que levantar un poco la mirada para darse cuenta del gran número de personas que hoy día lleva gafas o -aunque no se aprecie a primera vista- lentillas. Paralelamente, la publicidad estática en la calle, los reclamos publicitarios, los periódicos y revistas, los ordenadores, el coche, la televisión… nos incentivan a tener nuestra vista siempre activa, siempre en vigilia. Si a todo eso le sumamos la aglomeración urbana, la arquitectura “colmena” que reduce las distancias de visión y elimina el horizonte, nos daremos cuenta de que nuestra vista casi no tiene descanso en todo el día. Nuestra visión está enclaustrada, siempre en acción en las distancias cortas.

EL OJO

Podemos decir que la retina es la verdadera zona de visión del ojo. La luz pasa a través de la pupila, llega a la retina y a través del nervio óptico envía las ondas luminosas que se convertirán en imágenes en el cerebro. Pero también existen otras partes importantes que, como un todo, permiten el funcionamiento equilibrado del ojo: córnea, cristalino, coroides, etc. Además de las ya mencionadas, pupila y retina forman el globo ocular que se aloja en la órbita del ojo y, junto a los párpados y cejas -que tienen la importante misión de protegerle-, constituyen el aparato de la visión. No vamos a entrar en este artículo en la descripción de las distintas estructuras y elementos que permiten la visión ni en los intrincados mecanismos que la hacen posible aunque es algo verdaderamente sorprendente.

LA CULTURA DE LA SALUD

La Naturopatía, como hemos mencionado ya en otros  artículos, potencia la cultura de la salud y para ello elabora una serie de acciones higiénico-vitales que mantienen el equilibrio de la persona para que ésta desarrolle sus propios mecanismos de defensa ante cualquier agresión externa. Empecemos pues por esas reglas vitales para el cuidado de los ojos y posteriormente pasaremos a explicar los remedios naturales más adecuados en las alteraciones más comunes.

RELAJACIÓN PARA LOS OJOS

¿Cuándo fue la última vez que sintió sus ojos profundamente relajados? Tensión en los ojos, picor, sequedad, falta de brillo en la visión y otros muchos síntomas molestos desaparecerían si usted dedica unos minutos a relajar sus ojos.

¿Que no sabe hacerlo? Es muy simple. Acomódese en un lugar tranquilo donde nadie vaya a molestarle -tumbado/a sobre la cama o en un sillón cómodo- y dispóngase a relajar los ojos. Ciérrelos y concentre su atención en la zona. Sienta entonces cómo los párpados se relajan, cómo los músculos de las órbitas oculares se distienden, cómo son más elásticos. Sienta cómo la relajación aumenta reportándole bienestar. Visualice mentalmente -imagine- cómo una luz azul inunda  sus ojos. Y sienta cómo esa luz limpia y regenera toda la zona. Si no la “ve” no importa: imagine lo que estaría pasando si la viese. Mantenga esa relajación unos minutos. Sienta sus ojos completamente relajados. Ahora la temperatura de sus ojos es la que a usted le gusta sentir cuando están relajados. Siéntalos lubricados y suaves. Mantenga esa sensación durante cinco minutos. Finalmente abra los ojos despacio y mire a su alrededor. Mejor por la ventana -si puede- para buscar distancias largas. Observe la luz y disfrute de su vista.

EJERCICIO MATINAL PARA POTENCIAR LA VISIÓN

La mayor parte de las lentes correctoras que llevamos para facilitar la visión provocan la inactividad de los músculos que deberían realizar los ajustes necesarios para tal fin. Y, sin embargo, con sencillos ejercicios podríamos recuperar el tono de esos músculos y, como consecuencia, recuperar agudeza visual. Existen incluso gafas especiales sin cristales con una determinada forma geométrica que permiten incentivar el tono muscular. Siempre, claro, que esos ejercicios sean constantes y dediquemos unos minutos a ellos diariamente. Vea en los dibujos anexos cómo realizar esos ejercicios para potenciar los músculos oculares.

REMEDIOS NATURALES PARA LAS ALTERACIONES DE LOS OJOS 

Las enfermedades importantes de la vista requieren el tratamiento de un especialista así que en este artículo nos limitaremos a detallar algunas acciones naturales para paliar los síntomas de algunas alteraciones leves que pueden mejorar mediante tratamiento externo.

Todo el mundo conoce las innumerables propiedades del limón ya que se han escrito libros enteros sobre sus acciones sanadoras en el organismo humano. Pues bien, en esta ocasión detallaremos una de ellas para afrontar pequeñas infecciones y al mismo tiempo fortalecer la vista.

Estruje en medio vaso de agua o suero fisiológico medio limón y déjelo toda la noche al aire libre. Luego, por la mañana, con el líquido a temperatura ambiente, límpiese los ojos con una gasa estéril. Repita esta operación diariamente hasta que desaparezca la molestia.

Y si tiene alguna infección o los ojos cansados y rojos, eche en un recipiente pequeño veinte gotas de limón y veinticinco de suero fisiológico. Mézclelos luego bien y échese dos gotas en cada ojo por la mañana y por la noche. Conserve el líquido en la nevera. Y siga con ello seis o siete días hasta que se le pase el problema.

INFLAMACIÓN, CONGESTIÓN, CONJUNTIVITIS, GRANOS E IMPUREZAS 

Para cualquiera de estas alteraciones podemos preparar  la infusión de una -o la  mezcla de varias- de las siguientes plantas medicinales: manzanilla, hinojo, eufrasia, hojas de nogal, ruda, pétalos de rosa roja y hojas de malva.

Mezcle a partes iguales las plantas que vaya a utilizar -entre las mencionadas- a razón de dos cucharadas soperas por cada medio litro de agua. Luego límpiese los ojos con el agua resultante tras colar el contenido. El agua deberá estar tibia y puede hacerlo con una bañerita especial para este menester o con compresas empapadas en el líquido, que deberá renovar al enfriarse.

También puede utilizar las hojas de té verde que quedan después de hacer la infusión. Aplique las hojas sobre los ojos y manténgalas sobre ellos unos minutos. Repita esta operación un mínimo de tres veces al día.

Algunas de las alteraciones de los ojos tienen su origen en la mala calidad de nuestra sangre –impurezas y tóxicos- o en el mal funcionamiento de nuestro hígado. Por tanto, si además de actuar localmente para aliviar los síntomas lo hacemos también sobre el hígado y la sangre la mejoría no se hará esperar. Para las acciones con remedios naturales sobre la sangre y el hígado remitimos a nuestros lectores a las revistas números 11 y 12.

ALTERACIONES VISUALES Y FLORES DE BACH

Como ya hemos explicado en otras ocasiones, las esencias florales se recomiendan en función del estado de ánimo de la persona a tratar y no por los síntomas que esta presenta. Pero también recoge este método natural de salud la relación entre los síntomas y la localización de éstos con el estado psicológico que los está provocando. Por eso en el caso de las alteraciones visuales detendremos nuestra atención en la información que este enfoque nos trae para modificar la causa.

Así, cuando tenemos algún trastorno en la vista deberíamos preguntarnos qué es lo que no quiero ver ahora. Bueno, pues para ayudarnos a ver más claro podemos utilizar la esencia floral de Bach Chestnut Bud (Brote de Castaño).

Otras esencias que pueden ayudarnos a recuperar “visión” o resolver algunos de los trastornos de la vista que hemos mencionado según nuestro estado psicológico son Heather (Brezo) -para personas tan metidas en sí mismas que no ven nada más a su alrededor- y Clematis (Clematide) -para quienes están sumidos en un mundo de ensueño y no ven la realidad de su vida.

Podría seguir enumerando formas de pensar, sentir y actuar que provocarían los trastornos anteriormente referidos pero como ya hemos enumerado en varias ocasiones las treinta y ocho esencias florales de Bach invito desde aquí al lector a que reflexione sobre su estado actual y él mismo descubra la esencia más adecuada para su caso. Ello -no cabe duda- le reportará una información altamente beneficiosa para su recuperación.

Luis Jiménez

Este reportaje aparece en
14
Marzo 2000
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