Ketoprofeno: otro antiinflamatorio con un sinfín de efectos adversos

 

El ketoprofeno, principio activo de productos como Orudis -del laboratorio Sanofi-Aventis- o Ketoprofeno Ratiopharma -de Ratiopharma España– es otro antiinflamatorio no esteroideo derivado del ácido fenil-propinóico –como el Naproxeno o el Ibuprofeno de los que ya hemos hablado en esta sección- con actividad antiinflamatoria, analgésica y antipirética que al igual que otros antiinflamatorios no esteroideos se caracteriza sobre todo por la cantidad de reacciones adversas que puede provocar. 

Como ya hemos explicado en números anteriores qué es un antiinflamatorio no esteroideo pasemos directamente a analizar las fichas técnicas y prospectos de dos productos que tienen ketoprofeno como principio activo: Orudis -fármaco que Sanofi-Aventis comercializa en cápsulas, comprimidos, ampollas y supositorios- y Ketoprofeno Ratiopharm -de Ratiopharm España que puede encontrarse en cápsulas y supositorios- aunque centrándonos sólo en las cápsulas por ser la forma comercial de mayor consumo. Y recordemos -una vez más- que los datos recogidos en este texto son simplemente los que publican la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) y los propios laboratorios fabricantes.

INDICACIONES, PROPIEDADES Y POSOLOGÍA

Las fichas técnicas de la AEMPS explican que Orudis y Ketoprofeno ratiopharm están indicados en casos de “artritis reumatoide, artrosis, espondilitis anquilosante y episodios agudos de gota” añadiendo la Ficha del primero que es asimismo útil en “cuadros dolorosos asociados a la inflamación: dolor dental, traumatismos y dolor post-quirúrgico odontológico”.
En cuanto a sus Propiedades farmacodinámicas son casi idénticas por lo que mencionamos sólo las que alega Orudis. Y según éste el ketoprofeno“muestra actividad antiinflamatoria (a altas dosis) y analgésica (a dosis bajas)”al  inhibir la síntesis de las prostaglandinas en los tejidos corporales -y, por tanto, de la ciclooxigenasa, enzima que cataliza la formación de precursores de prostaglandina (endoperóxidos) a partir del ácido araquidónico-y de labradiquinina uno de los mediadores químicos de la inflamación y del dolor- a la vez que“previene la liberación de enzimas lisosomiales que provocan la destrucción tisular en las reacciones inflamatorias”. Luego añade que “los fenómenos descritos se producen a nivel periférico aunque también se ha podido demostrar que el ketoprofeno posee una acción analgésica a nivel del sistema central. La administración de ketoprofeno intraventricular en el cerebro inhibe la hiperalgesia experimental en animales. Por otra parte, el ketoprofeno atraviesa la barrera hematoencefálica e induce un descenso de prostaglandinas en el sistema nervioso central de la rata tras la administración subcutánea. La acción central parece confirmarse en el hombre ya que el ketoprofeno, administrado por vía intraventricular, aumenta el reflejo nociceptivo de flexión provocado por estimulación del nervio sural en sujetos sanos lo que no ocurre en pacientes con sección medular completa”.
En cuanto a las Propiedades farmacocinéticas ambos documentos indican que el ketoprofeno es “rápida y completamente absorbido en el tracto gastrointestinal”, que “la concentración plasmática máxima se obtiene en un tiempo (Tmax.) de 60-90 minutos tras la administración” y que la vida media plasmática oscila entre 1,5 a 2 horas. La unión a proteínas plasmáticas del ketoprofenose sitúa en torno al 99%. El producto difunde el líquido sinovial y atraviesa la barrera placentaria y la barrera hematoencefálica” así como que “la biotransformación del ketoprofenose efectúa principalmente mediante conjugación con ácido glucorónicoy, en mucha menor medida, mediante hidroxilación. Menos del 1% de la dosis de ketoprofenoadministrada se encuentra en la orina en forma inmodificada mientras que el componente glucuro-conjugado representa entre el 65 y el 85%”. Asimismo explica que “la excreción del ketoprofenose realiza principalmente por la orina. El 50% de la dosis se excreta en las primeras 6 horas tras su administración. En los 5 días que siguen a la administración oral el 75-90 % de la dosis se excreta por el riñón y el 1-8% por las heces”. Además determina unas poblaciones de riesgo cuando indican que “en pacientes ancianos se ha detectado una ligera modificación de los parámetros farmacocinéticos aunque no hay evidencia de repercusión clínica. En pacientes con cirrosis alcohólica se ha observado un descenso del aclaramiento plasmático. En pacientes con insuficiencia renal crónica se ha observado un alargamiento de la vida media de eliminación y un descenso del aclaramiento plasmático”.
Por lo que respecta a la Posología ambas fichas coinciden en que se administrarán “entre 100 y 200 mg al día según el cuadro clínico. Esta dosis será administrada en tomas de 50 mg regularmente repartida y junto al alimento”. En este punto la Ficha del producto de Sanofi-Aventis añade que “como pauta general se recomienda 150 mg al día y aumentar la dosis según respuesta. La dosis recomendada es de 1 a 3 cápsulas al día, durante o al final de una de las principales comidas. Debe tomarse con líquidos”. Por lo demás los dos documentos indican que “la dosis máxima diaria es de 200 mg. Antes de iniciar el tratamiento con una dosis de 200 mg diarios se deberá evaluar cuidadosamente el balance beneficio/riesgo; no se recomiendan dosis más altas”y que “se puede minimizar la aparición de reacciones adversas si se utilizan las menores dosis eficaces durante el menor tiempo posible para controlar los síntomas”.
La Ficha Técnica de AEMPS en el caso de Orudis cápsulas añade que “en los pacientes con insuficiencia renal y ancianos es aconsejable reducir la dosis inicial y mantener estos pacientes con la mínima dosis efectiva. Tan sólo debe considerarse un ajuste individual de la dosis una vez que haya sido verificada una buena tolerancia individual”, que los pacientes con insuficiencia hepática“deben ser cuidadosamente monitorizados y mantenidos con la mínima dosis efectiva” y que no se tienen datos de su seguridad y eficacia en niños.
Dicho esto pasemos a analizar las Advertencias y precauciones especiales de empleo que se recogen en las fichas.

ADVERTENCIAS Y PRECAUCIONES ESPECIALES DE EMPLEO

En este ámbito los documentos vuelven a ser prácticamente idénticos. Así, en referencia a los posibles riesgos gastrointestinales la ficha de Orudis dice que “durante el tratamiento con antiinflamatorios no esteroideos (AINE), entre los que se encuentra el ketoprofeno, se han notificado hemorragias gastrointestinales, úlceras y perforaciones (que pueden ser mortales) en cualquier momento del mismo, con o sin síntomas previos de alerta y con o sin antecedentes de acontecimientos gastrointestinales graves previos” y que “existe evidencia epidemiológica de que ketoprofeno puede asociarse con mayor riesgo de toxicidad grave gastrointestinal que otros AINE, especialmente cuando se utilizan dosis altas”. Y añade el documento que “el riesgo de hemorragia gastrointestinal, úlcera o perforación es mayor cuando se utilizan dosis crecientes de AINEen pacientes con antecedentes de úlcera, especialmente si eran úlceras complicadas con hemorragia o perforación, y en los ancianos” (de hecho a éstos les aconseja comenzar el tratamiento con la menor dosis posible e ingerir a la vez inhibidores de la bomba de protones para proteger el estómago). El texto añade que “se debe advertir a los pacientes con antecedentes de toxicidad gastrointestinal, y en especial a los ancianos, que comuniquen inmediatamente al médico cualquier síntoma abdominal infrecuente (especialmente los de sangrado gastrointestinal) durante el tratamiento y en particular en los estadios iniciales”. Agregando que “se debe recomendar una precaución especial a aquellos pacientes que reciben tratamientos concomitantes que podrían elevar el riesgo de úlcera o sangrado gastrointestinal como los anticoagulantes orales del tipo dicumarínicos, y los medicamentos antiagregantes del tipo ácido acetilsalicílico así como que “se debe mantener cierta precaución en la administración concomitante de corticoides orales y de antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS)”. Finalmente se añade que “los AINE deben administrarse con precaución en pacientes con antecedentes de colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn pues podrían exacerbar dichas patologías”.
Y eso sólo en lo que respecta a los riesgos gastrointestinales. Porque el ketoprofeno también puede provocar problemas cardiovasculares y cerebrovasculares. Ambas fichas afirman que “se debe tener una precaución especial en pacientes con antecedentes de hipertensión y/o insuficiencia cardiaca ya que se ha notificado retención de líquidos y edema en asociación con el tratamiento con AINE, que “datos procedentes de ensayos clínicos y de estudios epidemiológicos sugieren que el empleo de algunos AINE (especialmente en dosis altas y en tratamientos de larga duración) se puede asociar con un moderado aumento del riesgo de acontecimientos aterotrombóticos (por ejemplo infarto de miocardio o ictus). No existen datos suficientes para poder confirmar o excluir dicho riesgo en el caso de ketoprofeno. Y añade: “En consecuencia, los pacientes que presenten hipertensión, insuficiencia cardiaca congestiva, enfermedad coronaria establecida, arteriopatía periférica y/o enfermedad cerebrovascular no controladas sólo deberían recibir tratamiento con ketoprofeno si el médico juzga que la relación beneficio-riesgo para el paciente es favorable. Esta misma valoración debería realizarse antes de iniciar un tratamiento de larga duración en pacientes con factores de riesgo cardiovascular conocidos (por ejemplo, hipertensión, hiperlipidemia, diabetes mellitus, fumadores)”.
Además puede haber reacciones cutáneas graves: “Se han descrito reacciones cutáneas graves, algunas mortales, incluyendo dermatitis exfoliativa, síndrome de Stevens-Johnson y necrolisis epidérmica tóxica con una frecuencia muy rara, menor de 1 caso cada 10.000 pacientes en asociación con la utilización de AINE. Obviamente se aconseja suspender la ingesta “ante los primeros síntomas de eritema cutáneo, lesiones mucosas u otros signos de hipersensibilidad” Igualmente se recuerda que debe evitarse la administración concomitante con otros AINE “incluyendo los inhibidores selectivos de ciclooxigenasa-2”. En cuanto a los ancianos se reconoce que “sufren una mayor incidencia de reacciones adversas a los AINE, concretamente hemorragias y perforación gastrointestinales, que pueden ser mortales”.
Y por si lo dicho no fuera aún suficiente para aterrorizar a cualquier potencial consumidor diremos que Orudis advierte de que “al comienzo del tratamiento es necesario vigilar la función renal en pacientes con alteraciones cardíacas, cirrosis y nefrosis, insuficiencia renal crónica, pacientes sometidos a tratamientos con diuréticos y particularmente pacientes de edad avanzada” porque en ellos“puede producir una reducción del flujo renal sanguíneo causada por la inhibición de las prostaglandinasy originar así una descompensación renal”, que “el efecto antiinflamatorio, analgésico y antipirético del ketoprofenoen procesos infecciosos puede enmascarar síntomas de la evolución de la infección como la fiebre” y que “deben determinarse los niveles de transaminasas periódicamente en aquellos pacientes con determinaciones de la función hepática alterada o con historial de alteraciones hepáticas, particularmente en los tratamientos a largo plazo” porque “ocasionalmente se han descrito casos de ictericia y hepatitis”. Agregando que “si se presentan alteraciones visuales, como visión borrosa, el tratamiento debe interrumpirse”. Asimismo se reconoce que el ketoprofenopuede ”alterar la fertilidad femenina”. Y tampoco debe ingerirse en caso de embarazo al haber “aumento del riesgo de aborto y de malformaciones cardiacas y gastroquisis”. Es más, tampoco se recomienda ingerirlo durante la lactancia porque “no se sabe si el ketoprofeno se elimina en la leche materna”.
Recogemos por último la información contenida en la Ficha de Orudis –que elegimos por ser la más completa- sobre posibles Interacciones con otros medicamentos que diferencia entre “asociaciones no recomendadas”, “asociaciones que requieren precauciones de uso” y “asociaciones a tener en cuenta”.
Pues bien, según esa ficha no debe tomarse ketoprofeno simultáneamente con salicilatos, con otros AINEs, con anticoagulantes, con antiagregantes plaquetarios, con corticoides o con inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina porque aumentaría el riesgo de úlceras y hemorragias gastrointestinales, con litio porque podría aumentar la litemia -y, por ende, la toxemia- y con metotrexato a dosis altas porque podría aumentar la toxicidad hematológica.
En cuanto a las sustancias que exige tomar “precauciones” se trata de los diuréticos, la pentoxifilina, los inhibidores de la ECA, los antagonistas de la Angiotensina II y el metotrexato a dosis bajas. Finalmente hay que tener en cuenta que aunque en menor medida también pueden provocar reacciones adversas los antihipertensores (betabloqueantes, inhibidores de la ECA y diuréticos) , los trombolíticos –aumenta el riesgo de sangrado- y el Probenecid.
Cabe añadir que como puede provocar sueño, vértigo y/o convulsiones su ingesta puede alterar lacapacidad para conducir vehículos o utilizar máquinas.

REACCIONES ADVERSAS

Y aún nos quedan las posibles “reacciones adversas”. La Ficha de Orudis dice que los que “se observan con mayor frecuencia son de naturaleza gastrointestinal. Pueden producirse úlceras pépticas, perforación o hemorragia gastrointestinal, en algunos casos mortales, especialmente en los ancianos. También se han notificado náuseas, vómitos, diarrea, flatulencia, estreñimiento, dispepsia, dolor abdominal, melena, hematemesis, estomatitis ulcerosa, exacerbación de colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn. Se ha observado menos frecuentemente la aparición de gastritis”. Dicho lo cual describe todos estos posibles problemas:
Trastornos hematológicos: trombocitopenia, anemia debida a sangrado, agranulocitosis y aplasia medular.
Trastornos psiquiátricos: somnolencia y cambios de humor.
Trastornos del sistema nervioso: mareos, parestesia y convulsiones.
Trastornos visuales: entre ellos, visión borrosa.
Trastornos auditivos: tinnitus.
Trastornos cardiovasculares: edema, hipertensión arterial, insuficiencia cardiaca, infarto de miocardio e ictus.
Trastornos respiratorios: ataque asmático y broncoespasmo (sobre todo en pacientes con hipersensibilidad a la aspirina y a otros AINEs).
Trastornos hepatobiliares: lesión hepática, elevación de los niveles de transaminasas y hepatitis.
Trastornos cutáneos: reacciones ampollosas incluyendo el Síndrome de Stevens Johnson y la Necrolisis Epidérmica Tóxica.
Reacciones de hipersensibilidad: erupciones exantemáticas (rash), prurito, urticaria, angioedema, fotosensibilidad y alopecia.
Trastornos renales: insuficiencia renal aguda, nefritis intersticial y síndrome nefrótico.
Trastornos generales: dolor de cabeza, edema, aumento de peso, alteración del gusto y reacciones anafilácticas (incluyendo un posible shock).

CONTRAINDICACIONES

El ketoprofeno no deben ingerirlo las mujeres embarazadas, los niños menores de 15 años, las personashipersensiblesal producto,al ácido acetilsalicílico o a cualquier otro AINE (puede provocarlescuadros graves, a veces mortales),quienes tienen o han tenido úlcera péptica, quieneshan sufrido hemorragia gastrointestinal y/o perforacióny quienes tienen problemas de insuficiencia hepática, renalo cardiaca grave.
Dicho esto cabe recordar una vez más al lector que en nuestra opinión tomar antiinflamatorios no se justifica más que en contadísimas ocasiones ya que existen alternativas naturales a tan peligrosos fármacos.

 

L.J.

Este reportaje aparece en
112
Enero 2009
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