Codeína: otro analgésico sintético con efectos secundarios serios

En 1832 el químico francés Pierre-Jean Robiquet extrajo del opio un alcaloide con propiedades sedantes, antitusivas y analgésicas –la codeína o metilmorfina– que incluso a las dosis terapéuticamente adecuadas, sola o mezclada con paracetamol, puede provocar malestar, estreñimiento, náuseas, mareos, vértigo, somnolencia, obnubilación, disforia, prurito, constipación, aumento de la presión en el tracto biliar, retención urinaria e hipotensióny generar dependencia e intoxicar el organismo si se abusa de ella. Es más, a dosis altas o mantenidas en el tiempo puede producir –entre otros efectos adversos- introversión, depresión respiratoria, temblores, obstrucción prostática y disfunción renal. Y si se abusa de forma crónica a altas dosis provocar fallos renales graves, úlcera péptica, trastornos y hemorragias gastrointestinales, ictericia, hipoglucemia, trombocitopenia, agranulocitosis, leucopenia, neutropenia, anemia hemolítica, cefalea, alteraciones de la tensión arterial, arritmias, reacciones de hipersensibilidad, convulsiones y trastornos psiquiátricos. Es más, en algunos casos puede llegar a aparecer apnea, colapso circulatorio, parada cardiaca y muerte.  ¿Cree pues el lector que realmente se justifica su consumo habitual? 

La codeína es un alcaloide que -como la morfina, la heroína y la metadona- se extrae del opio. Actualmente se consume bien solo, bien combinado con paracetamol, con ácido acetilsalicílico o con ambas sustancias a la vez. Y de ahí que esté hoy presente en decenas de fármacos bajo muy distintas denominaciones lo que nos obliga a consultar las fichas técnicas y prospectos de varios: unos que únicamente contienen codeína y otros que la asocian con paracetamol para potenciar su efecto analgésico (hemos optado por analizar esta combinación en lugar de la del ácido acetilsalicílico porque es, con diferencia, la más frecuente).
Los fármacos que llevan sólo codeína y se comercializan en España son Toseína Solución Oral -del laboratorio Italfármaco-, Notusín Solución Oral -de Laboratorio Medea-, Bisoltus Solución Oral -de Laboratorios Boehringer Ingelheim- y Codeisan Jarabe -de Laboratorios Belmac.
En cuanto a los que contienen además paracetamol nos hemos centrado en Bolidol sobres –del laboratorio Italfármaco– y Analgiplus comprimidos -del laboratorioFaes Farma- aunque, como ya hemos avanzado, hay otros muchos en el mercado como Algidol -de Laboratorios Berenguer Infale-, Fiorinal Codeína -de Artis Pharma y que además de paracetamol lleva ácido acetilsalicílico-, Dolviran -de Kern Pharma-, Gelocatil Codeína -de Laboratorios Gelos-, Termalgín Codeína -de Novartis Farmacéutica- y Perduretas Codeína -de Laboratorios Asociados Nupel-, por citar sólo algunos ejemplos.
Debemos empezar diciendo que si algún lector quisiera leer en la web de la Agencia Española del Medicamento (AGEMED) la Ficha Técnica o el Prospecto de muchos de estos fármacos se encontrará con la sorpresa de que no puede porque, de forma incomprensible, tales documentos “no se encuentran disponibles”. Afortunadamente los pocos que sí están “disponibles” demuestran que estamos ante otro fármaco sintético que exige precaución antes de tomarlo.
Porque como ya adelantamos la codeína es un alcaloide que se encuentra de forma natural en el opio y por tanto presenta algunas características comunes con otras sustancias de la misma familia: la heroína, la metadona, la dihidrocodeína… Entre ellas que todas son derivados de la adormidera (de hecho codeína procede de una raíz griega que significa “cabeza de adormidera”) y se trata de una planta de potente acción analgésica y depresora del sistema nervioso central que genera dependencia y, por tanto, cuando se suspende o reduce su administración aparece el síndrome de abstinencia. Y aunque se alega que ese riesgo y su toxicidad son menores que con la morfina lo cierto es que la codeína se metaboliza en el hígado produciendo pequeñas cantidades de morfina (se calcula que al menos el 10% de la codeína ingerida se convierte en morfina en el interior del organismo).
En suma, aunque la codeína tiene una potencia analgésica y una acción depresora del sistema nervioso central menores que la morfina se valoran sus propiedades antitusígenas y sedantes. Y como provoca estreñimiento se usa para tratar la diarrea.
En cuanto a los efectos secundarios de su consumo -reconocidos por numerosos expertos pero no siempre recogidos en los prospectos y fichas técnicas- destacan las náuseas, mareos, vértigos, vómitos y somnolencia. Y a dosis altas o mantenidas en el tiempo introversión, depresión respiratoria, fuerte sensación de calor o temblores, entre otros. Es más, si se abusa de forma crónica de dosis elevadas de codeína la situación puede derivar en fallos renales graves, úlcera péptica, hemorragias gastrointestinales, anemia y trastornos psiquiátricos.

INDICACIONES, PROPIEDADES Y POSOLOGÍA

Según la Ficha Técnica de la AGEMED las indicaciones terapéuticas de Toseína Solución Oral -del laboratorio Italfármaco- y de Notusín Solución Oral -de Laboratorios Medea- son “el tratamiento sintomático de la tos improductiva” (en el Prospectodel primer preparado se dice que “la codeínaes un eficaz agente antitusígeno tanto en afecciones respiratorias agudas como crónicas lo que permite suprimir los accesos de tos persistente, propios de determinadas enfermedades del aparato respiratorio”), las de Bisoltus Solución Oral -del Laboratorio Boehringer Ingelheim- el “tratamiento de la tos improductiva en procesos tales como gripe y resfriados, tos ferina, laringitis, laringotraqueitis, enfisema, neumonía, pleuritis, neumoconiosis, tuberculosis” y las de Codeisan Jarabe -de Laboratorios Belmac- el “alivio de la tos” a lo que añade que “la codeínaes un antitusígeno eficaz tanto en situaciones agudas como crónicas. A la dosis antitusígena la codeínaposee acciones analgésicas y sedantes leves”.
En cuanto a los productos que además de codeína contienen paracetamol las indicaciones terapéuticas de los sobres Bolidol -del laboratorio Italfármaco- son un escueto “dolor de intensidad moderada” mientras que las de los comprimidos Analgiplus –del laboratorio Faes Farma– son “el alivio del dolor de intensidad leve a moderada que no responde a la utilización de uno de los dos analgésicos por separado” aunque en la Ficha de la AGEMED de este último producto se puede leer que“contiene paracetamol, analgésico y antipirético de comprobada eficacia cuya actividad es potenciada por el efecto de la codeína, analgésico central. Por ello es un preparado destinado al tratamiento del dolor de intensidad moderada. Es especialmente útil en el tratamiento sintomático del dolor postraumático, postoperatorio y del postparto, dolor reumático, lumbago, neuralgias, ciática, dolor de la menstruación, cefalea, odontalgias y dolor provocado por un proceso neoplásico así como en los estados febriles”.
Tales indicaciones estarían justificadas por las diferentes propiedades farmacológicas de la codeína –o del paracetamol o de ambos a la vez, según el producto- que se recogen en las correspondientes fichas técnicas. Y adelantamos que para no hacer demasiado extenso este texto vamos a referir sólo la descripción que de Bolidol y Analgiplus hace la AGEMED por ser las más completas. Eso sí, como quiera que ya hablamos de las propiedades del paracetamol en el nº 106 (léalo en nuestra web:www.dsalud.com) vamos a centrarnos en esta ocasión en las de la codeína. En todo caso veamos antes lo que menciona la Ficha Técnica de Analgiplus refiriéndose a la asociación de los dos principios: Paracetamol y codeína están dotados de acciones farmacológicas bien definidas y conocidas desde hace años. Por otra parte, diversos estudios corroboran que la asociación de un analgésico como el paracetamol con un opiáceo débil como la codeína potencia la acción analgésica de ambos, destacando que las dosis eficaces en estos casos están muy alejadas de las que podrían producir dependencia y toxicidad. El conjunto de efectos farmacológicos de carácter analgésico obtenidos por la asociación hace que la especialidad esté indicada en el tratamiento del dolor de intensidad moderada”. Y sobre Bolidol dice: “Esta asociación de paracetamol y fosfato de codeína –la sal de codeína de la que está compuesto este preparado- posee una actividad antiálgica significativamente superior a la de cada uno de estos componentes por separado con un efecto más prolongado en el tiempo”.
Dicho esto pasamos a analizar las propiedades farmacodinámicas de la codeína. De ella, la Ficha de Toseína dice que “es un analgésico-antitusígeno de acción central” que “coincide con la morfina, de la que deriva, en que posee acciones analgésicas, béquicas y antidiarreicas pero su efecto analgésico es moderado y es antitusígeno”, que “suprime el reflejo de la tos mediante una acción directa central” y que “el efecto antitusígeno se alcanza con dosis subanalgésicas o en la parte inferior del rango de dosificación como analgésico pero a la dosis antitusígena también posee un moderado efecto analgésico y sedante leve”. Y añade la Ficha de Notusín -casi idéntica en lo demás a la de Toseína– que “asimismo parece ejercer un efecto desecante sobre la mucosa del tracto respiratorio y un aumento de la viscosidad de las secreciones bronquiales”.
Además la Ficha elaborada por la AGEMED para Bolidol dice que “es un analgésico opioide con mucha menor potencia analgésica que la morfina. La codeína destaca por tener efectos antitusígenos y constipantes. Difiere de la morfina porque no crea una dependencia seria. La codeína se une a ciertos receptores opioides que median en la analgesia espinal, sedación y miosis”. La de Analgiplus, sin embargo, es mucho más extensa en sus explicaciones: “La codeína es un analgésico central derivado de la morfina. La analgesia producida por opiáceos es debida a acciones a distintos niveles del sistema nervioso central en los que se encuentran involucrados diversos sistemas de neurotransmisores. Se cree que la acción analgésica de la codeínase debe a su conversión parcial en morfina. Sin embargo, el riesgo de habituación y dependencia de la codeína es muy inferior al de la morfina por su casi nula afinidad por los receptores opioides y por la baja tasa de transformación en morfina. La codeína tiene efectos sedantes, analgésicos y antitusígenos al igual que la morfina pero sus efectos secundarios, reacciones adversas y características narcóticas son muchos menores lo que permite su adecuado uso farmacológico como analgésico. La analgesia producida por la codeína es eficaz en dolores de intensidad leve o moderada”. Y añade que “la acción analgésica de la codeína es independiente de la antitusígena. Esto es debido a que la codeína, al igual que otros opiáceos, actúa a nivel de los receptores para el dolor que son diferentes a los de la tos”.
En cuanto a las propiedades farmacocinéticas en la Ficha de Toseína se puede leer que “la codeína y sus sales se absorben en el tracto gastrointestinal. La absorción y la distribución es muy rápida”. Tanto que, según se dice, las máximas concentraciones plasmáticas de dicho principio activo se producen aproximadamente en una hora. Pero, una vez más, preferimos las fichas de Bolidol y de Analgiplus por ser más completas. Ambos preparados recogen de manera separada las propiedades del paracetamol y las de la codeína. Nos fijamos en las del opiáceo. A este respecto la Ficha de Bolidol dice que “la absorción de la codeína por vía oral es rápida, del orden del 90%, lográndose la concentración plasmática máxima alrededor de 1 hora de la administración. La vida media plasmática es de 3-4 horas” mientras que la de Analgiplus explica que “el fosfato de codeína se absorbe a partir del tracto gastrointestinal y desde los espacios intravasculares es rápidamente distribuido a los diversos tejidos del organismo con especial preferencia hacia los órganos parenquimatosos como el hígado, el bazo o el riñón. Tras su absorción la codeína alcanza sus máximos niveles entre 1 y 2 horas aproximadamente después de la administración, los cuales se mantienen y persisten de 4 a 6 horas”. Y añade: “La codeína cruza la barrera hematoencefálica y se encuentra en los tejidos fetales y en la leche materna. No se une prácticamente a las proteínas plasmáticas y no se acumula en los tejidos corporales. La vida media plasmática es de 2,5 a 4 horas”.
Por lo que respecta a su metabolismo y eliminación la Ficha Técnica de Bolidol dice que “alrededor del 86% de la dosis administrada es excretada en la orina de 24 horas en forma libre o bien como metabolitos” y explica que “existe un metabolito presistémico del orden del 50%. Un 5-15% de dosis es transformada en morfina por o-demetilación y se sugiere que ésta o el glucurónido de la morfina es el responsable del efecto analgésico de la codeína. Por N-demetilación se origina norcodeína que se excreta en forma de glucurónido (10-20% de la dosis). Del material excretado por la orina, del 40-70% de la dosis, corresponde a la codeína libre o conjugada”. La Ficha de Analgiplus es aún más concreta: “La codeína se metaboliza en el hígado y se elimina por la orina, en su mayoría en forma inactiva. La eliminación de la codeína es, pues, principalmente por vía renal y el 90% de la dosis oral se excreta durante las 24 horas posteriores a la administración. Los productos excretados por la orina consisten en codeína libre y en su derivado glucurónido-conjugado (alrededor del 70%), norcodeína libre y conjugada (alrededor del 10%), morfina libre y conjugada (alrededor del 10%), normorfina (4%) y hidrocodona (1%). El resto de la dosis se excreta por las heces”.
Por lo que se refiere a la Posología las pautas a seguir dependerán básicamente de la forma de presentación del producto y de la edad del paciente. Así, la mayoría de los medicamentos analizados –Notusín, Toseína, Bosiltus y Codeisan– indican en sus fichas técnicas y en sus prospectos que no se recomienda su administración a menores de 2 años mientras que las fichas de Bolidol y Analgiplus dicen expresamente que sólo se administrarán estos preparados a adultos y niños mayores de 15 años. En cuanto a las cantidades y número de tomas dependerá de si el producto se presenta en forma de solución oral (Toseína, Bisoltus o Notusín), de jarabe (Codeisan), de sobres efervescentes (Bolidol) o de comprimidos (Analgiplus) pero lo común es que se recomiende espaciar las tomas un mínimo de 4 horas y no sobrepasar los 120 mg de producto en 24 horas (remitimos al lector interesado a los propios prospectos para tener más detalles de las dosis y las tomas). 

ADVERTENCIAS Y PRECAUCIONES ESPECIALES DE EMPLEO

En primer lugar cabe señalar que cada una de las fichas de los diferentes productos que analizamos en este texto hace una advertencia acerca de los distintos excipientes que contiene su preparación y que a determinadas personas les pueden provocar reacciones indeseadas. No podemos pues, por razones de espacio, incluir el listado completo de los excipientes que contienen cada uno de estos preparados por lo que recomendamos al lector que los revise si piensa tomar alguno de estos fármacos (o cualesquiera otros, cabría añadir). Dicho lo cual, mencionaremos que de entre las fórmulas que sólo contienen codeína citaremos las Advertencias de la Ficha Técnica de Toseína ya que contiene mayor número de datos. Y en ella se puede leer que “los niños menores de 2 años pueden ser más sensibles al efecto depresor respiratorio de este medicamento” y que “la excitación paradójica es especialmente probable en pacientes pediátricos”. Y continúa: “Los ancianos, asimismo, pueden ser más sensibles a los efectos de este medicamento, especialmente a la depresión respiratoria; además son también más propensos a padecer hipertrofia, obstrucción prostática y disfunción renal relacionada con la edad y tienen más probabilidades de efectos adversos por la retención urinaria inducida por los opiáceos. Por metabolizar o eliminar este medicamento más despacio que los adultos jóvenes pueden ser necesarias dosis menores o intervalos de dosificación más largos”. También se dice que “debe administrarse con precaución en determinados pacientes como los que presenten deterioro de la función cardiaca, hepática o renal así como en casos de hipotiroidismo, esclerosis múltiple, colitis ulcerosa crónica, afecciones de la vesícula biliar y enfermedades que cursen con disminución de la capacidad respiratoria” (la Ficha de Bisoltus añade a los pacientes que presenten hipertrofia prostática), que “la administración de codeína puede oscurecer el diagnóstico o la evolución clínica de pacientes con procesos abdominales agudos”, que “al igual que otros narcóticos provoca reacciones adversas que pueden oscurecer la evolución clínica de pacientes con traumatismos craneoencefálicos”, que “con la administración repetida de este fármaco puede aparecer dependencia física y tolerancia. La administración debe suspenderse gradualmente tras tratamientos prolongadas” y que “se informa a los deportistas de que este medicamento contiene un componente que puede establecer un resultado analítico de control de dopaje como positivo”.
Bien, pues la Ficha de Bolidol añade algunas Advertencias a las ya recogidas en la de Toseína. Así, menciona que “se deberá administrar este medicamento con precaución evitando tratamientos prolongados en pacientes con anemia, con insuficiencia cardiorrespiratoria crónica o con afecciones pulmonares”, que “en caso de insuficiencia renal grave (aclaramiento de la creatinina inferior a 10 ml/min), la dosis total diaria se reducirá en un 50% y el intervalo entre 2 tomas será como mínimo de 8 horas”, que “la utilización de paracetamol –recordamos que este preparado contiene dosis importantes de este principio activo- en pacientes que consumen habitualmente alcohol (tres o más bebidas alcohólicas al día) puede provocar daño hepático” y que “en alcohólicos crónicos no se debe administrar más de 2g/día de paracetamol (el lector puede encontrar más Advertencias sobre el uso de paracetamol en el nº 106).
Por último reseñamos las Precauciones recogidas en la Ficha Técnica de Analgiplus ya que contiene datos no recogidos en las anteriores. Así, por ejemplo, se dice que este preparado “se administrará con precaución en pacientes con trastornos de la función hepática y/o renal, anemia, insuficiencia cardiorrespiratoria crónica, asma bronquial, otras enfermedades cardiacas o pulmonares, en pacientes debilitados y ancianos, con lesiones intracraneales, hipotiroidismo, insuficiencia suprarrenal e hipertrofia prostática”, que “en caso de trauma cerebral y presión intracraneal elevada la codeína puede aumentar la presión del líquido cefalorraquídeo” y que “la administración prolongada y excesiva de codeína, al igual que otros analgésicos opiáceos mayores, puede ocasionar dependencia psíquica, dependencia física y tolerancia con síntomas de abstinencia consecutivos a la suspensión súbita del fármaco. Por esta razón debe ser prescrito y administrado con el mismo grado de precaución que otros analgésicos mayores, principalmente en pacientes con tendencia al abuso y adicción. Después de tratamientos prolongados debe interrumpirse gradualmente la administración”.
Dicho esto y antes de pasar a analizar otros epígrafes es oportuno señalar que la mayoría de los productos analizados contiene un apartado denominado Datos preclínicos sobre Seguridad en el que se recoge información idéntica o muy similar a ésta que se puede leer en la Ficha Técnica de Toseína: “La codeína produce efectos adversos similares a otros opiáceos que incluyen depresión respiratoria, náuseas, vómitos, mareos, obnubilación, disforia, prurito, constipación, aumento de la presión en el tracto biliar, retención urinaria e hipotensión pero tiene menor posibilidad de crear dependencia y menor potencial de abuso que otros agonistas opiáceos debido a que su potencia es comparativamente menor con las dosis usuales”. Por lo que respecta a la Ficha de Analgiplus recoge que “los diversos estudios existentes de toxicidad aguda, subaguda y crónica de los dos principios activos –se refiere a codeína y paracetamolasí como la amplia utilización de esta asociación desde hace muchos años confieren al preparado un amplio margen de seguridad y eficacia terapéutica. Por otra parte, aunque no se han descrito efectos teratogénicos en humanos algunos estudios en animales revelan una posible inducción de malformaciones congénitas y retrasos de osificación con la codeína. Por todo ello no debe administrarse durante el embarazo a menos que los beneficios superen los riesgos potenciales. En lo referente a los estudios de mutagénesis y de carcinogenia no se han observado efectos de este tipo con ambos principios activos”. Respecto al embarazo las fichas de Toseína y Codeisan añaden que “la codeína atraviesa la barrera placentaria. El uso regular durante el embarazo puede producir dependencia física en el feto lo que ocasiona síntomas de abstinencia en el neonato por lo cual se debe evaluar la relación riesgo-beneficio antes de su administración a mujeres embarazadas y en cualquier caso no se utilizará durante los tres primeros meses de embarazo”. En la Ficha de Bolidol se dice además que “el paracetamol atraviesa la placenta por lo que se recomienda no administrar salvo caso de necesidad” y que “la codeína puede prolongar el parto. Por otra parte, la utilización cerca del parto y a dosis altas puede provocar depresión respiratoria neonatal. No se aconseja el uso durante el parto si se espera un niño prematuro; asimismo se recomienda observación estricta del recién nacido cuya madre recibió opiáceos durante el parto”.
En cuanto a la lactancia el Prospecto de Toseína dice que “la codeínase excreta en la leche materna por lo que se debe tener precaución cuando se le administra a una madre lactante” y la Ficha de Analgiplus recuerda que tanto codeína como paracetamol “pueden excretarse en la leche materna y aunque a las dosis habituales las concentraciones son bajas es aconsejable suspender la lactación en caso de administración de la especialidad o bien interrumpir la medicación en caso de proseguir con la lactancia”. Cabe señalar, antes de continuar, que hace poco más de un año la Administración de Fármacos y Alimentos (FDA) de Estados Unidos lanzó una alerta sobre el consumo de codeína por las madres que estén dando el pecho por el riesgo de provocar una sobredosis de morfina en los recién nacidos. Decisión que tomó tras saberse que la codeína ingerida por la madre –parte de la cual se transforma en su interior en morfina, como antes explicamos- se excreta a través de la leche y puede provocar en el lactante una sobredosis que podría ser no ya peligrosa sino letal. De hecho la FDA pidió a los fabricantes de fármacos con codeína que incluyan un aviso en las etiquetas sobre los peligros de contaminar con morfina la leche materna.
Cabe agregar que los prospectos de los productos que contienen únicamente codeína reconocen que ésta “puede producir en personas sensibles una ligera somnolencia de forma que puede deteriorar la capacidad mental y/o física requerida para la realización de actividades potencialmente peligrosas como la conducción de vehículos o el manejo de maquinaria”. Los productos que además suman a su composición el paracetamol recuerdan en sus prospectos que “el alcohol puede potenciar este efecto por lo que no se deberán tomar bebidas alcohólicas durante el tratamiento”.

REACCIONES ADVERSAS

En suma, ¿cree aún el lector que compensa ingerir codeína –sola o mezclada con paracetamol– para toser algo menos teniendo en cuenta los posibles efectos secundarios? ¿No será quizás mejor optar por un simple preparado de miel y limón, una infusión de orégano o mantener jugo de cebolla diluido en la boca por poner ejemplos simples?
Piénseselo porque los prospectos de Notusín, Codeisan, Toseína y Bisoltus coinciden en señalar que “los efectos secundarios más frecuentes de la codeína a las dosis terapéuticas son: estreñimiento, náuseas, vómitos, mareos y somnolencia”, que “raramente pueden aparecer erupciones cutáneas en pacientes alérgicos”, que “de forma poco frecuente se han descrito convulsiones, confusión mental, euforia, disforia y prurito” y que “a dosis más elevadas puede producir depresión respiratoria” (el prospecto de Bisoltus añade que también puede ocasionar dependencia si se administra en dosis elevadas y a largo plazo).
En cuanto a Bolidol y Analgiplus, además de enumerar las posibles reacciones adversas debidas al paracetamol –de las que menciona que puede dañar el hígado, entre otras- dice la Ficha Técnica que la codeína puede provocar las siguientes reacciones:

A) Generales.
Raras: malestar y somnolencia (en los prospectos de los otros productos se consideraban frecuentes).
Muy raras: reacciones de hipersensibilidad que oscilan entre una simple erupción cutánea o una urticaria y shock anafiláctico. Fiebre.

B) Tracto gastrointestinal.
Raras: estreñimiento, náuseas (frecuentes en los otros productos ya analizados).
Muy raras: ictericia.

C) Metabólicas.
Muy raras: hipoglucemia.

D) Hematológicas.
Muy raras: trombocitopenia, agranulocitosis, leucopenia, neutropenia y anemia hemolítica.

Además, tanto en los prospectos –de forma más breve- como en las fichas técnicas de los distintos productos se puede leer que “la ingestión accidental de dosis muy elevadas (de codeína) puede producir excitación inicial, ansiedad, insomnio y posteriormente, en ciertos casos, somnolencia, cefalea, alteraciones de la tensión arterial, arritmias, sequedad de la boca, reacciones de hipersensibilidad, taquicardia, convulsiones, trastornos gastrointestinales, náuseas, vómitos y depresión respiratoria” y se aconseja en estos casos acudir inmediatamente a un centro médico donde se trate la sobredosis de este opiáceo ya que, como se puede leer en la Ficha de Toseína “en la intoxicación grave puede aparecer apnea, colapso circulatorio, parada cardiaca y muerte”.

INTERACCIONES

No todos los documentos examinados son igual de exhaustivos a la hora de señalar las posibles interacciones de la codeína con otros fármacos. De ahí que, entre todos ellos, nos centremos en la Ficha Técnica de Bolidol ya que señala de forma muy clara qué medicamentos deben evitar quienes decidan tomar codeína o codeína con paracetamol. Ahora bien, como las interacciones del paracetamol ya las detallamos en el nº 106 vamos a centrarnos en las del opiáceo. Y según el mencionado documento la codeína interacciona con:
Nalbufina, buprenorfina y pentazocina. Y ello porque “la asociación con agonistas-antogonistas morfínicos está contraindicada debido a la disminución del efecto analgésico por bloqueo competitivo de los receptores, con riesgo de aparición de síndrome de abstinencia” .
Alcohol: “Potencia el efecto sedante de los analgésicos morfínicos”.
-Antidepresivos, sedantes, antihistamínicos H1 sedantes, ansiolíticos, hipnóticos neurolépticos, clonidina -y relacionados- ytalidomida pues producen la“potenciación de la depresión central”.
-Otros analgésicos morfínicos, barbitúricos y benzodiacepinas:“Riesgo mayor de depresión respiratoria, que puede ser fatal en casos de sobredosis”.
Además la AGEMED recuerda que el paracetamol puede alterar los valores de algunos parámetros tanto en sangre como en orina.
En fin, para que no queden dudas acerca de qué medicamentos pueden provocar indeseables interacciones con la codeína añadimos también lo dicho por el laboratorio Italfármaco en el Prospecto de Toseína:
-“La administración de codeínajunto con otros analgésicos narcóticos, antipsicóticos, ansiolíticos, bloqueantes neuromusculares y otros depresores del sistema nervioso central (incluyendo el alcohol) puede provocar depresión aditiva del sistema nervioso central”.
-“La codeínatambién interacciona con buprenorfinay naltrexona”.
-“Los efectos depresores respiratorios de los bloqueantes neuromusculares pueden ser aditivos a los efectos depresores respiratorios centrales de la codeína”.
-“La administración simultánea de codeínay anticolinérgicos puede provocar íleo paralítico y/o retención urinaria por aumentar el riesgo de estreñimiento intenso”.
-“La administración simultánea de codeínae inhibidores de la IMAO (inhibidores de la monoamino-oxidasa)o antidepresivos tricíclicos puede potenciar los efectos de la codeínao de los antidepresivos”.
-“La administración simultánea de codeínae hidroxizinapuede provocar aumento de la analgesia y sedación”.
-“Algunas fenotiazinasaumentan la analgesia inducida por codeínamientras que otras la disminuyen”.
-“El uso simultáneo con antidiarreicos antiperistálticos puede producir un aumento del riesgo de estreñimiento intenso así como depresión del sistema nervioso central”.
Y como quiera que la codeína también podría alterar algunas pruebas analíticas se recomienda que si va a someterse a análisis clínicos informe al médico de que está tomando este principio activo.

CONTRAINDICACIONES

Por razones obvias todos los apartados de Contraindicaciones de las fichas y de los prospectos analizados comienzan señalando que estos preparados no deberán administrarse a las personas que hayan mostrado previamente hipersensibilidad a la codeína, al paracetamol o a cualquiera de los otros componentes de la especialidad. En este sentido es pues fundamental –como ya hemos sugerido- que se revisen los listados de excipientes de cada producto ya que algunos de ellos pueden provocar reacciones alérgicas más o menos graves.
También se menciona que no debe administrarse a menores de un año (Toseína, Codeisan yNotusín), de 2 años (Bisoltus) o de 15 (Bolidol y Analgiplus). Aquí cada uno dice ya pues lo que le parece.
Por su parte, las fichas de Toseína, Notusín y Codeisan indican que no se debe utilizar “en caso de enfermedad pulmonar obstructiva crónica, depresión y ataques agudos de asma”. Y sólo las de los dos primeros preparados dicen además que “no debe administrarse en caso de diarrea asociada a colitis pseudomembranosa causada por cefalosporinas, lincomicinas o penicilinas, ni diarrea causada por intoxicación hasta que se haya eliminado el material tóxico del tracto gastrointestinal”.
En cuanto a las Contraindicaciones de los productos que además de codeína contienen paracetamol elegimos lo dicho en la Ficha y el Prospecto de Bolidol por considerarlo más concreto y conciso. Por lo que además de lo ya dicho respecto a la codeína cabe añadir a los pacientes con enfermedades hepáticas (con insuficiencia hepática o sin ella), los que padecen hepatitis viral y los pacientes diagnosticados con presión intracraneal aumentada, depresión respiratoria o asma bronquial.
En definitiva, ¿cree usted en serio aún que se justifica el consumo de codeína –sola o mezclada con paracetamol o ácido acetilsalicílico- cuando existen alternativas naturales, inocuas y para todas las edades y condiciones que obtienen los mismos o mejores resultados terapéuticos sin poner en riesgo su salud o la de sus hijos? Piénselo la próxima vez que vaya a comprar un supuestamente “inofensivo jarabe para la tos”.

L. J.

Este reportaje aparece en
109
Octubre 2008
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