La importancia del sexo en la salud

La tradición oriental relaciona desde tiempos antiquísimos la energía sexual con la salud. Y a ese respecto, Mantak Chia es sin duda uno de los máximos responsables de que el Tao sexual se haya divulgado a gran escala y de que muchas personas puedan beneficiarse de lo que hasta hace unas décadas estaba sólo al alcance de privilegiados. Un hombre que, entre otras cosas, propone redescubrir la capacidad multiorgásmica del varón lo que da una nueva dimensión a la sexualidad masculina e incrementa al placer que experimenta la pareja. Le contamos cómo beneficiarse de las aportaciones de esta filosofía milenaria.

 “El Tao no es más que un dedo que señala el camino y en él lo primero que se aprende es cómo vaciar y silenciar la mente cuando no se la necesita. Así se puede dirigir esa energía hacia los órganos para mantener y aumentar la vitalidad. Es fundamental aprender a conservar la energía original o Chiporque eso es lo que orienta todas nuestras acciones”. Así entiende el Tao Mantak Chia, probablemente el más famoso taoísta vivo. Creador de un sistema curativo que en sus orígenes recibió el nombre de Tao Regenerativo pero que en la actualidad se conoce como Sistema del Tao Universal, puede definirse como un taoísmo tradicional mezclado con conocimientos científicos más actuales. Pero también es muy reconocido por sus eruditos libros sobre taoísmo en los que ha contado con detalle prácticas hasta ahora vedadas para los no iniciados. Destaca entre ellos El hombre multiorgásmico,obra que le dio el prestigio y reconocimiento internacionales de que disfruta en la actualidad y a la seguiría “La pareja multiorgásmica” (vea en el recuadro adjunto otras de sus obras)

EL TAO DE CHIA

“Yo aprendí Tao siguiendo el método clásico pero me decidí a añadirle conceptos de anatomía moderna, astrología y ciencia actual porque pienso que ayudan a entender la globalidad del sistema y llega a más personas”.De hecho, confiesa que renegó desde el principio del secretismo que rodeaba al Tao, una tradición que aglutina un enorme poder curativo que quería fuera conocido por el mayor número de personas. Para lo cual se decidió a viajar por todo el mundo desde su Tailandia natal divulgando algunos de los conocimientos y técnicas del taoísmo.

Entre las principales aportaciones de este maestro está la idea de que los hombres, al igual que las mujeres, pueden también experimentar orgasmos múltiples porque es posible separar éstos de la eyaculación. Obviamente, este conocimiento no es nuevo ya que hace más de tres milenios los chinos reconocieron que los hombres pueden alcanzarlos y, de hecho, dejaron registros de sus descubrimientos. Pero más recientemente, en los años 80 del siglo pasado, un estudio llevado a cabo por eminentes sexólogos revelaba que el 12% de los hombres son multiorgásmicos. “La falta de un método adecuado para llevar ese potencial a la práctica -explica Mantak Chia- ha sido el principal obstáculo de su práctica. Por eso la sexualidad del hombre, sobre todo del occidental, se ha centrado en el objetivo de conseguir la eyaculación renunciando al placer de las cumbres orgásmicas sostenidas. Es más, el occidental ha identificado orgasmo y eyaculación hasta tal punto que le resulta imposible separar ambos procesos a pesar de, de hecho, es sencillo”.

EL HOMBRE MULTIORGÁSMICO

Convertirse en un hombre multiorgásmico no es difícil aunque exige dedicación y paciencia. Chia dice que “pasa por dominar la aspiración del orgasmo” y eso implica ser capaz de encaminarse hacia él para, justo antes de producirse la eyaculación, desplazar ese placer ascendente hacia el interior del cuerpo llevando la energía hacia los diferentes órganos.

Ese es el fin. En cuanto a las herramientas para llegar a ello, estas son algunas de las fases clave del proceso:

-en primer lugar, el hombre deberá aprender a controlar la respiración (se recomienda practicar varios minutos diarios de respiración abdominal) y aumentar la concentración (para lo que también será necesario ejercitarse cada día)

-la segunda fase del proceso para convertirse en un hombre multiorgásmico consiste en fortalecer los músculos sexuales, en especial el músculo llamado PC, localizado entre los testículos y el ano. Un ejercicio para lograrlo consiste en interrumpir el flujo de orina y reanudarlo a voluntad incrementando poco a poco el ejercicio en la vida cotidiana realizando frecuentes contracciones y relajaciones del PC.

A nivel fisiológico, aprender a controlar la respiración, la concentración y los músculos pélvicos y del ano es el primer paso para “aspirar el orgasmo”.

-el tercer paso para aprender a controlar la eyaculación consiste en masturbarse. El taoísmo desliga la masturbación de cualquier creencia moral y la considera una herramienta muy útil.
-en una fase posterior, y en aras a llegar a controlar la eyaculación, se recomiendan técnicas como contener la respiración hasta que el impulso eyaculatorio decrezca, contraer el músculo PC o apretar mentalmente la punta del pene.
-otro paso es aprender a retirar la energía sexual de los genitales haciéndolos subir y bajar con la mente y los músculos y dirigiendo esa energía hacia la cabeza para, finalmente, almacenarla en el abdomen.
-la última es la fase de la “gran aspiración”. Es la más avanzada y la que conduce al desarrollo de la capacidad multiorgásmica. A ella se llega después de haber dominado las anteriores.

La consecuencia de este proceso -que algunos completan en 2 o 3 semanas pero que a muchos les supone 2 o 3 meses- es un orgasmo diferente en cantidad y calidad que puede prolongarse durante horas o bien finalizar disfrutando de un clímax más voluptuoso. Para Chia, el hombre multiorgásmico no sólo es mejor amante sino que consigue mayor vitalidad utilizando la energía sexual para mejorar su salud y solucionar problemas de erección, impotencia o eyaculación precoz. De hecho, la sexualidad taoísta fue en principio una rama de la Medicina China puesto que utilizaba el sexo no sólo como fuente de placer sino también de salud.

LA ENERGÍA SEXUAL

La base de todos estos planteamientos está en la trascendencia que el Tao concede a la energía sexual. Según Mantak Chia, la energía sexual es la fuente de energía más importante de que disponemos de tal forma que si aprende a conservarla el individuo dispondrá de una fuente alternativa e inagotable de vitalidad. Y es muy gráfico en su explicación: “La ciencia –dice Chia- ha descubierto que un espermatozoide tiene una cola y que cuando el varón es estimulado la cola del espermatozoide vibra a muy alta velocidad creando mucha energía sexual. Lo mismo ocurre con esa especia de pelusilla que recubre el óvulo. Imaginen lo que ocurriría si el hombre fuera capaz de conservar sus espermatozoides: crearían una impresionante cantidad de energía sexual capaz –tras ser trasformada- de enriquecer su cuerpo entero”.

SEXO Y SALUD

“Durante miles de años, los taoístas han sabido que cuando el hombre aprende a controlar su eyaculación y a transformar su energía consigue una constitución más saludable porque las hormonas sexuales permanecen en el cuerpo y lo regulan, fortaleciendo sus defensas y haciéndolo más resistente a la enfermedad. Lo mismo se puede decir de las mujeres. Han de aprender a controlar el flujo de su menstruación para conservar una mayor cantidad de energía sexual”.

En suma, su recomendación es simple: cuando un hombre esté excitado sexualmente ha de sentir que el orgasmo penetra dentro de él en vez de malgastar energía eyaculando. Eso revertirá en una mayor vitalidad y en unas relaciones sexuales prologadas y multiorgásmicas.

Sara Muñoz
Recuadro:


TAO SEXUAL Y SALUD

La tradición oriental asocia el manejo de la energía sexual con la consecución de beneficios notables para la salud y, como decimos, el sexo era considerado no sólo fuente de placer sino también como una forma de tener mayor vitalidad, mejorar la agudeza mental, gozar de un mayor magnetismo personal, alargar la vida y, en general, tener una salud envidiable. Pero, más concretamente, un antiguo médico taoísta llamado Su Nü Ching describió varias posiciones sexuales curativas. El principio común a todas ellas es que el miembro activo de la pareja es el que proporciona curación al miembro pasivo, que sólo tiene que relajarse y concentrarse en recibir la energía sanadora que le transmite su compañero a través del sexo. Los ojos son los mejores canales para aportar esa energía y la lengua actúa como una especie de interruptor de la corriente. Pero las manos también son importantes ya que con ellas se transmite energía a la pareja en el lugar que necesite refuerzo.


 

TAO Y MUJER

El arte del tao sexual no se limita al varón. En la práctica, hombre y mujer deben ser necesariamente iguales tal y como Chia describe en su obra La pareja multiorgásmica. Eso implica para el hombre el control de la eyaculación y, gracias a ese ahorro de energía, la posibilidad de experimentar orgasmos múltiples. Pero la mujer también tiene una forma de ahorrar energía y es reduciendo el flujo de sangre que pierde durante la menstruación. Para el taoísmo, la menstruación es la principal fuente de pérdida de energía de las mujeres. Sin embargo, según aseguran, hay una forma de revertir el proceso mediante los ejercicios del llamado “tao sexual ovárico” que incluye uno llamado “matar al dragón rojo” con el que, durante siglos, las monjas budistas han suprimido sus ciclos menstruales. Y el “dragón” se mata concretamente en el periodo comprendido entre la ovulación y la menstruación, cuando -según el Tao- la energía Yang se reconvierte progresivamente en energía pasiva o Yin y se encuentra en el mejor momento para ser transformada.

En esos días se practica la respiración ovárica que consiste en arrastrar –utilizando para ello no sólo la voluntad sino también la mente y los músculos- la energía sexual primero en dirección ascendente por la parte de atrás del cuerpo (desde el útero a la médula espinal, el cráneo y el tercer ojo) y hacerla descender después por la lengua y el plexo solar para almacenarla en el ombligo. Este camino circular ha recibido gran cantidad y diversidad de nombres pero en Occidente es conocido como “Órbita microcósmica”. Los taoístas aseguran que con esta práctica sostenida, haciendo circular la energía por dicha órbita, se prolonga la vitalidad y la memoria, se reduce el flujo menstrual y las molestias asociadas al ciclo femenino. Además, las relaciones sexuales resultan mucho más placenteras.


  LIBROS EN ESPAÑOL DE MANTAK CHIA  

Estos son los libros editados en España en los últimos años:

La estructura interna del Tai Chi (1996).
El hombre multiorgásmico (1998).
Tao Yin (1999).
Chi Mei Tsang II (2000).
La pareja multiorgásmica (2000).
La curación cósmica (I y II) (2001).
La puerta de las maravillas (2001).
Reflexología sexual (2001).
Elixir Chi Kung (2002).

Este reportaje aparece en
42
Septiembre 2002
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