Cómo recuperar la salud ingiriendo microorganismos vivos

 

Que la Tierra es una fuente de recursos beneficiosos para el ser humano es algo que no tiene discusión. Lo que no era tan conocido es que algunos de sus elementos, los llamados microorganismos vivos o SOB’s, son aliados inestimables de nuestra salud. Gracias a investigaciones recientes empezamos a entender qué son, para qué sirven y cómo podemos beneficiarnos de ellos.

Los llamados SOBs son microbios que viven en la Tierra y, por tanto, son tan viejos como ella aunque su existencia pasara prácticamente inadvertida hasta que a principios del siglo pasado se llevaron a cabo estudios concienzudos sobre los componentes de la tierra de explotaciones agrícolas norteamericanas. Entonces se descubriría que algunos de esos componentes –de tamaño microscópico- parecían encargarse de producir y liberar potentes enzimas que ayudaban al crecimiento de las plantas. También se observó que sin esos elementos el suelo se contaminaba con fermentos, moho, hongos, cándida y otros organismos dañinos y antagonistas del crecimiento y de la reproducción de las especies vegetales. Luego, a medida que avanzaban los años y las investigaciones, se supo que además de esas funciones tales microorganismos también producen y liberan nutrientes y hormonas de crecimiento que cuando son absorbidas por las raíces de las plantas ayudan a estimular su ciclo reproductivo. Pero el descubrimiento clave fue el hallazgo de que esos elementos pasan desde las plantas a los animales y a las personas a través de la alimentación. El paso siguiente fue aislar esos elementos, a los que se llamó microorganismos vivos de la tierra -SOBs en sus siglas en inglés- para poder utilizarlos como suplemento alimentario de los humanos. 

¿CÓMO ACTÚAN SOBRE EL ORGANISMO HUMANO? 

Algunos estudios clasifican a estos organismos de la tierra como un tipo de “probióticos” pues juegan un papel fundamental en el cuerpo humano ya que limitan la proliferación de microbios causantes de enfermedades y eliminan los ya existentes en el canal gastrointestinal. Se ha comprobado que cuando se ingieren como suplemento alimentario avanzan por el esófago hasta el estómago y luego hasta los intestinos formando colonias de SOBs a lo largo de todo el trayecto. En la parte final del recorrido esas colonias se adhieren a la pared intestinal y, una vez establecidas, cada una de ellas empieza a recrear un ambiente que estimula la capacidad del cuerpo para absorber y utilizar los nutrientes básicos mientras que, paralelamente, limpia el canal intestinal de organismos patógenos que podrían producir putrefacción y causar enfermedades. Hoy se sabe que en realidad cumplen otras muchas funciones. Por ejemplo:

-Mejoran la absorción intestinal. Al descomponer los alimentos en sus elementos más simples, permiten su absorción casi total a través del sistema digestivo. Como consecuencia, se acaba con el estreñimiento y se estimula el desarrollo celular.
-Fortalecen el sistema inmune. Mientras se encuentran en el tracto digestivo los SOB’s producen proteínas específicas que actúan como antígenos que, a su vez, estimulan el sistema inmune para producir enormes cantidades de anticuerpos. Ello amplía la capacidad de lucha contra cualquier enfermedad. Los SOB’s son además muy agresivos con el moho, los hongos, los fermentos y los virus.
-Metabolizan las proteínas para las células y, simultáneamente, ayudan a que las células se liberen de los desechos tóxicos impulsando así las funciones celulares normales que son la base misma de la salud humana.
-Proporcionan ácido gamma linoleico (AGL), ácido graso esencial responsable de la producción hormonal. Sin él, el sistema endocrino no podría funcionar.
-Producen superóxido dismutasa, un potente antioxidante que sólo se encuentra en unos pocos alimentos.
-Facilitan la reparación celular y restauran el funcionamiento celular homeostático al producir ADN y ARN.
-Estimulan la producción de lactoferrina humana. Esta sustancia proporciona hierro a las células epiteliales del intestino delgado.

SOBs EN CÁPSULAS

Conocidos los beneficios que los SOBs reportan al ser humano una empresa norteamericana decidió encapsularlos y comercializarlos bajo el nombre comercial de Nature’s Biotics. Cada una de las cápsulas de este producto contiene un cultivo de microorganismos -o SOBs- seleccionados específicamente que al entrar en contacto con una solución acuosa –por ejemplo, los fluidos del cuerpo- comienzan a reproducirse y a purificar el medio del sustrato anfitrión formando además una biomasa de proteína que facilita el adecuado funcionamiento del organismo.

En suma, como se explicó antes, desintoxican todo el canal gastrointestinal, aumentan la capacidad del cuerpo para absorber nutrientes, fortalecen el sistema inmune frente a virus y bacterias, estimulan la formación de lactoferrina -lo que supone un alivio para las personas con problemas de alergias medioambientales y alimenticias-, potencian la acción de cualquier nutriente o medicación suplementaria y, además, recrean el ambiente químico adecuado para que ni las levaduras ni otros microbios adversos vuelvan a ocupar el canal digestivo.

UN BUEN SUPLEMENTO

No se trata pues de un medicamento sino de un suplemento alimenticio que aporta al organismo humano los beneficios antes mencionados. Es más, no contiene ninguna sustancia tóxica o adictiva y su ingesta se puede suspender o reanudar cuando así se decida.

La dosis recomendada es de una cápsula al día la primera semana aumentando una cápsula cada semana (dos la segunda, tres la tercera…) hasta llegar a seis cápsulas diarias la sexta semana, dosis que habrá que mantener ya hasta cumplir seis meses de tratamiento. Para conseguir los mejores resultados es fundamental seguir una dieta libre de azúcar -o alimentos que lo contengan-, cerdo, marisco o leche.

Cabe añadir que Nature Biotics se fabrica en Estados Unidos y no se comercializa aún en España pero al no ser un medicamento puede obtenerse a través de Distribuciones Davinci (943 75 16 84 – davinci@jet.es). El bote de 90 cápsulas vale 71 euros.

Lucía Blanco
 

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Septiembre 2002
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